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TODO LO QUE CALLÉ POR TI

TODO LO QUE CALLÉ POR TI

Status: Terminada
Genre:Romance / CEO / Completas
Popularitas:5.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Lina Garizao




Valentina Ruiz, de 29 años, se casa con Alejandro Montesinos en una ceremonia de ensueño, pero apenas después del matrimonio, él tiene que viajar a Estados Unidos por un largo viaje de negocios. Mientras él está ausente, la familia de Alejandro – su madre doña Elena, su hermana Carolina y su tío Javier – la trata con indiferencia, desprecio y hasta humillaciones.

Cuando Valentina descubre que Alejandro le es infiel con su antigua novia, decide callarlo todo para proteger el matrimonio que tanto soñó y porque cree que su amor puede cambiar las cosas.

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Capitulo 4

Valentina pasó casi dos horas eligiendo qué ponerse para la reunión familiar. Había sacado el vestido de seda verde oscuro que Alejandro le había regalado por su cumpleaños – el único que consideraba lo suficientemente elegante para la ocasión – y se había peinado el pelo en un recogido sencillo pero cuidado. Se miró en el espejo una vez más, ajustando los pendientes de perlas pequeñas que su madre le había regalado en su boda, tratando de sentirse segura.

—Estás lista? —preguntó doña Elena desde la puerta de la habitación, mirándola de arriba abajo—. El vestido es adecuado, aunque el color podría ser más discreto. Vamos, ya están llegando los familiares.

La reunión se celebraba en la sala principal de la mansión, con mesas pequeñas dispuestas alrededor del gran sofá, cubiertas con manteles de encaje y adornadas con centros de flores blancas. Cuando Valentina entró detrás de doña Elena, unos diez familiares ya estaban allí – primos, tíos y algunas amigas cercanas de la familia – todos vestidos con trajes y vestidos de lujo, hablando entre ellos con voces bajas y risas controladas.

Valentina esperó a que alguien la saludara, pero todos continuaron con sus conversaciones como si no estuviera allí. Doña Elena se fue directamente a hablar con su hermana, la tía Marta, y Carolina se unió a un grupo de primas que estaban riendo sobre algo que no pudo oír. Se quedó de pie en el borde de la sala, agarrándose las manos detrás de la espalda, sintiéndose como una intrusa en su propia casa.

Intentó seguir las conversaciones para unirse a alguna, pero todos hablaban de temas que no conocía: clubes privados de Madrid, viajes a países exóticos, negocios de bienes raíces que la familia tenía en diferentes ciudades. No entendía de nada, y cada vez que intentaba abrir la boca para preguntar algo, alguien cambiaba de tema o se volvía a hablar con la persona que tenía al lado.

Después de unos minutos, el tío Javier – hermano de doña Elena, un hombre alto y corpulento con el pelo canoso y gafas de marco grueso – se acercó a ella con un trago de whisky en la mano.

—Así que tú eres Valentina —dijo, extendiendo la mano brevemente antes de volver a llevar el vaso a sus labios—. He oído hablar de ti. Dime, ¿de dónde es tu familia? ¿Qué hacen tus padres?

Valentina sintió un pequeño rayo de esperanza – por fin alguien quería hablar con ella.

—Soy de Sevilla, tío Javier —respondió con una sonrisa—. Mis padres tienen una pequeña tienda de libros en el centro de la ciudad, cerca de la catedral. Venden libros nuevos y de segunda mano, y a veces organizan charlas con autores locales. Es un negocio pequeño, pero les encanta lo que hacen.

En el momento en que terminó de hablar, la sala se hizo un silencio sepulcral. Todos los ojos se volvieron hacia ella, con expresiones que iban desde la sorpresa hasta la condescendencia. El tío Javier frunció el ceño y luego rio con una carcajada corta y seca.

—Una tienda de libros —repitió, como si no creyera lo que acababa de oír—. Bueno, bueno... Alejandro siempre fue un poco diferente, ¿no? Le gustan esas cosas... culturales.

Los demás comenzaron a murmururar entre sí, volviéndose a sus conversaciones pero con miradas que seguían cayendo sobre ella de vez en cuando. Valentina sintió cómo se le calentaba la cara de vergüenza y bajó la cabeza, deseando poder desaparecer.

Se retiró hasta un rincón cerca de la ventana, donde podía ver el jardín a la luz de las lámparas exteriores. Estaba a punto de irse a su habitación cuando oyó la voz de Carolina a su espalda, hablando con una prima rubia que llevaba un vestido de color rosa.

—¿Y realmente crees que va a durar? —preguntó la prima en voz baja.

—Claro que no —respondió Carolina, con una risa suave—. Alejandro solo se casó por compasión, te lo digo yo. Ella estaba tan enamorada de él, y él sintió pena de ella. Además, mi madre pensó que era mejor que se casara con alguien tranquilo que no le hiciera problemas, en lugar de seguir con Sofía, que era demasiado independiente y le habría dado guerra a toda la familia. Pero no engañémonos – cuando termine su viaje y vea que ella no encaja aquí en absoluto, se dará cuenta de su error.

Valentina se quedó paralizada, sintiendo cómo las palabras de Carolina se clavaban en su corazón como cuchillos. Quiso salir corriendo, llorar, gritarle que no sabía de qué hablaba. Pero entonces pensó en Alejandro, en su promesa de amor, en cómo la había abrazado el día de la boda. Se tragó la lágrima que le ardía en el ojo y se quedó quieta hasta que las mujeres se fueron a otro lado.

Cuando la reunión terminó y los últimos invitados se marcharon, Valentina ayudó a recoger los vasos y los platos vacíos en la cocina. Doña Elena pasó por allí y le dijo:

—Mañana hablaremos de cómo comportarte en las reuniones, Valentina. Es importante que sepas qué temas son apropiados y cuáles no. No debes mencionar el trabajo de tus padres en público – no es lo más adecuado para nuestra posición social.

Valentina asintió sin decir nada, lavando los vasos con movimientos mecánicos. En su interior, sentía que se estaba hundiendo en un pozo de silencio y vergüenza, pero seguía guardando todo para no preocupar a Alejandro. Por él, estaría dispuesta a callar incluso las palabras más hirientes que escuchara sobre ella misma.

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Patricia Galvez Davila
Así es, la trama está muy confusa...No me gustó, eh leído novelas donde la protagonista sufre mucho, pero siempre termina levantando como ave fenix, pero esta historia siento que denigra las actitudes de Sofía como mujer
Florinda Morales
pareciera que este libro está mal editado...
Yoleyma Garcia: Nunca había leído una novela tan mala, lo seguí leyendo para ver si lograba entender, pero nada sigue avanzando con lo mismo, la protagonista no tiene amor propio
total 1 replies
Paty Hdz
pésimo
Paty Hdz
que historia tan sin sentido. creo que la escritora perdió varias veces el hilo de la trama
Mariana Posternak
novela de relato que confunde no entendí nada
Leila Mendez Revilla
cuántas veces se fue? no se entiende
Leila Mendez Revilla
Creo que la escritora tenía varios desenlaces escritos y no pudo elegir con cual quedarse
Patricia Galvez Davila: Hola, me parece que si, y como también me confunde.
total 1 replies
Alejandro Coco
no entiendo cuantas veces se va de la casa?????
Carmen Palmeros
no entiendo algunas veces dice que se va y otras que todavía está esperando en casa, ya me perdí
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