Lena una joven moderna estudiante de primer año de la universidad, muere en su camino al centro universitario cuando una pared en construccion cayo sobre ella.
Abre sus ojos en un lugar que no conocía pero había estudiado a la perfección, la antigua china, justamente en una historia de amor que había leído hace poco.
fanática de dramas e historias relacionadas a esta cultura se vio inmersa en una de las historias que leía.
Pero el colmo era que reencarnó en una mendiga estafadora que aparecía y moría en medio capítulo. sabía su fin, aún así algo la llevo a querer continuar y no darse el tiempo de morir.
El secundario, aquel que amaba a la protagonista pero estaba destinado a no ser.
El duque Xi.
Lena tomo como misión conquistar a ese hombre, para hacerlo necesitaba algo.
Un nombre, edad, una familia que la respaldará y sabía exactamente como conseguirlo, lo había leído.
¿lograra conquistar a su secundario?
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cap 1
—¿Pero qué mierda? —suspiro.
Una mendiga mira su ropa; aún se le nota la incredulidad en la cara ante los regaños constantes de aquellos que la señalan a su alrededor.
*Esta asquerosa mendiga.
*Se atreve a acostarse en la carretera.
*Seguro busca algunas monedas, espero que la castiguen.
*Esa es la que se la pasa estafando con falsos accidentes.
Estos son solo algunos de aquellos comentarios hirientes y, a la vez, reales.
Del carruaje frente a la mendiga sale una hermosa mujer; el aura que de ella se desprende parece la de los protagonistas.
—Señorita Aria...
“Mierda”, piensa la mendiga.
—Un momento. ¿Tú eres la señorita Aria, hija del conde Men? —pregunta señalando a la joven.
Ella asiente; al instante, la mendiga siente una bofetada en su rostro.
—Tú, una simple mendiga, ¿cómo osas llamar a la señorita por su nombre? ¿Quieres morir?
“A la mierda, estoy metida en un problema”.
Mira a los lados ignorando lo que acaba
de pasar y lo entiende.
“Estoy frita”.
La mendiga, quien antes se llamaba Lena y vivía una vida cómoda siendo estudiante de primer año en la universidad, migró a una historia que leyó justo antes de que, en camino a la universidad, una pared en construcción se le viniera encima y luego solo hubiera oscuridad.
Sus padres despreocupados seguramente no saben de ella; tardarán una semana en darse cuenta al ver que no gasta el dinero de la tarjeta que le asignaron.
“El duque frío, mi amor platónico...”
Todos miran a la mendiga, que está perdida en sus pensamientos. Sin un nombre, sin familia, sin una historia.
“Soy la extra de los extras”.
Lo sabe: su participación en este mundo es solo esta, un encuentro breve e intento de estafa que termina en castigo.
Siente un escalofrío en el cuerpo.
—Lo siento, señorita, fue mi error.
Disculparse es lo mejor; quizás solo así evitará el castigo. La insistencia de la mendiga original en que debía pagar un alto costo para el médico que no necesitaba solo sirvió en la historia para llevar el caso al tribunal.
Su participación es solo para que el protagonista juegue al héroe y haga justicia castigando a más no poder a esta extra.
Su cuerpo tiembla al recordar todas las torturas que recibió el personaje por intentar estafar.
—Bien, puedes irte —responde la hija del conde antes de regresar al carruaje.
—Pero… señorita… —dice su doncella, ya que no puede creer que la deje ir así.
—Déjalo ser, dale unas monedas.
—Seño…
—Olvídalo, Mara.
La mendiga ve dos monedas caer a sus pies.
—Agradece que mi señora es una buena persona, merecías la muerte.
El carruaje se mueve alejándose. Las habladurías comienzan, pero Lena no tiene tiempo para escucharlas: siente un hambre horrible y debe pensar qué hacer a continuación en este mundo.
Se agacha y toma las monedas, alejándose rápidamente de todos los que la critican.
Tras comprar dos bollos al vapor, Lena se aleja lo más posible de todos. Un templo abandonado es su refugio y también el de otros como ella.
Sin agua para quitar toda la mugre de su rostro y mucho menos una muda de ropa limpia, se sienta bajo la estatua de un Dios de aquel imperio y cierra los ojos para recordar.
(Recuerdo)
La historia se llamaba El amor del príncipe heredero. Inspirada en la antigua China, el imperio llevaba por nombre Hank y era completamente de ficción. Una historia cliché del amor que rompe toda barrera entre el príncipe heredero y Aria, la hija de un conde: ambos eran amigos de la infancia, pero estaban destinados por el estatus a jamás ser esposos.
La hija de un duque (la villana) estaba perdidamente enamorada del príncipe heredero, así que buscó por todos los medios separarlos, llegando a casarse con él. Aunque al final murió envenenada por el hombre a quien amaba.
El duque frío, por su parte, sentía una gran atracción hacia la protagonista; fue amor a primera vista y se obsesionó con ella. Aunque se casó con una hermosa dama para intentar unir las fuerzas de ambas familias ducales y derrocar al heredero, nada salió como lo planeó, terminando en una rebelión que lo llevó a la muerte.
Tras la muerte de ambos, hubo un final feliz para los protagonistas.
(Fin del recuerdo)
“Normal, son los protagonistas”.
“Yo amo al duque, a aquel secundario, ¡como amo a los secundarios!” —Lena parece babear al recordarlo; las descripciones del cuerpo de aquel hombre siempre hacían que su imaginación volara.
Pectorales bien marcados, espalda ancha, brazos gruesos y duros, piernas anchas... y cuando sudaba, ni hablar.
Se lo imagina como un Dios griego, así como representan a Zeus.
“Muero. Yo quisiera ver y saborearme a ese hombre”.
“¿Pero cómo?”.
“Yo, siendo una extra tan insignificante que aparece solo en medio capítulo y sirve para el primer beso de los protagonistas dos capítulos después...”
“Aunque conozco todos los secretos de la historia, y recuerdo a cierta familia que oculta muchas cosas”.
Abre los ojos y se levanta; una sonrisa se dibuja en su rostro lleno de mugre.
“Solo un mes. Necesito una familia, estatus, y ese secundario será mío”.
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nota.
Soy humana y en ocasiones los personajes nos absorben tanto que generan un daño, me pasó con Iveth pero ya sane 😅
esta historia la tengo bastante avanzada, eliminé cualquier cosa que me perturbara. Tik... Ins... Etc. Y regrese a enfocarme en lo importante, escribir. Ya la historia va a mitad de camino y sé cómo continuará y terminará, no volveré a escribir en el futuro un personaje tan sufrido como Iveth, no podría salir del estancamiento.
Espero esta historia les, guste, "la historia que me escogió la continuaré, solo que será republicada, la IA me daño los capítulos al intentar arreglarlos.