Estar en la zona de amigos es vivir en el infierno disfrazado de confianza.
Layla ama en silencio a Alexander, su mejor amigo, pero para él ella es solo una hermana: nunca la verá con otros ojos. Mientras tanto, Ryan, el chico que parecía no tener corazón ni sentimientos, se cruza en su camino y pone su mundo patas arriba.
De repente nada es sencillo. Alexander empieza a cuestionarse si en realidad ha estado mirando a la persona equivocada todo este tiempo. Y Ryan está dispuesto a todo para demostrarle que, a veces, lo que buscas no está donde crees… sino justo frente a ti.
¿Seguirá esperando a quien nunca la verá, o se atreverá a tomar el riesgo de amar a quien sí la mira como nadie más?
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Cap 9: Día de espera
...Ryan Gallagher...
12 de septiembre del 2016
Bajé las escaleras lentamente, llevándome la mano al cabello y luego a la boca, ahogando un bostezo, pues acababa de levantarme. Traía puesto tan solo un pantalón suelto que servía como pijama. Fui directo al baño y lo primero que hice, como cada mañana, fue observar mi rostro. Estaba horrible, quizás un poco menos feo que ayer, pero aún lo estaba.
Mi labio estaba partido, mi nariz un poco menos roja e hinchada, mis mejillas rojizas por las heridas y cerca de mi ceja izquierda tenía un pequeño parche blanco para cubrir lo lastimado. Ya habían pasado tres días del accidente y mi rostro parecía recuperarse a pasos de tortuga, mientras que mi torso ya se encontraba perfectamente.
—Ryan, ¿estás ahí? —mi madre tocó la puerta del baño, preguntando lo evidente—. Sé que estás ahí.
—Si lo estoy mamá, ¿quién más podría estarlo? —respondí, cansado de que cada mañana sea lo mismo.
—Es bueno que te hayas levantado temprano, porque te informo que hoy sí o sí irás a la escuela, no importa cuántas excusas me digas, no puedes seguir faltando —me dijo y como si supiera que lo haría, abrí la puerta rápidamente mientras que mi madre sonreía enormemente.
—No puedo ir a la escuela así, mamá —me señalé—. ¿Te imaginas lo que dirán de mí? En escuelas como esas lo que les importa a todos es cómo luces y créeme que si me aparezco con este rostro comenzaran a hablar sobre mí. ¡Dirán que soy un matón o un problemático, mamá!
—¿En serio, Ryan? —Alzó la ceja y me miró como si no creyera en mis palabras—. Soy tu madre, te he tenido nueve meses en mi vientre y sé muy bien que eso no es lo que te importa.
Suspiré resignado.
—Fueron ocho meses mamá, ya sabes que me adelanté —le corregí—. Y puede que lo que digan los demás no me importe, pero aun así no puedo llegar a la escuela luciendo como si hubiese estado en una pelea y yo hubiese sido el perdedor.
Las chicas lindas no querrán acercarse a mí, pensé.
Ella me observó detenidamente, con esa mirada gélida que siempre me daba cada vez que hacía algo malo. Cruzó sus brazos sobre su pecho y suspiró cansada.
—No me importa lo que digas, irás a la escuela y punto —graznó comenzando a caminar hacia la cocina.
—Pero mamá...
—Nada de peros, en esta casa mando yo, por lo que si te digo que irás, lo harás —finalizó la conversación dándome la espalda y comenzando a preparar el desayuno—. Cámbiate de ropa y no tardes porque te llevaré a la escuela para cerciorarme de que ingreses.
No puede ser…
No solo llegaría a la escuela con el rostro lastimado, dándole a las personas de que hablar, sino que también me llevaría mi madre en un auto que ni siquiera era suyo, ya que debido al accidente el de ella estaba en el taller. Tampoco podía seguir discutiendo con mi madre, puesto que ella tenía un punto a su favor y precisamente era el que le daba el poder de obligarme a ir a la escuela.
Además, estaba seguro de que por más que le pidiera que me de las llaves del coche para conducir a la escuela, no lo haría y mucho menos cuando el auto era de Hanna, la madre de la chica que causó la desfiguración del rostro. De acuerdo, no me desfiguró el rostro, pero casi lo hace.
—¡Ma, ya estoy listo! —le dije bajando las escaleras, esperando que todo haya sido una broma y en realidad me permita faltar. Mis esperanzas se fueron al tacho cuando la vi acercarse con una manzana, las llaves de auto y una bolsa, que supuse llevaba comida.
—Esto es para ti, cómela ahora —me entregó la manzana y la bolsa la guardó rápidamente en mi mochila. La observé confundido.
—Estoy seguro de que en la escuela me darán comida, no tienes porque...
—Lo he preparado por si no te gustaba la comida de la escuela, eres muy especial con tus gustos —me dijo comenzando a caminar hacia la puerta—. Por cierto, también te iré a recoger a la escuela, porque luego iremos a dejarle el auto a Hanna.
Resulta que Hanna y mi madre eran amigas de la escuela, se conocían desde hace mucho. Incluso la hija de Hanna, alias la chica que causó el accidente y yo nos conocíamos. Bueno, según mi madre solo nos habíamos visto una vez y fue cuando teníamos seis años, como si lo recordara. Debido a todo eso, mi madre desistió en querer denunciar a Layla. Todavía no saben por qué conducía de esa forma, pero cuando observé a su madre noté lo angustiada que estaba pensando en que su hija podría ir a prisión.
—¿Iremos hasta su casa? ¿Por qué mejor no viene ella por el auto? —cuestioné pensando en que tendríamos que regresar caminando o gastando dinero en un auto.
—Hanna no se ha movido ni un segundo del hospital, solo lo hace para asearse y cambiarse de ropa, pero en todo momento está con Layla —respondió dándome una última mirada para asegurarse de que tenía puesto el cinturón de seguridad.
—Espera... —le dije girándome en mi asiento y observando detenidamente a mi madre, quien se encontraba concentrada en el camino—. ¿Todavía no despierta?
—Los doctores dicen que se golpeó muy fuerte la cabeza —Mi madre conducía muy concentrada en la ruta—. Están a la espera de que despierte pronto. Según tengo entendido, su cuerpo se está recuperando muy rápido de los golpes y fracturas que tuvo, pero aún no abre los ojos.
—Así que iremos al hospital a verla. —concluí, descubriendo que la visita al hospital no era solo para devolver el auto sino que también era para ver a la chica.
...“Aunque todo parezca normal, nada volverá a ser igual después de que nuestros caminos se cruzaran de esa forma.”...
^^^Continuará…^^^