¿Qué harías si tras tu muerte, despiertas dos años atras en tu vida?
Joel lo tenía todo hasta que el destino le arrebató a su familia. En su ceguera por el dolor, eligió un culpable: Celene, la mujer que más lo amaba. Tras dos años de indiferencia glacial y rechazos que marchitaron el alma de su esposa, el silencio se vuelve permanente cuando ella muere consumida por la depresión.
Sin embargo, la verdad es un juez implacable. Al descubrir la inocencia de Celene y la realidad tras su tragedia familiar, Joel se quita la vida, incapaz de cargar con su propia culpa. Pero el tiempo decide darle una última oportunidad. Despertando dos años atrás, justo cuando el infierno comenzó, Joel se jura a sí mismo que esta vez no será su verdugo, sino su protector.
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Cap 18 - Beatriz es la culpable
Mientras Celene y Romina conversaban, mí teléfono comenzó a sonar, al ver la pantalla era Héctor quien me llamaba
Me levanté de la silla dejando a Celene conversar con Romina y salí de la habitación para atender la llamada, ya que de seguro eran noticias sobre el accidente o sobre mí tía Beatriz
📲 — Héctor Buenos días — digo al responder
📲 — Joel Buenos días. Tengo noticias sobre el accidente y sobre tu tía. ¿Puedes venir a la comisaría? Es delicado lo que encontramos — me dice él y un escalofrío recorre mí columna vertebral
📲 — De acuerdo, ahora salgo para allá — le respondo para luego colgar
Vuelvo a entrar a la habitación y me acerco hasta Celene
— Debo ir a la comisaría. ¿Romina puedes quedarte con ella hasta que regrese? — le pregunto
— Si ve tranquilo, yo me quedo con ella — me responde Romina
— ¿Sucede algo? — pregunta Celene preocupada
— Encontraron pistas sobre el accidente, debo ir a ver — le respondo a Celene acercándome a darle un beso — Ni bien me desocupe volveré enseguida — le digo despidiéndome
— Está bien amor, aquí te espero — dice riendo y yo sonrió y le vuelvo a dar otro beso
Salgo nuevamente de la habitación y me dirijo a mí auto para ir hasta la comisaría
Al llegar a la comisaría me dirijo para la oficina de Héctor
— ¿Qué encontraste? — pregunto entrando
— Cuando nos comentaste tus sospechas sobre tú tía Beatriz, nos tomamos el trabajo de revisar cámara por cámara de la ciudad, en dirección desde donde venía el auto que chocó a tus padres hasta de dónde arranco y lo que encontramos no es nada bueno — dice girando la computadora y mostrándome el vídeo
En el vídeo se ve, a un hombre saliendo de debajo de un auto, (que al parecer es el mismo auto que chocó a mis padres) e irse rápidamente. Luego se la ve a mí tía Beatriz y al conductor del auto saliendo de una casa. hablaron un poco antes de que subiera al auto, luego le entrega un sobre y un papel, que por lo poco que se distingue parece una foto, luego el conductor sube al auto y se va
— Esto… — digo sorprendido
— Lo que notamos en los siguientes videos es que el conductor del auto quiso bajar la velocidad, se lo puede notar por el acercamiento que mueve mucho las piernas con desesperación y ahí se da cuenta que los frenos no funcionan, y es en ese momento que impacta con fuerza contra el auto de tus padres y termina él también perdiendo la vida — continua explicándome
— Entonces queda claro que la culpable por la muerte de mis padres es mí tía Beatriz. Quiero que la busquen, con estas pruebas la voy a refundir en la cárcel y la voy a hacer pagar por la muerte de mis padres — digo con mucha ira
— También estuvimos averiguando sobre tu tía Beatriz, descubrimos que ella volvió escapando de donde estaba, al parecer debe mucha plata a personas peligrosas y la están buscando — me dice Héctor y yo abro los ojos
— ¿Es así? — digo sonriendo por lo que se me acaba de ocurrir — Busquen en donde se está escondiendo Beatriz, y comuníquense con los que le debe plata, que vengan por ella — digo con una sonrisa malvada. Ya que yo no la podía matar, siendo policía, solo me quedaba meterla a prisión. Pero ahora con esto, dejo que otros se encarguen de ella por mí
— Sabía que dirías eso después de que te lo contara, así que ya me puse en eso de antemano, cuando tenga más noticia, te iré notificando — me dice Héctor y yo me levanto de la silla
— Perfecto, ahora me voy, la tengo a mí esposa internada, mantenme al tanto — le digo despidiéndome y saliendo de su oficina
Justo cuando estoy por salir de la comisaría, Melisa me detiene
— Joel… espera — me dice corriendo hasta mí — ¿Ya te vas? — me pregunta
— Si, ya me voy. ¿Qué necesitas? — le pregunto
— ¿Cuándo vuelves a trabajar? — me vuelve a preguntar
— No lo sé, me tomaré un tiempo para dedicarme a mí esposa, así que no tengo pensado volver por ahora — le digo serio
— Este… yo… — dice nerviosa pero se queda en silencio
— Bueno me voy, ando apurado. Nos vemos — digo saliendo de la comisaría y dejándola ahí parada
Se lo que trama, se que anda detrás de mí, pero no le voy a dar pie a que se haga ilusiones alguna conmigo, en esta vida solo me enfocaré en Celene y no dejaré que haya malos entendidos entre ella y yo
Una vez fuera de la comisaría me subo mi auto y vuelvo lo más rápido posible al hospital
Al llegar a la habitación Celene y Romina estaban almorzando, fue en ese momento que caí en cuenta de que ya era mediodía. Se me había pasado toda la mañana volando y no me había dado cuenta
— Amor, has llegado, ven come conmigo — me dice ella señalando su comida
— No cariño, yo ya comí, así que come tranquila — le miento para que no se sienta mal al comer frente a mi
— ¡Oh! — dice con tristeza — ¿Dónde has comido?
— Comí con Héctor, no te preocupes — continúe mintiendo
Ella se quedó observándome, al parecer mucho no me había creído, pero no dijo más nada, de seguro porque estaba Romina
Después del almuerzo Romina se despidió de ambos y se fue dejándonos solos nuevamente
— Se que no comiste, vi en tus ojos cuando mentías, ¿Por qué me mientes? — me dice una vez que ya estamos solos
— Porque no quería que dejaras de comer tu comida solo por darme a mí, tu comida solo es tu comida, yo puedo arreglármelas después — le respondo
— Pero me hubieras dicho la verdad, “no amor, no comí, pero ahora iré a buscarme algo” y podías haber aprovechado que Romina aún estaba acá para ir tranquilo. Ahora ve a comprarte algo para comer — me dice enojada
— No tengo hambre ahora amor, prometo que si luego me agarra hambre iré por algo, ¿De acuerdo? — le insisto para que no continúe insistiendo
— Está bien, ¿Qué sucede? ¿Por qué tienes esa cara? ¿Qué descubrieron del accidente? — me pregunta
— Fue Beatriz, ella le pagó al hombre del auto para que chocara a mis padres, pero no solo eso, también se aseguró de cortarle los frenos al auto de él para que él también muriera en el choque — le cuento y ella abre los ojos horrorizada
— ¿Queeee? ¿Me estás diciendo que tu propia tía, mató a su hermano? No entiendo cómo pueden existir personas así de malvadas — dice ella con horror — ¿Qué harás? ¿La meteras a prisión?
— No, yo no haré nada. Ella volvió porque debía mucha plata y la estaban buscando para matarla, entonces escapó y no le quedó más que volver. Yo solo lo que haré es comunicarme con esas personas y darle la ubicación de Beatriz, y ellos se harán cargo de ella. Entonces ella pagará por lo que le hizo a mí familia y yo no tendré nada que ver — le cuento el plan que tengo en mente
— Me parece una excelente idea amor, y tu no te verás involucrado en eso — me dice ella sonriendo
Me quedé pensando en mí primo Álvaro, ¿Qué vida lleva? ¿Llevará la misma vida que mí tía, de alcohol y juego? ¿O tal vez habrá terminado en la delincuencia?
No quería quedarme con la duda, así que enseguida le mandé un mensaje a Héctor para que me averiguara todo sobre él.