NovelToon NovelToon
ENTRE EL DEBER Y LA SANGRE (SAGA BLOOD MOON LIBRO 4)

ENTRE EL DEBER Y LA SANGRE (SAGA BLOOD MOON LIBRO 4)

Status: Terminada
Genre:Pareja destinada / Hombre lobo / Romance / Completas
Popularitas:2k
Nilai: 5
nombre de autor: SIKEVALEN

Mientras el Imperio celebra el fin de la tiranía, los gemelos Ethan y Caleb enfrentan los hilos del destino de la Diosa Luna. Ethan, el estratega frío y calculador de la estirpe real, ve su mundo caer cuando el lazo de pareja destinada estalla ante una hermosa loba que huye sin dejar rastro. Al investigarla, descubre que es la rebelde e indómita hija del Beta de otra manada. Ella rechaza el lazo de sangre, obligando al príncipe a cazar a su propia hembra en un salvaje choque de voluntades.Por otro lado, Caleb, el Beta definitivo entregado a la disciplina militar, encuentra a su mate: una guerrera implacable y Beta de otra manada. El lazo abrasador los arrastra a un dilema desgarrador. ¿En qué territorio vivirán? Deberán elegir entre la lealtad a sus manadas de origen o sacrificar sus deberes por amor.Entre huidas, pasiones calientes y dilemas que queman las venas, los gemelos lucharán por sellar sus relaciones. El destino final se debate entre el deber y la sangre.

NovelToon tiene autorización de SIKEVALEN para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPITULO 9. EL PESO DE LAS LINEAS

NARRADO POR CALEB

La luz del mediodía caía de lleno sobre el despacho del ala este, iluminando los mapas rúnicos que cubrían la mesa de piedra pulida. El ambiente en la estancia se mantenía en una rigidez absoluta. Me encontraba de pie a un lado del escritorio, vistiendo mis vaqueros y una sudadera oscura, sosteniendo la mirada del Alfa Valen. Kendra permanecía sentada frente a su hermano, luciendo unos pantalones oscuros y una cazadora que realzaba su hermosa figura. La fragancia a menta fresca, lluvia y cuero que desprendía su piel pálida me llegaba de forma constante, avivando la intensa corriente de afecto que Ares, mi enorme lobo pardo, guardaba en su energía.

Valen se cruzó de brazos, barriendo el espacio con una fijeza severa que delataba la inmensa responsabilidad de su rango de líder absoluto de Silver Shield.

—He analizado vuestra propuesta de tregua durante toda la mañana, Caleb —su voz profunda rompió el silencio de la sala, cargada de una autoridad absoluta—. Pero las leyes de las manadas no se disuelven con buenos deseos. Kendra es mi hermana y la Beta de mis tierras. Su loba, Aura, puede haberte reconocido ante la piedra ancestral, pero sus deberes con nuestro pueblo son indestructibles. No puedo permitir que Silver Shield quede descabezada en su línea de mando porque su Beta decida mudarse a la manada Blood Moon.

Kendra levantó la cabeza, y sus ojos fijos reflejaron la firmeza indómita que la caracterizaba como líder de la vanguardia.

—No tengo la menor intención de abandonar mis obligaciones, Valen —le habló a su hermano con una templanza admirable, libre de sumisión—. Mi lealtad a nuestra sangre es inquebrantable. Pero tampoco puedo ignorar lo que la Diosa Luna ha decretado para mi destino. Caleb es el Beta de este imperio y su lugar está aquí. Estamos ante un dilema territorial que pone a prueba cada una de nuestras estructuras, y bloquear los canales de este lazo de pareja destinada solo nos arrastrará a una agónica melancolía.

Observé a la mujer que amaba, admirando la fiereza con la que defendía su posición sin agachar la cabeza ante nadie. Di un paso lento y seguro hacia el escritorio, apoyando mis manos sobre la piedra pulida con una determinación implacable que capturó la atención de ambos hermanos.

—Nadie está hablando de renunciar a los rangos ni de traicionar a vuestro clan, —sentencié con una voz ronca y baja que infundió un remanso de paz en mitad de la fricción—. Lo que propongo es un tratado de coordinación fronteriza permanente. Kaelen y Leo mantendrán las aduanas abiertas, y yo estoy dispuesto a dividir mis semanas entre el palacio de Blood Moon y vuestro territorio de origen. Mi deber es proteger el imperio unificado, pero mi prioridad absoluta es blindar la seguridad de mi hembra destinada. Si Silver Shield acepta esta alianza, nuestras guardias se unificarán en una fortaleza invencible frente a cualquier tormenta.

Valen guardó un silencio sepulcral durante varios minutos, analizando la madurez de mi propuesta con una fijeza severa. El choque de deberes territoriales seguía siendo un campo de batalla de voluntades en la intimidad, pero al notar que el Alfa de Silver Shield asentía sutilmente con la cabeza evaluando las ventajas políticas, comprendí que Ares y yo habíamos asegurado una base sólida para nuestro porvenir.

NARRADO POR ETHAN

Mientras mi gemelo destrababa los nudos de la diplomacia en la sala de audiencias, yo me encontraba en el sector norte del patio de armas, organizando los detalles de mi próximo movimiento estratégico. Mi temperamento cerebral y calculador se negaba a permanecer pasivo tras el regreso de Wild Crest. Había pasado las últimas horas en el archivo de Blood Moon, seleccionando un compendio de pergaminos antiguos sobre botánica y medicina forestal que detallaban el cuidado de los rosales invernales, una de las grandes pasiones que el Beta Garrett me había confiado sobre su hija.

Acomodé los manuscritos en los asientos traseros del todoterreno negro, junto a un pequeño cofre de madera rúnica que contenía semillas raras de flores de azahar, conocidas por su capacidad para florecer en los climas más gélidos.

«Es un buen gancho, Ethan», intervino en mis canales energéticos la voz profunda de mi compañero, el enorme lobo gris llamado Balthazar, enviándome una ráfaga de sutil satisfacción. «Vanya es impulsiva y rebelde, pero su loba, Freya, adora el olor de la tierra mojada. Si le demuestras que tu mente calculadora se interesa por los detalles de su entorno y no solo por las leyes del imperio, sus barreras de orgullo empezarán a agrietarse de forma irreversible».

Balthazar tenía toda la razón. Siguiendo el sabio consejo de paciencia que mi padre me había entregado, mi cacería no se basaría en la persecución física ni en la opresión de mi rango real. Este obsequio estratégico no era una exigencia de sumisión; era una demostración silenciosa de constancia y madurez. Quería que la joven indómita comprendiera que no buscaba ser el carcelero de su libertad en mitad de las comodidades de mi palacio, sino la raíz inquebrantable dispuesta a nutrir sus pasiones en su propia tierra de origen.

Subí al todoterreno negro y encendí el motor con un ronroneo sordo, sintiendo una firmeza absoluta en mi pecho de cara al viaje por la frontera secundaria. Sabía que la agónica resistencia de Vanya y sus constantes inseguridades nos obligarían a lidiar con un constante choque de voluntades en el mañana, pero al emprender la marcha hacia los pinares del este bajo el amparo de la luz del día, comprendí que su huida desesperada estaba a un mes de transformarse en nuestra mayor y más dulce certeza frente a la Diosa Luna.

1
Marta Gutierrez
me atrapó está novela es muy tierna hermosa felicidades 💕💕
Marta Gutierrez
me dió mucha pena lo destruyó 😢
Zoila Quijada
que mala le debería doler hasta el alma
Maria Rojas
una vez mas gracias por brindarnos otra bella historia bendociones 🙏😊
SIKEVALEN: abrazos
total 1 replies
Isis Vargas Pinzon
Empezó muy bonita la historia 💘💘 seguimos leyendo 👏👏👏👏👏👏
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play