NovelToon NovelToon
Mi Vida Después De Ti

Mi Vida Después De Ti

Status: En proceso
Genre:Romance / Traiciones y engaños / Reencuentro
Popularitas:4.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Maria Rosalva

Valentina creyó haberlo dado todo. Años de amor, de entrega, de familia y de sostener una vida que sin darse cuenta ya estaba quebrada.
Hasta que una noche, sin aviso, todo termino. Lo que siguió no fue una separación... fue un descenso al vacío. Entre el dolor, soledad y la reconstrucción de si misma, aparece Santiago... Un encuentro inesperado que despierta en ella emociones que creia muertas. Pero no todo lo que se enciende... sana, no todo lo que llega... permanece.
Esta es la historia de una mujer que tuvo que perdió a si misma, para finalmente reencontrarse.
"A veces, para volver a vivir... hay que aprender a soltarse"

NovelToon tiene autorización de Maria Rosalva para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capítulo 22

Después de tanto tiempo, mi trabajo me demandaba, pero esa noche fue distinta. Estábamos en casa, hablando, riendo, haciendo pizza. Esos momentos simples que te abrazan sin que te des cuenta. Livia y Emilio estaban con sus parejas, Alex y Vivian, y entre charla y charla, en algún momento, la conversación cambió.

—Ma… —dijo Livia, mirándome con esa mezcla de dulzura y firmeza—. Ya es hora de que pienses en vos.

Emilio asintió.

—Sí… no podés vivir siempre para los demás.

Alex sonrió, tranquilo.

—Te merecés ser feliz también.

Vivian agregó, suave:

—Se te nota cuando estás bien… y también cuando no.

Me quedé en silencio, con la copa en la mano.

Sonreí.

—Estoy bien —respondí.

Pero por dentro…

si supieran…

Si supieran todo lo que había pasado.

Todo lo que todavía dolía.

Todo lo que todavía no terminaba de cerrar.

Ellos se despidieron entre besos y abrazos, y poco a poco la casa se fue quedando en silencio. Elizabeth y Massimo se fueron a descansar, y ahí fue cuando el teléfono vibró.

—Hola… ¿cómo estuvo tu noche?

Sonreí, girando la copa entre mis dedos.

—Bien… ¿y la tuya?

No tardó nada.

—Bien, recién terminé unos pendientes…

Los tres puntitos aparecieron.

—Valentina… necesito verte. Escucharte. Vení a casa…

Negué suavemente.

No iba a ir.

—Vení a la mía… —respondí, casi jugando.

Pasaron unos segundos.

—Pasame tu ubicación…

Lo miré sorprendida… pero se la envié.

Y entonces… los nervios.

Esa sensación que él siempre despertaba en mí.

No pasaron ni diez minutos.

“Estoy afuera.”

Fui hasta la puerta, abrí el portón con el control. Escuché la moto entrar. El sonido del motor apagándose. Él se bajó, se sacó el casco, lo dejó sobre la moto… y empezó a caminar hacia mí.

Cada paso suyo…

hacía que mi corazón se acelerara más.

Cuando llegó, no dijo nada.

Solo me abrazó.

Fuerte.

Me besó la frente… después el cuello.

Se separó apenas, me miró… y sonrió.

Y después…

sus labios encontraron los míos.

Suaves.

Reales.

Como si el tiempo no hubiera pasado.

Como si nada se hubiera roto.

Nos quedamos unos segundos así… cerca.

—Te extrañé… —murmuró.

—Yo también… —respondí bajito.

Subimos las escaleras despacio, casi jugando entre miradas y pequeñas sonrisas. Había algo liviano en el aire, algo que hacía que todo se sintiera más fácil.

—¿Siempre sos así de peligrosa? —me dijo en voz baja.

Lo miré de costado, divertida.

—¿Así cómo?

—Así… que invitás y después no sabés lo que provocás.

Reí suave.

—No te invité… viniste solo.

—Peor todavía…

Seguimos subiendo, rozándonos apenas, como si cada pequeño contacto dijera más de lo que hablábamos.

Al llegar a la habitación, tomé dos copas y una botella de vino. La música sonaba suave… Emo 365 llenando el ambiente con algo íntimo, casi como un susurro.

Me senté en el piso sobre la alfombra, en forma de indiecita.

Él se acomodó detrás, con las piernas estiradas, apoyando los brazos sobre mis hombros, rodeándome.

Serví el vino.

Brindamos sin decir nada.

—Por volver —dijo él.

Lo miré.

—Por no habernos ido del todo…

Las charlas fluían.

Las risas también.

Entre palabra y palabra… pequeños besos.

En la mejilla.

En la frente.

En los labios.

Nada apurado.

Nada forzado.

Solo… presente.

Su mano jugaba suavemente con mi cabello.

Mi espalda apoyada en él.

El mundo afuera…

no existía.

Y por primera vez en mucho tiempo…

no sentía miedo.

Solo ese instante.

Solo ese lugar.

Solo él… y yo.

Y eso…

Era suficiente.

Eran las 7:30 cuando la luz del sol empezó a colarse por la ventana, suave, tibia, cayendo sobre la habitación. Sentía su abrazo alrededor mío, firme, como si no quisiera soltarme. Levanté apenas la mirada… y ahí estaba, con los ojos cerrados, respirando tranquilo, tan cerca que por un segundo todo parecía en calma.

—Mmm… me tengo que ir —murmura, bajito—. A casa, mi amor…

Sus dedos se movieron entre mi cabello, despacio, todavía medio dormido.

—Bueno… te acompaño afuera — le digo

Él sin abrir los ojos del todo.—Sí

Después me miró.

Y sonrió.

Esa sonrisa suya… tranquila, sincera.

Se inclinó y me dejó un beso en la frente.

No era solo un momento.

No era algo pasajero.

Había algo más ahí.

Algo que se sentía… distinto.

—¿Trabajás hoy? — Me pregunta

Asentí apenas.

—Tengo que abrir… no hay descanso, mi cielo.

Me levanté y fui a ducharme. El agua me cayó como un respiro, como si intentara ordenar lo que sentía. Mientras tanto, él se quedó en la habitación, vistiéndose, en silencio.

Cuando salí, todavía estaba ahí.

Sentado, apoyado sobre sus brazos, mirándome como si el tiempo no importara.

Se levantó apenas me vio.

Se acercó.

Y me abrazó.

Fuerte.

—No quiero irme… —susurró—. Si fuera por mí, me quedo acá.

Cerré los ojos un segundo.

Porque esas palabras…

eran lindas.

Demasiado.

Pero también… peligrosas.

Sonreí.

Suave.

Sin decir todo lo que pasaba por dentro.

Porque aunque una parte de mí quería creer…

la otra todavía tenía miedo.

Miedo al futuro.

A lo que no se puede sostener.

A volver a caer.

Así que no dije nada.

Solo me quedé en ese instante.

Y entendí algo.

Tal vez más adelante me arrepienta…

pero hoy… —¿Vamos te acompaño?

Él me mira entrecerrando los ojos — te llevó al trabajo y me voy...— sus dedos enredados en mi cabello me atrae dejando un beso suave sobre mis labios.

¿Esto era amor? Terminé de arreglarme y él sale del baño , me abraza por la espalda —Estás hermosa...

Mi corazón traicionero —Mmm como te gusta hacerme sentir así...

Él sonríe apenas y me gira abrazándome por la cintura me pega a su cuerpo — ¿como te hago sentir? ¿Mía, porque eres mía?

Sus besos eran una adicción, pero al alejarnos era tan delicado, tan dulce pero esperaba esa respuesta — Soy la mujer que te extraña y espera, pero te recomiendo no dudes nunca de mí...— se que declaré prácticamente lo que habia en mi corazón y no quería perder mi paz…

Es un privilegio que no estoy dispuesta a perder.

Me abrazo fuerte — Me gusta estar con vos, no me aburro ...— entrelazados nuestros dedos y salimos caminando de mi habitación, subió a la moto y yo hice lo mismo, me dejó en la puerta.

—Quieres pasar? — pregunté

él sonrió negando.—Hoy no bebe, pero en otro momento sí...

Me acomodó el cabello detrás de mí, oreja, me besó y se fue, —¿Valentina que haces?

La voz de Lucas me dejó helada...

...Mis bellas les dejé un pequeño adelanto de lo que sigue, hoy tengo iglesia. Les deseo una bonita tarde y si puedo de noches adelanto más... Bendiciones 🙌 Gracias por acompañarme ♡...

1
Normaangelica Medina Ortiz
muchas palabras y frases repetidas constantemente a falta de historia y las palabras de la escritora a l@s lectoras en cada capítulo salen sobrando.
Paola Elizabeth
es un boludo
Paola Elizabeth
hombres hombres
Paola Elizabeth
hdp
Emperatriz Reales
Q bueno q te enfrentaste a ese narcisista de porquería , q cree q él es el único q tiene valor como humano , cuando es una reverenda porquería
Maria Rosalva: 🤭🤭🤭 Emperatriz como estás? Bendiciones mi bella🥰
total 1 replies
Emperatriz Reales
Realmente así es, todos opinamos, pera la realidad es otra q no nos deja pensar con claridad, y esa llega el día menos pensado
Emperatriz Reales
No entiendo a esta mujer,suelta esas ataduras, ese demonio no te quiere, déjalo d una v z , para q alargar el dolor , ya esta clara q eso no va a ningún lado
Emperatriz Reales: Exacto, pero es así tal cual , cuando estamos donde ya no tenemos cabida
total 2 replies
Emperatriz Reales
La excusa perfecta, me molestó y no vuelvo
Maria Rosalva: tranqui el proceso puede cambiar , solo dale tiempo al tiempo, te prometo vivir una montaña rusa de emociones
total 1 replies
Emperatriz Reales
Hay q repetirnos, la infidelidad no se perdona
Emperatriz Reales
El no cambio , mejoró las estrategias
Emperatriz Reales
No se , no le creo a ese falso
Emperatriz Reales
Q cagada de hombre , Lucas te deseo lo peor q le puede pasar a una basura humana como tú , es despreciablemente, ósea , ella está enferma q tipo tan valuado
Maria Rosalva: 🤣🤣🤣tranquila mi bella jiji falta más
total 1 replies
Karina Vazquez Gonzalez
leyendo tu historia y ya estoy fascinada
siento que eso es lo peor que una mujer le puede pasar pensar que es hasta que lleguemos a viejitos los dos..y resulta que nada es para siempre sin saber que duele excelente inicio
Maria Rosalva: Cada capítulo es más intenso, mi alma le estoy dejando en cada línea, espero que disfrutes mucho
total 2 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play