NovelToon NovelToon
La Bailarina Rota

La Bailarina Rota

Status: Terminada
Genre:Autosuperación / Mujer poderosa / Romance / Completas
Popularitas:5.9k
Nilai: 5
nombre de autor: SherlyBlanco

Sinopsis
"La Bailarina Rota" es un drama romántico de superación y redención escrito por Sherly Blanco. La historia sigue a Emmeline, la máxima promesa del ballet clásico, cuya brillante carrera se trunca trágicamente una noche en la playa tras sufrir una grave lesión en la pierna al salvar a un joven llamado Felipe de morir ahogado.
Conmovido por su sacrificio y deslumbrado por su belleza, Felipe se casa con ella y promete cuidarla. Sin embargo, a los pocos meses el idilio se rompe: él empieza a distanciarse y Emmeline termina descubriéndolo burlándose de sus cicatrices ante sus amigos, mientras trata con extrema delicadeza a otra mujer. Tras enfrentarlo con dignidad, Emmeline lo abandona para reconstruir su vida desde las cenizas, encontrando un nuevo propósito como maestra de ballet para ayudar a otras jóvenes a cumplir sus sueños, mientras un arrepentido Felipe la busca desesperadamente.

NovelToon tiene autorización de SherlyBlanco para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 20: El Lienzo de las Apariencias

​El jardín trasero de la casa de los Fontane estaba transformado en un lienzo de ensueño para la fiesta de revelación de género. Globos en sutiles tonos pasteles, guirnaldas y arreglos florales con motivos de mariposas daban la bienvenida a los invitados, creando una atmósfera de celebración que contrastaba drásticamente con la tormenta que Emmeline cargaba en el pecho. Al cruzar la entrada, apoyándose en su bastón con esa elegancia innata que la disciplina del ballet le había dejado como un eco en los huesos, la joven de veinte años sintió un vuelco en el corazón.

​Felipe caminaba a su lado. Tal como ella lo había temido, su esposo se había mostrado apático, quejumbroso y cortante durante todo el trayecto en el auto, fastidiado por tener que asistir a un evento de la familia Fontane y recordándole en cada semáforo el valioso tiempo que estaba perdiendo lejos de los pendientes logísticos de su constructora. Sin embargo, en cuanto pisaron el césped del jardín y sintieron las miradas de Ernesto, Melina y el resto de los invitados, la actitud de Felipe mutó por completo, ejecutando una metamorfosis tan perfecta como escalofriante.

​Con una soltura que a Emmeline le heló la sangre, Felipe la tomó firmemente de la mano, entrelazó sus dedos con una calidez ensayada y le dedicó una sonrisa resplandeciente que mantuvo congelada durante toda la velada. Ante los ojos del mundo, él seguía siendo el príncipe azul, el héroe abnegado y maduro de veintinueve años que cuidaba con devoción de la bailarina herida. Conversaba con los tíos, bromeaba con los invitados y rodeaba la cintura de Emmeline con una delicadeza protectora que provocaba suspiros de admiración entre los asistentes. Era una farsa impecable, una puesta en escena perfecta que dejaba a Emmeline atrapada en el centro de un escenario de cristal, sonriendo ante los elogios y fingiendo una felicidad conyugal que ya no existía en la intimidad de su gélida casa, donde el verdadero Felipe solo le dedicaba silencios y desprecio.

​La fiesta avanzaba entre risas y expectación cuando Emely, la hermana mayor, pidió la atención de la familia con las mejillas encendidas por una emoción que no podía ocultar. Tomada del brazo de un joven de porte elegante, modales impecables, mirada serena y una presencia que denotaba una educación privilegiada, lo presentó formalmente ante la dinastía como su novio. Ernesto y Melina lo recibieron con los brazos abiertos, profundamente cautivados por su caballerosidad y la madurez con la que se expresaba. El resto de la familia se unió a las felicitaciones, celebrando el amor de la hermana mayor, sin que nadie en ese jardín —ni los trillizos, ni Emmeline, ni la propia Emely— sospechara el peso que ese apellido y la historia de su linaje familiar tendrían en el futuro de los Fontane, guardando un secreto que más adelante sacudiría las estructuras de todos.

​El punto cumbre de la tarde llegó con el momento de la revelación del género. Andrés y Juliana se colocaron en el centro del jardín, rodeados por un gran globo negro decorado con signos de interrogación dorados. En medio de aplausos, risas y la mirada conmovida de los abuelos Ernesto y Melina, la aguja pinchó el globo, desatando una gran explosión de papeles, confeti y humo denso de un vibrante color rosa que inundó el aire: ¡Andrés y Juliana serían padres de una niña!

​La emoción desbordó el lugar. Juliana, radiante en su vestido maternal, abrazó a Andrés con la euforia y la fuerza de una gran amiga que celebra un milagro compartido. El mayor de los trillizos, contagiado por la magia del momento y el amor instantáneo hacia la criatura que venía en camino, celebró la llegada de su hija con lágrimas en los ojos. Sin embargo, cuando la nube rosa se disipó y las felicitaciones se calmaron, Andrés sintió una punzada de melancolía en el fondo de su alma; aunque la armonía con Juliana era real y se habían convertido en mejores amigos inseparables, el recuerdo de Juliette, su amor universitario de origen humilde, seguía siendo una herida abierta que se negaba a cerrar.

​Días después de la fiesta, cuando el eco de las celebraciones se había asentado y la rutina del apartamento de convivencia forzada había regresado, Juliana decidió que era momento de preparar el nido para la pequeña. No quería una habitación común; quería un espacio especial, mágico y lleno de detalles que reflejaran la sensibilidad del arte que tanto amaba. Tras buscar recomendaciones, decidió contratar los servicios de una talentosa diseñadora y decoradora de interiores independiente, una joven que venía precedida de una excelente reputación por su exquisito gusto y su capacidad para transformar espacios con recursos limitados.

​El destino, con su perfecta, irónica y a veces cruel precisión, movió sus hilos esa misma tarde. Cuando sonó el timbre del apartamento, Juliana dejó de doblar unas prendas de bebé y abrió la puerta principal para recibir a la profesional. Al presentarse, la joven decoradora sonrió con timidez, acomodándose la correa de su carpeta de bocetos. Su nombre era Juliette, aquella chica becada que con tanto esfuerzo se había graduado de la universidad y que había desaparecido de la vida de Andrés tras las presiones de la realidad. El destino, jugando su primera carta, la ponía de frente en la vida de Juliana, conectándolas de inmediato a través del proyecto más íntimo y sagrado de la bailarina: el cuarto de su futura hija.

​Juliana, sin sospechar absolutamente nada de la identidad de la joven, la invitó a pasar con su habitual calidez. Juliette entró al apartamento, maravillada por la luz del lugar, y comenzó a extender sus planos y muestras de telas sobre la mesa de la sala mientras conversaba con Juliana sobre las paletas de colores pastel y los detalles de madera que planeaba incorporar. La sintonía entre ambas fue inmediata; se entendían a la perfección, compartiendo una sensibilidad estética que auguraba un trabajo hermoso.

​Sin embargo, la verdadera tormenta se desató minutos más tarde, rompiendo la paz del apartamento. Andrés, que regresaba temprano de las oficinas de la empresa familiar para revisar unos documentos urgentes de una licitación, introdujo la llave en la cerradura y abrió la puerta principal, completamente ajeno al vuelco que su vida estaba a punto de dar.

​Al dar el primer paso dentro de la sala, sus palabras se quedaron congeladas en su garganta y los documentos que traía en la mano amenazaron con caer al suelo. Sus ojos se cruzaron directamente con la mirada atónita de Juliette, quien se encontraba de pie midiendo una de las paredes junto a Juliana.

​El impacto fue inmediato y devastador para ambos. Ver a Juliette allí, en el corazón de su propio hogar, compartiendo una sonrisa con la mujer con la que él convivía y la madre de su futura hija, provocó que el universo de Andrés se detuviera por completo. El orden perfecto que el joven había intentado mantener durante meses a base de pura responsabilidad, deber y madurez obligada se desmoronó en un abrir y cerrar de ojos. El aroma de Juliette, su mirada fija y los recuerdos de las aulas universitarias irrumpieron en la sala como un vendaval, alborotando todos los sentimientos, la pasión contenida y los dolores que él creía haber sepultado bajo el peso de su nueva realidad. La presencia de Juliette en ese apartamento no solo prometía transformar las paredes del cuarto de la niña, sino sacudir de manera definitiva los cimientos de la armonía familiar de los Fontane, desatando un triángulo de emociones donde el pasado y el presente estaban a punto de colisionar.

1
Isabel Martín
Una bonita historia, felicidades autora 🤗👏👏👏👏
Monica L.C . 🇻🇪 🇦🇷
hermosa historia ,, vale la pena detenerse a leer porque es muy buena , felicidades autora 🎁💝🤗
Sherly 💜: me alegra que te esté gustando querida 😌,🫂
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play