Emmi era una estudiante universitaria que vivía una pacífica vida.
O bueno, su mayor estrés era la universidad y el trabajo, pero ¿que adulto no vive esos tipos de problemas?
Sin embargo todo cambia un día que accidentalmente intenta hacer un hechizo para encontrar el amor de su vida, y termino despertando en una novela de fantasías y romance que odiaba mucho...
Como la villana...
Y la historia es por alguna razón un poco diferente a como la recordaba.
Ahora Emmi intentando fingir ser Ayme, descubriría poco a poco las verdades que la novela nunca habían contado.
Y también, aprendería a aceptar su propio pasado.
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«Una escapada a la taberna» 2/2
Después de un rato, escuchó el ruido de una jarra siendo apoyada en la mesada, al levantar la vista se encontró de nuevo con el camarero, quien le dedicó una última sonrisa burlona antes de entregar el resto de bebidas.
Emmi agarró la jarra, pero en ese momento se acordó de un pequeño detalle, ¿Cuánto alcohol podría soportar este cuerpo? En su vida pasada podía beber litros y nunca emborracharse, sin embargo, ¿Acá sería igual? Por las dudas tomaría muy lentamente, y pediría algo para comer, esa era la mejor forma de beber sin correr riesgos.
–Alguien que esté interesado en participar.
Un hombre habló mientras sostenía con sus dos manos los cuchillos. Una pequeña sonrisa apareció en los labios de Emmi, tomó un poco de la hidromiel, la cual era muchísimo más rica de lo que hubiera imaginado, y se levantó del asiento, lista para demostrar cómo la suerte estaba de su lado.
Sin embargo, momentos después Emmi volvió a su asiento completamente derrotada mientras escuchaba de fondo algunas personas burlándose.
Las mejillas de Emmi se tornaron de un leve rubor, tenía suerte que la iluminación estaba de su lado y sus mejillas apenas se veían.
Pensó que estaba teniendo una oleada de buena suerte, en la torre todo iba muy bien, ¿Acaso eso no era suerte? No, no lo era, en realidad eran los privilegios que tenía por su puesto, todos eran muy amables y le facilitaban las tareas porque si Ayme era la jefa, era por algo.
–Estas chicas lindas de hoy en día creen que todo les sale bien.
Escuchó al hombre que le había dado los cuchillos burlarse con otro grupo de hombres mientras tomaba hidromiel y buscaban al próximo contrincante. Está vez había más personas dispuestas a participar, después de ver cómo Emmi había hecho el ridículo, estaban seguros que, aunque no lo hicieran excelente, podrían hacerlo muchísimo mejor que ella.
El primer cuchillo no solo no dió en el medio, si no que directamente se salió del blanco, y casi rompe sale directamente por la ventana, el segundo estuvo un poco más cerca de donde estaba el objetivo, pero todavía muy lejos del blanco, el tercero ahora Emmi estando un poco más segura que iba por buen camino lo tiró un poco más arriba…pero ese poco fue demasiado y quedó cerca del techo, el hombre que organizaba las apuestas tuvo que subir a una mesa para poder quitarlo. El cuarto dio más abajo pero seguía sin dar en el blanco.
–La derrota puede ser realmente agotadora, toma esto te ayudará a recuperar tus fuerzas.
La voz del cantinero seguía siendo igual de burlona, cuando vio la barra se encontró con un plato con varios sánguches perfectos, demasiado perfectos. El pan se veía crujiente y recién salía del horno, con un tono doradito que solo se veía en los comerciales, ¿Era jamón?, ¿Y lechuga? No podía ver bien los ingredientes pero realmente se veía muy bueno, ¿Lo mejor de todo? Venía con una abundante porción de papas fritas.
Amaba las papas fritas.
Pero si orgullo le decía que rechazará la comida, era una muestra de derrota.
«Vamos Emmi, no puedes ser tan orgullosa, además se ve realmente bueno.»
–La casa invita.
Cómo si esas palabras fueran lo que necesitaba, Emmi agarró una papa frita y empezó a comerla. De todas formas pensaba pedir algún bocadillo, y así reducir las posibilidades de emborracharse, pero si era gratis, ¿como negarlo?
–Qué extraño, nunca pensé que esas palabras pudieran emocionar tanto a una noble.
Emmi miro al chico de ojos verdes por unos segundos, aunque fingía estar concentrado secando vasos, claramente toda su atención estaba en ella.
«Es verdad, había olvidado que Ayme es parte de la familia noble más importante del reino…aunque sea la oveja negra de la familia, eso no cambia el hecho que tenga mucho dinero.»
–A todas las personas les gustan los regalos.
Dijo con voz obvia mientras seguía comiendo y tomando su hidromiel con tragos cortos, ya había hecho suficiente ridículo lanzando mal los cuchillos como para hacer el ridículo estando borracha.
Mientras comía, sentía que realmente la comida la estaba ayudando a subir sus ánimos, no era solo eso, también se estaba sanando de todos el cansancio del día, ¿Acaso esa comida tenía magia?
–Supongo que tienes razón.
Terminó de secar los vasos y empezó a acomodarlos. Emmi lo veía de vez en cuando mientras repasaba mentalmente todos los personajes de la novela y buscaba cuál podía ser, lo tenía ahí en la mente pero, ¿Quién era?
–Sin embargo, para la señora jefa con corazón de hielo, es sin duda sorprendente que pueda comer tan felizmente.
Emmi lo miro mal unos segundos, ¿Acaso los empleados de este mundo son todos unos idiotas?, ¿Que significaba realmente ese apodo ridículo?
Disfrutaba mucho la comida, en ese mundo todos los sabores eran más intensos, más marcados.
–Aunque, más que eso, sin duda es más sorprendente aún verla aquí. Sin duda nadie me creería si lo cuento en la torre, dirían que eran alucinaciones por beber mientras trabajo.
«Espera. Burlón, y lindo…aunque cuestionable esto último, tal vez en escala de Kahel sea un tercio o tal vez la mitad si soy amable. Había un personaje con esas características, no me digas que él es…»
–¿También trabajas en la torre?
Preguntó ahora con un poco de curiosidad, esa pregunta era la que necesitaba para saber si sus sospechas eran ciertas o no.
El cantinero se quedó sorprendido por unos segundos, no esperaba que le preguntara sobre él, que estuviera un poquito interesado en él, mucho menos después de haberse burlado de ella.
–Así es, pero dudo que nos hayamos visto antes, mi área de trabajo está muy alejada de la tuya.
Esa respuesta fue justo lo que necesitaba, personalidad burlona sin una pizca de respeto a sus superiores, cabello marrón, ojos verdes y ropa estilo céltica. Trabaja en la torre pero en un área muy alejada a la suya.
–Ya veo, con que tú eres ese tan famoso Xavier.
Dijo con una sonrisa burlona mientras se cruzaba las piernas, y apoyaba su rostro en la palma de su mano, ahora que tenía la información correcta la situación había cambiado por completo.
Xavier estaba apunto de responder, no sabía que le sorprendía más de toda la situación, que alguien tan importante como Ayme lo conociera, que estuviera sonriendo de manera burlona, que lo estuviera mirando como si ahora la situación se hubiera dado vuelta por completo, o todo lo anterior junto. Sumado al hecho que al verla así, se dió cuenta que los rumores sobre su belleza no eran falsos.
Aquella mujer era sin duda la más hermosa que había visto nunca, y verla sonreír era, como…era como si su corazón de repente se olvidará cómo latir y su mente se quedará completamente en blanco.
En ese momento maldijo internamente a todos los dioses que aquella hermosa mujer estuviera comprometida, por qué de lo contrario no dudaría en aprovechar toda esa situación para poder cortejarla.
¡Era su mejor momento! Podría hacer algún pequeño espectáculo sirviendo un trago, moviendo las botellas como todo un malabarista profesional, y haciendo alarde de sus altos conocimientos en plantas.
«Que suertudo es ese principito.»
–Usted, ¿Cómo…
Pero no pudo terminar su pregunta cuando una voz desde la puerta del jardín le gritó.
–¡Xavier! ¡Deja de coquetear con los clientes y ven a ayudarme aquí!, ¡Eres muy feo para ella!
Xavier apretó el trapo, que había estado usando para secar los vasos, con bastante furia, y después fue a afuera para ayudarlo, seguramente necesitaba ayuda para traer los demás vasos.
Emmi solamente lo vió irse mientras se reía internamente.
«¿Quién diría que lograría encontrar al sanador del grupo de héroes en un lugar como este?»
Y por lo tanto dejaste que te envolviera en esa maldición.
Por lo tanto tienes que intentarlo de nuevo pero con conciencia de que eres tú y no Ayme la que quiere la "bendición" y que TÚ no tienes "vela en el entierro" de esa maldición familiar y así lucha contra esa maldición o demonio.🤷♀️🧐🙎♀️
Maguita soy!
Con mis padres vivía yo
Hasta que la magia me los mato!.🎶🎵🤣😅😆😄😂