Leonardo Torricelli es un mafioso, casado con una señorita de sociedad ya que su padre hizo convenio, sin embargo él conoce a Ayla, una muchacha que lo cautivó y solo la quiere para el.
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SIENDO SINCERA
Ayla y el se quedaron dormidos, y a la mañana siguiente, Leonardo pidió el desayuno...
Se lo llevaron y la despertó..
Ellos comenzaron a platicar...
— No me agrada la idea de que trabajes, pero me imagino que te gusta dar clases...
— Sí, me gusta ver a los niños crecer y darles conocimiento...
— Pero también le das a adolescentes y supongo que mientras tú les explicas, ellos están embobados contigo mirándote...
Dijo el con recelo
— Pero cómo dices esas cosas..
Dijo sonrojada
— Es la verdad Lala...
— De donde escuchaste ese apodo?...
— Yo lo se todo Lala...
— Esa no es una respuesta...
— Pronto lo sabrás, por lo pronto veo que tiene tiempo que nadie te decía así...
— Solo me decía mamá... por eso sentí raro que me volvieran a decir...
— ¿No te molesta que te diga así?...
Preguntó el con recelo
— No... claro que no ...
— También note que dejaste de usar las cosas que te regalé...
Dijo serio
— Pues... si, lo guarde todo...
— ¿Por qué Lala?... ¿Querías olvidarme?...
Dijo él sonriendo levemente...
— No, pero no quería seguir usando todo eso sí usted ya se había ido...
Respondió ella con recelo
Ella se levantó a vestirse, y se puso un vestido de los que él le había regalado, subió su pierna para ponerse una de las zapatillas y el se acercó a ella, se agachó y se las abrochó él, con una leve sonrisa estremeció el corazón de Ayla, junto con su acción, ella dejo que se las pusiera y después la llevó a sus clases...
En el camino ellos se fueron hablando...
— Me gustaría que vivieras en el departamento Lala....
Dijo mirando a la ventana del auto
Ayla lo volteo a ver asombrada...
— Quiero encontrarte ahí cada vez que vaya...
Añadió él, y Ayla asintió...
— Está bien, usted me dice cuando quiere que me mudé...
— Mañana mismo....
— Está bien....
Ayla pensó que el chófer la iba a llevar, pero no fue así, Leonardo la llevó hasta la escuela...
Al llegar se bajó con cuidado, antes de hacerlo Leonardo le sonrió y ella también...
Leonardo se fue y Ayla entró a la escuela y en la entrada se topo con Sabina ...
— Y entonces.... ¿Que paso?... hoy te noto diferente Ayla, ¿Que ha pasado?...
— Bueno, el no estuvo con mi hermana, la recogió cuando venía para acá porque ella estaba en mal estado...
— ¿Y tú?...
— Pues me pidió seguir cumpliendo con el contrato...
Dijo sonrojada
— Ahhh ya veo... y desde cuándo?...
Dijo Sabina riendo
— Desde ayer...
— Oh valla! entonces te haz reconciliado con el...
Dijo riendo y Ayla asintió con una leve sonrisa
— ¿Te das cuenta de como te pones cuando hablas de él?... no es la misma cara que pones cuando hablas de Enzo...
— Es verdad, tengo que hablar con él... me preocupa
— No le debes explicaciones, el no es nada tuyo, y no podrían por su padre, ya lo habían hablado no?...
— Si, pero hay cosas... y me siento con la necesidad de ser sincera...
— Está bien...
Ellas entraron a clases, Enzo la vio de lejos pero no la alcanzó...
Al final de las clases en su descanso Enzo fue hacia ella...
— Ayla! he querido hablar contigo... pero creo que has estado ocupada...
— Si, yo también... quería decirte que, lo más sano es que nos separemos un poco... Yo no creo poder de momento corresponder a tu amor, por tu padre y también por mi... y tampoco puedo decirte que me esperes...
— ¿Es por el cliente de mi padre Ayla?... pero yo... yo creí que tú y yo... bueno entiendo que mi padre no quiere que este contigo... y por lo que entiendo él es alguien importante...
— Es por todo Enzo... pero lo principal es por ti... Yo no soy la mujer que tú piensas... además tu te mereces lo mejor del mundo y tú padre no me verá así jamás...
— Pero yo si... para mí eres la mujer más valiosa del mundo...
— Es por qué no sabes muchas cosas... pero siempre contarás conmigo, te lo juro...
Enzo siento que se rompió su corazón, pero también había entendido que Ayla jamás lo había tratado como pareja, solo como su amigo...
— ¿Quieres que me aleje de ti?...
Preguntó Enzo
— No, por qué siempre contarás conmigo... Jamás te pediré eso, solo que ya no estemos tanto juntos...
Ayla noto que le había roto el corazón de Enzo... pero no quería que él tuviera problemas con Leonardo y él tomara represalias...
— Me duele todo esto, pero creo que tienes razón, tú siempre fuiste amable conmigo, pero yo te sentía demasiado cercana, y sentí que había química...
Ayla no supo que decir...
— Está bien, me tengo que ir... no puedo estar más aquí...
Enzo se fue muy destrozado y Ayla se sentía muy mal...
Cuando Enzo se fue, se topo con Antonella...
— Mañana vamos a ir a...
— Lo siento, me tengo que ir...
Enzo se fue rápidamente y Antonella supo que algo le había pasado...
Mientras tanto Leonardo trabajaba en su despacho, y Franco llegó con un fólder y se lo dio...
— El señor Donato no tiene registro de nada en particular, pero hay algo curioso señor, que tal vez debe saber...
— ¿Que?...
— La gente que lo conoce desde hace años, aseguran que sólo tiene una hija, y que una es producto de un engaño de su esposa...
— Tal vez por eso a Ayla la ve mal... y no le preocupa...
Dijo Leonardo susurrando
— Si me lo permite señor, es difícil saber quién de las dos es su hija, por qué a ambas las trata sin cariño...
— Si, a una la vende a un mafioso, y a la otra a cualquier postor que tenga dinero y se las preste solo en ocasiones...
— ¿Que desea hacer señor?...
— Muy fácil, les haré una prueba de ADN a él y a Lala, y si ese maldito desgraciado me ha estado sacando dinero por Ayla que no es su hija, me las va a pagar muy caro, no sabe con quién se está metiendo...
Dijo Leonardo enojado y Franco asintió...