Damon despierta como Edward un vampiro débil y frágil, pisoteado por todos, el siendo mafioso más temido y el más Sádico, les demostrará quien manda.
Bill un vampiro violento y agresivo qué es manipulado por su amada Roselia pero ella solo lo ve como marioneta, hasta que un encuentro con Edward lo cambia todo.
¿Cual será el destino de ambos?
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Edward Howard
~Mansión del Duque Howard~
Sora una vampiresa, hija adorada del duque Howard, con cabellos negros y ojos rojos azotaba el cuerpo de un vampiro quien solo gemía de dolor mientras apretaba sus puños hasta perder la conciencia.
-¡Maldito Bastardo! ¡Como te atreves a tocarme con tu sucia mano, conoce tu lugar!
-Señorita Sora, el joven Edward no reacciona así no es divertido.
-¡Qué esperas despiértalo con balde de agua fría o esperas que lo haga yo!
La sirvienta agarra una cubeta de agua helada y se lo tira al vampiro, pero seguía sin reaccionar preocupando a la sirvienta qué estaba ahí que sin dudarlo acercó sus dedos en su nariz para verificar si respiraba confirmando su muerte.
-¡Señorita Sora el joven Edward ha fallecido! ¡¿Que hacemos?!
-No aguanto nada, esto Hiba a suceder tarde o temprano, quemen su cuerpo y que no quede nada, ni siquiera sus cenizas. —expresa Sora con disgusto
De la nada la mano del vampiro toca el tobillo de la sirvienta asustándola junto a las otras que gritan aterrados, los ojos de ese vampiro se abren y con un gemido de dolor se pone de pie mirando el lugar confundido.
-¿Dónde demonios estoy?, acaso entre en coma y esto es mi subconsciente —Mira fijamente a las personas que estaban asustadas.- Y porque están vestidas tan raras, es algún disfraz.
-¡Estúpida! —Sora abofetea a la sirvienta - No dijiste que estaba muerto, eres una inútil que no sirve para nada.
Y luego de eso Sora sostiene su látigo con mayor fuerza con la intención de volver a golpearlo, pero antes de que siquiera toque su piel, Edward reacción de inmediato esquivándolo y antes de que la Vampiresa lo note, el vampiro ya está demasiado cerca que no dudo en darle una bofetada qué la tiro al suelo para sujetarla de los cabellos.
-¡Como se atreve alguien tan inferior a mi a querer siquiera ponerme la mano! ¡Tanto quieres morir, entonces cumpliré tus deseos perra!
- ¡Tu como...! —Asustada.
Sora miraba a los ojos de su hermano con temor, no entendía en que había cambio, pero esos ojos y esa miraba eran como cuchillas filosas listo para matarla en ese mismo momento, por primera vez sintió pasar su vida en sus ojos, pero no se Hiba a dejar intimidar por un bastardo como él.
-¡Ya verás! ¡Esto lo sabrá nuestro padre, haber como respondes a eso!
-¿Padre? —Confundido.
De inmediato Sora se levanta y se va del lugar dejando al vampiro confundido, que aún no entendía donde estába, pero de la nada le duele la cabeza haciéndole gemir una vez más hasta perder la conciencia.
-Lleven al joven a sus aposentos, el Duque sabrá lo que hace con él —dice un guardia.
~En el sótano~
Edward abre los ojos, sé levanta de la cama y se mira el cuerpo notando su ropa vieja y sucia, pero lo más sorprendente es que sus heridas estaban todas sanas y de sus manos tenía uñas bien largas con puntas bien filosas como si fuera garras, nota un espejo y se mira su reflejo
-Como demonios estoy dentro de un libro y para colmo en el cuerpo de Edward Howard, un vampiro puro, pero hijo de una concubina.
Abre su boca y toca sus colmillos, con el cabello negro largo y ojos rojos, como dos gotas de sangre, al final se toca los oídos que son largos y puntiagudos.
-Según se desde pequeño su sangre fue extraído para darle más poder a su hermana volviéndose débil y siendo marginado por su familia, era tratado peor que un esclavo hasta que al final muere.
-Eso quiere decir que soy más fuerte que un humano normal y tengo la vida eterna —Sonrie sinico - Bien, en agradecimiento te vengare y haré que todos los que te pisotearon rueguen por sus muertes.