El antiguo Lycan King ha muerto en batalla, su lugar ha sido tomado por aquel que lo asesino. Una raza nunca antes vista. Los susurros hablan de un hombre con un poder tan grande como un dios, con un aura que logra pisotear a cualquiera que tenga la desdicha de estar ante el. Ha sido nombrado el nuevo King.
King Enigma.
Solare Billao es la Lider Alfa de la manada Eclipse. Una Alfa que ha sido reconocida entre las manadas del este como la mejor guerrera, ningun alfa antes ha logrado traspasar las barreras de su manada sin morir en el intento.
King Enigma ha llegado para apoderarse de todo lo que en el esté habita.
Y Solare es parte de ello.
Una batalla por el orgullo y el honor, ninguno dejara que el otro pisotee su ego.
Solare nunca se ha arrodillado ante nadie.
Un enigma nunca ha conocido el rechazo.
Pero siempre hay una primera vez para todo.
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Capitulo 6: Debilidad y Orgullo
Las puertas se abrieron, el sonido de platos chocando, seguia manteniendo mi mirada en el, pero entonces voltee. Encontrandome con unos ojos azulados que conocia muy bien.
Mi cuerpo se irguio sin mi permiso.
—Ilare.
—Solare.
Sus manos temblorosa dejaron caer la bandeja.
—¿Que haces, omega? ¡Recoge eso! —gruño Isei.
Ilare se agacho, camine hacia ella rapidamente tomandola de las manos, levantandola.
—Ilare yo… pense que estabas muerta —susurre todavia en shock.
La jale hacia mi llevandola hasta la silla donde estaba antes
El gruñido furioso de Isei hizo chillar a casi todas las personas en el lugar
—¡¿Que mierda crees que haces Solare?!
Voltee hacia el sintiendo la furia hervir en mis venas.
—¿Que hace la reina omega como una doncella?
—Reina omega —solto con burla— Esa omega dejo de tener un titulo cuando su pareja murio, fui benevolente al dejarla vivir y darle un lugar en este castillo.
—¡¿Como doncella?! —gruñi.
—¿Que tiene de malo? —solto con burla— ¿Que esperas? ¿Que la haga mi reina? ¿Quieres hacerla parte del Harem? Es una omega insipida. He sido demasiado bueno al dejarla vivir, pero podria matarla ahora mismo si se va a convertir en una molestia.
Todo mi cuerpo se estremecio, me movi cubriendola con mi cuerpo.
—No vas a matarla… Ilare sera mi doncella, me la quedare.
—Tu doncella es Mary. Esa omega trabaja en la cocina.
—Ya no trabajara en la cocina. Sera mi doncella.
Un suspiro cargado de furia contenida escapo de sus labios.
—Estas empeñada en convertir todo en una pelea Alfa… Parece que no conoces tu propia insignificancia.
—¡Soy tu reina! —exclame— Y si soy tu reina deberia tener los mismos derechos que tu en este castillo.
Mi corazon latia con fuerza en mi pecho, me estaba arriesgando, a cada segundo que seguia desafiandolo me arriesgaba.
—Todo esto por una estupida omega. ¿Por que te importa tanto?
Mi cuerpo se estremecio.
No deberia decirlo. Porque encontraria otra cosa con que amenazarme.
Pero ya lo hacia…
—Ilare es importante para mi —afirme.
—¿Por que? Si me das una razon valida lo dejare estar.
Mi ceño se fruncio observandolo, un gruñido vibraba en mi pecho.
No estaba acostumbrada a tener que darle razones a nadie.
—Ilare… es mi hermana —confese.
Su mirada paso de seria a sorprendida y luego… rio.
—¿Hermana?… Mientes. La omega del antiguo rey Lycan era hija de nobles de este territorio y tu… Esta de mas decir que te investigue… Eres huerfana, no tienes padres.
Una carcajada seca escapo de mis labios.
—Si, soy huerfana, no tengo padres, pero es obvio que tuve unos, o crees que me trajo la cigüeña.
La sonrisa en sus labios desaparecio y entonces gruño.
—¡No juegues conmigo, Solare! Me estas colmando la paciencia, no quieres conocer mi lado malo.
—Osea que hay un lado mas malo que este —replique.
Y tal vez no debi haberlo hecho.
Su aura salio disparada hacia todos lados. Mis pies se deslizaron sobre el suelo, los chillidos colectivos de dolor aturdieron mis oidos, me agarre con fuerza a la madera de la mesa, mis dientes chirriaron, mis musculos se contrajeron adoloridos por la presion.
Levante el rostro observandolo, su mirada oscurecida, su mandibula apretada.
—Calma tu aura… Mi rey —dije con voz suave.
Sucedio lo que sabia que sucederia, su mandibula se relajo, sus ojos brillaron.
El mismo me habia mostrado su debilidad
—Te dire lo que deseas escuchar, pero primero calma tu aura, dijiste que no volverias a molestarme con ella.
—Dije que mientras durmieras no lo haria.
—No deberias hacerlo nunca. Si esperas que algun dia te considere alguien que merezca apodos cariñosos, deberias ganartelos ¿No crees, Isei?
No respondio, jugaba con el arete de su labio, mordiendolo, jalandolo y entonces su aura cayo, un suspiro colectivo inundo el comedor.
Baje la mirada intentando calmar mi propio cuerpo, suspire, volviendo a mirarlo.
—Mi madre fue amante del padre de Ilare, ella murio cuando yo tenia ocho años, por eso soy huerfana. Ilare es mi hermana, quiero que sea mi doncella.
El no respondio al momento, solo me miro fijamente por largo rato y despues asintio.
—Es tuya —solto casi obligado.
Asenti como un silencioso agradecimiento, voltee observandola, las lagrimas que empañaban su rostro, la limpie con mis manos, dejando que mi aroma se impregnara en ella.
—No vuelvas a hacer eso —gruño Isei
Suspire antes de voltear.
—Es mi hermana, es una omega, esta asustada.
—¡Que la calme alguien mas! No quiero tu aroma en nadie. Si vuelves a hacerlo yo…
Levante la mano interrumpiendolo.
—Seria maravilloso si dejaras de amenazarme por todo… No lo hare de nuevo. ¿Ok?
El no respondio, estaba serio, volteo la mirada hacia un lado.
—Que vuelvan a traer la comida de mi reina. Y Mary… Llevate a la omega, no la quiero aquí.
Mary se movio con rapidez, ayudando a Ilare a levantarse, le sonrei antes de observarla salir del lugar junto a Mary.
El desayuno fue… insoportable, por no decir que una mierda.
Y cuando al fin se acabo, lo observe levantarse, las alarmas se encendieron.
Me levante acercandome
—Isei, debemos hablar.
El volteo a verme solo por un segundo, luego miro hacia adelante.
—No
Abri los labios con sorpresa, lo vi alejarse, no lo permiti, fui detras de el.
—Tenemos que hablar, Isei.
—¿De que quieres hablar? Del cuerpo sin vida en el jardin ¿cierto? —solto con burla— Eso no es tu problema, no te compete y no vas a meterte.
Sus pasos eran largos, seguidos, casi corria intentando seguirle el ritmo.
—No es solo eso, Isei, puedes detenerte y escucharme.
—No quiero —respondio seco.
Gruñi tomando su mano, esperando que aquello lo detuviera, pero no, me jalo con el por los pasillos, casi corriendo hasta que nos detuvimos delante de la biblioteca, abrio la puerta y entramos, entonces solto mi mano, se sento detras del escritorio ignorandome.
Suspire observandolo.
—Isei, dijiste que querias que fuera tu reina.
—¿Vas a manipularme con eso cada vez que quieras algo? —replico sin siquiera levantar el rostro de los papeles sobre el escritorio.
—No. Solo quiero y necesito saber… ¿Que clase de reinado planeas tener? Porque si deseas que sea complice del sufrimiento de la gente a la que vas a gobernar, prefiero no hacer parte.
Levanto la mirada con una sonrisa burlona en los labios.
—¿Que vas a hacer? ¿Amenazaras con atentar contra tu vida?
—No... Peleare
—Pelearas contra mi —su risa lleno el espacio— Pense que eras inteligente, Alfa.
—Lo soy. Tengo mi orgullo como Alfa y no permitire que ni tu ni nadie lo pisotee ¿Comprendes? … Mi rey.