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LA ESPOSA QUE EL EMPERADOR NO QUERÍA

LA ESPOSA QUE EL EMPERADOR NO QUERÍA

Status: En proceso
Genre:Época / Matrimonio arreglado
Popularitas:7k
Nilai: 5
nombre de autor: Cori222

Una antigua promesa. Dos reinos unidos por el destino. Una mujer que jamás debió formar parte de la historia… y un emperador que estaba destinado a amar a otra.

Pero el destino rara vez respeta los planes de los hombres.

NovelToon tiene autorización de Cori222 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El emperador que no estaba en venta 1

Durante varios segundos, nadie habló.

Evelyne permanecía inmóvil junto a la mesa, con una taza de té entre las manos y una expresión que iba desde la vergüenza hasta el deseo evidente de desaparecer.

Yo, en cambio, estaba intentando decidir cuál de todas mis malas decisiones recientes había sido la peor.

Seguramente aquella.

Kael cerró la puerta detrás de él.

Despacio.

Demasiado despacio.

Eso nunca era buena señal.

—Continúen —dijo.

Nadie continuó.

Kael avanzó hacia nosotras.

—Hace apenas un instante parecían tener una conversación bastante interesante.

Evelyne dejó lentamente la taza sobre el plato.

—Majestad, yo…

—No te preocupes, Evelyne.

Su tono era cortés.

Eso era todavía peor.

Luego me miró.

—Estoy particularmente interesado en escuchar a mi esposa.

Ah.

Perfecto.

—No era una conversación tan importante.

—Curioso.

Se acercó a la mesa.

—Desde el corredor parecía suficientemente importante como para que mi esposa dedicara varios días a investigar mis gustos.

Evelyne me miró.

Yo la miré.

Ninguna encontró ayuda en la otra.

—Investigación es una palabra demasiado seria —respondí finalmente.

Kael arqueó una ceja.

—¿Ah, sí?

—Sí.

—Entonces explícame cómo debería llamarlo.

Pensé.

—Observación amistosa.

—Me observaste desayunar.

—Coincidimos en el desayuno.

—Fuiste al campo de entrenamiento.

—Estaba paseando.

—Durante veinte minutos.

—Perdí la noción del tiempo.

—Y luego casi terminaste encima de mí.

Evelyne abrió mucho los ojos.

La miré inmediatamente.

—No fue como suena.

Kael la miró también.

—Fue exactamente como suena.

—¡Me tropecé!

—Después de intentar golpearme con una espada.

Evelyne volvió a mirarme.

—¿Intento golpearlo?

—Él me dio la espada.

—Porque mentiste diciendo que no sabías utilizarla.

—Eso no viene al caso.

Kael soltó una risa breve.

Sin humor.

—Por supuesto que viene al caso.

Me crucé de brazos.

—¿Qué quiere exactamente?

La pregunta cambió algo.

Kael dejó de jugar.

Su mirada se volvió más intensa.

—Quiero saber por qué mi esposa considera apropiado estudiar mis hábitos para facilitarle a otra mujer la tarea de conquistarme.

Silencio.

Evelyne bajó lentamente la mirada.

Yo respiré.

—Porque nuestro matrimonio tiene fecha de término.

—Ya lo sé.

—Entonces no entiendo el problema.

—Ese es precisamente el problema.

Fruncí el ceño.

—No tiene ningún sentido.

—Para ti, aparentemente no.

Kael caminó alrededor de la mesa.

Evelyne parecía cada vez más incómoda.

—Majestad —dijo ella—, quizá debería retirarme.

—Excelente idea.

La respuesta fue demasiado rápida.

Evelyne se puso de pie y dijo.

—Kael…

Él giró la cabeza.

No dijo nada.

Pero fue suficiente.

Ella corrigió inmediatamente.

—Majestad.

—Lady Emilia.

—Después hablamos —murmuro.

Kael escuchó.

Por supuesto que escuchó.

—No —dijo.

Evelyne se detuvo.

Yo lo miré.

—¿No qué?

—No hablarán después de esto.

—¿Perdón?

—Sobre mí.

No pude evitarlo.

Me reí.

—¿Está prohibiéndonos conversar?

—Sobre mi vida sentimental, sí.

—No sabía que tuviera una.

—Precisamente.

Evelyne hizo una reverencia apresurada.

—Será mejor que me retire.

Esta vez nadie la detuvo.

La puerta se cerró detrás de ella.

Y entonces quedamos solos.

Mala idea.

Muy mala idea.

________________________________________

Kael se volvió hacia mí.

—¿En serio?

—¿Qué cosa?

—¿Ibas a ayudarla?

—No veo por qué está tan indignado.

—Porque soy tu esposo.

—Temporal.

Otra vez.

La palabra cayó entre nosotros como una piedra.

Kael tensó la mandíbula.

—Deja de decir eso.

Lo observé.

—¿Por qué?

—Porque ya lo sé.

—Entonces no debería molestarle.

—No me molesta.

—Parece molesto.

—No estoy molesto.

—Está furioso.

—Emilia.

—Kael.

Silencio.

Otra vez había utilizado su nombre.

Y esta vez fue deliberado.

Kael dio un paso hacia mí.

—¿Te divierte esto?

—Un poco.

—Lo había notado.

—Entonces estamos progresando. Ya está aprendiendo a interpretarme.

—No cambies el tema.

—No lo estoy cambiando.

—Estabas intentando emparejarme con Evelyne.

—“Emparejar” suena infantil.

—¿Qué palabra prefieres?

Pensé.

—Facilitar una posibilidad.

Kael me miró como si estuviera evaluando seriamente arrojarme por una ventana.

—No necesito que facilites nada.

—Perfecto.

—Perfecto.

—Excelente.

—Excelente.

Silencio.

Ninguno se movió.

Esto era ridículo.

—Entonces ya está resuelto —dije.

Tomé mi taza.

Kael la tomó antes que yo.

La apartó.

Lo miré.

—Eso era mío.

—Lo sé.

—Entonces devuélvamelo.

—No.

—¿Ahora también me prohíbe beber té?

—Ahora vas a escucharme.

Suspiré.

—Qué hombre tan autoritario.

—Y tú eres insoportable.

—Eso tampoco es nuevo.

Kael se acercó un poco más.

—No vuelvas a intentar organizar mi vida con otra mujer.

—No estaba organizando nada.

—Emilia.

—Está bien.

Alcé las manos.

—No volveré a hacerlo.

Kael me observó.

—¿Tan fácil?

—¿Prefería una negociación más larga?

—Contigo, sí.

—Qué extraño.

—¿Por qué?

—Porque normalmente parece querer terminar nuestras conversaciones lo antes posible.

Algo en su expresión cambió.

Fue mínimo.

Pero lo vi.

—Eso fue al principio.

La respuesta salió demasiado natural.

Demasiado rápida.

Lo miré.

—¿Y ahora?

Kael no respondió inmediatamente.

Ese silencio fue distinto.

Más pesado.

Más íntimo.

—Ahora eres más difícil de ignorar.

Mi respiración se detuvo apenas.

Solo un instante.

Pero ocurrió.

Kael también lo notó.

Claro que lo notó.

—Eso no suena necesariamente a un cumplido —respondí.

—No estaba intentando hacerte uno.

—Qué alivio.

—Pero tampoco era una queja.

Silencio.

Maldición.

El aire acababa de cambiar.

Otra vez.

Kael seguía demasiado cerca.

Yo podía percibir el calor de su cuerpo.

El leve aroma del cuero.

Algo especiado.

Y, de manera completamente absurda, recordé el campo de entrenamiento.

Su pecho bajo mi mano.

Su respiración.

Su mirada sobre mi boca.

No.

No íbamos a pensar en eso.

Definitivamente no.

Retrocedí un paso.

Kael lo notó.

—¿Qué ocurre?

—Nada.

—Otra vez esa palabra.

—Es una palabra útil.

—Sobre todo cuando estás mintiendo.

Lo miré.

—¿Siempre tiene que analizarme?

—Tú empezaste.

—¿Yo?

—Me investigaste.

—Eso fue por Evelyne.

La expresión de Kael volvió a endurecerse.

Interesante.

—No pronuncies su nombre como si fuera parte de esta conversación.

Parpadeé.

—Está celoso.

Silencio.

Kael se quedó completamente quieto.

Oh.

Había dicho eso.

En voz alta.

Sonreí lentamente.

—Está celoso.

—No.

—Sí.

—No tengo ningún motivo para estarlo.

—Entonces ¿por qué está tan molesto?

—Porque mi esposa estaba intentando ofrecerme como si fuera un caballo en una feria.

Abrí la boca, ofendida.

—¡Yo no lo ofrecí!

—Prácticamente estabas enumerando mis cualidades.

—Solo dije que entrena, lee y no toma azúcar.

—Faltó mi precio.

No pude evitar reír.

Kael intentó mantener la seriedad.

Falló.

Sonrió.

Y aquello fue peor.

Porque cuando sonreía…

dejaba de parecer el emperador.

Y se convertía simplemente en un hombre.

Un hombre demasiado atractivo.

Mi sonrisa desapareció lentamente.

Kael lo notó.

Sus ojos cambiaron.

La habitación pareció quedarse sin aire.

—¿Qué? —preguntó.

—Nada.

—Emilia.

—No me gusta cuando sonríe.

Eso lo sorprendió.

—¿Por qué?

Porque se veía demasiado bien.

Obviamente no iba a decir eso.

—Porque resulta sospechoso.

Kael dio otro paso.

—¿Sospechoso?

—Sí.

—¿De qué?

—De que quizá los rumores sobre usted no sean completamente ciertos.

—¿Qué rumores?

—Que no tiene alma.

Una risa baja escapó de él.

—¿Y ahora crees que tengo una?

Lo miré.

—Todavía estoy investigando.

Error.

Kael bajó ligeramente la cabeza.

—Pensé que la investigación había terminado.

Su voz sonó diferente.

Más baja.

Más lenta.

Mi corazón hizo algo extraño.

—Supongo que aún quedan preguntas.

—Entonces pregunta.

Lo observé.

Estaba jugando conmigo.

Y lo peor era que yo quería seguir.

—¿Por qué nunca hizo caso a Evelyne?

No esperaba esa pregunta.

Lo supe inmediatamente.

Kael apartó un poco la mirada.

—Porque no me interesaba.

—Es hermosa.

—Lo sé.

—Educada.

—También.

—Conoce este palacio.

—Desde niña.

—Su familia es poderosa.

—Emilia.

—Estoy enumerando ventajas.

—No me interesa.

La firmeza de su respuesta me hizo callar.

—¿Nunca?

—Nunca.

—¿Por Anelis?

Ahí estaba.

El nombre cambió la habitación.

No demasiado.

Pero suficiente.

Kael se alejó medio paso.

—En parte.

Mi curiosidad aumentó.

—¿Y la otra parte?

—No sentía nada por Evelyne.

—Pero tampoco necesitaba sentir algo para considerarla.

Kael me miró.

—¿Eso crees?

—Los matrimonios nobles rara vez empiezan por amor.

La ironía no se me escapó.

Él tampoco la ignoró.

—El nuestro es un excelente ejemplo.

—Exactamente.

Silencio.

Kael volvió a acercarse.

—Entonces explícame algo.

—¿Qué?

—Si crees que el amor no es necesario para un matrimonio, ¿por qué intentas encontrarme una mujer que me interese?

No había pensado en eso.

Maldita sea.

1
Magda
ahhhhh siiiii porfin
emma santana
awwww😍😍😍😍
Carmen Remolcoy
me tiene atrapada está historia,muy buena, gracias autora,🙌🙌
Maria Arias
está está de pelos
Maria Arias
por lo visto la protagonista ni hacer anelis si no emilia
Jessye
se va enamorar jijiji eso va a pasar
Jessye
excelente
Jessye
fascinada con la historia🥰, hasta este momento muy divertida y entretenida jijijiji
Jessika
Wowww se puso buenoooo
Jessika
Empezó bien jijiji o sea ya me gancho, veamos como sigue jijiji
Ada Esprella
es hermosa 🥰
emma santana
cuando se morirá lucrecia🤨🙄
Ada Esprella
me atrapa mal... hermosa historia🥰
emma santana
se viene mi bueno🤭
emma santana
Se acabo en la mejor parte😭
Ada Esprella
me encanta la historia bien narrada los detalles todo ... no puedo esperar a que suba más por favor más rápido 🙏
Ada Esprella
no puedo esperar😭que agregues capitulos
Ada Esprella
es muuuy buena historia
Jessy Grey
Emilia no tiene culpa
Jessy Grey
que malo
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