Ella aprendió que el poder no evita las traiciones ni el dolor. Con el corazón roto y el alma marcada por un pasado que juró olvidar, se convirtió en una CEO temida e inalcanzable. Él, un hombre humilde de corazón noble, apareció cuando ella había dejado de creer en el amor.
Entre secretos, heridas y un destino imposible de evitar, ambos descubrirán que solo el amor más sincero puede curar un corazón.
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EL DESASTRE DE LA GALA
Rodrigo aguardaba apoyado sobre la carrocería del auto en el ingreso principal de la mansión, recibiendo la brisa fresca del atardecer.
La primera figura en cruzar las imponentes puertas dobles fue Luca, quien salió disparado a toda velocidad cargando su pequeña mochila y gritando de emoción al verlo.
Tras los pasos del niño emergió Julieta, riendo y pidiéndole que no corriera, y finalmente, marcando un paso pausado y distante, apareció Lesly.
El aire se atascó en los pulmones de Rodrigo, aquella mujer era sencillamente deslumbrante. Acostumbrado a verla en la corporación con trajes ejecutivos impecables pero sobrios y un maquillaje ligero, la imagen que tenía enfrente lo desarmó por completo: un vestido de gala de corte perfecto que acentuaba su silueta con elegancia suprema, el rostro maquillado con maestría y un peinado elaborado que dejaba al descubierto su estilizado cuello.
Rodrigo olvidó cómo respirar por un instante.
Lesly, al percibir la mirada penetrante e intensa del joven, sintió que un rubor tibio le encendía las mejillas.
Rodrigo, viéndose descubierto en su fascinación, fingió una pequeña tos para recuperar la compostura, se apresuró a recibir la mochila de Luca y les abrió las puertas para ayudarlos a subir.
El trayecto inició con una primera parada en la casa de Rodrigo, que con el esfuerzo de sus últimos pagos lucía progresivamente más arreglada y acogedora, para dejar a Julieta y al pequeño al cuidado de la abuela María.
Una vez a solas, el camino hacia el gran hotel donde se celebraba la recepción transcurrió en un silencio cargado de electricidad.
Al aproximarse a la entrada del recinto, Rodrigo redujo la velocidad y rompió el hielo. “Está realmente hermosa, señorita” se animó a decir con voz baja y sincera antes de apagar el motor.
“Gracias... Rodri” respondió Lesly, bajando la mirada con timidez y una pizca de grata vergüenza.
Rodrigo descendió rápidamente, le rodeó el vehículo, le abrió la puerta y le ofreció la mano para ayudarla a bajar.
“Entre tranquila” le dijo con una sonrisa cálida “Yo la esperaré por aquí cerca... por si la fiesta resulta ser tan aburrida que decida escapar temprano”
Lesly le devolvió la sonrisa, sintiendo una inesperada ligereza en el pecho “Gracias. Te veo en un rato... La verdad es que nunca me han gustado demasiado estas galas” susurró antes de encaminarse hacia la escalinata.
Al cruzar los salones del hotel, el peso de la opulencia, el dinero y el poder se hacía evidente en cada rincón decorado con cristales y orquídeas.
Lesly caminó entre la multitud, saludó por compromiso a varios ejecutivos conocidos y se acercó a la pareja de homenajeados para felicitarles y entregarles el presente formal en nombre de la familia Acuña.
Cumplido el protocolo, buscó refugio en el área de aperitivos y postres, anhelando mantener un bajo perfil.
Sin embargo, mientras saboreaba un aperitivo, una voz chillona y malintencionada cortó el ambiente a sus espaldas.
“¿No es esa la princesita de la familia Acuña? ¿La misma con la que te acostaste por pura diversión y por ganar aquella apuesta, amor?”
“Esa misma” respondió una voz masculina impregnada de burla y arrogancia: Antonio Romero “Una zorrita que con un par de palabras bonitas me movió la cola de inmediato”
“Y que encima quería chantarte un bastardo... vaya a saber uno de quién era en realidad” añadió un tercer individuo soltando una risotada ruidosa.
El cuerpo de Lesly se congeló al instante, la sangre se le fue del rostro y un ardor punzante le invadió los ojos. El pasado volvía para aplastarla: toda su entrega, su dolor y su embarazo en soledad no habían sido más que el juego macabro de una apuesta entre hombres despreciables.
Trató de tragar la humillación y dar media vuelta para huir de allí sin hacer un escenario, pero la mujer que acompañaba a Antonio la sujetó con fuerza del brazo, impidiéndole el paso.
“Respóndeme, zorra. ¿Te deshiciste de ese engendro?” siseó la mujer con desprecio “Porque si esa criatura está viva, me encargaré de destruirla. No voy a tolerar que ande en boca de todo el mundo que mi futuro esposo tiene un supuesto bastardo por ahí”
Al escuchar la amenaza directa hacia su hijo, el dolor de Lesly se transformó en una furia ciega, el orgullo de madre aplastó la vergüenza.
Giró sobre sus talones y, con toda la fuerza de su brazo, le asestó una sonora bofetada a la mujer que la impactó de lleno.
“¡Cuidado con cómo hablas de mi hijo!” sentenció Lesly con la voz temblando de rabia y dignidad “Si tengo un hijo o no, no es asunto tuyo ni de nadie. En todos estos años jamás he pedido un solo centavo, y no tengo el menor interés en relacionarme con basuras como ustedes”
Sin esperar respuesta y dejando a los presentes en un silencio sepulcral, Lesly se dio la vuelta y caminó a pasos apresurados hacia la salida, sintiendo que el aire dentro del hotel la asfixiaba.
Salió a la penumbra del estacionamiento casi corriendo, con la vista nublada por las lágrimas que amenazaban con desbordarse.
Rodrigo, que permanecía atento cerca del auto, la vio aparecer desencajada y vulnerable.
Sin medir consecuencias, distancias ni protocolos, Lesly acortó el trecho que los separaba y se arrojó contra el pecho de Rodrigo, aferrándose a su saco y rompiendo en un llanto desconsolado y desgarrador que quebró el silencio de la noche.
Queridos lectores:
Sé que no he estado actualizando los capítulos últimamente, y quiero agradecerles de corazón por su paciencia y comprensión. Estuve un poco delicada de salud, pero poco a poco estamos retomando la rutina y, con ella, también esta historia que tanto cariño me da. ❤️
Gracias por seguir aquí, por su apoyo, sus mensajes y por acompañarme en cada capítulo. Espero muy pronto poder traerles nuevas actualizaciones.
Les mando un abrazo enorme. 🫂💕