En un mundo donde los contratos matrimoniales dictan destinos, un hombre se ve atrapado entre el amor verdadero y la traición.
Obligado a casarse con una "mujer" que oculta un secreto devastador, su furia lo lleva a cometer un error que cambiará su vida para siempre. Mientras su corazón se aferra a su " amor verdadero", la vida le enseña que las apariencias pueden ser mortales. Al renacer, enfrenta la oportunidad de redimir sus elecciones.
¿podrá desafiar el pasado y encontrar la verdadera felicidad?
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Cap 22: fiesta de sucesión 3
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Al ver la mirada de Ezariel, la mujer instintivamente retrocedió, mientras buscaba a su padre con la mirada.
— Sarela, es mejor que guardes tus trucos sucios o no saldrás bien librada de esto.
— ¿Te atreves a amenazarme ante tantas personas?— dijo en voz alta para llamar más la atención.
— No, no te estoy amenazando, solo quiero que recuerdes y que todos los aquí presentes sepan, que tú, Sarela Latournerie, la joven dama de linaje noble, no eres más que la hija de una amante y un ladrón.
— Eso es mentira, tu madre fue quien se interpuso entre mis padres, esa mujer fue quien obligó a mi padre a casarse.
— Mi madre siendo una mujer de excelencia, no tenía la necesidad de obligar a un pelele a casarse con ella. Fue ese inútil avaricioso, quien la enamoró para casarse y disfrutar de las riquezas de la familia Darcy.
— Tú eres igual que tu madre, te interpusiste entre Ezariel y yo. Hiciste que me odiara, con tus mentiras y no conforme, me quieres quitar todo mi patrimonio y todo por lo que mi padre ha trabajado.
Ante las palabras de Sarela y lo que les había dicho la mujer anteriormente a los empresarios. Todos veían a Gabrielle con desprecio, mientras murmuraban también sobre la señora Darcy. Todos apoyaban a Sarela, ya que la mayoría sabía que Ezariel y Sarela estaban enamorados y fue Gabrielle quien se interpuso entre ellos haciendo uso de un matrimonio por contrato. Así que no dudaban de que madre e hija fueran iguales y que la señora Darcy obligara también a Simón a casarse.
Los murmullos en el salón se habían convertido en un coro de desprecio. Las palabras de Sarela resonaban en el aire, amplificadas por las miradas acusadoras de los presentes. Gabrielle, con la cabeza alta a pesar del dolor, se mantuvo firme junto a Ezariel, quien lo observaba con una mezcla de furia y determinación.
— Suficiente— dijo Ezariel cortando el alboroto— Si van a juzgar, haganlo conociendo la verdad.
El hombre hizo un gesto, señalando una pantalla gigante que hasta entonces había permanecido oscura. Las luces del salón se atenuaron y un vídeo comenzó a reproducirse, allí se podía ver a Simón y la madre de Sarela cuando eran jóvenes. Ambos tenían un rostro lleno de ambición desmedida y una sonrisa calculadora.
— Amelie Darcy... la heredera de todo. Es tan ingenua, tan... fácil de manipular. Con su fortuna, podremos vivir como reyes— decía Simón con una sonrisa cínica
— ¿Y cómo piensas acercarte a ella? No es precisamente una mujer de mundo.
— Eso es lo mejor. Me presentaré como un alma gemela, un científico incomprendido que busca la belleza en la invención. Le hablaré de sus sueños, de su pasión por la ciencia y la tecnología. La envolveré en mis palabras hasta que no pueda vivir sin mí.
— Y una vez que la tengas en tu poder…..— decía mujer mientras le acariciaba el pecho
— Una vez que sea mía, su empresa, su fortuna... todo será nuestro. Y el anciano Darcy... bueno, él ya no será un obstáculo— expresó con una mirada gélida
La imagen cambió, ahora se veía a Amelie con una niña en brazos. Amélie ya no era la joven radiante de antes, estaba pálida, demacrada, luchando por respirar.
Ante las imágenes, Simón comenzó a gritar que todo era mentira, el hombre quería lanzarse sobre Ezariel para detener el video. Sin embargo, este le dió una patada tirándolo al suelo. El vídeo seguía reproduciendose, los informes médicos aparecieron en pantalla, revelando la devastadora noticia. Amélie Darcy tenía cáncer terminal.
— Ven, yo no le hice nada, ella murió debido al cáncer que tenía. Lo que vieron anteriormente es mentira, es un montaje para desacreditar mi nombre y dañar mi reputación.
— Ezariel, ¿como le haces esto a mi padre? él que siempre te ha visto como parte de nuestra familia— decía Sarela mostrandose decepcionada.
Ignorandolos, todos los presentes seguían viendo el vídeo. Allí se revelaba que la causa del cáncer de Amélie, había sido una exposición prolongada a una sustancia tóxica. Pero lo más sorprendente e insólito, era que había un recibo de compra de dicha sustancia, dónde figuraba la madre de Sarela como la compradora. Además se mostró un vídeo donde Simón y la madre de Sarela aparecían con la sustancia en las manos colocándola en la habitación de Amélie.
Las imágenes continuaron, mostrando cómo Simón y su cómplice sobornaban a los médicos para ocultar la enfermedad de Amelie. Cómo le suministraban medicamentos falsos o ineficaces, robándole los últimos años de vida y la esperanza de curación y ver crecer a su hija. Finalmente, la escena se trasladó a un despacho lujoso, donde Simón, ahora mayor y vestido con un traje impecable, firmaba documentos que despojaban al anciano Darcy de sus bienes. El anciano, con la mirada perdida y el cuerpo débil, era mostrado siendo conducido a un asilo, con su rostro reflejando la traición y la desolación.
— Asesinó a mi madre y retuvo a mi abuelo en el asilo— murmuró Gabrielle sorprendido y aturdido por la verdad revelada, mientras sus lágrimas bajaban por sus mejillas.
Todos los presentes hicieron un silencio sepulcral. Las murmuraciones cesaron, siendo reemplazadas por el sonido de jadeos ahogados y el latido acelerado de corazones. Los rostros de los presentes, antes llenos de juicio y desprecio hacia Gabrielle, ahora reflejaban horror y consternación. La verdad, cruel y devastadora, había sido revelada, y el peso de la culpa recaía ahora sobre los verdaderos culpables.