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El Precio De Tu Amor. El Regreso.

El Precio De Tu Amor. El Regreso.

Status: Terminada
Genre:Mujer poderosa / Mafia / Traiciones y engaños / Completas
Popularitas:2.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Baudilio Smith Burgos

Laura lo tenía todo: un esposo millonario, una carrera exitosa, y el amor de sus hijos. Pero el pasado no perdona. Y el suyo está a punto de volver para cobrarse el precio.
Un viaje soñado a Colombia se convierte en la peor de las pesadillas. Los Zetas los secuestran. Andrés, su hijo de cuatro años, es arrancado de sus brazos. Y Valeria, la ex esposa de Alfred, ha vuelto de la cárcel con una sola misión: hacerle pagar cada minuto que pasó encerrada.
En medio de la selva, sin armas, sin aliados y sin esperanza, Laura deberá tomar el mando. No es una heroína. Nunca quiso serlo. Pero cuando se trata de proteger a los suyos, no hay línea que no esté dispuesta a cruzar.
"El precio de tu amor 2: El regreso" — una novela de acción, romance y supervivencia. La espera terminó. La venganza comenzó.

NovelToon tiene autorización de Baudilio Smith Burgos para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 9: El Contacto.

CAPÍTULO 9: "El Contacto"

La iglesia se iluminó amaneció con los primeros rayos del sol, que penetraban por los vitrales. Laura bostezó y dirigió una mirada soñolienta hacia sus hijos. Se había quedado despierta toda la noche, vigilando la puerta y escuchando los ruidos del pueblo.

Cada perro que ladraba le parecía una amenaza. Cada motor una persecución.

—Descansa —le dijo Alfred, despertándose—. Yo vigilo ahora.

—No puedo.

—Tienes que hacerlo. Andrés y Sofía te necesitan.

Laura miró a sus hijos. Andrés dormía en un banco, envuelto en una manta que Daniela había encontrado en la sacristía. Y Sofía recostada a una de las paredes de la estrecha habitación.

—Está bien —cedió—. Pero si pasa algo...

—Si pasa algo grito y te aviso enseguida—Dijo Alfred acariciando el rostro de Laura.

Se acostó en el suelo, con los brazos de almohada. Cerró los ojos. El sueño la venció en segundos. Despertó horas después con el Sol alto. Alfred estaba sentado en la puerta de la iglesia, mirando hacia la calle.

— ¿Pasó algo? —Preguntó Laura.

—Todo está tranquilo.

— ¿Y los Zetas?

—No los he visto, ni quiero verlos.

— ¿Y la gente del pueblo dónde está?

—Algunos que salieron a trabajar, nos miraron con desconfianza. Pero nadie ha llamado a los Zetas, de lo contrario ya estuvieran aquí.

Laura se incorporó. Los músculos le dolían y la cabeza también.

—Necesito un teléfono —dijo.

— ¿Para qué?

—Llamar a Margaret. Ella es la una de las que puede ayudarnos a salir de esta situación.

— ¿Y si los Zetas intervienen la llamada?

—No la van a intervenir, porque no tienen capacidad para eso.

— ¿Por qué estás tan segura?

—No estoy segura, pero en los días que estuvimos en su campamento, no vi ningún indicio que me lleve a pensar lo contrario.

Salieron de la iglesia juntos. Alfred se quedó cuidando a Andrés y a Sofía, que se aferró a los brazos de su padre, reflejando en los ojos el temor que le invadía compartiendo el destino de los demás.

—A veces pienso que hubiera sido mejor, quedarme con mi abuela—Comentó con voz apagada y temerosa.

—Nunca te arrepientas de la

Mientras Alfred levantaba el ánimo de su hija, Laura salió de la iglesia y caminó hasta una tienda pequeña, en la esquina.

— ¡Buenos días!

— ¡Buenos días! —Respondió la dueña al saludo, mirando a Laura con desconfianza.

Laura al ver la reacción de la dueña, esbozó una sonrisa amigable.

— ¿Señora, usted tiene un teléfono que me pueda prestar?

— ¿Para qué?

—Para llamar a Estados Unidos. Es urgente.

—No tengo.

—Por favor señora ayúdeme. Es cuestión de vida o muerte.

La mujer dudó. Luego sin decir palabra, sacó un teléfono viejo de debajo del mostrador.

—Tiene dos minutos —dijo la dueña, y se alejó hacia el otro extremo de la tienda.

Laura marcó el número de Margaret, que se sabía de memoria.

— ¿Diga…? —Al tercer timbrazo, se escuchó la voz de Margaret al otro lado de la línea.

—Margaret soy Laura.

— ¡Laura! ¿Dónde estás? ¡Llevamos días tratando de localizarte!

—Estamos en Colombia. Los Zetas nos secuestraron, pero nos escapamos.

— ¿Y Alfred?

—Herido pero vivo.

— ¿Cómo están mis nietos? —Preguntó Margaret alarmada— ¿Sucedió algo con ellos?

—Los niños están bien. Alfred los está cuidando.

Margaret suspiró aliviada.

— ¿Dónde están exactamente?

—En un pueblo que no sé el nombre. Nos estamos quedando en una iglesia, que tiene una virgen de madera.

—Escríbeme el lugar.

Laura le contó lo que veía: las montañas verdes, el río al fondo, las casas de madera.

—Pueblo se llama El Triunfo —dijo Margaret—. Está en los mapas y voy a enviar ayuda.

— ¿Cuánto demorará?

—No lo sé. Pueden ser algunas horas, en lo que se organiza todo. O tal vez un día.

—Los Zetas nos persiguen.

—La policía local tiene contactos con el FBI, y yo voy a presionar. Tranquila.

—Gracias.

—No me agradezcas. Cuida a mi hijo y a mis nietos.

—Lo haré.

Colgaron. Laura devolvió el teléfono.

— ¿Logró hablar? —Preguntó la dueña.

—Sí. Gracias.

—Que Dios la acompañe.

Laura salió de la tienda con el corazón un poco más liviano. En el campamento de los Zetas, Valeria estaba furiosa.

— ¡Se escaparon! —Gritó, arrojando una silla contra la pared—. ¿Cómo se les ocurrió descuidar la entrada?

—No fue un descuido —respondió Iván, con calma—. Los disparos en la entrada,

Formaban parte de un plan de fuga.

— ¿Quién los ayudó? —Preguntó Valeria sin ocultar su furia.

—No lo sabemos. Pero lo vamos a averiguar.

— ¿Y mientras tanto?

—Mientras tanto, los buscamos

—Tenemos que evitar que crucen la frontera

—No la van a cruzar. La selva los va a tragar primero.

Valeria lo miró con odio.

—No subestimes a Laura. Esa es más astuta de lo que parece.

—Lo sé. Por eso mismo, vamos a cazarla.

Iván llamó a sus hombres.

—Salgan a registrar hasta debajo de las piedras. Quiero a Laura McCormick viva, y a su esposo también. Al niño lo eliminan si ven que les estorba. Pero no toquen a Sofía la niña más grande, porque es hija de Valeria.

l

Terminando la última frase, un enjambre de motos y sicarios de los Zetas salieron en varias direcciones.

Mientras tanto, en la pequeña iglesia del pueblo llamado El Triunfo, Laura besó a sus hijos y apretó la mano de Alfred con la certeza de que la ayuda estaba en camino. Pero también con la seguridad de que Valeria e Iván no iban a darse por vencidos.

Laura estaba convencida de que en algún lugar de la selva, los Zetas se movilizaban para encontrarlos, y que el tiempo corría en su contra. Pero con la ventaja de que esa pandilla de asesinos, no sabían dónde estaban todavía. ¡Y esa ventaja debían mantenerla a toda costa, porque era la única garantía de preservar sus vidas!

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BsB
Martita soy el escritor de la novela. Te agradezco mucho la lectura de mi obra. Efectivamente, El Regreso, es una segunda parte, del Precio de tu Amor. Y por supuesto, intervienen algunos personajes que son nuevos. Cuando termines de leer esta segunda parte, te invito a que leas El Contrato del CEO, la nueva novela que voy a subir a la plataforma.
MARTITA
PERDÓN: ALGUIEN ME PUEDE DECIR SI ES SEGUNDA PARTE, O SIGUE CON MEZCLA DE PERSONAJES DE OTRA?
Yolanda Vaca
Se quedó a dormir Margaret ??? Si no vivía con ellos !!!!
Yolanda Vaca
y.....las cámaras para que las tienen ??🤬
Yolanda Vaca
y...... de Rosa ,ingrata 🤬🤬
Saily Smith
/Ok//Ok/
Saily Smith
Que pasará con Laura en esta nueva temporada? Emocionada con esta nueva aventura 👏
Saily Smith
Que pasará con Laura en esta nueva temporada? Emocionada con esta nueva aventura 👏
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