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EL HIJO DEL PRESIDENTE: LAZOS DE SANGRE

EL HIJO DEL PRESIDENTE: LAZOS DE SANGRE

Status: En proceso
Genre:Amor prohibido / Traiciones y engaños / CEO
Popularitas:8.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Yazz García

⚠️NOVELA +18⚠️🔞

Tras la explosiva revelación de su verdadera identidad, Mía ha huido de la mansión Montenegro para refugiarse bajo la protección de su tía Beatriz, dispuesta a reconstruir su vida lejos del apellido que la destruyó y de la sombra de un padre al que solo puede ver como a un desconocido. Sin embargo, liberarse del linaje más poderoso del país no será una tarea sencilla.

En la cúspide del escándalo mediático y con su vida sentimental hecha pedazos tras la partida de Aitana, Henrry se enfrenta al abismo más oscuro de su existencia. Abandonado y acorralado por la opinión pública, su mundo colapsa definitivamente con la llegada de una nueva amenaza: Norma se presenta reclamando llevar en su vientre a un nuevo heredero Montenegro, respaldada por la despiadada Leonora, quien no dudará en usar a este futuro bebé como su última pieza de ajedrez para tomar el control definitivo de la familia.

NovelToon tiene autorización de Yazz García para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 7

...AITANA...

Empujé la puerta de la habitación con el corazón en la garganta.

Camilo estaba tendido en la camilla, pálido, con una vía intravenosa en el brazo y una gasa abultada cubriéndole el costado bajo la bata del hospital.

Al escuchar mis pasos, giró la cabeza despacio. Tenía los ojos entreabiertos, desgastados por el dolor y los medicamentos, pero en cuanto me reconoció, un destello de desesperación pura le cruzó el rostro.

—Aitana... —murmuró con la voz rasposa, seca, tratando de incorporarse torpemente sobre la almohada.

—No te muevas, Camilo, por favor —le supliqué, acercándome a toda prisa para poner una mano suave sobre su hombro—. Tienes una herida en el costado, te acaban de coser.

Pero a él no parecía importarle en absoluto su propia piel. Me agarró la muñeca con una fuerza sorprendente para su estado, mirándome con una angustia desbordada que le desencajaba las facciones.

—¿Dónde está Mía? —preguntó de golpe, ignorando el quejido de dolor que se le escapó del pecho al moverse—. ¿Está bien? Dime que está bien, Aitana, por favor...

El dolor en su voz era tan real y crudo que me dejó sin aliento por un segundo. La culpa y la impotencia lo estaban consumiendo vivo.

—Está bien, Camilo, cálmate —le dije en un susurro, tratando de transmitirle una paz que yo misma apenas empezaba a sentir—. Los médicos dicen que está estable. Se golpeó muy fuerte la cabeza cuando cayó, pero no hay fracturas ni nada grave. Solo están esperando a que despierte del todo.

Camilo cerró los ojos con fuerza y soltó un suspiro tembloroso, dejando caer la cabeza hacia atrás contra la almohada. La tensión en sus hombros cedió un poco, pero el tormento en su rostro seguía intacto.

—Fue mi culpa... —susurró con la voz rota, apretando los dientes—. Todo esto fue mi culpa. Si yo no hubiera salido... si esos infelices no me hubieran seguido...

—Camilo, mírame —lo interrumpí con firmeza, apretando suavemente su mano—. No fue tu culpa. Esos hombres iban por ti por lo de tu padre, tú solo intentaste protegerla.

—No pude protegerla, Aitana —dijo él, volviendo a abrir los ojos, llenos de un brillo de impotencia y rabia—. Ese tipo la empujó y yo no pude hacer nada. Y para colmo... su padre, Henrry está aquí, ¿verdad?

—Sí —asentí en un tono amargo—. Henrry está allá afuera. Y puedes imaginarte cómo está.

Camilo soltó una risa seca, cargada de dolor y resignación, desviando la mirada hacia el techo.

—Ese hombre siempre tuvo razón sobre mí... Solo le traigo problemas a Mía.

—No digas eso —le exigí, inclinándome sobre él—. Henrry es un idiota que no ve más allá de su orgullo. Lo importante ahora es que los dos están vivos. Pero dime la verdad, Camilo... ¿qué hacías con Mía en esa fiesta? ¿Desde cuándo se están viendo?

Tragó saliva con dificultad y apretó la sábana entre sus dedos, dejando que el pitido constante del monitor llenara el vacío en la habitación.

—No nos estábamos viendo... No de la forma en que piensas —murmuró al fin, con la voz ahogada por la confusión y el cansancio—. Ni siquiera sabía que ella iba a estar ahí. Cuando la vi... Aitana, pasaron tres años, pero pareció que el tiempo nunca se movió.

Dio una respiración entrecortada, haciendo una mueca por el punzazo de dolor en su costado.

—Por eso es que jamás he vuelto a tener una relación amorosa con nadie, Aitana —continuó, mirándome con los ojos cristalinos por el tormento—. Por este maldito miedo... El miedo constante de que, por mi culpa, de las deudas de mi padre o de mis problemas, terminen lastimando a la persona que yo decida amar. Y mira lo que pasó hoy... justamente lo que siempre quise evitar.

Se me oprimió el corazón al escucharlo. La carga que ese chico llevaba sobre los hombros era inhumana.

En ese momento, la puerta de la habitación se abrió.

Era Henrry.

Entró con la mandíbula tensa, pero la furia que traía minutos antes en el pasillo parecía haber mutado en un agotamiento profundo.

Se detuvo a un par de pasos de la cama, mirando la herida de Camilo y luego a mí. Dejó escapar un suspiro largo y resignado, pasándose una mano por la frente.

—Mía ya despertó —anunció Henrry, con una voz mucho más baja pero firme—. Los médicos dicen que está fuera de peligro, pero no me voy a quedar a esperar en este lugar. Voy a trasladar a los dos a la clínica privada de la familia para que los atiendan adecuadamente y actúen más rápido con sus cuidados.

Camilo y yo nos quedamos en shock por un segundo ante la sorpresiva decisión de Henrry.

—Gracias... —alcanzó a decir Camilo con la voz rasposa, intentando incorporarse sobre la almohada—. Henrry, por favor... ¿puedo ver a Mía? Solo un segundo, necesito saber que está bien.

Henrry lo miró fijamente desde su altura, enarcando una ceja con severidad.

—Todavía no, Camilo —respondió de inmediato—. Y no pienses que por hacer esto te he perdonado, muchacho... Sé que de verdad eres un buen hombre eso lo he sabido desde que te conocí cuando tenías diecisiete años y tuviste la madurez de alejarte de mi hija. Pero... hoy ya me quedó más que claro que no puedes seguir cerca de Mía. Por el bien de los dos.

Camilo apretó los labios y cerró los ojos, dejando caer la cabeza contra la almohada mientras asimilaba el peso de esas palabras, sabiendo muy dentro de sí que, trágicamente, Henrry tenía toda la razón.

...…...

El trayecto en las ambulancias privadas fue rápido. En cuestión de minutos, pasamos del caos del hospital público al imponente vestíbulo de la clínica privada de la familia de Henrry. Parecía más un hotel de cinco estrellas que un centro médico: pisos de mármol reluciente, iluminación cálida y un silencio sepulcral que solo se interrumpía por el murmullo del personal de turno.

Mientras los paramédicos trasladaban a Mía y a Camilo a sus respectivas habitaciones VIP para acomodarlos y hacerles los chequeos de rigor, Henrry y yo terminamos en la cafetería del lugar.

Llamarla cafetería era quedarse corta; el espacio parecía un restaurante de alta cocina, con mesas de madera pulida y ventanales de piso a techo.

Nos sentamos uno frente al otro en una mesa apartada. La incomodidad era muy evidente. Henrry jugaba distraídamente con la servilleta, con esa postura impecable y dominante que siempre lo caracterizaba, mientras yo me reclinaba en la silla, observándolo con una ceja entreabierta.

Para romper el hielo glacial que nos rodeaba, decidí dar el primer golpe.

—¿Y tu hijo? —pregunté, rompiendo el silencio con un tono de falsa cortesía—. ¿Cómo está?

Bueno…tal vez me pase un poquito.

Henrry alzó la mirada, sorprendido de que fuera yo quien iniciara la plática. Tardó un segundo en responder, como midiendo cada una de sus palabras.

—Bien —contestó con voz pausada y grave—.Ha sido un proceso... las cosas han sido difíciles en la casa, no te voy a mentir, pero las he sabido manejar como siempre.

Le dediqué una sonrisa ladina, pequeña y cargada de ironía. Sabía perfectamente cómo le gustaba fingir que tenía el control absoluto de todo el universo, incluso cuando su vida personal se caía a pedazos.

—Claro, como siempre, el gran Henrry resolviéndolo todo —murmuré con ironía.

Henrry entornó los ojos, clavando su mirada intensa en mí. Tomó aire despacio, cruzó los brazos sobre la mesa y se inclinó ligeramente hacia adelante.

—¿Y tú, Aitana? —preguntó, bajando el tono de voz a una frecuencia casi íntima, aunque con un matiz mordaz que no pasó desapercibido—¿Cómo vas? ¿Ya encontraste a alguien para pasar el resto de tu vida... o sigues esperando milagros?

Ahí estaba. Ese tono odioso, superior y provocador que despertaba en mí unas ganas irresistibles de pelear.

Pero no le iba a dar el gusto de verme desarmada.

—De hecho, sí —respondí de inmediato, esbozando una sonrisa deslumbrante y sostenida, devolviéndole la mirada sin pestañear—. Estoy con alguien. Alguien increíble, por si tenías la duda.

Henrry apretó ligereamente la mandíbula. Un destello casi imperceptible de tensión cruzó por sus ojos antes de recuperar su máscara de absoluta indiferencia.

—Vaya... qué sorpresa —comentó con una risita seca y arrogante, reclinándose de nuevo en su asiento—. Supongo que el afortunado tiene una paciencia infinita. O tal vez simplemente no te conoce lo suficiente todavía.

—Tiene la madurez que a otros les falta, Henrry —contraataqué con dulzura, inclinándome también sobre la mesa para quedar a pocos centímetros de él—. Es atento, sabe lo que quiere y, lo más importante... no necesita el permiso de su mami ni de su familia para tomar sus propias decisiones.

Un silencio tenso y cargado de una electricidad peligrosa se apoderó de la mesa. Henrry me sostuvo la mirada, con los ojos echando chispas, mientras una media sonrisa de desafío se le dibujaba en los labios.

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veritoo❤️
sabía....el padre es el rector dla universidad d mia..y la vieja madre d el si es q se le puede llamar así sabe..mía heredo la cobardía d Henry xq cuando vivió un tmpo con Aitana ella le hablo y le enseño muchas cosas...si ella se volvió así cmo está destruyendose es xq qre..si influye el q el padre no le preste tanta atención..pro ella lo conoció cmo hermano primero .sabía cmo era el ..en lugar d buscar su bien viviendo con su tía busco su mal x cobardía xq es igual a el..lo q da impotencia dolor y bronca es q sabe que se está cagando en mucha gente al arrastrarla a su abismo y se está cagando ella y sigue buscando culpables 😡la tnen q internar a ver si el irresponsable del padre lo hace
Alina Maria Velez Ospina
Yo lo sabía que ese niño no era de el si no que ellas son unas arpias 🤭🤭🤭
Alina Maria Velez Ospina
Para mi que David y Dilan los están pagando esas viejas 🤭🤭🤭
Ana Elena Jiménez
gracias querida yazz García por las actualizaciones 👍👍
Ana Elena Jiménez
y el de carmen que creía que no era de camilo resulta que si es , incluso llegue a pensar que Carmen se había confabulado con el hermano, pero al parecer no es así 🤭🤭🤭que horror yo sacando conclusiones 🤭🤭🤭🤭
Ana Elena Jiménez
Dios mío estoy hecha bolas ya me había acostumbrado que Tobías era hijo de Henry y ahora la víbora sale de que no lo es
Ana Elena Jiménez
😱😱 será cierto o solo será otra patraña de ella 🤦
Ana Elena Jiménez
ojalá logren la custodia del niño
Ana Elena Jiménez
🥺🥺🥺 Mía me da un gran pesar , pobrecita tras que ella a tenido una vida difícil nunca a tenido a nadie realmente que le haya indicado el camino que la haya guiado realmente, siempre a terminan abandonando
veritoo❤️
la verdad es q siempre fue un pusilánime dejándose manipular x su madre..sabe lo q la vieja qre y el se deja hacer todo y después va y se desquita con quien nada tne q ver..x eso Aitana lo dejo..no tne carácter x eso su hija no vuelve xq deja q su vida la dictamine la vieja sigue siendo un irresponsable 😡
Ana Elena Jiménez
este capítulo me hizo llorar los dos me dan mucho pesar
Ana Elena Jiménez
aayyyy 🥺🥺🥺🥺 que pesar
Ana Elena Jiménez
osea que si es su hijo y ella le ha negado ese derecho
Liliana Torres
Noooo que no sea de Camilo . que estrés
Ana Elena Jiménez
y ahora nos dejó colgadas, yazz García por favor esto no es justo, iba a toda velocidad y puff y de repente frenó en seco y nosotras quedamos en el aire 🤭🤭🤭🤭🤭🤭🤭
Ana Elena Jiménez
oohhh oohhh Camilo ahora sí que la resaca se fue a la Patagonia 🤭🤭🤭
Ana Elena Jiménez
😬😬😬😬😬😬😬
Ana Elena Jiménez
será que el pequeñín si es tu hijo y carmen no te lo ha querido decir 🤦🤦
Ana Elena Jiménez
🤦🤦🤦 Dios mío camilo estás metido en la grande,y tú única salvación es Mía, pero ahora mismo no creo que te quiera ayudar después de lo que le dijo el desgraciado de David 😡
Ana Elena Jiménez
y a esa 🐍 que tienes por madre ya es hora que también la mandes a cuidar camellos en el desierto 😡
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