NovelToon NovelToon
Me Enamore De Mi Sobrina

Me Enamore De Mi Sobrina

Status: En proceso
Genre:Amor prohibido / Romance / Malentendidos
Popularitas:5.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Yulexi De Fernández

Esta historia comienza con Daniela y Marcos.

Según la gente, ellos son tío y sobrina. Así los llaman y así los ven desde siempre.

Por eso, cuando empiezan a surgir sentimientos entre ellos, todos creen que es un amor prohibido, porque piensan que Daniela y Marcos son familia y que no pueden estar juntos.

Pero la verdad es otra.

Marcos no es su tío. No existe ningún parentesco familiar entre ellos y no llevan la misma sangre. Él simplemente es amigo de la mamá de Daniela y, como se he criado a Daniela ella comenzo a llamarlo “tío”.

Pero para Daniela y Marcos, la verdad siempre fue diferente: él no es su tío, solo es el amigo de su mamá.

NovelToon tiene autorización de Yulexi De Fernández para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 4 — Tenía que apartarme

Narra Marcos

Eran como las ocho de la noche y yo estaba en mi habitación, tirado en la cama, mirando el celular sin hacer mucho. La verdad no tenía ganas de salir. Había sido un día largo y lo único que quería era quedarme en la casa, tranquilo, descansando.

De repente me llegó un mensaje de uno de mis amigos.

—Parcero, vamos a parchar a la piscina.

Lo leí y dejé el celular a un lado.

—No sé, parce. Hoy no tengo ganas.

A los pocos segundos me respondió:

—Deje la bobada, hombre. Caiga un rato. Va a estar buena la fiesta.

Negué con la cabeza.

No pensaba ir.

Pero entonces ocurrió algo que hizo que cambiara de opinión.

La puerta de mi habitación se abrió y vi a Daniela entrando.

—¿Tío?

—¿Qué pasó, Dani?

Ella se acercó hasta la cama y se acomodó junto a mí. Después apoyó la cabeza sobre mi pecho, buscando hablar conmigo como lo hacía normalmente.

Yo me quedé mirando el techo.

—Tío, necesito pedirle un favor.

—A ver, ¿qué favor?

—Tengo una tarea grupal de la universidad.

—¿Y?

—Nos toca reunirnos para terminarla.

—Bueno, ¿y dónde?

Daniela hizo una pequeña pausa.

—En la casa de un muchacho.

La miré inmediatamente.

—No.

Ella levantó la cabeza.

—¿Cómo que no?

—Que no vas.

—¿Y por qué no?

—Porque no me gusta la idea.

—Pero, tío, es una tarea. No voy a hacer nada raro.

—Me da igual. Busquen otro lugar.

—No podemos.

—Entonces háganla virtual.

Daniela hizo una cara de molestia.

—Ay, tío, usted sí es muy intenso.

—Y usted muy confiada.

—Yo sé cuidarme.

—Eso no lo estoy discutiendo. Simplemente dije que no.

Ella se quedó mirándome unos segundos.

—¿Y qué le pasa? Antes usted no era así conmigo.

No respondí.

Porque sabía perfectamente qué me estaba pasando.

El problema ya no era solamente que Daniela quisiera ir a la casa de un muchacho.

El problema era que últimamente yo estaba empezando a verla de una manera diferente.

Y eso me asustaba.

Daniela volvió a acomodarse cerca de mí y seguimos hablando un rato. Hasta que, en un momento, levantó la mirada.

Nuestros ojos se encontraron.

Nos quedamos completamente quietos.

Por un instante estuvimos demasiado cerca.

Sentí que mi mente se quedó en blanco.

Por una fracción de segundo pensé en acercarme más, pero reaccioné inmediatamente.

Cerré los ojos y me aparté.

—No —murmuré.

Daniela me miró confundida.

Yo me levanté de la cama.

—¿Qué pasó? —preguntó.

—Nada, Dani.

Agarré mi chaqueta de la silla y las llaves del carro que estaban encima del escritorio.

Necesitaba salir de ahí.

Necesitaba despejar la cabeza.

No podía quedarme en esa habitación actuando como si nada hubiera pasado.

Bajé las escaleras rápidamente.

—¡Tío! —escuché la voz de Daniela detrás de mí.

Me detuve.

Ella venía bajando las escaleras.

—¿Dónde va?

Me puse la chaqueta.

—Voy a salir, Daniela.

—¿A dónde?

—A una fiesta.

—¿Una fiesta?

—Sí. Mis amigos me invitaron a una fiesta en una piscina.

Daniela frunció el ceño.

—¿Pero usted no dijo que no iba a salir?

—Cambió la cosa.

—¿Y por qué cambió?

La miré por unos segundos.

No podía decirle la verdadera razón.

—Porque necesito despejarme un rato.

—¿Está bravo conmigo?

—No.

—Entonces, ¿qué tiene?

Suspiré.

—Nada, Dani. De verdad.

Ella se quedó parada frente a mí.

—Tío...

Ese simple “tío” me hizo bajar la mirada.

Porque yo sabía que para ella aquella palabra tenía un significado distinto al que todos creían.

Marcos, el amigo de su mamá.

No su tío.

Nunca había sido su tío.

Pero durante años habíamos mantenido esa costumbre.

Y ahora esa palabra me pesaba más que nunca.

—Quédese en la casa —le dije—. Yo vuelvo más tarde.

—Bueno...

Abrí la puerta.

—Nos vemos.

—Chao, tío.

Salí sin responder.

Me monté al carro y encendí el motor.

Mientras arrancaba, respiré profundamente.

Mis amigos querían que fuera a una fiesta para pasarla bueno.

Pero yo sabía perfectamente que no iba solamente por eso.

Estaba huyendo.

Huyendo de lo que acababa de sentir.

Y, sobre todo, de mí mismo.

1
Deyda Ninorca Sanchez Batista
porque no lo visitaste
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play