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CAMINANDO ENTRE LOBOS

CAMINANDO ENTRE LOBOS

Status: En proceso
Genre:Mafia / Traiciones y engaños / Mundo de fantasía
Popularitas:1.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Julio carrasco

Una ciudad con nombre apacible, donde se respira cordialidad, buenos hábitos y una excelente atención en sus servicios.
Esto es visto por los ojos de las personas que vienen de afuera, turistas, emprendedores, familias que llegan a radicarse, pues ven en la ciudad un futuro prometedor para sus hijos.
Pero para quienes viven allí hace muchos años, la realidad es muy diferente.
Ellos saben que están parados encima de un polvorín, el cual puede estallar en cualquier momento. Caminan rodeados de lobos feroces, hambrientos de poder, cegados por la corrupción y la avaricia.
Pero decir una sola palabra en contra de esos lobos puede significar su sentencia de muerte, para ellos y sus familias.
Un grupo de amigos y una policía encubierto, unirán sus fuerzas para acabar con la corrupción que está azotando a la ciudad.

NovelToon tiene autorización de Julio carrasco para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 4

—¡Germán... hermano!

Germán se detuvo a un par de metros de la cocina, al escuchar que alguien lo llamaba. Miró al joven que se acercaba desde la puerta y lo reconoció al instante.

—Hola Adrián...¿Qué pasó que venís tan temprano por acá?...

Adrián tenía veintisiete años, de estatura normal, morocho, llevaba el pelo largo, el cual recogía con una cola de caballo.

Vestía remera negra, bermuda marrón hasta las rodillas y championes blancos.

Llevaba una barba de varios días.

—Pasaba por acá y decidí entrar para recordarte que mañana sábado vamos a juntarnos a comer un asado.

—¿Por qué no me lo recordaste por teléfono? -—-Germán se había puesto serio —Vos sabés que a mi patrón le caes mal... El tipo no te banca, y si te ve por acá me va ha hacer quilombo a mi...

—Ya me voy... Ya me voy. ¿Entonces nos vemos mañana?

—Si, dale Adrián-—Germán sonrió— andá antes que baje el cara de vinagre y te vea.

—Demasiado tarde, ahí viene tu patrón... Y por la cara que trae parece que ya me vió... ¡Nos vemos mañana, amigo!

Adrián se dirigió hacia la puerta, pero antes de llegar a ella se detuvo, giró y levantó su mano en señal de saludo.

—¡Buen día, señor Alonso!... Que tenga una jornada muy productiva...

Un hombre regordete de sesenta años, semicalvo, y de un metro sesenta y cinco de estatura, venía bajando las escaleras. Lo fulminó con la mirada pero no contestó.

Germán sabía que esa mirada hablaba por sí sola. A juzgar por el semblante de su patrón, se notaba a leguas que había tenido una noche de juerga y beberaje a escala mayor.

Todo eso, sumado a la presencia de Adrián, hacía que Alonso fuera en ese momento una bomba con dos patas rodando por las escaleras, y que al llegar al último peldaño estallaría en mil pedazos.

Pero no explotó cuando llegó al último escalón, solo preguntó con desprecio.

—¿Qué hacía ese hippie maloliente en mi restorán?

Germán lo miró, luego volvió su vista hacia la puerta, por donde acababa de salir Adrián.

—Nada... Solo vino a traeme un recado...

—En lo posible, los recados que tenga que te los de a varios kilómetros de mi local... A ese tipo no quiero verlo ni en figuritas.

Las palabras de Alonso sonaron tan venenosas, que si en ese momento una serpiente de cascabel atinaba a pasar por allí, saldría arrastrándose despavorida a esconderse en una cueva, al ver tanta ponzoña en una víbora más peligrosa que ella.

Germán no le contestó, y entró muy furioso a la cocina.

Danés, el jefe de cocina, que en ese momento se encontraba cerca de la puerta, se quedó mirándolo.

—¿Qué te pasa? —preguntó, al ver la cara de fastidio de su compañero —Parece que te apretaran los zapatos...

—¡No... Que zapatos ni nada! ¡Es Alonso... Ya vino temprano a romperme los productos de la gallina!

—¿Por qué el pelado vino a romperte los huevos?... ¿Qué pasó?

—Estupideces que tiene... Vió a Adrián y se puso como una loca histérica.

—Adrián también se pasa. Sabe que el peluca lo detesta y se aparece por acá como si tal cosa. Para mi que lo hace a propósito...

—¡Yo que sé! Danés, ¿te animás preparame un café con leche descremada, y un par de galletas de salvado?

—Si, claro. Dame un par de minutos.

—Dale, gracias...

Danés ya había pasado los cincuenta años, era delgado, no muy alto. En su cara, los ojos parecían estar muy separados. Acostumbraba estar siempre bien afeitado. Su ropa de trabajo lucía blanca e impecable, lo mismo que la cofia que cubría su cabeza.

Mientras Danés preparaba su pedido, Germán se dirigió a atender a otros clientes que habían llegado.

Al cabo de algunos minutos regresó a la cocina.

—Aquí está el pedido, descremada y galletas...

—Impecable... Andá preparado estos otros que ya regreso.

Germán le dejó la libreta de pedidos encima del mostrador.

Cuando salió llevando el desayuno para Amanda, se cruzó con Mario, quién venía desde las mesas.

—¿Ya te le declaraste a la morocha? -

—¡Ja... Gracioso! —contestó Germán, haciendo un gesto burlón, pero sin detenerse.

Cuando llegó junto a Amanda, le sonrió, mientras le dejaba la bandeja encima de la mesa.

—Buen provecho... Cualquier cosa que necesites me llamás.

—Gracias, muy amable...

Cuando Germán estaba a punto de retirarse, Amanda lo detuvo.

—Disculpá ... ¿Puedo preguntarte algo?

—Si, claro...

—Por curiosidad... ¿Quién es ese señor que bajó tan malhumorado?

—¡Aaa... Ese! Es el dueño de todo esto, el mandamás..

—Se llama Alonso... ¿Puede ser?

—Ese mismo...

—Lo escuché nombrar un par de veces. ¿Pasó algo grave? Parecía fuera de control.

—Noo... Nada grave... — Germán se encogió de hombros —En realidad es una larga historia.

—Gracias por tu tiempo... —sonrió ella.

—No hay de qué... —contestó Germán, retomando su camino.

Cuando hubo dado cuatro pasos, se detuvo un segundo y luego continuó.

«¡Soy un idiota!» pensó, «¿Por qué no le dije que me encantaría contarle la historia completa en un lugar más tranquilo, café mediante?... ¡Soy un idiota!»

1
Lugh
Que bueno ya me estaba preparando para despedirme de Adrián
Lugh
Me recordó mucho a toy story jajajajaj
Lugh
Espero que sea una trampa de los Beltrán
Lugh
Me da la sensación que va a terminar muriendo por pecar de inocente
Julio Carrasco: Esperemos qué no le pase nada malo
total 1 replies
Lugh
Tengo miedo por sus vidas
Lugh
No me sentí mal por la muerte de su hermano
ahora tampoco me voy a sentir mal si muere
Lugh
La verdad no me sorprende
tenía que demostrar porque lleva tanto tiempo sin ser atrapado
Lugh
Me parece que ya hubo otra muerte
tenía muchas 🚩🚩
Lugh
emmmm
sospechoso
Lugh
Osea que no saben nada?
emmm
me preguntó si sospecharan algo
Lugh: Tiene sentido
pero no sospecharan algo?
o si alguna vez escucharon a otros decir algo
total 2 replies
Lugh
Noo
yo estoy completamente segura que el cabello largo queda muy bien en los hombres
Julio Carrasco: De acuerdo Lugh. Creo que hizo mal en contárselo.
total 1 replies
Lugh
en pocas palabras
estás al horno con papas
Lugh
Eso eso
al fin recordó que es el jefe
Lugh
German en este capitulo estuvo genial ahora habrá que ver qué hace con el arma
Lugh
Es la peor parte sin duda
Julio Carrasco: Si, la parte donde nadie se quiere mover🤣
total 1 replies
Lugh
Me da miedo que a hora los siga y todo termine en un gran malentendido
Julio Carrasco: Si, pensó en seguirlos pero se arrepintió
total 2 replies
Lugh
Amo la rapidez que tiene para hacerse toda una historia
Lugh
Claramente mucho no habrás aprendido
Lugh
Me río de Germán por ser malo coqueteando pero somos iguales jajaja
Julio Carrasco: El le tiene miedo 🤣
total 1 replies
Lugh
Que buen insulto
Julio Carrasco: Jajaja❤️
total 1 replies
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