Gabriela es una adolescente. Quien no gusta mucho de estudiar. Pero un día. recibe una llamada, no sabe de quien se trata. Pues es número desconocido., cuelga pero al día siguiente. Vuelve a recibirla. Esta vez contesta. Escucha una vez. Que pregunta ¿Eres tú? Cada día recibirá la misma llamada e intentará no contestar. O ser lo más cortante posible. Aunque al final. Deja alargar la llamada y descubre algo sorprendente e inmaginable.
NovelToon tiene autorización de J A M para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 7
—¿qué te conoce bien? —hablo la mamá.
—sí. Tal parece que esa persona sabe quien soy y lo que hago.
—¿en serio? —hablo él papá
—es en serio papá, no tengo por qué mentirte. —mirada sería.
—pues, sinceramente yo no te creo.
—¿mamá?
—lo siento hija. Pero yo tampoco.
—¿por qué no me creen?
—solo nos dices que te habla y sabe sobre ti. Pero no nos dices como se comunica contigo. Necesitamos pruebas para creerte. ¿Se comunica acaso por alguna de las redes sociales?, ¿o acaso te llama? —hablo su papá.
—¿Eh?
—sí dices que te conoce. Eso quiere decir que probablemente sabe tu número de teléfono. ¿Te ha llamado?
—ah... No.
—¿en serio? Hablo él papá.
—sí.
—¿no nos estás metiendo verdad? —hablo la mamá.
—no...
—¿entonces? ¿Es en las redes sociales?
—ah... Sí. Es por ahí.
—bien, déjanos ver tus redes sociales.
—¿qué?
—¿cariño...?—hablo la mamá.
—no, te hice caso de respetar lo que ella hiciera ahí. Pero esto es algo que no puedo dejar pasar.
—pero papá.
—¡pero papá nada! Esto es por tu seguridad. Tenemos que saber quien es y de donde es.
—pero...
—Hija, a mí tampoco me agrada la idea. Pero si es por tu bien. Tenemos que hacerlo. ¿O quieres que involucremos en serio a la policía? Con la denuncia que presentaste. Ya es solo de dar estos datos Para que ellos busquen y encuentren a esa persona.
—pero mamá, quiero resolver esto yo misma. Quiero que confíen en mí.
—¿confiar en ti? —hablaron ambos.
—¿Cómo quieres que confiemos en ti? —hablo la mamá. —si fuiste desgastando esa confianza cada vez que decías que te ibas a portar bien, que habías entregado tus tareas y no andabas vagando por ahí tan tarde.
—¡pero eso deje de hacerlo!
—quiero confiar en ti. Pero esto es más de lo que tú podrías hacer por ti misma. Necesitemos las contraseñas de tus redes sociales. Mientras esa persona siga por ahí y tenga la oportunidad de contactarte. Podría terminar siendo peligroso.
—no, si les digo todo eso. Pueden reaccionar así. Entonces. ¿Cómo se los digo? —hablando en su mente.
—bueno, cariño. Queremos saber por qué dices que tienes un acosador. Ya que sabes que eso es algo serio. —hablo la mamá.
—bueno, yo... Verán, he recibido un mensaje de alguien. -les muestra el mensaje.
—vamos a ver. —el papá toma el celular. Dice.... —lo lee en silencio.
—¿qué dice cariño?
—leelo tú.
—está bien. —toma el celular. Veamos... Ah, dice... No te preocupes por lo que paso, no fue tu culpa. Eso tarde o temprano se iba a descubrir. No fue intención tuya. Ni quisiste que pasara. Así que, cálmate y sonríe qué es uno de tus más grandes cualidades Capaz de contagiar a cualquiera. Tu sonrisa es así. Nadie puede con ella y yo tampoco. Siempre he guardado esa sonrisa, en mi corazón. Sonríe. ¿Sí? Ánimo que todo saldrá bien. 😊 Tiene hasta una carota sonriente. ¿En serio crees que es un acosador? ¿No podría ser algún admirador tuyo? Eres una chica linda. Y quien le parezcas así. No faltan.
—¿en serio? —una cara de pocos amigos.
—vamos cariño. Tú sabes que tu hija. Va creciendo y cada vez se va haciendo más hermosa. Los chicos. Van a querer. Salir con ella.
—¡mamá...!
—¡ni hablar! Puede que lo que este en este mensaje. —señalando el mensaje mientras sostenía el teléfono con su mano izquierda. —sea algo muy bonito y alentador. Pero eso no quiere decir que mi hija. Tiene que ser perseguida por ese tipo de patanes. Gandayas. Que solo quieren. Aprovecharse de ella y su inocencia. Tipos como esos que dicen ser buenos y solo son pura apariencia.
—¿papá...?
—ay, vamos cariño, ella no es ninguna tonta. Bueno. Que no le gusta esforzarse es otra cosa. Pero, nuestra pequeña. Sabrá qué hacer al respecto. ¿Verdad?
—sí mamá, lo sé muy bien. No tengo que mostrar ninguna señal de que soy alguien fácil de manipular y no que sepa que si quiere pasarse conmigo. Una visita al hospital está garantizada.
—¡eso! No fueron por nada esos tres años de artes marciales.
—sí. Mamá. Aunque eso fue cuando tenía 7 hasta los 10 años.
—eso ya lo sé. Pero, tú ya sabes como te debes defender. ¿No?
—aaaah, sí. Todavía práctico Con algunos videos que descargo en mi celular. Así que, sí. Sé que hacer en esos casos.
—bien, recuérdame de volver a inscribirte en una clase de esas. Quiero que estés bien preparada para eso. Solo el chico que esté dispuesto a aguantar tener algún hueso roto. Y seguir hablándote. Merece una oportunidad de ser tu amigo. Pero tu novio. Ya veremos eso.
—ah... ¿Gracias? Ya pueden devolverme mi celular.
—ah, sí. Aquí tienes cariño. Recuerda que si sacas malas notas otra vez. Te lo voy a quitar. ¿Entendido?
—sí. Papá.
—bien, vuelve a tu habitación y sigue haciendo tu tarea. Son las seis de la tarde... ¡Ah! ¡Ya son las ocho! ¿Tan rápido pasar el tiempo?
—es cierto, ni siquiera he hecho la cena. Con eso de la policía y esta charla. Ya no la hice. Voy a hacer algo ligero. Mientras tanto. Ve a seguir haciendo tu tarea. Que mañana si iras a la escuela.
—sí. Mamá. —se levantó y se fue a su habitación.
Regresó a su habitación. Por alguna razón. No había recibido la llamada mientras hablaba con sus padres. Eso la desconcertó un poco. Pero aun así. Lo observo. Empezó a hacer su tarea. Pues. No quería “que su único medio de entrenamiento” Se le fuera quitado. Se detenía cada diez minutos. Solo para ver si le llegaba alguna llamada. Y bueno. Pensó que no habría ninguna. Hasta qué...
—¡Ah! —una llamada entro en escena. Y contesto rápidamente. —¿diga?
—¡gaby!
—¡Carol! ¿Qué pasa?
—solo quería hablar con mi mejor amiga. —llego un mensaje al buzón de Gabriela.
—¿en serio? Sabes, te pido disculpas por lo de ayer. —abriendo el mensaje. —yo no debí de haber hecho eso.
—está bien, no tienes por qué sentirte mal. Fue algo sorpresivo e inesperado incluso para ti. ¿No?
—sí. La verdad que sí. Pero. Supongo que más para ti. ¿No?
—bueno... Sí. Lo estuve pensando mucho ayer y hoy. Pienso darle mi respuesta a clara mañana.
—¿mañana?
—sí. Quiero que estés conmigo cuando eso pase. ¿Lo harás?
—claro, ¿pero no era eso lo que más le molestaba a Ella? —empezó a leer el mensaje en silencio.
—sí. Pero, mañana dejaremos las cosas claras. Ja, ja, ,ja.
—¿qué te da risa?
—es que dije. Que vamos a dejar las cosas claras, con clara. ¿No crees que se oye algo chistoso?
—sí. Supongo que sí.
—en fin. Pasaré por ti. Así nos vamos juntas y podremos resolver dicho asunto antes de la primera clase.
—está bien, te estaré esperando. Que descanses. Duerme bien.
—gracias. Igualmente tú. —cuelga.
—sí... Aaaah, mis papás creen que eres un admirador o un malandrín. ¿Qué serás? —dejo el celular en la mesa con el mensaje abierto y este decía.
(mensaje)
Disculpa que hoy no te pude llamar. Pero sabía que estabas haciendo algo importante. Por eso te envío este mensaje. Y deseando que todo haya salido bien. Cosa que seguramente. Así fue. Descansa. Duerme bien. 😊