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PESADOS POR EL DESTINO

PESADOS POR EL DESTINO

Status: Terminada
Genre:CEO / Posesivo / Grandes Curvas / Completas
Popularitas:444.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Kyoko...

Ella tiene curvas que esconde y un promedio impecable. Él es el hombre perfecto que la observa en secreto. Una noche, un plan macabro los une. ¿El resultado? Una mentira, un bebé y un amor que lo arriesgará todo.

NovelToon tiene autorización de Kyoko... para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 4

Romina

Después de la ceremonia, mientras los recién graduados posábamos para fotos y nos abrazábamos entre lágrimas y risas, Laura se me acercó con una propuesta.

—Romi, los chicos de la facultad van a ir a celebrar a un bar cerca del campus. Vamos.

—No, Lau, tú sabes que esas cosas no son lo mío

 dije, negando con la cabeza.

—Porfa

insistió ella, con sus ojos de cachorro.

—Es nuestra graduación. Es la última noche que pasaremos como estudiantes. Merecemos celebrarlo. Y además, mírate. Hoy tienes que salir, que te vean, que se mueran de envidia todas las que te subestimaron.

Dudé. La idea de meterme en un bar lleno de gente, con música alta, donde seguramente estarían León y su grupito, no me entusiasmaba. Pero Laura tenía razón en algo: merecía celebrar. Me lo había ganado.

—Está bien

cedí.

— Pero si me siento incómoda, nos vamos.

—¡Trato hecho!

El bar estaba atestado. Luces de colores, música a todo volumen, risas, copas que chocaban. El olor a alcohol y perfume impregnaba el ambiente. Laura y yo nos instalamos en una mesa con algunos compañeros de clase, gente agradable con la que había compartido proyectos y desvelos. Me sentía bien. Relajada, incluso. El vestido, la emoción del título, las miradas de admiración... todo contribuía a que, por primera vez en mucho tiempo, me sintiera cómoda en mi propia piel.

Pedí una copa de vino. Solo una. Nunca había sido de beber mucho.

En un momento dado, necesité ir al baño. Laura estaba enfrascada en una conversación con unos chicos de marketing.

—Vuelvo en un momento

le dije al oído, y ella asintió distraídamente.

El baño estaba al fondo del local. Cuando salí, lavándome las manos, la puerta se abrió y entró Valeria Montes. La sombra de León, la chica popular, delgada, de cuerpo de revista y cabeza, según Laura, más hueca que una caja de zapatos. Siempre había sido una de las que más se reía de los comentarios de León. Una de las que miraba mi cuerpo con desprecio, como si su delgadez la hiciera superior.

Nuestras miradas se encontraron en el espejo. Esperé algún comentario hiriente, alguna pulla. Pero Valeria sonrió. Una sonrisa amplia, casi amable.

—Felicidades, Romina

dijo.

— Te lo mereces. La primera de la clase es un logro impresionante.

Me quedé desconcertada. ¿Valeria Montes felicitándome?

—Gracias

respondí con cautela.

—Oye, ¿estás con Laura, verdad? La vi en la barra pidiendo otra copa. La tuya debe estar por allí sola

dijo con naturalidad, mientras se retocaba el pintalabios.

— No vaya a ser que alguien te la robe.

Soltó una risita ligera y salió del baño antes de que pudiera responder.

Me pareció extraño, pero no le di más vueltas. Quizás la graduación ablandaba hasta los corazones más duros.

Cuando regresé a la mesa, mi copa de vino estaba en el mismo lugar donde la había dejado. Laura llegó un minuto después con su bebida.

—¡Esto hay que celebrar, Romi!

dijo, levantando su copa.

—Por nosotras. Por los títulos. Porque somos unas cracks.

—¡Por nosotras!

repetí, y bebí un largo trago.

El vino estaba un poco más amargo de lo que recordaba, pero no le presté atención. Seguimos charlando, riendo, recordando anécdotas de la universidad. Pero al cabo de unos minutos, empecé a sentir algo extraño.

Un calor recorrió mi cuerpo, comenzando en el pecho y extendiéndose hacia abajo, hacia mi vientre, hacia mis muslos. Era una sensación desconocida, intensa, que hacía que mi piel se erizara y mi respiración se volviera entrecortada. Sentía los latidos de mi corazón en las sienes, en el cuello, entre las piernas.

—¿Romi, Estás bien?

preguntó Laura, frunciendo el ceño

— Estás muy colorada.

—Sí... sí, creo que es el calor

mentí, pasándome una mano por la frente, que estaba perlada de sudor.

—O quizás el vino me ha sentado mal.

Pero no era el calor ni el vino. Era algo más profundo, más primitivo. Un deseo que nunca había experimentado con esta intensidad recorría cada fibra de mi ser. Mis pechos, apretados contra el vestido, estaban sensibles, casi doloridos. Mis caderas se movían inconscientemente en el asiento, buscando algo que ni siquiera sabía qué era.

—Voy a tomar un poco de aire

dije, levantándome con dificultad.

Las piernas me temblaban. El mundo giraba lentamente a mi alrededor, pero no por el alcohol. Era otra cosa. Algo que me estaba arrebatando el control.

Caminé hacia la salida, pero entonces lo vi. León Valverde estaba apoyado contra la barra, con una copa en la mano, pero su mirada estaba fija en mí. Y en sus ojos azules, iluminados por las luces parpadeantes del bar, vi algo que me heló la sangre, maldad. Una sonrisa torcida se dibujó en sus labios, una sonrisa que conocía bien, la misma que precedía a cada uno de sus ataques, a cada comentario hiriente.

Pero esta vez era diferente. Esta vez había algo más. Algo depredador.

El instinto de supervivencia se activó en mí más fuerte que el deseo que quemaba mi cuerpo. No sabía qué estaba pasando, no sabía por qué me sentía así, pero sabía que debía alejarme de él. Ahora.

Me giré y comencé a caminar entre la gente, abriéndome paso como podía, sintiendo su mirada clavada en mi espalda como una daga, no se si era locura o lo que estaba sintiendo, pero parecía que era envuelta por unas manos y llevada a algún lugar. La música retumbaba en mis oídos, las luces de colores se mezclaban creando un torbellino visual que mareaba aún más, sombras, gritos, susurros. Empujé a un grupo de chicos que reían, murmuré un disculpa sin mirar atrás, seguí avanzando.

Necesitaba esconderme. Necesitaba un lugar donde él no pudiera encontrarme.

Continúa...

1
Maru
Al contrario 🤔💭el silencio 🤫 te hace cómplice
Maru
Geovanny me parece un hombre apocado a su edad y con su preparación académica debería estar blindado sobre el minúsculo afecto de su padre buscar la aprobación paterna a esas alturas es un absurdo; en otro orden de ideas, nadar entre dos aguas me parece mal si tanto ama y desea a Romina que luche por ella y no le de esperanzas a la otra
Maru
Romina muchacha tienes el suficiente potencial para gustarle a tu jefe a tu suegro y todos los que te conocen pero... debes empezar gustando de ti misma 🤩
Maru
🤔💭Las piezas del rompecabezas 🧩 empiezan a encajar
Francisca Letycia MirandaGarcia
para mí estuvo perfecta su historia, es muy raro que un ceo renuncie a todo lo que tiene, por lo regular siempre tratan de salvar su éxito que han logrado, gracias por su tiempo
Francisca Letycia MirandaGarcia
aquí lo triste es que el padre de Giovanni no lo fue a buscar, prefirió su orgullo
Francisca Letycia MirandaGarcia
y su otro abuelo lo irá a conocer, Giovanni ya no lo hace presente en su vida, será pq en realidad nunca estuvo
Francisca Letycia MirandaGarcia
quer hermoso con los ojos grises
Edith Villamizar
me gustó mucho la historia
El final estuvo bueno, no siempre tiene que ser final de ricos y herederos
fué diferente ellos construyeron una familia humilde pero llena de amor
No me gustó que el papá no se le ocurrió visitar a su hijo y pedir una oportunidad para ser abuelo ya que no fué buen padre
Edith Villamizar
Ni porque se fueron lejos, los dejan ser felices juntos
Son malos, inventan que el papá está grave y llevárselo quien sabe que pensaban hacer con Giovanni
Francisca Letycia MirandaGarcia
hasta que tomó esa determinación, darle una lección a su padre y probar que él no lo necesita para salir adelante
Francisca Letycia MirandaGarcia
no es posible que el padre haya pedido eso, por eso los hijos son asi
Francisca Letycia MirandaGarcia
lo importante que tiene unos padres comprensivos
Francisca Letycia MirandaGarcia
pues haber si no se la pone difícil Camila
Francisca Letycia MirandaGarcia
debería estar feliz pq la ama y a su bebé también
Maria Gudiño
que paso con el papá de Geovanny,por lo demás una excelente novela, felicitaciones para la escritora 👍👌👏👏
Francisca Letycia MirandaGarcia
por muy dormida que este como no darse cuenta que nos están dando duro contra el colchón jajajaja
Liliana Flores
me gusta la trama, pero la estás haciendo demasiado inocente a está chica no puede pensar que es un sueño 🤭🤭
Liliana Flores
hasta ahora me está pareciendo muy interesante y me intriga lo que seguirá sucediendo
Francisca Letycia MirandaGarcia
el padre no puede quedar sin interarse de la fichita que es su hijo leon
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