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Cuando Mi Ausencia Sea Paz

Cuando Mi Ausencia Sea Paz

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Completas
Popularitas:287.1k
Nilai: 4.9
nombre de autor: A.Gaby

Valeria Cárdenas parecía tener una vida estable: un matrimonio envidiable, un hogar tranquilo y un esposo que, alguna vez, la amó de verdad. Pero con el tiempo, las palabras dejaron de ser cariño y empezaron a doler, y el silencio se volvió una forma de castigo que nunca supo cómo enfrentar.
Día tras día, Valeria se fue apagando entre reproches, desprecios, monotonía y culpas que no eran suyas. Sin darse cuenta, dejó de ser ella misma para convertirse en alguien sin alma, solo para no molestar.
Cuando finalmente toma una decisión de la que no hay vuelta atrás convencida de que su ausencia hará todo más fácil para quienes la rodean, entiende demasiado tarde cuánto se había perdido en el camino. Porque a veces el amor no se acaba… solo cambia hasta volverse irreconocible.
Esta es una historia donde el dolor se guarda, donde nadie ve lo que pasa puertas adentro. Y donde comprender lo que ocurrió llega cuando ya no se puede reparar.

NovelToon tiene autorización de A.Gaby para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Penas del alma.

Valeria Cárdenas creció sola. No recordaba un abrazo de madre, ni la voz de un padre diciéndole que todo estaría bien. Su mundo comenzó en un orfanato, un lugar de paredes frías, pasillos largos y dormitorios compartidos, donde los nombres no importaban tanto como los números y donde los niños aprendían demasiado pronto a no esperar demasiado de nadie.

Desde pequeña, Valeria entendió que la vida no sería amable con ella. Miraba por la ventana del dormitorio cuando llovía y pensaba que quizá, si algún día tenía suerte, alguien vendría por ella. Pasaron los años y nadie lo hizo. Mientras otros niños eran adoptados, ella se quedaba. A veces escuchaba a las cuidadoras decir que los más pequeños tenían más oportunidades, que a medida que crecían se volvía más difícil encontrar una familia. Valeria aprendió entonces que la esperanza también se acaba.

No lloraba delante de los demás. Guardaba sus lágrimas para la noche, cuando el ruido del edificio se apagaba y la oscuridad la envolvía. Con el tiempo dejó de preguntarse por qué nadie la quería. Se limitó a existir.

Cuando cumplió la mayoría de edad, el orfanato le dio una maleta vieja con algunas prendas y la dejó ir. No hubo despedidas largas, ni promesas de volver a verla. Solo una palmada en el hombro y un deseo de buena suerte y nada más.

Aquel día Valeria salió a la calle con miedo, pero también con una decisión: sobrevivir. No tenía estudios universitarios, ni contactos, ni familia. Consiguió un pequeño empleo en una cafetería del centro. El sueldo apenas alcanzaba para un cuarto barato y comida sencilla, pero era suyo aunque fuera poco, sentía que tenía algo propio.

Fue en esa cafetería donde conoció a Andrés Herrera.

La primera vez que lo vio, él estaba sentado junto a la ventana, revisando planos mientras bebía café. Era arquitecto. Alto, seguro de sí mismo, con una sonrisa hermosa y dientes perfecto. Habló con ella con amabilidad, como si no fuera solo la chica que servía cafés, sino alguien interesante. Le preguntó su nombre, le agradeció por su atención, y regresó al día siguiente. Y al siguiente.

Valeria no estaba acostumbrada a que alguien la mirara con interés. No sabía cómo reaccionar cuando Andrés le sonreía, ni qué hacer con la calidez que sentía cuando él la llamaba por su nombre. Poco a poco empezaron a hablar más, a compartir pequeñas historias, a encontrarse incluso fuera del trabajo.

Con Andrés, Valeria sintió algo que nunca había tenido: pertenencia.

Él la hacía reír. Le decía que era fuerte, que admiraba su forma de seguir adelante a pesar de todo. Le habló de su trabajo, de sus sueños, de construir cosas que perduraran. Valeria, se permitió soñar también.

Se enamoraron.

Para ella, el amor fue como una puerta que se abría hacia un mundo donde por fin no estaba sola. Andrés le enseñó lo que era sentirse acompañada, lo que era tener a alguien esperándola al final del día. Cuando él le propuso matrimonio, Valeria no dudó. No tenía familia que la entregara, ni grandes celebraciones, pero tenía a Andrés. Y en ese momento, creyó que eso era suficiente.

Durante un tiempo, lo fue.

Los primeros meses de matrimonio fueron tranquilos. Compartían una casa pequeña, risas, planes. Andrés la tomaba de la mano en la calle, la abrazaba sin motivo, y le repetía que era lo mejor que le había pasado. Valeria creía cada palabra, no se sentía sola.

Pero con el paso del tiempo, algo comenzó a cambiar.

No fue de golpe. Fue lento, casi imperceptible al principio. Pequeños comentarios que antes no estaban ahí. Frases dichas con cansancio, miradas que ya no eran tan cálidas. Andrés comenzó a llegar más tarde a casa, más distante. Y cuando Valeria intentaba hablar, él respondía con monosílabos o con silencio.

Ella empezó a sentir que caminaba sobre terreno inestable. Se esforzaba por agradar, por no molestar, por ser suficiente. Pensaba que quizá era culpa suya, que debía esforzarse más, ser mejor, ser menos molestosa.

El amor no desapareció de inmediato. Se fue desgastando, como una cuerda que se estira demasiado se rompe.

Andrés dejó de preguntarle cómo se sentía. Dejó de tocarla sin motivo. Empezó a corregirla, a señalar lo que hacía mal. Primero fueron cosas pequeñas: la forma en que cocinaba, cómo ordenaba la casa, cómo hablaba. Luego vinieron reproches más duros.

Valeria intentaba recordar al hombre que la miraba como si ella fuera su mundo. Pero cada día le costaba más encontrarlo.

Y aunque él nunca levantó la mano contra ella, sus palabras comenzaron a doler más que cualquier golpe.

Sin darse cuenta, Valeria empezó a apagarse. Ya no reía como antes. Ya no esperaba nada con ilusión. Solo quería no equivocarse, no provocar discusiones, no ser una carga.

En las noches, mientras Andrés dormía de espaldas a ella, Valeria se preguntaba qué había hecho mal. Y una idea comenzó a formarse:

Tal vez el problema era ella.

Tal vez, si ella no estuviera, todo sería más fácil.

Ese pensamiento no llegó de golpe. Fue creciendo con el tiempo, alimentado por el silencio, por el rechazo, por la sensación constante de no ser suficiente. Y una noche, mientras miraba el techo en la oscuridad, lo pensó.Quizá su ausencia sería un alivio.

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VIRA
HAY AUTORA 🤔🤔 CREO QUE MEJOR HUBIERAS PUESTO A VALERIA A ESTUDIAR MEDICINA Y CON LA ESPECIALIDAD DEL CÁNCER PARA QUE SALVARA A SUSANA 🙃
Nancy Garcia Garzon
muy buena historia gracias escritora felicitaciones 👏👏👏🌹🫂🫂🌹🌹🌹🌹
Nancy Garcia Garzon
hay novelas de novelas, pero está novela es INCREÍBLE ,me frustre,me enoje,me alegre,sufrí y llore mucho, me dolió horrible la ida de Susana,pero el amor lo supera todo,gracias 🌹🌹🌹
Rita Coba
muy triste pero a la vez muy bonita gracias esctiora súper bonito final ❤️🌹👏❤️
Rita Coba
muy triste ese capítulo me ISO llorar 😪
Rosalina Vega Palazuelos
muy hermosa novela escritora me tuviste llorando muchos capítulos pero fue bueno gracias por compartir tu talento
Rosalina Vega Palazuelos
nomás que no se haga daño Antonio por esas últimas palabras
Rosalina Vega Palazuelos
viene Susanita😃😃😃😃😃😃😃❤️❤️❤️❤️❤️❤️
Rosalina Vega Palazuelos
le toca demostrar que Susana eligió bien al dejarla como dueña de la empresa
Rosalina Vega Palazuelos
que capítulo tan más triste 😢 hasta estoy llorando 😭 se hicieron muy buenas amigas de esas que nacen del corazón ❤️ y terminan nar perdiendola una tristeza muy grande 😨😨😨😨😨😨😨
Rosalina Vega Palazuelos
me quedé impactada con esas palabras de Susana para Valeria
Rosalina Vega Palazuelos
que pena con la enfermedad de Susana 😨
Rosalina Vega Palazuelos
ni modo les llegó el karma y muy feo Fiorella muerta el inválido y desfigurado vaya karma
Rosalina Vega Palazuelos
Susana se pone peor cada día debe de decirle a Valeria lo que tiene 😨
Rosalina Vega Palazuelos
ahora sí lo dejan en la calle por idiota y con de je a lo mejor ni es su hijo y se lo está encajando o no está embarazada
Rosalina Vega Palazuelos
anda pen..jo te dejará en la ruina esa putizorra 🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Rosalina Vega Palazuelos
que dolor tan grande saber que puedes perder una hija tan joven y con muchos sueños y muy buenos sentimientos 💗😊❤️😃
Marilu Barrera: si hubiera un milagro
total 2 replies
Rosalina Vega Palazuelos
que descaro de los s 2 aún no están divorciados y ya metió a la putizorra hasta la cama😨😨😨😨😨😨😨
Rosalina Vega Palazuelos
se le acabó su criada 🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Rosalina Vega Palazuelos
el muy desgraciado imbécil e infeliz cree que Valeria va a ser la sirvienta de la putizorra esa ni es de los l el hijo el es el esteril
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