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Ya Soy la Esposa de Otro

Ya Soy la Esposa de Otro

Status: En proceso
Genre:Romance / Amor a primera vista / Amante arrepentido
Popularitas:103.4k
Nilai: 5
nombre de autor: MeriGrei

Valeria es una abogada, cuya carrera va en ascenso. Pero, en la vida personal, ella es la esposa secreta del heredero Alcázar, Sebastian Alcázar.
Durante tres años, ella ha vivido en el anonimato, mientras que su esposo, Sebastian, se pasea con Lina, una amiga de la familia, con quien todos especulan tiene una relación amorosa.

Valeria, ante tanta indiferencia por largos años, decide que ya fue suficiente, así que le pide el divorcio a Sebastian, quien solo se lo toma como un berrinche de Valeria, sin imaginar, que es él mismo quien la empuja cada día mas, a que ella tenga una decision mas firme de dejarlo.

En medio de todo este proceso, Mateo Del Río, un compañero de la universidad, regresa a la vida de Valeria, y a diferencia de Sebastian, Mateo siempre esta cuando lo necesita, la apoya, le da comprensión, seguridad, y respeto.

NovelToon tiene autorización de MeriGrei para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 9

Capítulo 9

No dormí.

Me metí a la tina con agua caliente, pero ni eso logró quitarme la sensación de haber vivido tres vidas en una noche.

El celular sonó cuando ya tenía los dedos arrugados.

Julia.

—Ábreme. Estoy en Bosque Real.

—No estoy ahí.

—¿Entonces dónde demonios estás?

—En Lirio.

Hubo un silencio.

—Voy para allá.

—Julia, es medianoche.

—Y tú eres una terca con vestido rojo que no cenó. Cállate y abre en treinta minutos.

Colgó.

Salí de la tina, me puse pants y una camiseta vieja. Mientras secaba mi cabello, vi una notificación de O.

O: ¿Llegaron las flores?

Me quedé quieta.

Las flores.

En el despacho me habían avisado que llegó un arreglo, pero entre audiencias, aniversario y desastre, lo olvidé.

Valeria: Las recibió recepción. Perdón, no he ido por ellas.

O: No se disculpe. Solo quería saber si llegaron bien.

Valeria: Gracias. Siempre te acuerdas.

O tardó en responder.

O: Hay fechas que no se olvidan.

Miré esa frase más tiempo del necesario.

Julia llegó con bolsas de comida y cara de tormenta.

—Antes de que digas algo, sí, rayé el coche.

—Lo vi.

—Le quedó precioso.

—Sebastián amenazó con denunciarte.

—Que se forme. Alan paga abogado, perito y terapia si hace falta.

La miré.

—Eres imposible.

—Y tú estás flaquísima. Siéntate.

Abrió los recipientes sobre la mesa. La cena de Jade, intacta, apareció como una burla con olor a trufa.

—Me la traje porque no voy a permitir que también desperdicies comida por ese hombre.

—No tengo hambre.

—Me vale.

Me puso un tenedor en la mano.

Comimos en silencio un rato.

Luego vio el pastel de fresa en el refrigerador.

—¿Al menos te mandó pastel?

Tragué.

—No fue Sebastián.

Julia dejó el tenedor.

—Lo voy a matar.

—No.

—Lo voy a dejar viudo de ti en vida.

—Julia.

—¿Quién te lo mandó?

Pensé en decir O.

Pensé en decir Mateo.

Al final dije:

—Un amigo.

Ella me observó con cuidado. Por primera vez en la noche no hizo un chiste.

—Vale, ¿hasta cuándo?

No preguntó hasta cuándo vas a aguantar.

Solo hasta cuándo.

Porque las dos sabíamos de qué hablaba.

Moví el tenedor sobre el plato.

—No sé. Siento que estoy esperando algo.

—¿Una señal divina?

—La última gota.

Julia suspiró.

—Ojalá no te ahogues antes.

En la Hacienda Alcázar, Sebastián llegó empapado pasada la una.

Los empleados corrieron por toallas. Renata bajó con bata de seda y expresión ofendida, como si la lluvia hubiera sido culpa mía.

—¿Dónde está tu coche?

—En Jade.

—¿Y por qué vienes caminando?

Sebastián no respondió.

Esa madrugada le dio fiebre.

Sofía fue quien metió a Lina a su cuarto con una charola de agua, medicina y la cara de quien cree estar escribiendo una escena romántica.

Cuando Sebastián sintió una mano en la frente, murmuró sin abrir los ojos:

—¿Qué haces aquí? Te dije que no vinieras a la casa.

Lina se quedó inmóvil.

—Sebas, soy yo.

Él abrió los ojos.

La decepción fue tan rápida que Lina apenas alcanzó a verla, pero la vio.

Sebastián se incorporó.

—¿Quién te dejó entrar?

—Sofi. Estábamos preocupadas.

—No vuelvas a entrar a mi cuarto sin permiso.

Lina bajó la mirada.

—Solo quería cuidarte.

—Gracias. Ya puedes irte.

Ella apretó la charola.

—Tu mamá dijo que...

—Dile a mi mamá que estoy bien.

Lina salió con los ojos húmedos.

En el pasillo, Sofía la esperaba.

—¿Y?

Lina sonrió con esfuerzo.

—Está de malas por la fiebre.

—Mi hermano es un idiota. Ya se le va a pasar.

Pero Lina no estaba tan segura.

Horas después, Sebastián pidió el celular. Abrió mi chat.

Nada.

Mi último mensaje seguía ahí:

Desde que aprendí de ti.

Sebastián escribió una frase.

La borró.

Miró la llave del Bentley azul sobre el escritorio.

Ese coche era para mí. Él lo sabía. Lina también lo sabía ahora.

Sebastián cerró el puño alrededor de la llave.

—Cuando deje de hacerse la fuerte —murmuró—, se lo doy.

No entendía.

Todavía no.

Yo ya no estaba haciéndome fuerte.

Estaba practicando irme.

Por la mañana, cuando Lina bajó al comedor, Sofía ya estaba contando la escena a su manera.

—Mi hermano delirando pensó que era la otra. Imagínate. Después de dejarlo caminar bajo la lluvia, todavía cree que va a venir a cuidarlo.

Renata frunció los labios.

—Valeria siempre ha sabido hacerse la mártir.

Lina sirvió café con cuidado.

—Quizá no sabía que estaba enfermo.

—Claro que sabía —dijo Sofía—. Seguro lo hizo para castigarlo.

Sebastián apareció en la puerta antes de que Renata contestara.

—Basta.

Las tres lo miraron.

Él estaba pálido, con el cabello húmedo de la ducha y una bata oscura.

—No quiero escuchar su nombre en esta mesa.

Sofía abrió la boca.

—Pero...

—Dije basta.

Renata dejó los cubiertos.

—No le hables así a tu hermana.

Sebastián no bajó la mirada.

—Entonces que ella aprenda a no hablar así de mi esposa.

Lina apretó la taza.

Mi ausencia empezaba a hacer ruido.

En Lirio, Julia despertó antes que yo y encontró la caja de las mancuernillas sobre la mesa.

—¿Esto era para él?

Abrí un ojo.

—Sí.

—Está bonito.

—Lo sé.

—¿Vas a devolvérselo?

—No se lo di.

—Mejor. Se lo vendemos a alguien con buen gusto.

Me senté en la cama.

—No puedo hacer chistes todavía.

Julia dejó la caja con cuidado.

—Está bien.

Ese "está bien" fue raro en ella. Sin burla, sin empujón.

—¿Quieres que me quede?

—Tienes vida.

—Alan puede sobrevivir unas horas sin mí.

—Lo dudo.

—Yo también, pero que aprenda.

Me reí apenas.

Julia se sentó a mi lado.

—Vale, si un día decides irte de verdad, no tienes que hacerlo sola.

Miré la caja.

Irme de verdad.

La frase se quedó en la habitación.

—No sé si puedo —admití.

Julia me tomó la mano.

—No tienes que poder hoy.

—¿Y si nunca puedo?

—Entonces te lo voy recordando hasta que te hartes de mí y puedas por puro coraje.

Esa sí me hizo reír.

Julia apretó mis dedos.

—Pero puedes, Vale. Ya empezaste.

Miré la puerta del cuarto, la sala ajena a Sebastián, el pastel de fresa medio comido en el refrigerador.

Quizá empezar no se sentía como fuerza.

Quizá se sentía así: cansancio, miedo y una amiga sentada en tu cama sin dejarte mentir.

1
Yiyita Calderón
Nooo ! es en serio el final??? quedó a deber escritora .
Eloina Arteaga
Se terminó así tan aburrido 🥱
Genesis Abigail Aristega
más más más más más más más más capitulo porfavor 🥺🥺🥺🥺
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
pone a su ex en su lugar
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
muy ineresante
Leonor Galillejo
linda linda
Elides C. Rodríguez
Me da mucha pena Matheos, el quiere tanto a Valeria que se deja regañar y también días sin hablarle y él tanto que hace x ella. ojalá ella cambie y lo trate bien, x lo menos merecen ambos ser felices.
Yiyita Calderón
meri Grei porqué no actualizas más???
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
muy interesante me tiene en bobada
Yiyita Calderón
va muuuy lenteja,más capítulos.
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
👏👏
Genesis Abigail Aristega
más más más más más más más más más más capitulo porfavor 🥺🥺🥺🥺
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
me tiene muy intrigada
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
muy buena
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
🥰
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
muy buena novela
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
👏
Elides C. Rodríguez
maratón, Maratón
Genesis Abigail Aristega
más más más más más más más más capitulo porfavor 🥺🥺
Genesis Abigail Aristega
más más más más más capitulo porfavor
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