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El Juego de las Sombras

El Juego de las Sombras

Status: En proceso
Genre:Amante arrepentido
Popularitas:5k
Nilai: 5
nombre de autor: cinthya Verónica Sánchez Pérez

Zoe y Antoni nacieron con cucharas de plata en la boca. Rodeados de opulencia y acostumbrados a la adulación, ambos han forjado una coraza de orgullo y narcisismo que los hace inmunes a la empatía. Sus mundos son un escenario de apariencias, donde cada sonrisa es calculada y cada palabra un arma.
Él, Antoni, un tiburón de los negocios, acostumbra a tener todo lo que desea, y el control es su droga más preciada. Su arrogancia es su bandera, y su éxito, su mayor orgullo. Ella, Zoe, una belleza fría y distante, se deleita en la manipulación y la competencia. Su ego es un monstruo que necesita ser alimentado constantemente con admiración y poder.

Sus caminos se cruzan en una fiesta exclusiva, donde la atracción inicial se mezcla con el desafío. Comienza entonces un juego de ajedrez mental y emocional, donde el objetivo no es ganar un amor, sino conquistar un ego.

NovelToon tiene autorización de cinthya Verónica Sánchez Pérez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

deseo

El sol de la mañana comenzó a colarse suavemente por las cortinas, trazando líneas doradas sobre la cama. Me desperté antes que ella, sintiendo un peso cálido sobre mi brazo. Zoe seguía dormida, profundamente acurrucada contra mi costado, con un mechón de cabello cubriéndole parte del rostro y la respiración tranquila.

Me levanté despacio y comencé a ponerme mi ropa antes de salir de la habitación me senté en la orilla de la cama, Zoe apenas y abrió los ojos.

— Aún es temprano necesito ir a mi habitación a darme un baño y estar listo en un par de horas.— le dije.

Zoe entreabrió los ojos, todavía adormilada, y parpadeó despacio tratando de enfocar mi figura vestida a la orilla de la cama. El peso del sueño aún la mantenía tibia bajo las sábanas, pero al escuchar mi voz, un destello de Lucidez y cierta vulnerabilidad cruzaron por su mirada.

—Está bien... —murmuró con la voz rasposa por el sueño, acomodándose sobre la almohada y dejando que la sábana la cubriera hasta los hombros.

Me incliné hacia ella, apoyando una mano sobre la cama para sostener mi peso, y le dejé un beso suave en la sien, oliendo de nuevo su cabello desordenado.

—Descansa un par de horas más —le susurré cerca de la oreja, mirándola directamente a los ojos con una sonrisa—. Te veo en el vestíbulo a mediodía para el trabajo. No te tardes.

Zoe esbozó una leve sonrisa, de esas que solía guardar solo para cuando creía que nadie la veía, y asintió despacio.

—No me voy a tardar, director financiero—contestó con un tono ligero que intentaba ocultar la chispa que aún brillaba en sus ojos.

Me puse de pie, le dediqué una última mirada fija que le encendió apenas las mejillas, y me dirigi hacia la salida. Abrí la puerta de la habitación y salí al pasillo en silencio, cerrando detrás de mí con un clic sordo. Mientras caminaba a pasos firmes hacia mi habitación, sintiendo el cuerpo todavía flotaba por la sensaciones.

Quería quedarme en esa habitación, bañarme con ella Pero sabía que Zoe no era la típica chica y querría llevar todo muy lento.

Al entrar a mi habitación me quite toda la ropa y mire mis muslos tenían manchas de sangre, suspiré sintiendo una punzada en el pecho al saber que Zoe me había entregado su virginidad.

Cerré los ojos bajo el chorro de agua, apoyando las manos contra el azulejo frío. La responsabilidad me pesaba en el pecho, pero junto a ella venía una certeza posesiva y profunda: no iba a dejarla ir. Ella pensaba que esto se tomaría con calma, que mantendríamos las distancias como profesionales, pero yo ya no podía mirarla como antes.

Me terminé de bañar a toda prisa, me afeité y me vestí con un pantalón oscuro y una camisa bien planchada, tratando de recuperar la postura impasible del director financiero. Pero por dentro era un desastre agitado.

A las once y media en punto ya estaba en el vestíbulo del hotel. Me serví un café negro en la barra y me acomodé en uno de los sillones de piel que daban hacia los elevadores. Cada vez que las puertas se abrían, mi mirada se clavaba ahí con una impaciencia que apenas podía disimular.

Faltaban diez minutos para el mediodía cuando finalmente la vi salir.

Zoe vestía un pantalón blanco de corte impecable que acentuaba su figura y una blusa ligera que le sentaba increíble. Traía el cabello recogido y unos lentes oscuros apoyados sobre la cabeza, pero a pesar de su intento por verse profesional y relajada, vi cómo se le aceleraba el paso y el rubor le subía por las mejillas en cuanto cruzó su mirada con la mía.

Me puse de pie de inmediato, y me acerque a ella con dos vasos de café en la mano.

— Capuchino.— dije mirándola.

—Gracias... —murmuró Zoe, tomando el vaso de mis manos. Sus dedos rozaron los míos por un segundo y vi cómo se estremecía ligeramente, apresurándose a dar un sorbo para disimular el nerviosismo.

— Deberíamos de irnos nos deben estar esperando.— me dijo y yo sonreí.

Caminamos juntos hacia la camioneta que ya nos aguardaba en la entrada. Le abrí la puerta del copiloto y esperé a que se acomodara antes de rodear el vehículo y subir al asiento del conductor. El ambiente cerrado de la cabina se llenó de inmediato con el aroma fresco de su perfume, mezclado con el vapor del café caliente que ambos llevábamos en las manos.

Arranqué el motor y salí a la avenida principal. Mientras mantenía la vista en el camino, no pude evitar echarle miradas furtivas de reojo. Zoe mantenía la postura erguida, revisando unos planos en su tableta para enfocar su mente en la reunión con los inversionistas, pero el temblor casi imperceptible en sus dedos al sostener la pantalla la delataba por completo.

Al llegar ya todos nos estaban esperando así que ambos nos pusimos a trabajar aunque todo el tiempo yo cuidaba de ella aunque estuviera trabajando.

Pero tenía que mantenerme tranquilo, no éramos nada oficialmente y no quería abrumarla.

Al término de la reunión el último hombre de fue pude notar como su auto se perdía en la carretera dejándonos completamente solos.

Zoé estaba recargada en la mesa de trabajo mirando su iPad con esa figura que me volvía loco así que me acerque a ella despacio sin hacer ruido y mis manos se posaron en su cintura pegandola a mi cuerpo.

—Antoni... nos pueden ver —murmuró, intentando mantener esa voz profesional que desde la mañana trataba de levantar como un escudo, aunque la calidez de su cuerpo rindiéndose contra el mío decía todo lo contrario.

—Ya no hay nadie, Zoe—dije contra su oído, sintiendo cómo el aroma fresco de su perfume me volvía a nublar el juicio.

Bese su cuello y baje mi mano hasta su vientre lentamente hasta llegar a su sexualidad donde puede escuchar un jadeó.

— Antoni, puede pasar alguien.— dijo ella agitada.

— Sabes muy bien que eso no pasará, Pero dime si quieres que pare.— le y meti mi mano dentro de su pantalón y mis dedos se hundieron, ella estaba húmeda.

Zoe echó la cabeza hacia atrás, apoyándola contra mi hombro, mientras sus manos buscaban a ciegas el borde de la mesa para sostenerse.

—Antoni... Dios... —susurró con la voz entrecortada, apretando las piernas de forma instintiva antes de ceder despacio a la presión de mi mano.

—Dímelo, Zoe... —murmuré contra su oreja, imprimiendo un ritmo lento y tortuoso con mis dedos que la hizo jadear de nuevo—. Dime que quieres que pare y me detengo ahora mismo.

En lugar de responder, Zoe giró el rostro hacia mí y buscó mis labios con una desesperación hambrienta. Su beso fue caliente, torpe y cargado de una rendición absoluta que me incendió las venas. Sus dedos se enredaron en mi cabello, tirando de mí hacia ella mientras su cadera se buscaba instintivamente contra la mía.

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Kim Nava
pero necesito leer el pidiéndome ser su NOVIA
por UE la tal amiguita esa ni me fio
Kim Nava
así como van seguro estará un bebé abordó 🤭
Kim Nava
no deberías ser tan lento y deberías pedirle ser tu novia pero también eso está bien primero deben ablar vien y aclarar sierras dudas de los dos
Kim Nava
ojalá ya allen claro y no solo se quede en un acostón🤭
Alba Hurtado
💯❤️🫂🎇🎆🌹 excelente historia tiene demasiada imaginación felicitaciones por su bella atrapantes capitulos
Alba Hurtado
cuando hay calentura nadie se acuerda del 🤠 sombrero 😝👒😝😜😝
Alba Hurtado
ya estan bajando la guardia tercos orgullosos,pero la quimica feromonas los tiene al alborotados
Alba Hurtado
estos dos tienen quimica feromonas hormonas alborotadas ✨✨ chispas estan hechos el uno para el otro mismo ego 😘💯🫂❤️🌹🇨🇴🌹🇨🇴🌹
Alba Hurtado
no puedo escribir muchos comentarios🤢👁️
Alba Hurtado
perdon se me fue doble no lo escribi dos veces,🌹🇨🇴🌹🇨🇴🌹🫂
Alba Hurtado
estos tienen ❇️✨✨ chispas,esas miradas ,los dos tienen un ego grande,vamos a ver quien cae primero💥♨️❤️😘🌹🇨🇴🌹🇨🇴🌹
Alba Hurtado
estos tienen ❇️✨✨ chispas,esas miradas ,los dos tienen un ego grande,vamos a ver quien cae primero💥♨️❤️😘🌹🇨🇴🌹🇨🇴🌹
Alba Hurtado
ya se juntaron los egos del odio al amor un paso,
Alba Hurtado
llego el amor de los dos ,tienen su caracter, me gusta mucho 🌹🇨🇴🌹❤️😘
Alba Hurtado
que dolor que le pongan los cachos y con la hermana peor
Renata R.
...Hasta el momento, no han hablado de eso, pueden venir en camino 👶🏻👶🏻...
Renata R.
... Antoni pídele que sea tu novia...
Renata R.
... Hasta el momento no se ha dicho que se estén cuidando...en Medio del caos que se avecina, será qué también vienen 👶🏻👶🏻🤔🤔
Renata R.
Así como tú, ella está perdida por tí♥️♥️
Renata R.
... Qué esperas para conquistarla y pedirle sea tu novia ?
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