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Cuando Volvamos A Encontrarnos

Cuando Volvamos A Encontrarnos

Status: Terminada
Genre:Amor eterno / Reencuentro / Romance / Completas
Popularitas:3.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Lina Jaureguy

Valentina tenía 17 años cuando conoció a Lautaro, un amor inesperado que llegó para cambiar su vida para siempre. Entre miradas, promesas y momentos inolvidables, descubrió un sentimiento que creyó que duraría toda la vida.
Pero a veces el amor no alcanza.
Los malos entendidos, las personas equivocadas y las decisiones tomadas demasiado pronto los separaron. Mientras Lautaro siguió adelante con su vida, Valentina intentó olvidarlo, aunque una parte de su corazón siempre quedó en aquel pasado.
Con los años, Valentina construyó una familia junto a Franco, un hombre que le dio amor, estabilidad y un hogar. Se convirtió en esposa y madre, aprendiendo que la vida puede regalarte una felicidad diferente a la que imaginaste.
Pero hay recuerdos que el tiempo no consigue borrar.
Porque algunas personas no desaparecen de tu corazón, aunque pasen los años, aunque cambien las vidas, aunque los caminos se separen.
Y cuando el destino decide volver a cruzarlos...

NovelToon tiene autorización de Lina Jaureguy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 5 – Un mensaje que cambió la rutina

El domingo amaneció lento.

Valentina abrió los ojos cerca del mediodía. La cabeza le pesaba un poco por haber dormido tan poco, pero lo primero que hizo fue buscar el celular sobre la mesa de luz.

Lo desbloqueó casi por reflejo.

Nada.

Suspiró, dejó el teléfono a un lado y se levantó.

—¿Qué te pasa? —preguntó su mamá al verla entrar a la cocina.

—Nada, ma.

—Tenés cara de estar pensando mucho.

—Dormí poco.

Su mamá sonrió sin insistir. Conocía demasiado bien a su hija. Sabía que cuando algo le daba vueltas en la cabeza, prefería guardárselo.

Mientras desayunaba, el celular vibró sobre la mesa.

Un solo mensaje.

Lautaro: "Buen día, dormilona. Llegaste bien anoche?"

Valentina sintió una sonrisa involuntaria.

No quería responder enseguida.

Camila siempre le decía que no había que contestar rápido.

"Hacete desear un poco."

Pero ella nunca había sabido jugar a esos juegos.

Escribió.

"Sí, llegué bien. ¿Vos?"

La respuesta apareció casi al instante.

"También. Pensé que hoy ibas a dormir hasta las cinco de la tarde."

Ella soltó una risa.

"Casi."

"Me alegro de que hayas salido anoche."

Valentina leyó esa última frase dos veces.

"¿Por?"

Pasaron unos segundos.

"Porque si no ibas... no te conocía."

El corazón volvió a acelerársele.

No sabía qué contestar.

Terminó escribiendo lo primero que sintió.

"Yo también me alegro."

---

Mientras tanto, Lautaro estaba tirado en el sillón de la casa de Martín.

Habían quedado para mirar un partido.

Pero él no prestaba atención.

Cada dos minutos desbloqueaba el celular.

—¿Podés dejar el teléfono un rato? —protestó Bruno.

—¿Qué te pasa?

—Nada.

Martín largó una carcajada.

—Está enamorado.

—Callate, boludo.

—¿Cómo se llama?

Lautaro negó con la cabeza.

—No empiecen.

Bruno sonrió.

—Anoche no le sacabas los ojos de encima.

—Y ella tampoco.

Lautaro no respondió.

Por dentro le daba bronca que sus amigos tuvieran razón.

No era normal que una chica le moviera tanto el piso en una sola noche.

Pero Valentina tenía algo.

Algo que no sabía explicar.

---

Durante toda la semana hablaron todos los días.

Al principio eran conversaciones cortas.

Después empezaron a durar horas.

Se mandaban fotos de lo que estaban haciendo.

Se reían de cualquier pavada.

Se contaban cosas de la infancia.

Lautaro descubrió que Valentina tenía miedo a las tormentas fuertes.

Ella descubrió que él odiaba el café y prefería el mate a cualquier otra bebida.

Él le contó que soñaba con tener su propia casa antes de los treinta.

Ella le confesó que quería formar una familia algún día.

Las conversaciones se hacían cada vez más profundas.

Y sin darse cuenta, empezaron a esperarse.

Valentina sonreía cada vez que aparecía una notificación con el nombre de Lautaro.

Lautaro hacía exactamente lo mismo.

---

El viernes por la noche, Camila llamó a Valentina.

—¿Qué hacés mañana?

—Nada.

—Mentira.

—Bueno... hablar con alguien.

Camila empezó a reír.

—¿Con Lautaro?

Valentina se quedó callada.

—¡Sabía!

—No grites.

—¿Y?

—¿Y qué?

—¿Te gusta?

Valentina tardó varios segundos en responder.

Miró la conversación abierta en el celular.

Leyó un mensaje que él le había enviado hacía unos minutos.

"Ojalá ya sea mañana para volver a verte."

Respiró hondo.

—Sí...

Camila sonrió del otro lado del teléfono.

—Se te nota en la voz.

—Hace mucho no me pasaba.

—¿Pensaste otra vez en Thiago?

Valentina guardó silencio.

La respuesta tardó en llegar.

—No...

Y era verdad.

Por primera vez en mucho tiempo había pasado una semana entera sin comparar a alguien con su ex.

Sin buscar parecidos.

Sin recordar viejas conversaciones.

Lautaro no estaba ocupando el lugar de Thiago.

Estaba creando uno completamente nuevo.

Y eso era lo que más la asustaba.

Porque conocía esa sensación.

Sabía cómo empezaba.

Sabía cómo crecía.

Y también sabía cuánto podía doler si algún día terminaba.

Esa noche, antes de dormir, Valentina recibió un último mensaje.

"Mañana no pienso dejar que te escapes temprano del boliche."

Ella sonrió y respondió sin pensarlo.

"Eso lo vamos a ver."

Apagó la luz.

Cerró los ojos.

Y por primera vez en mucho tiempo, la última persona en la que pensó antes de quedarse dormida no fue Thiago.

Fue Lautaro.

Y, a varios kilómetros de distancia, Lautaro también se durmió con una sonrisa, imaginando cómo sería volver a verla. Ninguno de los dos lo sabía todavía, pero la noche siguiente iba a acercarlos mucho más de lo que cualquiera de los dos estaba preparado para aceptar.

1
Patricia Trujillo Marin
Que pereza ese final tan ridículo 🤭🤭🤭🤭🤭🤭
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