Luego de vivir con una familia rica pero llena de narcisistas y un padre manipulable había tenido soportar todo tipo de humillaciones por parte de su madrastra e hijos y teniendo que huir de casa viviendo ahora como una plebeya encontrará su verdadero valor.
NovelToon tiene autorización de »Leidy de Silva« para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Cap 8 - Aire de libertad.
Era casi el medio día, en la casa Dummont se preparaban nuevamente para el almuerzo, todo pasó sin contratiempos nadie dijo nada, y Cassandra nuevamente estaba con el rostro entristecido y suspiraba mientras comían, dejando al príncipe un poco confundido porque Cassandra por lo general le sonreía y esta vez ni siquiera se le ha acercado, con bastante intriga se le acercó después del almuerzo para saber lo que sucedía.
-Lady Cassandra disculpe que la aborde de esta manera, ¿está usted bien? Generalmente, suele ser una persona sonriente.
-Príncipe, lo siento en estos momentos no me encuentro nada bien y no creo poder hablar de ello. Dijo mostrándose aún más deprimida.
«Te tengo principito, en realidad estaba tratando de llamar la atención del Archiduque, jamás imaginé que ignorar al príncipe lo haría acercarse a mí» pensó para dentro de sí.
-Por favor, siéntase libre de contarme que es lo que le entristece. Dijo Martín mientras en sus pensamientos hablaba con su conciencia. «Ya que Nick no quiere decirme nada, tendré que fingir interés en esta joven para sacarle información.»
-Perdone si mi respuesta es negativa príncipe, realmente no se me permite hablar de ello.
-No se preocupe por mí, si es un secreto tenga por seguro que no le contaré a nadie, si gusta podremos ir a otro lugar donde nadie nos escuche. ¿Estaría bien un paseo por el jardín principal?
-Gracias por su consideración normalmente no lo diría, pero creo que su alteza es una persona digna de confianza y puedo desahogar esto que me llena de dolor. Dijo al borde de las lágrimas mientras en su mente saltaba de alegría, el libreto que había estado practicando le estaba saliendo de maravilla.
Mientras eso sucedía en la mansión de los Dummont muy lejos de allí, es Asdod un barco llegaba a la Costa.
-¡Ah! De nuevo en casa.
-¡vaya! Que hermoso es este paisaje María
-No quiero alardear, pero el puerto de Latte es el más bonito del continente.
-No puedo creer lo hermoso que es, siento que estoy en un sueño.
- No te hagas ilusiones Anette, no nos quedaremos aquí, simplemente almorzaremos y tomaremos el siguiente transporte para ir a la villa de Malva, ese es nuestro destino si nos apresuramos llegaremos mañana a Medio día.
-María por favor permite que nos quedemos un poco más, quiero admirar el paisaje.
-Te prometo que volveremos en unos días en este momento no podemos quedarnos dada nuestra vestimenta llamaremos mucho la atención y pueden descubrirnos.
-Eso no puede suceder María, no deseo volver a ese lugar ni en un millón de años, no ahora que por fin conozco la libertad.
Tal como dijo María partieron luego del almuerzo en el camino se hospedaron en una posada y al día siguiente llegaron a su destino, era un lugar muy pintoresco alejado del bullicio del pueblo.
-María, esto es hermoso y este aire es muy fresco, huele delicioso, no puedo explicar su aroma.
-Anette, que bueno que te ha gustado, mira aquella es la granja en la que crecí espero que te acostumbres a este ambiente, porque este será tu nuevo hogar.
- Es hermoso. Exclamó la joven con gran entusiasmo, era un lugar hermoso y acogedor. Sin duda sería feliz en ese lugar.
-Me alegra mucho que te haya gustado.
Al llegar a la granja ese día ya los esperaba una cocinera con el almuerzo listo, esta era la tía de María, la cual había quedado a cargo de los bienes mientras su sobrina regresaba y en cuanto recibió la carta que esta le había enviado diciéndole que regresaría se preparó debidamente para recibir a su sobrina.
— Tía Nadia, qué gusto me da verte de nuevo.
-Mi María, tanto tiempo sin verte. Me alegra mucho que hayas regresado. Dijo la ya anciana mujer.
-Tía te presento a mi amiga Anette, ella se quedará aquí con nosotras de ahora en adelante.
-oh!, pero que jovencita tan tierna, bienvenida a nuestra humilde morada, pasen les he preparado un delicioso almuerzo espero que puedan disfrutarlo.
La anciana les hizo pasar en seguida, Anette también saludó de forma cortés a Nadia y se sentaron juntas a la mesa, todo era muy animada Nadia y María se ponían al día mientras contaban anécdotas sucedidas en sus vidas durante los últimos años, Anette aunque estaba callada no se sentía excluida de la conversación sino que más bien disfrutaba oyendo las historias que contaba Nadia.
¡- Tu amiga es bastante callada eh! María.
-Sí, es algo tímida, pero ya verás que con el tiempo se abrirá un poco más, es normal ser tímido cuando conoces a alguien por primera vez, verdad Anette.
- Su... Supongo que sí. Dijo Anette con algo de nerviosismo. En Verdad Anette tenía en este momento unos sentimientos encontrados, por un momento en su corta vida había logrado vivir una escena muy similar a cuando su madre aún vivía, pero por otro sentía miedo de que al igual que pasó con Mabel terminara siendo rechazada y maltratada.
Guardo sus sentimientos para sí y trató de calmarse, ella sabe que María no le haría lo mismo pues si así fuera¿qué sentido tenía para ella haberla sacado de la mansión Dummont? El día transcurrió tranquilamente para todas y ya en la noche Nadia les preparó una deliciosa cena y luego de haber comido le entregó las llaves de sus respectivas habitaciones a cada una, Anette recibió su llave y con cuidado abrió la cerradura, entró al pequeño cuarto mirando a su alrededor con bastante asombro, aún este pequeño cuarto que pertenecía a uns pequeña granja era mejor que la cabaña derruida en que ella había sido obligada a vivir por órdenes de Mabel en la mansión Dummont, vió hacía una pequeña ventana, se acercó y mirando al cielo dio un gran suspiro de alivio, tomó aire profundamente varias veces como tratando de descifrar el olor de aquél fresco aire y se dijo « Este ambiente tan fresco, nunca había podido disfrutar de algo tan maravilloso, este sin duda es el aire de la libertad »