NovelToon NovelToon
Debajo De Tu Sombras

Debajo De Tu Sombras

Status: En proceso
Genre:Época / Mundo de fantasía / Mitos y leyendas
Popularitas:489
Nilai: 5
nombre de autor: Maria del Rosario González

Sinopsis
Emilia Velázquez, una joven universitaria apasionada por las novelas románticas, descubre que le quedan pocos meses de vida y acepta la oferta de una misteriosa hechicera para reencarnar en el mundo de su novela favorita, ocupando el cuerpo de Ester, la villana destinada a la desgracia. Mientras lucha por adaptarse a un reino lleno de conspiraciones, magia, dragones ancestrales y peligros ocultos, intentará cambiar un destino que no le pertenece. Sin embargo, todo se complica cuando un extraño encuentro con el príncipe dragón Derek provoca un intercambio de cuerpos que amenaza con alterar el equilibrio de ambos mundos para siempre.

NovelToon tiene autorización de Maria del Rosario González para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 4: Destinos que comienzan a cruzarse

La madrugada avanzaba lentamente.

Emilia seguía sentada sobre su cama observando el espejo.

La habitación permanecía en silencio.

Ni una sombra.

Ni una voz.

Ni una señal de la presencia que había escuchado momentos atrás.

Aun así, el miedo seguía allí.

Y también la curiosidad.

—¿Qué me está pasando?

Susurró para sí misma.

Finalmente volvió a acostarse, aunque tardó mucho tiempo en quedarse dormida.

Cuando amaneció, se sentía cansada.

Como si hubiera pasado la noche entera caminando.

Durante el desayuno apenas habló.

David fue el primero en notarlo.

—¿Dormiste mal?

Emilia levantó la mirada.

—Un poco.

—Deberías descansar más.

—Lo intentaré.

Adriana observó a su hija con preocupación.

—Tienes ojeras.

—Solo fue una mala noche.

Vivian sonrió traviesamente.

—Seguro se quedó leyendo hasta tarde.

—Esta vez no.

—Entonces sí es preocupante.

La familia continuó desayunando.

Sin embargo, Emilia no podía dejar de pensar en sus sueños.

Ester.

Derek.

El castillo.

La voz misteriosa.

Todo parecía cada vez más real.

Aquella misma mañana, en el Reino de Edredón.

Los jardines reales estaban llenos de nobles.

Las flores de cristal decoraban los senderos mientras pequeñas fuentes mágicas brillaban bajo la luz del sol.

La reina Elena caminaba junto a Emma.

Ambas lucían vestidos elegantes confeccionados con telas importadas.

Los diamantes adornaban sus cuellos.

—La propuesta debe concretarse pronto.

Dijo Elena.

Emma asintió.

—Adolfo también piensa igual.

—Mientras Ester se comporte adecuadamente.

Emma sonrió con cierta ironía.

—Mi hija siempre ha sido complicada.

—Eso es quedarse corta.

Las dos mujeres soltaron una breve risa.

Sin embargo, detrás de aquella conversación aparentemente amistosa existían secretos mucho más peligrosos.

Secretos que podían destruir reinos.

Mientras tanto, Ester paseaba sola por una galería del palacio.

Llevaba un vestido negro con detalles plateados que resaltaban su figura elegante.

Muchos nobles la observaban.

Algunos con admiración.

Otros con temor.

La fama de Ester no era precisamente buena.

Ella lo sabía.

Y tampoco parecía importarle.

—Lady Ester.

Una voz masculina la detuvo.

Al girarse encontró al príncipe Eduardo.

Su uniforme azul oscuro estaba adornado con bordados dorados.

Era atractivo.

Muy atractivo.

Pero también poseía una expresión arrogante que Ester nunca soportó.

—Alteza.

Respondió con una inclinación mínima.

—He escuchado que nuestros padres siguen insistiendo.

—Escuchó correctamente.

Eduardo suspiró.

—No deseo ese compromiso.

Ester cruzó los brazos.

—Por una vez estamos de acuerdo.

—Al menos coincidimos en algo.

—Un milagro verdaderamente extraordinario.

El príncipe soltó una pequeña risa.

Por primera vez en mucho tiempo tuvieron una conversación relativamente civilizada.

Sin embargo, ninguno de los dos sabía que sus destinos estaban a punto de cambiar para siempre.

Muy lejos de allí.

En el Reino Dragón.

Derek observaba el horizonte desde un acantilado.

El viento agitaba su largo cabello negro.

Las montañas parecían infinitas.

Hermosas.

Libres.

Todo lo que él deseaba ser.

—Aquí estabas.

Morgana apareció detrás de él.

Su vestido oscuro se movía suavemente con la brisa.

—Necesitaba pensar.

Respondió Derek.

—Tu padre se preocupa.

—No sabe demostrarlo.

Morgana guardó silencio unos segundos.

—Lo sé.

Derek sonrió con amargura.

—A veces creo que sería más feliz si yo no existiera.

—No vuelvas a decir eso.

La voz de su madre se volvió firme.

—Eres valioso.

—No para él.

—Entonces escucha a quienes sí te valoran.

Derek bajó la mirada.

Aquellas palabras consiguieron aliviar un poco el peso que cargaba.

Morgana colocó una mano sobre su hombro.

—Algún día encontrarás tu propio camino.

—¿Y si nunca ocurre?

Ella sonrió.

—El destino siempre encuentra la manera.

Esa noche, Emilia regresó a casa después de pasar varias horas estudiando.

Estaba agotada.

Sin embargo, algo extraño ocurrió cuando abrió su novela favorita.

Una hoja cayó al suelo.

—¿Qué es esto?

La recogió confundida.

Era imposible.

Jamás había visto aquel papel.

La escritura parecía antigua.

Como si hubiera sido hecha con tinta.

Solo contenía una frase.

"Las historias jamás terminan donde crees."

Emilia sintió un escalofrío.

Revisó el libro completo.

No había nada más.

—Esto no estaba aquí.

Murmuró.

Su corazón comenzó a acelerarse.

Por primera vez sintió miedo real.

No el miedo de una película.

Ni el miedo de una pesadilla.

Era algo diferente.

Algo profundo.

Como si una puerta invisible hubiera comenzado a abrirse.

Aquella noche volvió a acostarse temprano.

Pero cuando cerró los ojos, la oscuridad no tardó en envolverla.

Y una figura apareció nuevamente frente a ella.

Era la misma mujer que había visto antes.

La hechicera.

Su rostro seguía oculto bajo una capucha negra.

Sus ojos plateados brillaban como lunas.

—Ya casi es hora.

Dijo suavemente.

Emilia retrocedió.

—¿Quién eres?

—Una guía.

—¿Por qué apareces en mis sueños?

—Porque los caminos entre ambos mundos comienzan a unirse.

—No entiendo nada.

La hechicera extendió una mano.

—Pronto lo harás.

—¿Qué significa eso?

—Prepárate, Emilia Velázquez.

El sueño comenzó a desmoronarse.

La niebla cubrió todo.

La figura desapareció lentamente.

Y justo antes de despertar, Emilia escuchó una última frase.

—El tiempo se está acabando.

Abrió los ojos sobresaltada.

El amanecer apenas comenzaba.

Y por primera vez sintió un dolor extraño en la cabeza.

Una punzada leve.

Pequeña.

Pero suficiente para hacerla llevarse una mano a la sien.

Sin saberlo, aquel dolor era la primera señal de una verdad que cambiaría su vida para siempre.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play