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Siempre Mia

Siempre Mia

Status: Terminada
Genre:Embarazo no planeado / Mafia / Posesivo / Completas
Popularitas:20.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Citlally quinn

Impactante, Doloroso +18 Secuestro Violación a la privacidad y a su persona, Doloroso y pérdidas personales.

NovelToon tiene autorización de Citlally quinn para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Cap.13

Valery

Tenemos visita, había dicho, refiriéndose a una chica que yacía amordazada en el suelo.  

Así que a eso se dedicaba a secuestrar mujeres y torturarlas, de seguro esa chica era tan inocente como yo. Esto no me hacía nada de gracia, lo miré con desaprobación y resoplé  posando mi vista en la misma dirección que él lo hacía, y pude notar que la chica estaba sentada en la misma posición en la que me encontraba hace apenas unas horas, pero a diferencia de mi, traía cinta adhesiva y los ojos vendados. 

Entorné los ojos intentando ver su rostro, la poca luz que alcanzaba a iluminar el lugar, no ayudaba a ver con claridad hasta que aquel hombre a quien en alguna ocasión había escuchado llamarlo Alex, la tomó del brazo y la acercó hacia nosotros, solo entonces pude saber quien era. Mi corazón se aceleró y mis ojos se humedecieron. Se trataba de Victoria, mi hermana. 

Sus sollozos se hicieron presentes, Alex, la sujetaba fuertemente de su rubia cabellera y la obligaba a ponerse de rodillas, a estas alturas me encontraba hiperventilando. Acababa de cruzar la línea, se estaba metiendo con mi familia y eso no me gustaba. 

—¿Qué hago con ella? —preguntó Alex con una calma y lentitud desesperante. 

Miré rápidamente en dirección a Caleb esperando oír su respuesta. 

—La niñata y yo íbamos a pasarlo bien en el sótano pero ya que nos interrumpes... creo que tenemos tiempo. —comentó arqueando una ceja de forma divertida. 

Jaló de mi brazo en un gesto firme y brusco para atraerme hacia él. Colocó su brazo a la altura de mi pecho y me abrazó forzadamente obligándome a mirar a Victoria. 

—Alex... diviértete con ella... quiero que le hagas las cosas mas perversas que se te ocurran, pero quiero verla llorar y sufrir... quiero ver sangre. Y luego mátala pero lentamente. La niñata y yo queremos ver eso... 

Acercó sus labios a mi oído y susurró en un tono burlón: 

—La que sigue eres tú, voy a complacerte, dejaré que Alex y todos los hombres de esta casa hagan de ti lo que quieran.  

Sus labios se estiraron en una risa victoriosa dejándome saber el placer que sentía viendo esta escena. Yo estaba trastornada mirando con horror la cruel escena que estaba frente a mi.  

Mi hermana lloraba desesperada, mientras que Alex se empezaba a quitar el cinturón, yo sabía lo que le esperaba. Mi corazón se partía a la mitad, Victoria no tenía que estar aquí, todo esto ya había ido demasiado lejos. No podía ni imaginarme las atrocidades que pudieran estar pensando hacerle, tenía que detener esto. 

Alex me miró con algo de pesar, como si sintiera  culpa por lo que estaba apunto de hacer. Ya me había quedado claro que había echo mal en haber desafiado a este hombre. Sin embargo no se detuvo y siguió en lo suyo decidido a terminar con lo que había empezado. 

Un gemido de dolor y sorpresa se escapó de mis labios al sentir como Caleb jalaba con brusquedad mi cabello haciendo que levantara la cabeza. Me obligaba a que mirara todo sin perder ningún detalle.  

Intenté zafarme de su agarre pero eso solo causó que él me sujetara con mas fuerza. No tenía forma de detener esto, iba a violar a mi hermana frente a mi y después lo harían conmigo. Y yo no iba a poder hacer nada para evitarlo. 

Entonces me di cuenta que debía de hacer lo que el tanto quería, arrastrarme e implorar un poco de compasión. No me importaba ya nada, la humillación era lo de menos para mi, si con eso lograba evitar esto entonces valdría la pena. 

—No, por favor no lo hagas... con ella no por favor. 

Las palabras escaparon de mis labios en tono suplicante, Alex se detuvo y miró en nuestra dirección esperando a recibir una nueva orden por parte de Caleb. Sentí como aflojaba su agarre. Aproveché aquello para liberarme y posar mis ojos en los suyos. 

—Haz que pare por favor —titubeé.  

Mis lágrimas rodaron por mis mejillas. Lentamente empecé a descender  hasta encontrarme a sus pies. No sé a donde se había ido el dolor que sentía en mi cuerpo pero en el momento en que me puse de rodillas, sentí que el dolor físico había desaparecido dando paso a un nuevo dolor, el del alma.  

—¡POR FAVOR! ¡NO LO HAGAS TE LO RUEGO!  

Agaché la cabeza y me  sujeté de sus piernas.  

—¡Caleb, te lo imploro! ¡Haré lo que quieras! ¡Solo haz que pare! —supliqué con una voz desgarrada.  

Me sujeté con mucha más fuerza a sus piernas, mis lágrimas  no dejaban de salir y sentía una pequeña opresión en el pecho. Está vez estaba siendo sincera, estaba dispuesta a hacer lo que él me ordenara siempre y cuando no lastimaran a mi hermana. 

Se instaló un pequeño silencio: no dudaba en que Caleb y Alex estuvieran  teniendo una conversación silenciosa mientras intercambiaban miradas, pero lo único que se escuchaba era mis sollozos al igual que los de mi hermana. 

Levanté la cabeza lentamente, topándome con la mirada que le caracterizaba: oscura, sobria, perversa. Podía notar la satisfacción en sus ojos eso me hacía odiarlo mucho más.  

Aparté la mirada y entonces escuché: 

—Alex, llévatela a una de las habitaciones ya sabes a cual... y no la toques amenos que yo de la orden. —Su voz no expresaba nada. 

Miré en dirección a Alex, parecía algo aliviado. Tal vez en el fondo no deseaba hacer esto. También noté cierta incertidumbre en su mirar pero terminó por hacer lo que se le ordenaba. 

La cargó en sus brazos y con gran pesar, vi como se llevaba a mi hermana dejándonos solos, bajé la mirada y con el dorso de mi mano empecé a limpiar mis lágrimas. 

—¡Mírame! —ordenó con voz fría. No esperó respuesta, sujetó mi brazo con brusquedad haciendo que me levantara de golpe. 

Mis ojos estaban hinchados y apenas podía mantenerme de pie por el temblor de mis piernas. 

—¿Como te llamas?  —quiso saber mirándome fijamente a los ojos. 

Abrí la boca intentando decir algo, pero por alguna extraña razón no podía. 

—Ah, si. Valery —murmuró—. Tienes un nombre horrible... no me gusta. 

Mordí mi lengua reprimiendo algunas palabras que querían salir de mi boca: Me importaba un bledo si le gustaba o no mi nombre. 

También sentí curiosidad por saber que tanto había investigado de mi, sin embargo preferí no hacerlo.  

No quería volver a darle motivos para que le hicieran daño a mi hermana así que solo mantuve la boca cerrada. 

Sentía como su mirada me escudriñaba de arriba a bajo varias veces. 

—Quiero divertirme contigo en mi cama. —recalcó con una media sonrisa—. Ya que no se lo a echo a ella, te lo hago yo a ti. 

Apreté mis puños e hice un esfuerzo sobre humano para no decirle todo lo que tenía guardado. No pensé que se pudiera llegar a aborrecer tanto a una persona, pero Caleb era el vivo ejemplo de que si.  

Miré en dirección a la puerta y empecé a caminar hacia ella. No tardó nada en hacer lo mismo y mientras subíamos las escaleras comentó: 

—No pienses que voy a hacerte el amor... yo no hago esas estupideces. Yo cojo y duro. 

Sentí como mi cuerpo se tensaba, sentía un gran peso sobre mi. Pues no sabía si iba a aguantar pasar por todo esto. 

Finalmente llegamos hasta su habitación. Estaba nerviosa con ganas de salir corriendo o incluso tirarme por la ventana. En mi vida solo había estado con un solo hombre, una única vez y por supuesto él no era como él tipo que tenía frente a mi. 

—¿Puedo tomar una ducha? —susurré con timidez. 

Él me miró fastidiado. 

—Hazlo pero date prisa  —ordenó. 

Caminé a pasos largos en dirección hacia las dos puertas. Dudé cual de ellas tomar pero me decidí por la derecha, afortunadamente había sido la correcta. Cerré la puerta detrás de mi y sentí como mi corazón se agitaba. Estaba desesperada sin saber que hacer para librarme de esto. 

Lentamente dejé que el vestido cayera sobre mis pies, me metí bajo la ducha y abrí el grifo. El agua empezó a humedecer mi cuerpo, cerré mis ojos a la vez que hacía un gesto de dolor tras sentir un leve ardor en mi tobillo. 

Dejé que el tiempo transcurriera con tranquilidad sin apresurarme a nada. Tomé la esponja, vertí un poco de gel y empecé a pasarla por mi piel. 

Salí cuando me sentía lista, cerré el grifo y me enrollé en una toalla y quité el exceso con otra de mi pelo. 

Me miré un momento en el espejo, mi corazón quería salirse por mi boca. Tenía miedo. 

Caminé hacia la puerta, posé mi mano sobre el picaporte un poco ansiosa sin atreverme a abrirla. Del otro lado se escuchó un portazo.  

Terminé por salir. Caleb no estaba, ¿a dónde había ido?  

Sentí un pequeño impulso y caminé hacia la ventana. Podía aprovechar su ausencia para escabullirme. Intenté abrir la ventana pero esta estaba cerrada, suspiré frustrada apoyando mi frente contra el cristal del ventanal. 

Ese no era el único impedimento para irme. Si lo hacía corría el riesgo de que cumpliera con sus amenazas. Estaba cansada deseando que todo esto terminara pronto. 

Me alejé de la ventana y me senté a la orilla de la cama, esperando volverlo a ver entrar.  

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1
Pelu Ayala
xfa.....necesito seguir
saber q pasó 🙏
Mabel Cea
bueno
Anonymous
ojala que continúe muy buena
Graciela Saiz
te lo buscaste , ya de antemano te hiciste la estrella hablando de el cuando sabías que estaba escuchando , así que , a pagar las consecuencias,
Marcela Caro Ciraco
no te puedo creer!!!! y ahoraaaaaaa?
veronica sarmiento
Por fa para cuando la segunda parte Para mi ansiedad no es bueno 🤣
Pelu Ayala
ayy ...quiero seguir leyendo...no tardes en actualizar xfa🙏
Pelu Ayala: y cuando la segunda parte???🤔
total 5 replies
Naty Gomez
hermosa historia
Milagros Lopez
es cruel... pero interesante lectura
neumidia ruiz
que dolor Valery tranquila el va a pagar estoy segura
neumidia ruiz
eres muy cruel caleb a una mujer no se le hace eso la vida te la va a cobrar,imagínate despejarla y dejarla desnuda es despejarla de su dignidad y encima exponerla ante ti y Alex 😭eres muy despiadado
neumidia ruiz
uff caleb no tiene ni una pizca de compasión,Valery por no ser prudente mataron a tu amiga☹️
Pelu Ayala
Excelente trabajo👏👏
Pelu Ayala
Me leí todo sin pestañear...y....Me encantó lo q leí....espero no tardes en acualizar🙏
Dulce Lopez
me gustó la historia, al igual me gustaría que la terminara de escribir para seguir leyendo.
Dulce Lopez
me gustó la historia, la vas a terminar de escribir?
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