Andrew Quintana, es un hombre de treinta y cinco años. Guapo, alto de muy buen ver, pero sobre todo millonario, tiene una reputación impecable. Muy pocos conocen a lo que realmente sé dedica, detrás de esa figura intachable, se esconde un verdadero hombre despiadado sin el más mínimo sentimiento, los que realmente lo conocen saben de lo que es capas, de hacer cuando se meten con él.
En una persecución, tratando de atrapar a su peor enemigo, recatada a una chica que lo hará perder la cabeza, poniendo su vida y su casa patas para arriba.
Acompañame en está nueva historia, a descubrir de que es capas de hacer este hombre y quienes la chica que lo hará perder la cabeza.
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capítulo. 28. Horas de trabajo
Claro que sí, era mi amor.
Wow. Eso me gusta señor Andrew Quintana. Después lo, bese apasionadamente hasta casi quedarnos sin aire en los pulmones, nos separamos porque fuimos interrumpidos por Luis. Ya. Ya. Ya deben sus demostraciones de amor para otra ocasión.
Luis viniste. Le digo emocionada.
Claro no podía perderme por nada del mundo, el no venir a tu pueblo del que tanto me hablaste. Y mucho menos a ver como aquí mi amigo impedía tu boda.
Pero en esos momentos llegó mi hermana Itzel. Hola hermanita y no me vas a presentar quienes el chico. Mi hermana desde que vio a Luis, no le quito la vista de encima. Claro Itzel, el es Luis. El chico de quien te hable. Pude darme cuenta de que ambos se quedaron viendo, sin quitarse la vista de encima. Ya, ya, ya se piensan quedar toda la tarde ahí agarrados de la mano.
Me quede más que impresionado con la hermanada de Alondra, una chica superhermosa Mi diferente a Alondra, de cabellos negros largos, su color de piel un poco más morena, el color de sus ojos negro son encantadores.
Que con tan solo verlos, uno se queda hechizado y eso fue lo que me paso a mí con ella.
Después de esperar al padre de alondra por más de una hora, por fin llegó. Enseguida Alondra fu junto a su padre yo la seguí.
Para decirle que quería hablar con él sobre nuestra relación, el padre de Alondra solo nos quedó viendo y no se detuvo siguió caminando. Papá
por favor espere Andrew quiere hablar con usted.
Así pues dile que hablaré con el, vamos a ver cuanto aguanta, y que es lo que está dispuesto hacer por ti.
No entendí lo que mi padre quiso decir con eso, que solo le dijera Andrew quedó había entendido.
Poco después mi padre le dice. Vamos sígame traiga con usted todas esas cajas, quiere que hablemos, hablaremos.
No podía creer lo que el padre de Alondra me hiciera que cargara varias cajas, no entendí para qué las quería.
No quedo más que tener que llevarlas y seguirlo.
Cuando vi que era lo que pretendía mí padre me quería reír, quede viendo que Luis que sin disimular un poco, junto con los guardaespaldas se estaba riendo a carcajadas.
Mi padre se había llevado a Andrew, a cortar verduras, no me lo puedo imaginar a Andrew cortando verduras, como va a quedar su hermoso traje.
Pasaron varias, para que viéramos regresar ya casi anochecía, cuando vi a Andrew cargando una caja con verduras, se notaba que estaba cansado, se había quitado el saco. Su camisa estaba toda sudorosa y sucia, mi padre lo había hecho trabajar.
Nunca me imagine el padre de alondra me haría trabajar de esa manera, yo jamás en mi viada había trabajado en el campo.
Después de cortar las verduras, me puso a cortar las yerbas que iban creciendo junto a las siembras termine con las manos todas a doloridas, cuando me vio Luis, y mis hombres se empezaron a reír nuevamente piensa de que no me di cuenta que cuando llevaba las cajas también se estaban riendo, los desgraciados.
Los quede viendo con el ceño fruncido, para que entendieran que estaba molesto.
Poco después el señor me dijo. Bueno, señor Quintana, ahora su hablaremos. Entramos a la casa el padre De Alondra enseguida me indico que me sentara. Ahora si señor Quintana, solo le voy a hacer una pregunta.
Usted dirá señor.
Dígame que vida le piensa dar a mi hija, si vive entre el peligro y cuidándose las espaldas.
Nunca me imagine que algún día, alguien me hiciera esa pregunta, que no supe qué responder en esos momentos.
Después de tanto pensarlo por varios minutos, el padre de Alondra tenía razón, no puedo ofrecerle nada a Alondra si vivo en una vida de m%&$&.
Lo a usted pensado señor Quintana.
No lo había pensado señor, tiene usted toda la razón. Solo le puedo decir que amo a su hija.
Entonces que piensa hacer.
Guarde silencio por varios minutos era momento de tomar una decisión, después le respondí. Por ella estoy dispuesto a cambiar la vida que llevo.
Solo deme un año, para poner en orden y dejar de ser, lo que soy.
Está bien señor Quintana, pero nada más que no puede llevarse a Alondra.
Pero porque señor.
No sin antes casarse.
El padre de alondra me había dejado sin palabras al decirme que no podía llevarme a Alondra, pero cuando escuche que me dijo que no sin antes casarme, sentí que la vida me volvía otra vez.
Si está bien, por mi mañana mismo nos casamos.
Bueno entonces tiene mi consentimiento, para casarse por el civil, y ya después lo pueden hacer por lo religioso si ustedes quieren. En esos momentos llanos a Alondra.
Alondra puedes venir y también llama a tu madre que ver venga. Unos minutos después entraron.
Alondra tienes mi permiso, para que te cases con el señor Quintana.
Cuando mi padre dijo que me podía casar con Andrew, me quede sin poder decir absolutamente nada, fue entonces que Andrew me dijo. Si mi amor mañana mismo nos casamos por el civil. Que te parece mi amor.
Si, si mi amor como tú digas.
Ver a mi hija feliz, me lleno de satisfacción, pues un padre siempre quiere lo mejor para sus hijos, y yo por un momento le arruinó su vida, no es con la persona que me hubiese gustado, pero fue el quién le salvo la vida. Por eso debo de estar agradecido que hoy ella este nuevamente entre nosotros.
Mientras mis padres hablaban con mi hermana, y Andrew. Me quede platicando con Luis, hicimos muy buena amistad, estuvimos platicando de todo un poco, de como mi padre se pasó con Andrew, él no dejaba de reírse, pues nunca se imaginó ver a su amigo trabando.
Después de una plática me despedí de los padres de Alondra. Bueno me despido OS vemos mañana, mi amor me tengo que ir, te veré mañana.