NovelToon NovelToon
El Regreso Del Duque Maldito

El Regreso Del Duque Maldito

Status: En proceso
Genre:Reencuentro / Matrimonio arreglado / Amor-odio / Amor en la guerra
Popularitas:257.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Gloria Escober

Romina Bruce, hija del conde de Bruce, siempre estuvo enamorada del marqués Hugo Miller. Pero a los 18 años sus padres la obligaron a casarse con Alexander Walker, el tímido y robusto heredero del ducado Walker. Aun así, Romina logró llevar una convivencia tranquila con su esposo… hasta que la guerra lo llamó a la frontera.

Un año después, Alexander fue dado por muerto, dejándola viuda y sin heredero. Los duques, destrozados, decidieron protegerla como a una hija.

Cuatro años más tarde, Romina se reencuentra con Hugo, ahora viudo y con un pequeño hijo. Los antiguos sentimientos resurgen, y él le pide matrimonio. Todos aceptan felizmente… hasta el día de la boda.

Cuando el sacerdote está a punto de darles la bendición, Alexander aparece. Vivo. Transformado. Frío. Misterioso. Ya no es el muchacho tímido que Romina conoció.

La boda se cancela y Romina vuelve al ducado. Pero su esposo no es el mismo: desaparece por las noches, regresa cubierto de sangre, posee reflejos inhumanos… y una nueva y peligrosa obsesión por ella.

NovelToon tiene autorización de Gloria Escober para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Esposa ..

La iglesia estaba adornada con hermosas flores rosas y blancas, y cintas de seda. Las personas estaban sentadas, esperando que la ceremonia comenzara; los niños corrían afuera. En el altar, el marqués Hugo Miller esperaba a la novia, Romina Bruce, hija del conde Bruce. Muchos comentaban lo afortunada que era Romina: después de quedar viuda hace cinco años y sin un heredero, los duques Walker la habían protegido como a una hija. No solo le habían brindado apoyo emocional, sino también financiero, y no habían puesto objeción a su nuevo matrimonio; de hecho, la duquesa le había regalado el vestido de novia y el duque había contribuido con dinero para su dote.

La condesa estaba sentada junto a la duquesa, esperando a la novia. La duquesa acercó su cuerpo al de la condesa Bruce y dijo:

—Voy a extrañar mucho a Romina, pero me alegra que sea feliz. Espero que tenga un matrimonio largo y feliz, como no lo tuvo con mi hijo —dijo con una muestra de tristeza.

La condesa tomó su mano.

—No te preocupes. Para Romina eres como una segunda madre; ella siempre estará pendiente de ti.

La duquesa le dio un pequeño apretón en la mano para devolver el gesto.

Por otro lado, en un coche arreado por tres caballos blancos, iba una hermosa mujer vestida de blanco, su cabello castaño, con un ligero tono rojizo, recogido bajo un velo. Su piel era blanca, sus ojos almendrados y su porte elegante, aunque se notaba nerviosa.

—Padre, estoy nerviosa. ¿Y si algo sale mal? ¿Y si las flores no están como pedí en la iglesia? —dijo con preocupación.

Su padre tomó su mano con cariño.

—Tranquila, mi hermosa Romina. Tu madre se adelantó a la iglesia, al igual que la duquesa. Todo está perfecto.

—¿Y mi hermano? —intervino Romina.

—Ya llegará a la iglesia, cariño. Seguramente ha estado ocupado con los negocios.

—¿Con los negocios o la taberna, padre? Es el futuro conde; ¿cómo puede comportarse así? Debe tener más responsabilidades.

—Ya lo hará, y si no lo hace, me quedo tranquilo, porque sé que Hugo cuidará de ti y de tu madre si algo sucede y tu hermano no puede solucionar nada.

—Sí —exclamó Romina—. Hugo es un gran hombre; soy afortunada. Él se fijó en mí a pesar de que no soy pura. Ya me había hecho a la idea de pasar el resto de mis días sola.

Su padre sonrió.

—Pero no es así, cariño. Me alegra que al fin ustedes dos puedan estar juntos. Lamento haberlos separado en el pasado y haberte obligado a casarte con Alexander.

Romina sonrió apenas y dijo:

—No hay nada que lamentar. Aunque no estaba de acuerdo, logré llevarme bien con él, y fui muy feliz pero eso ya es pasado el murió y yo debo continuar. Mi nueva vida me espera al lado de Hugo. Seré una buena esposa y una buena madre para el pequeño Cedrick.

Su padre sonrió y dijo:

—Ya estamos cerca de la iglesia.

________________________________________

Por otro lado, en la iglesia, la duquesa se movía inquieta, mirando de un lado a otro. La marquesa, al mirarla, preguntó curiosa:

—¿Qué sucede?

—Es Agustín. Ya debería estar aquí. Antes de venir a la iglesia, recibió una carta y salió corriendo. Cuando le pregunté, dijo que era un asunto de negocios y que estaría aquí, pero la boda está por empezar y no aparece.

La marquesa sonrió.

—Tranquila, no debe ser nada grave, aunque sí tedioso. Mi esposo tuvo algo similar cuando un cliente se equivocó al poner mal su nombre en un contrato; se tardó más de doce horas en arreglarlo.

La duquesa asintió con la cabeza.

De pronto, las campanas comenzaron a sonar. Alguien gritó:

—¡La novia está aquí!

El marqués se puso recto, ansioso, con los ojos negros fijos en la entrada. De pronto, en el umbral de la puerta apareció ella: Romina, vestida de blanco, del brazo de su padre. Todos se pusieron de pie y voltearon para verla entrar. Se veía hermosa, como un ángel.

Pero antes de dar el primer paso, nubes negras cubrieron el cielo azul, y el viento frío comenzó a soplar en todas direcciones, anunciando la tormenta que se avecinaba.

Aun así, Romina caminó con paso firme, del brazo de su padre. Mientras el cielo se oscurecía afuera, la música nupcial se veía opacada por el estruendo de los truenos. Romina miró hacia atrás: algo dentro de ella se inquietó. Era un presentimiento de que algo venía con la tormenta, pero decidió dejar todo atrás y mirar al frente, hacia el hombre que la esperaba. Sonrió: Hugo estaba allí, su amor de infancia. El destino los había separado ella había entregado su corazón a su primer esposo sim embargo este murió, y el destino le dio una segunda oportunidad con Hugo pero al fin estarían juntos quizás ese siempre fue su destino.

Cuando llegaron al altar, el padre de Romina dijo al marqués:

—Espero que hagas feliz a mi hija.

Con una sonrisa, el marqués contestó:

—Lo juro con mi vida.

Ella sonrió y ambos pasaron frente al altar. La ceremonia comenzó; el sacerdote empezó leyendo los versículos y luego bendijo los anillos. Entonces, los votos de los novios comenzaron:

—Yo, Hugo Miller, te tomo a ti, Romina Bruce, como mi esposa, para amarte, respetarte y estar contigo en la salud, la enfermedad, la riqueza y la pobreza.

—Yo, Romina Bruce, te tomo a ti, Hugo Miller, como mi esposo, para amarte, respetarte y estar contigo en la salud, la enfermedad, la riqueza y la pobreza.

El sacerdote habló:

—Si hay alguien que tenga algún impedimento para que esta boda se realice, que hable ahora o calle para siempre.

Solo hubo silencio. Entonces procedió:

—Yo bendigo estas alianzas y, aquí frente a Dios y por el poder que me ha concedido, los declaro marido y mujer…

—¡Esposa! —interrumpió una voz, acompañada de un trueno.

El corazón de Romina se paralizó y su cuerpo se tensó. Aquella voz, que no escuchaba desde hacía tantos años, sonaba más profunda que nunca.

—¡Esposa!

Romina fue volteando poco a poco y vio, dentro de la iglesia, a un hombre de pie: cabello negro y ojos azules. Comenzó a caminar lentamente hacia ella. Los truenos se intensificaron, tanto que incluso el suelo temblaba. Todos estaban sorprendidos.

La duquesa se levantó y, con la voz temblorosa, dijo:

—¡Aa… Alexander! ¡Mi hijo!

La condesa abrió los ojos.

—No puede ser…

Romina miraba al hombre que se acercaba. Era Alexander, su esposo. Y, al mismo tiempo, no…

El hombre se posó frente a ella y dijo por tercera vez:

—Esposa…

Romina estaba pálida, con los ojos a punto de salirse. El marqués Hugo puso su mano en su hombro:

—Cariño…

Pero Romina no se movía; estaba petrificada. Su padre igual que ella. Entonces Romina habló:

—Alexander… tú… —Se acercó a él y, con la mano temblorosa, tocó su rostro—. Estás vivo —dijo en un susurro.

—Más vivo que nunca, querida —dijo él con mirada afilada.

Romina se desmayó en sus brazos.

—¡Romina! —gritó el marqués Hugo. Antes de que pudiera tocarla, Alexander levantó la mano y le dio un empujón, haciendo que cayera al suelo. Luego tomó a Romina en sus brazos, mirando al marqués desde el suelo, y dijo:

—Esta mujer es mía, jovencito.

Se dio la vuelta con ella y, mirando a los presentes, pronunció en voz alta:

—Gracias a todos por venir, pero la boda se cancela. Aun así, recibirán una invitación para mi fiesta de regreso al reino.

Y salió de la iglesia con Romina en sus brazos, dejando a todos sorprendidos y al marqués humillado.

1
Elizabeth Delvicier
Sin duda tus novelas son excelentes mi estimada Gloria
Hugo ha madurado mucho y superó a Romina eso es bueno el merece una mujer con carácter valiente decidida y ya ahí una candidata con todas esas cualidades Morgana
Ya le toca a Alexander cargar con Romina la misma que debe ser más inteligente y no callar xq no siempre va a lograr convencer a Alexander xq todo cansa
El 👑 suma más enemigos para destruirlo y para colmo la reina lo traicionó y sin duda tiene una semillita jajajaja sin duda la vida es un KARMA
Kary Monte
👏👏👏 estoy que no me lo creo Hugo hizo lo que debió hacer hace mucho tiempo
me parece bien lo dijo no arruines tu presente ni tu futuro Alexander por algo del pasado 🙎
bravo Hugo 👏👏👏
rosanyelis mendoza
ame ❤️, es duro para el orgullo de hombre. pero me gustó este capítulo
Aracelis Durango
Por fin ya no hay más secretos entre Romina y Alexander ❤️❤️❤️❤️
karencitha
esta historia ya se está volviendo algo aburrida y también larga
Diana Carolina Moran Abad
hay que emoción pobre romina lo que esta sufriendo y todavia lo que falta
otro capitulo mas xfa 🤗🤗🤗
Elizabeth Delvicier
graciaaas hermosa por este capitulo lleno de tanta adrenalina y muchas verdades que salieron a la luz y las que faltan.
Será que la condesa estuvo viviendo o fue meretriz xq tiene estás amistades, bueno vamos a ver cómo superan está verdad nuestros protagonistas, porque igual de las emociones y el stress que está viviendo Romina puede pasar una tragedia con el bebé
Nata Mazó
yo te lo dije Romina que se lo dijeras tercera persona lo dice a su conveniencia
Nella Reyes
me encanta la madre duquesa... no importa que tan grande y brabucón se ponga su hijo.... ella va con todas a ponerle cara larga 🤭
Nella Reyes
pienso igual... no puede creer que ella este fingiendo a estas alturas... donde la golosa lo busca mañana tarde y noche
Kim Nava
Alexander no te dejes llevar por una carta que fue escrita y enviada con odio si cometió errores todos los comenten pero como es posible que no veas la doble intención que el Rey mando en esa carta
y Romina también debe aceptar culpa y comprender a Alexander por que si ella lo hubiera contado la verdad seria otra situación
Nella Reyes
yo re enamorada de este Hugo hecho vampiro 🥰
Evelyn Robles Lepin
GRACIASSSSSSSS
rosanyelis mendoza
uffss 🫤🫤
Kary Monte
genial 🙎
que cólera me da tu actitud Alexander
después de todo lo que han sufrido separados
y después de todo el amor volviéndose a reencontrar
no puedes perdonar la por algo que hizo cuando era más joven
tiene una madre muy fuerte Romina tal vez le aconseja que no sufra por ti Alexander después no te quejes.🙎
Nata Mazó: es verdad ella tenía que contarle todo que lo supiera por ella misma si ella no se hubiera puesto a ser de toxica y obsesiva de tener sexo cada rato y hablar algo que la duquesa le había dicho esto no hubiera pasado
total 2 replies
Kary Monte
por favor ya
te ama es solo eso lo que debe estar en tu corazón en tu mente en tu cuerpo Alexander porque sin ella te mueres igual que ella sin ti
Kary Monte
dios mío por favor se fuerte Romina
Kary Monte
entiendo lo que sientes Alexander pero con todo el amor que se entregan como puedes decir que no le crees aparte eso paso hace muchos años
Adriana Trejo
hay romina jódete por estúpida 🤦🏻‍♀️ no hablaste cuando era necesario ya es tarde 😡 ahora si que te llego tu 8 🤷🏻‍♀️
Adriana Trejo
hay no sonamos 🤦🏻‍♀️ romina no hablo con Alex y encima se hace la tarada con Alex , Hugo con esa carta , estamos con el ☎️ descompuesto
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play