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Bajo Un Nombre Prestado

Bajo Un Nombre Prestado

Status: En proceso
Genre:Romance / Mafia / Mujer poderosa
Popularitas:9.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Liose Tess

Valentina Visconti nació para heredar un imperio, pero eligió salvar vidas antes que administrar fortunas. Renunció a su apellido, a su riqueza y al futuro que su familia había planeado para ella, convencida de que el amor debía elegirse, nunca negociarse.

Cuando la traición del hombre con quien soñaba casarse destruye todas sus certezas, un impulso desesperado la lleva a besar a un completo desconocido para escapar de su pasado.

Alessandro Moretti carga con el peso de uno de los apellidos más poderosos y temidos del país. Aunque ha construido su propio imperio lejos de la violencia y prefiere mantenerse fuera de los reflectores, el legado de su familia nunca deja de perseguirlo.

Lo que ninguno de los dos imagina es que ese encuentro cambiará sus vidas para siempre.

NovelToon tiene autorización de Liose Tess para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

12 encuentro inesperado

Daniel sostuvo la mirada de Alessandro.

—Eso no es asunto tuyo.

Alessandro dio un paso al frente.

Su voz seguía siendo tranquila.

Pero había un peligro evidente detrás de cada palabra.

—En el momento en que la empujaste...

Se convirtió en asunto mío.

Daniel apretó la mandíbula.

—No te metas donde no te llaman.

Alessandro sonrió apenas.

Una sonrisa que no tenía absolutamente nada de amable.

—Te lo repetiré una sola vez.

No vuelvas a tocarla.

Valentina permanecía detrás de él.

Todavía intentaba comprender cómo aquel desconocido había decidido defenderla sin hacer una sola pregunta.

Daniel miró a Valentina.

—¿Piensas esconderte detrás de él?

Ella respiró hondo.

Las lágrimas amenazaban con salir nuevamente.

Pero esta vez... No quería llorar delante de Daniel.

No otra vez.

Alessandro sintió el ligero temblor de la mano de Valentina sobre su brazo.

Sin pensar demasiado... Retrocedió apenas medio paso.

Lo suficiente para quedar delante de ella.

Protegiéndola.

Daniel soltó una risa incrédula.

—¿Quién demonios eres?

Alessandro respondió sin apartar la mirada

—Eso tampoco es asunto tuyo.

Daniel volvió a mirar a Valentina.

—Te hice una pregunta a ti.

Ella levantó lentamente la cabeza.

Miró primero a Alessandro.

Después a Daniel.

Y tomó una decisión.

La más impulsiva de toda su vida.

Sujetó con suavidad la mano de Alessandro.

Entrelazó sus dedos con los de él.

Y dijo con una firmeza que ni ella misma sabía de dónde había salido:

—Es mi novio.

Daniel sintió que el pecho se le comprimía.

—¿Qué?

—Escuchaste bien. Mi novio.

Alessandro giró apenas el rostro para mirarla.

La sorpresa duró apenas un instante.ñ cuando ví sus ojos llorosos.

Después volvió a observar a Daniel.

Ahora entendía por qué aquella desconocida lo había besado.

Daniel negó lentamente con la cabeza.

—¿De verdad?

¿Me cambiaste tan rápido?

Valentina sintió un nudo en la garganta.

Pero respondió con serenidad.

—Tú fuiste quien me reemplazó primero.

El silencio volvió a instalarse entre los tres.

Hasta que Alessandro habló por primera vez desde que conocía la historia.

Su voz sonó firme.

Autoritaria.

—Creo que ya escuchaste suficiente.

Daniel no apartó la vista de Valentina.

—Me debes una explicación.

Antes de que ella pudiera responder...

Alessandro dio un paso adelante.

—No. No te debe absolutamente nada.

Daniel frunció el ceño.

—¿Y tú quién eres para decidir eso?

Alessandro sostuvo su mirada sin titubear.

Después rodeó con naturalidad la cintura de Valentina y la acercó ligeramente hacia él.

—¡¿no escuchaste que soy su novio?!

Y eso es más que suficiente para pedirte que te marches.

En ese momento apareció Camila entre la multitud.

Al ver la escena entendió todo en cuestión de segundos.

Miró a Lucía, que observaba desde unos metros atrás.

Y resopló.

—¿Todavía siguen aquí?

Váyanse de una vez.

Disfruten su noche... Tú y tu lagartija.

Lucía abrió mucho los ojos.

—¿Perdón?

Camila sonrió con una dulzura completamente falsa.

—Perdón, me equivoqué.

Quise decir... Lucifer.

Valentina, pese a los nervios, estuvo a punto de soltar una risa.

Daniel comprendió que no conseguiría nada esa noche.

Miró una última vez a Valentina.

—Esto no se queda así.

Ella no respondió.

Simplemente observó cómo él y Lucía abandonaban el lugar.

Solo cuando desaparecieron entre la multitud...

Sus piernas comenzaron a temblar.

Y Alessandro sintió claramente que la joven a la que había protegido hacía apenas unos minutos...

Estaba haciendo un enorme esfuerzo por no romperse delante de todos.

La música volvió a llenar el salón.

Pero, para los cuatro...

Todo parecía haberse quedado en silencio.

Valentina soltó lentamente la mano de Alessandro.

Bajó la mirada.

—Yo... Lo siento mucho.

Alessandro arqueó una ceja.

—¿Por qué te disculpas?

Ella señaló con la cabeza la dirección por la que Daniel acababa de marcharse.

—Por meterte en un problema que no era tuyo.

Él miró unos segundos hacia la salida.

Después volvió a verla.

—Créeme... El problema empezó cuando ese tipo decidió empujarte.

Valentina sonrió apenas.

Era una sonrisa cansada.

Pero sincera.

—Aun así... Gracias.

Alessandro hizo un ligero movimiento con la cabeza.

—No tienes nada que agradecer.

Camila se acercó entonces con una enorme sonrisa.

—Bueno... Ahora que el drama terminó...

¿Podemos empezar la noche de verdad?

Valentina abrió mucho los ojos.

—¿Todavía quieres quedarte?

—¡Claro!

No pienso permitir que Lucifer nos arruine la salida.

Matteo, que había observado toda la escena desde unos pasos atrás, soltó una pequeña risa.

—Tu amiga tiene carácter.

Camila extendió la mano.

—Camila. Mucho gusto.

—Matteo. Encantado.

Ambos se estrecharon la mano.

Por alguna razón... Los dos sonrieron al mismo tiempo.

Alessandro observó la escena de reojo.

"Estos dos se van a llevar demasiado bien..."

Pensó para sí.

Camila volvió a mirar a Valentina.

—Vamos. Necesitas un trago.

—No creo que sea buena idea...

Respondió ella.

Pero Alessandro habló antes.

—Yo invito.

Valentina lo miró sorprendida.

—No hace falta.

—Después de todo lo que acaba de pasar...

Creo que una copa sí hace falta.

Camila levantó inmediatamente la mano.

—¡Aceptamos!

Valentina cerró los ojos un segundo.

—Camí...

—Ni protestes.

Hoy mando yo.

Los cuatro caminaron hasta una mesa un poco más apartada del bullicio.

Un mesero apareció enseguida.

—¿Qué van a tomar?

Alessandro miró a Valentina.

—¿Qué prefieres?

Ella se encogió ligeramente de hombros.

—Lo que sea...

Mientras me ayude a olvidar esta noche.

Alessandro sonrió apenas.

—Entonces empecemos con algo suave.

Porque tengo la impresión de que todavía nos debemos una presentación.

Valentina respiró hondo.

Y, por primera vez desde que lo había besado...

Lo miró con un poco más de calma.

Hasta ese momento no había tenido oportunidad de fijarse realmente en él.

Era, sin duda...

El hombre más atractivo que había visto en mucho tiempo.

Y acababa de salvarla de la situación más incómoda de su vida.

El mesero dejó las bebidas sobre la mesa.

Durante unos segundos...

Nadie dijo una palabra.

Hasta que Camila rompió el silencio.

—Bueno...

Creo que oficialmente esta es la forma más rara en la que he conocido a alguien.

Matteo soltó una carcajada.

—Créeme... Para nosotros también.

Valentina llevó una mano a la frente.

—De verdad... Perdón.

No suelo besar desconocidos.

Alessandro levantó una ceja.

—Qué tranquilidad. Pensé que era una costumbre.

Valentina abrió mucho los ojos.

Después terminó riéndose.

—No... Te prometo que fue la primera vez.

—Menos mal.

Respondió él con una sonrisa apenas visible.

—Porque ya empezaba a preocuparme.

Camila comenzó a reír.

—Vale...

Creo que acabas de besar al único hombre que todavía hace chistes después de que casi lo meten en una pelea.

Matteo levantó su vaso.

—Salud por eso.

Los cuatro chocaron las copas.

El ambiente comenzó a relajarse.

—Bueno...

Dijo Alessandro.

—Creo que deberíamos empezar por lo básico.

Porque, hasta donde recuerdo... Mi presentación fue un beso.

Valentina volvió a cubrirse el rostro con las manos.

—Por favor... No lo repitas.

Voy a morirme de la vergüenza.

—Demasiado tarde.

Respondió Matteo.

—Eso ya quedó grabado en mi memoria para siempre.

Camila carraspeó discretamente.

—Y también en mi teléfono.

Valentina levantó la cabeza de golpe.

—¿Qué?

Camila levantó el celular con una sonrisa inocente.

—Digamos que... Documenté el momento.

—¡Camila!

—¿Qué?

—Son recuerdos.

Matteo estalló en una carcajada.

—Definitivamente me cae bien tu amiga.

Camila hizo una pequeña reverencia desde la silla.

—Gracias. Acepto el cumplido.

Cuando las risas disminuyeron...

Alessandro volvió a mirar a Valentina.

—Ahora sí.

Alessandro levantó su copa.

—Creo que deberíamos empezar de nuevo.

Esta vez... Como personas normales.

Valentina sonrió con timidez.

—Sí... Creo que sería lo mejor.

Ella fue la primera en extender la mano.

—Valentina. Valentina de Alcázar.

Mucho gusto.

Alessandro tomó su mano.

La estrechó con suavidad.

—El gusto es mío.

Cuando iba a presentarse...

Su mirada se cruzó por un instante con la de Matteo.

Recordó a Daniel.

Recordó que aquel hombre podía buscar información sobre él. Y decidió ocultar su identidad.

—Soy...

Alessandro...

Hizo una brevísima pausa.

Matteo lo observó extrañado.

"¿Qué estás haciendo?"

Pensó.

—Alessandro Vertick.

Matteo, que justo estaba dando un trago a su whisky...

Comenzó a toser violentamente.

—¡Cof!... ¡Cof!... ¡Cof!

Camila abrió los ojos.

—¿Estás bien?

Matteo seguía tosiendo.

Alessandro le dio un pequeño golpe en la espalda.

—Tranquilo. No es para tanto.

Camila insistía.

—¡¿de verdad Estás bien?!

Matteo levantó una mano mientras seguía tosiendo.

—Sí... Sí...

Solo... El whisky.

Matteo miró de reojo a Alessandro.

"Ya hablaremos tú y yo..."

Pensó.

"Vertick..."

"¿En serio me acabas de robar el apellido?"

Valentina, sin sospechar absolutamente nada, sonrió.

—Mucho gusto, señor Vertick.

—Solo Alessandro.

—Está bien. Entonces...

Solo Valentina.

Alessandro continuó la conversación como si absolutamente nada hubiera ocurrido.

—Mucho gusto.

Valentina sonrió.

—Igualmente.

Alessandro tomó otro sorbo de su copa.

Completamente tranquilo.

Como si no acabara de crear el problema más grande de la noche.

El mesero regresó con una nueva ronda de bebidas.

Esta vez, el ambiente era completamente distinto.

Las risas habían sustituido la tensión.

Camila levantó su copa.

—Brindemos.

Matteo arqueó una ceja.

—¿Y cuál es el motivo?

—Porque sobrevivimos al ex tóxico.

Todos rieron.

Incluso Valentina.

Por primera vez en semanas...

La risa le salió completamente natural.

Los cuatro chocaron las copas.

—Bueno...

Dijo Alessandro mientras dejaba el vaso sobre la mesa.

—Ya que oficialmente nos conocemos...

¿A qué te dedicas?

Valentina sonrió.

—soy doctora

Trabajo en el Hospital Santa Emilia.

Soy cirujana.

—Debe ser un trabajo complicado.

—Lo es.

Pero no lo cambiaría por nada.

Alessandro asintió con admiración.

Le gustó la forma en que hablaba de su profesión.

No sonaba orgullosa. Sonaba enamorada de lo que hacía.

Valentina bebió un pequeño sorbo de su copa.

—¿Y tú? ¿A qué te dedicas?

Alessandro respondió con absoluta naturalidad.

—Desarrollo software para una empresa tecnológica.

Camila abrió los ojos.

—¿Programador?

—Algo así.

Respondió él con una pequeña sonrisa.

—Siempre pensé que los programadores usaban gafas enormes y hablaban en código.

Comentó Valentina divertida.

—Algunos sí. Yo tuve suerte.

Matteo tuvo que bajar la cabeza para ocultar la risa.

"Si supieras que el dueño de la empresa está sentado frente a ti..."

Pensó.

La conversación comenzó a fluir con sorprendente facilidad.

Hablaron del trabajo.

De música.

De viajes.

Cuando el mesero pasó nuevamente...

Valentina levantó la mano.

—Otra, por favor.

Camila la miró.

—¿Estás segura?

—Hoy sí.

Hoy quiero olvidarme de todo.

Alessandro sonrió apenas.

—Creo que mañana te arrepentirás de esa decisión.

—Probablemente.

Respondió ella riendo.

—Pero ese será un problema de la Valentina del futuro.

Una copa se convirtió en dos.

Dos... En tres.

Y la tercera...

En una cuarta.

Las mejillas de Valentina ya estaban ligeramente sonrojadas.

Su sonrisa aparecía con mucha más facilidad.

Y hablaba sin pensar demasiado.

—¿Sabes qué?

Dijo apoyando ambos codos sobre la mesa.

Alessandro levantó la vista.

—¿Qué?

Ella lo señaló con un dedo.

—Eres un salvador muy lindo.

Camila se llevó una mano a la frente.

—Ay... Ya empezó.

Matteo comenzó a reír.

Alessandro, en cambio, simplemente sonrió.

—Gracias... Supongo.

Valentina negó con la cabeza.

—No, no, no. Déjame terminar.

Tú apareciste... Así... De la nada.

Y me salvaste. Eso hacen los héroes.

Camila murmuró entre dientes:

—Y eso hace el tequila.

Valentina la ignoró por completo.

Seguía mirando a Alessandro.

Con esa sinceridad tan característica de las personas que ya habían bebido demasiado.

—Mi papá no deja de organizarme citas.

Mi ex no deja de perseguirme.

Y tú... Tú apareciste justo cuando te necesitaba.

Guardó silencio unos segundos.

Como si estuviera organizando una gran idea.

Después sonrió de oreja a oreja.

—¡Ya sé!

Camila y Matteo intercambiaron una mirada.

Los dos pensaron exactamente lo mismo.

"Esto no puede salir bien."

Valentina apoyó ambos antebrazos sobre la mesa.

Miró fijamente a Alessandro.

Como si acabara de resolver el mayor problema de su vida.

—¿Y si hacemos un trato?

Alessandro arqueó una ceja.

—¿Qué clase de trato?

Ella sonrió. Una sonrisa completamente inocente...

Y completamente ebria.

—Tú puedes ser mi novio.

Hubo un silencio absoluto.

Matteo dejó lentamente su copa sobre la mesa.

Camila cerró los ojos.

—Ay, Dios mío...

Valentina continuó hablando como si acabara de proponer algo de lo más normal.

—Pero de mentiras. Solo por un tiempo.

Hasta que mi papá deje de organizarme citas.

Y el doctor Álvarez entienda que ya no tiene nada que hacer conmigo.

Alessandro no pudo evitar sonreír.

—¿Quieres contratar un novio?

Ella asintió con entusiasmo.

—¡Sí! Exactamente eso.

Camila intentó intervenir.

—Vale... Creo que ya es suficiente por hoy.

Pero Valentina negó inmediatamente.

—No. Estoy negociando. Es importante.

Matteo soltó una carcajada.

—Déjala.

Esto se está poniendo interesante.

Valentina volvió a mirar a Alessandro.

—Yo te pago. No hay problema.

Tengo mucho dinero.

Bueno... No tanto.

Pero sí puedo pagarte.

Alessandro apoyó un codo sobre la mesa.

La observaba completamente divertido.

Nunca había conocido a una mujer como ella.

Tan espontánea. Tan transparente.

—¿Y cuánto piensas pagarme?

Preguntó solo por seguirle el juego.

Valentina comenzó a contar con los dedos.

—Mmm... Quinientos mil...

Cada quince días.

Camila abrió mucho los ojos.

—¡Vale!

Valentina la ignoró.

Seguía concentrada en Alessandro.

—¿Qué dices? ¿Aceptas?

Él dejó escapar una pequeña risa.

Después negó lentamente con la cabeza.

—Creo que necesito pensarlo.

Valentina hizo un pequeño puchero.

—¿Por qué?

—Porque nunca antes me habían ofrecido un trabajo así.

Ella pareció reflexionar unos segundos.

Después sonrió otra vez.

—Está bien.

Pero entonces déjame tu número.

Así me llamas cuando tomes una decisión.

Alessandro llevó una mano al bolsillo del pantalón.

Después fingió recordar algo.

—Creo que dejé mi teléfono en el auto.

Valentina frunció el ceño.

—¿En serio?

—Sí.

Ella extendió inmediatamente su celular.

—Entonces toma. Anota el tuyo.

Alessandro recibió el teléfono.

Escribió su número. Y se lo devolvió.

Valentina lo guardó enseguida.

Abrió sus contactos.

Escribió un nuevo nombre.

Novio falso

Sonrió satisfecha.

Y, sin que Alessandro pudiera impedirlo, le envió un mensaje.

Un segundo después, el teléfono de Alessandro vibró dentro del bolsillo de su chaqueta.

Él levantó una ceja.

—¿No estaba en el auto?

Preguntó Matteo con una sonrisa maliciosa.

Alessandro lo fulminó con la mirada.

Matteo levantó ambas manos.

—Solo preguntaba.

Valentina soltó una pequeña risa.

—Ya te envié un mensaje.

Dice...

"Vale 😜"

Así guardarás mi número.

Y cuando tengas una respuesta... Me llamas.

¿Sí?

Alessandro guardó el teléfono.

Todavía sonriendo.

—Lo pensaré.

Camila se puso de pie.

—Bueno. La negociación terminó.

Nos vamos.

Valentina la miró sorprendida.

—¿Ya?

—Sí. Antes de que intentes contratar también al mesero.

Matteo soltó una carcajada.

Alessandro no pudo evitar reír con él.

Mientras Camila ayudaba a Valentina a levantarse guardo discretamente su teléfono.

tomo ha quedado documentado.

Matteo la observó curioso.

—¿Qué haciste?

Camila sonrió con picardía.

—Necesito pruebas de todo esto.

Porque mañana... Nadie me va a creer.

Matteo negó divertido.

—Creo que acabamos de presenciar el inicio de una historia muy interesante.

—Deberías de guardar mi número, creo que estos dos nos van a necesitar...

—no tengo dudas de que así sea.

sonrió Matteo

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Liose Tess
quien Cres que está detrás del secuestro?? será que Lucia no trabajo sola??? Habrá alguna otra mafia?? o será Daniel? ❓❓❓
mariela
No creó que Lucia lo haya planeado sola ese secuestro estaba muy bien coordinado eso de que casi chocan con Matteo y se retraso y cuando llegó ya se la habían llevado aquí hay otra persona Lucifer no es tan inteligente y estratégica para hacerlo.
Matteo primero, luego Giovanni y Lorenzo y los osos juntos esa química es indudable y ellos no quieren aceptar que están enamorados.
Liose Tess: te gustó lo de los osos?? jajaja quise recordarlos y no dejarlos al olvidó..! ya que para Alessandro ha representado algo importante...!
total 1 replies
mariela
Valentina tiene razón Camila tienes que darle respiración boca a boca, hacerle una revisión completa de tórax y aparato reproductor para cuando entre a quirófano esté listo para la operación 🤣😂🤣😂🤣😂
Alessandro no se imagina lo que la loca de Camila le dejo en su gaveta 🤣😂🤣😂
Liose Tess: no tiene idea.. jajajaja
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Liose Tess
me encanta... cuando quedan a la expectativa ☺️ porque logré lo que quería...!! dejar ❓❓❓❓
Yadira Alvarez
a lo mejor fue el mismo tío para ver la reacción de Alex 🤦
mariela
Alessandro y sus hombres encontraron a Valentina lastimada y asustada que alivió.
Quien secuestro a Valentina 🤔🤔🤔❓❓❓
Porque lo hizo de quien se quiere vengar 🤔🤔🤔🤔❓❓❓❓❓
Dónde está Lucia fue ella quien lo hizo o tuvo ayuda de alguien 🤔🤔🤔❓❓❓❓
mariela
Ahora sí se prendió esto con el secuestro de Valentina es obvio que cuando Matteo iba detrás de ella ese carro que se atravesó y casi lo choca era el señuelo para el retraso y no estuviera cuando la atraparán.
Alessandro ahora sí sacará a relucir su apellido Moretti a relucir y quien lo haya hecho se busco su muerte porque si no lo hace Alessandro lo hará el viejo Don Vittorio.
Liose Tess: me encanta cuando ustedes hacen sus cuentas ..!! jajajaja xq a veces me ayudan a aclarar cosas dónde estoy estancada.
total 1 replies
Yaniri Salas
Más por favor no nos dejes así 🙏🙏🙏😭😭😭
Liose Tess: trabajo en ello....
total 1 replies
Yadira Alvarez
como te pones escribiendo 🤦dios esta buenaaaaaaa 🤭
Yadira Alvarez: pues sigue así jajajajajaaj hay quw rico es la lectura hay quien no le gusta 🤭
total 2 replies
Yadira Alvarez
y yo me quedé enganchada 🤭
Liose Tess: jajaja...! estoy en eso...
total 3 replies
mariela
Ahora sí Lucia Lucifer delante de Matteo la amenaza no te basto con lo que te hicieron en la cara quieres más y si Alessandro que es tan observador suma esto con lo de su carro tu caída será estrepitosa.
mariela
Pobre Alessandro con tantos nervios para intentar decirle lo del automóvil y se quedó con las llaves y las flores en el carro.
Valentina lo dejaste como novio de pueblo vestido y alborotado.
Hasta tu padre se dió cuenta que están perdidamente enamorados.
Nancy romero
Ay vale hiciste sufrir a mi alessandro
mariela
Definitivamente Lucifer se volvió loca obsesiva así como destrozó el BMW de Alessandro si Valentina cae en las manos de ella sabrá que le haría si es que llega y no la agarran y Dante la desaparezca de la faz de la tierra.
mariela
Matteo prefirió su lealtad hacia Alessandro que su relación con Camila el no puede decir esa verdad porque Camila es amiga de Valentina pero también es imprudente de vez en cuando le va a doler pero él es leal a su amigo y hermano.
mariela
Uno piensa lo peor por la Lucifer que la está vigilando y no sabemos cuando va atacar a Valentina y Alessandro tiene un mal presentimiento y no se quedará tranquilo hasta que ella no tenga un automóvil.
Bombón así necesito uno que me dé muchos regalos 🤣😂🤣😂
mariela
Lucia alias Lucifer te estás buscando lo que no se te ha perdido y por lo visto no aprendiste la lección y vuelves otra vez.
Es verdad lo que dice Camila ustedes dos ya no respetan el contrato eso ya pasó a hacer una relación verdadera besos, me quedo a dormir etcétera cuando darán el paso a sincerarse.
mariela
Alessandro y Valentina paso a paso se han enamorado sin admitirlo todavía los celos por Daniel los ha unido ya se besan con más naturalidad veremos cuando empiezan los deliciosos 😋😋😋🤤🤤🤤 en esta pareja 🤔🤔🤔❓❓❓❓
Yadira Alvarez
como se puede ser tan bello yo lo amo te esmeraste en estos personajes 🤭
Liose Tess: intento mejorar cada vez que comienzo una nueva novela...! gracias a tod@s las que me apoyan con sus comentarios para seguir o los que me aconsejan para mejorar..! 😋
total 1 replies
Yadira Alvarez
ya empezó esto 🤦
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