NovelToon NovelToon
El Hombre Que Me Eligió

El Hombre Que Me Eligió

Status: Terminada
Genre:Amante arrepentido / Casada Con Mi Ex's Familiar / Completas
Popularitas:230.5k
Nilai: 3.2
nombre de autor: MeriGrei

A pocos días de su boda, Valentina descubre que su hermana está embarazada de su prometido y que su familia apoyaba esa infidelidad. Valentina no lloro, no grito, no reclamo, solo hizo las maletas y salió de esa casa donde siempre ha sido la que sobra.
Pero justo cuando ella creía estar sola, aparece en su vida Mateo Alcázar, el hermano mayor de su ex prometido. Mateo siempre llega en el momento justo cuando ella necesita respaldo y para poder protegerla de todo lo que está por venir, Mateo le pide que se case con él, así estará bajo su protección y nadie podrá volver a humillarla.
¿Aceptara Valentina la propuesta? ¿Por qué Mateo está dispuesto a protegerla?

NovelToon tiene autorización de MeriGrei para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 4

Capítulo 4

Pensé que después del casamiento iban a dejarme respirar.

Ja.

Dos días después, Elena me llamó como si nada hubiera pasado.

—Valen, tu papá quiere verte.

—Decile que me llame él.

—Está cansado. No seas dura.

Me quedé mirando el techo de mi departamento. Una caja seguía abierta al lado de la cama. Todavía no encontraba las sábanas buenas. Todavía tomaba café en una taza astillada que había comprado en un bazar chino de Palermo.

Y aun así, ese lugar desordenado era más mío que la casa Rivas en los últimos años.

—¿Para qué quiere verme?

—Una cena. Tranquila. Solo familia.

Me reí.

—Elena, vos y yo sabemos que “solo familia” nunca significa solo familia.

—No empieces.

—No empecé. Aprendí.

Corté.

Fui igual.

Sí, ya sé. Una idiota.

Pero mi papá había mandado un mensaje después. “Necesito hablar con vos. Por favor”. Y yo todavía tenía esa debilidad horrible: cuando Ernesto Rivas sonaba como mi papá y no como el dueño de un apellido en caída, yo iba.

El restaurante quedaba en Recoleta. Caro. Demasiado caro para una familia que llevaba años llorando deudas.

Cuando entré, entendí todo.

No había cena familiar.

Había una mesa larga, tres personas que no conocía, Elena vestida como para vender una propiedad, mi papá con cara de culpable y Camila al lado de Federico, tocándose la panza como si fuera un certificado de victoria.

—¿Qué es esto? —pregunté.

Elena sonrió.

—Una cena.

—No. Esto tiene olor a trampa.

Un hombre mayor se levantó. Sesenta y pico, traje impecable, mirada de revisar precio.

—Señorita Rivas. Horacio Bianchi.

No le di la mano.

—¿Y usted qué tiene que ver con mi familia?

Mi papá se aclaró la garganta.

—Horacio es un viejo conocido. Pensamos que podía ser bueno que conversaran.

—¿Conversar? —miré a Camila—. ¿Me trajeron a una cita?

Camila bajó la vista para esconder una sonrisa.

Qué ganas de tirarle agua.

—No lo tomes así —dijo Elena—. Después de todo lo que pasó, no está mal que pienses en reorganizar tu vida.

—Mi vida se desorganizó porque tu hija se acostó con mi prometido.

—Valentina —dijo mi papá.

—No me pidas tono bajo cuando ustedes me sentaron frente a un desconocido como si estuvieran buscando quién se hace cargo.

Bianchi no pareció ofendido. Peor. Pareció entretenido.

—Entiendo que esté sensible.

—No me diga sensible.

—La situación es delicada. Una mujer joven, con antecedentes familiares complicados, un compromiso roto...

—Pare.

—Solo digo que con el apoyo correcto podría evitar muchos comentarios.

Ahí sentí la vergüenza.

No la vergüenza de haber sido dejada.

La vergüenza de que mi familia me hubiera puesto en una mesa para escuchar eso.

—¿Cuánto le ofrecieron? —pregunté.

Mi papá se puso blanco.

—Valentina.

—¿Qué? Quiero saber. Capaz estoy cara y no me enteré.

Camila soltó una risita.

—Siempre tan dramática.

La miré.

—Vos amenazaste con tirarte por una ventana para quedarte con Federico. No hablemos de drama.

Federico apretó los labios.

—No hace falta humillarla.

—¿A ella? Qué interesante tu sentido de justicia.

Bianchi apoyó su copa.

—Señorita, con esa actitud va a ser difícil que alguien quiera acercarse.

—Mejor.

Me levanté.

Mi papá me agarró del brazo.

—Sentate.

Lo miré la mano.

—Soltame.

—No hagas una escena.

—La escena la armaron ustedes. Yo solo llegué tarde.

Entonces escuché una voz detrás.

—Y bastante bien vestida, por cierto.

Mateo.

No me di vuelta enseguida. Necesité un segundo, porque sentí alivio y eso me dio bronca. No quería sentir alivio por un Alcázar. No por otro.

Mateo estaba en la entrada, con Bruno a unos pasos. Traje oscuro, cara tranquila, ojos clavados en la mano de mi papá sobre mi brazo.

Mi papá me soltó.

—Mateo —dijo Federico—. Esto es privado.

—Las humillaciones privadas suelen volverse públicas cuando las hacen tan mal.

Elena se levantó.

—Usted no fue invitado.

—Valentina tampoco fue informada de que venía a una subasta. Estamos todos improvisando.

Bianchi se puso rojo.

—Señor Alcázar, creo que hubo un malentendido.

Mateo lo miró.

—Seguro. Usted creyó que podía hablarle así.

No levantó la voz.

No hizo falta.

Bianchi se sentó.

Yo debería haber disfrutado el momento. Pero estaba demasiado cansada. Me ardía la garganta y me temblaban las manos.

Mateo se acercó a mí.

—¿Querés irte?

La pregunta me desarmó.

No dijo “vamos”. No dijo “te llevo”. Preguntó.

—Sí —dije.

Camila se levantó de golpe.

—Qué rápido encontraste protector.

Me giré.

—Y vos marido ajeno. Todas nos adaptamos.

Federico dio un paso.

—Valentina...

—No. A vos ya te escuché demasiado.

Salí del restaurante con Mateo detrás. Afuera hacía frío. Me crucé de brazos para que no se notara que estaba temblando.

—No necesitaba que aparecieras —dije.

—Ya sé.

—Entonces ¿por qué apareciste?

—Porque podía.

—Qué respuesta de mierda.

—También porque Bruno me avisó que tu familia había reservado mesa con Bianchi.

Me di vuelta.

—¿Me estás siguiendo?

—Estoy prestando atención.

—Eso suena igual de mal.

—Puede ser.

Quise enojarme más, pero el cansancio me ganó.

—No quiero deberte nada.

Mateo abrió la puerta del auto.

—Entonces no lo llames deuda.

—¿Y cómo querés que lo llame?

Me miró.

—Oportunidad.

—¿Para quién?

—Para los dos.

Subí porque si seguía parada ahí iba a llorar. Y antes me moría.

Durante el viaje no hablamos. Yo miraba la ciudad por la ventana y pensaba en mi padre evitando mis ojos. En Camila sonriendo. En Federico defendiendo a todos menos a mí.

Al llegar a mi edificio, Mateo no abrió mi puerta enseguida.

—Valentina.

—¿Qué?

—No sos difícil de querer. Solo estás rodeada de gente cómoda.

Me quedé helada.

—No digas cosas así.

—¿Por qué?

—Porque después una las recuerda.

Bajé antes de que pudiera contestar.

Esa noche soñé con la mesa del restaurante. Todos me miraban. Bianchi hablaba, Camila reía, Federico no hacía nada.

Y Mateo, desde la puerta, no entraba.

Me desperté con el corazón en la garganta.

No me gustó descubrir que, en el sueño, lo peor no era la humillación.

Era que él no apareciera.

1
Eliseo Reyes
solo el resumen de la novela me gustó pero se repite todo asco
Carmen Salgado
Buena novela, gracias autora
Silvia Lima
Que fastidio con las lectoras, nadie las obliga a leer. Dejen de criticar a la autora y póngase a escribir ustedes
Graciela Saiz
ese Tomas ya me cae gordo 🤬
Graciela Saiz
la verdad , ella me desagrada como se comporta 😏
Marina Del Carmen Pereira DE Las Salas
definitivamente que familia tan sucia pobre Valentina
Marina Del Carmen Pereira DE Las Salas
muy tonta al ir con esa. familia. tóxica y un papa manipulado por la mujercita esposa
Adriana Caturelli
Que novela largaaáa la protagonista que histérica vueltas y vueltas no me gusto
Cristina Minetti
no me gusto. menos q simule tanta mafia en Buenos Aires
Edith Quevedo
sii .uy mala historia .ya me aburrió .la dejo ya
Edith Quevedo
y que paso ...hivan camino a la clínica ..y aparece pintando en su taller...raro
Carmela Orozco
Felicitaciones al final se manejo bien no repitió tanto capitulo 👍👍👍👍👍🥰🥰🥰🥰
Carmela Orozco
Que manera tanto que repite capítulos pasados ya ban como 6. veces que repite lo de los puntos
Carmela Orozco
Ka tercera vez que quema el café no si que repite fragmentos de capítulos anteriores
Carmela Orozco
No me explico porque repite porciones de capítulos anteriores es falta de respeto o falta de ingenio
Becky Navarro
la única que no sabe que pedo soy yo mas enredado esto👧🤷
Becky Navarro
al fin entiendo algo de esta novela pero la termino x que la termino
Becky Navarro
neta que a qui sigo x terca ya invertimos pero que novela tan canzona
Becky Navarro
ya se venía eso que nunca la toco entonces de donde saca renta que es de el
Becky Navarro
y luego al final lo dejas con ella otra vez vuelve el perro arrepentido
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play