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De Lastre A Reina

De Lastre A Reina

Status: En proceso
Genre:Hijo/a genio / Traiciones y engaños
Popularitas:14.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Betsi

Cuando la persona que dice amarte se convierte en un extraño y te abandona embarazada diciendo que solo eres un ancla y un lastre en su vida, solo te queda una cosa por hacer: "Convertirte en Reina"

NovelToon tiene autorización de Betsi para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El rugido del silencio

El tiempo en la República de Altea no se detuvo para curar mis heridas; por el contrario, pareció acelerarse para obligarme a mantener el paso. Los primeros tres meses de mi embarazo transcurrieron entre el aroma nauseabundo del café de la agencia —que mi estómago rechazaba por las mañanas— y montañas de carpetas de clientes que desmenuzaba hasta la madrugada. Mientras mi cuerpo experimentaba los sutiles y silenciosos cambios de la maternidad, mi mente se transformaba en un centro de estrategia militar.

Julián no había vuelto a llamar. Tampoco esperaba que lo hiciera. A través de algunos conocidos comunes, me enteré de que ya se pavoneaba por los pasillos de la corporación automotriz Zephyrus, en la Capital del Norte, vistiendo trajes de diseñador y del brazo de una mujer cuyo padre era accionista de la empresa. La noticia me llegó una tarde lluviosa, mientras revisaba las hojas de ruta de nuestros camiones de caudales. Al escuchar su nombre, esperé sentir el pinchazo ardiente del desprecio o la humedad de las lágrimas. Pero no hubo nada. Solo un vacío ártico. Julián Valenzuela se estaba convirtiendo en un fantasma del pasado, y yo no tenía tiempo para los muertos.

—¿Te vas a quedar a vivir aquí, Santoro? —la voz de la Comandante Martha me sacó de mis pensamientos. Estaba de pie en el umbral de mi cubículo, con los brazos cruzados sobre su chaleco táctico.

—La seguridad no duerme, Comandante —le respondí, sin apartar la vista de la pantalla, donde un mapa de calor de la ciudad parpadeaba en tonos rojos y amarillos—. Estoy terminando el perfil de riesgo para la corporación Navarro Investments. Es nuestro pez más gordo del mes.

Martha entró y se apoyó contra el borde de mi escritorio, haciendo que los papeles crujieran. Sus ojos afilados descendieron un segundo hacia mi abdomen. Mi blusa, un poco más suelta que de costumbre, apenas ocultaba la incipiente curva de mi vientre. Tenía doce semanas, y Ángel ya empezaba a reclamar su espacio en el mundo.

—Ese "pez gordo" es un tiburón, Isabella —advirtió Martha, suavizando un poco su tono habitual—. Facundo Navarro no es como los políticos locales a los que les vendemos guardaespaldas para que les cuiden las espaldas mientras roban. Navarro es un hombre que maneja capitales internacionales. Ha estado recibiendo amenazas de sabotaje industrial en sus terminales logísticas. Si fallamos con él, El Baluarte cerrará sus puertas antes de que tu hijo aprenda a caminar.

—No vamos a fallar —dije, mirándola fijamente—. Los sistemas de seguridad tradicionales que él contrató fallaron porque buscan hombres con armas en las puertas. El enemigo de Navarro no va a entrar con una pistola; va a alterar los códigos de barra de los contenedores para desviar la mercancía antes de que salga del puerto ficticio de la Zona Libre. Es un fraude de ingeniería logística. Y yo sé exactamente cómo piensa un ingeniero ambicioso.

Martha guardó silencio, sopesando mis palabras. En esos tres meses, la división de "Seguridad Invisible" que yo había propuesto ya había salvado dos contratos menores, detectando fugas de información interna en empresas textiles. Pero esto era diferente. Esto era el boleto de entrada a las grandes ligas.

—La reunión es mañana a las ocho de la mañana en la torre Navarro —dijo Martha, dándose la vuelta—. Consigue ese contrato, Isabella. Demuéstrame que no me equivoqué al darte la oportunidad de ser mi socia.

Esa noche no volví al pequeño departamento. Me quedé en el sofá de la oficina, durmiendo a ratos, con una mano apoyada en mi vientre. Podía sentir un leve cosquilleo, un latido que se sincronizaba con el mío.

—Mañana es nuestro día, Ángel —le susurré a la penumbra—. Vamos a demostrarles de qué estamos hechos.

Al día siguiente, la Torre Navarro se alzaba en el centro financiero como un monumento de cristal y acero. Vestía un traje sastre oscuro que Martha me había ayudado a conseguir; los pantalones me ajustaban un poco en la cintura, pero la chaqueta estructurada me daba la presencia de una ejecutiva de alto rango. Mi cabello estaba recogido en un moño perfecto, y mis labios pintados de un rojo sutil pero decidido.

Subimos por el ascensor panorámico hasta el piso cuarenta. Cuando las puertas se abrieron, la opulencia del lugar me recibió como un bofetón. Pisos de mármol negro, obras de arte abstracto en las paredes y secretarias que se movían con la gracia de modelos de pasarela. Era el mundo que Julián siempre había codiciado. Y yo estaba aquí, no como la esposa de nadie, sino como la mente maestra de mi propia empresa.

Nos hicieron pasar a una sala de juntas con una mesa de cristal templado que parecía flotar sobre la ciudad. Al fondo, de espaldas a nosotras, un hombre observaba los muelles a través del ventanal.

Cuando se giró, el aire de la habitación pareció cambiar de densidad.

Facundo Navarro era un hombre imponente. Su físico, musculoso y de hombros anchos, llenaba el traje gris marengo de una manera que denotaba que no era un ejecutivo de escritorio, sino alguien que conocía el trabajo duro. Su rostro era de facciones duras, con una mandíbula cuadrada que parecía tallada en piedra, pero lo que realmente me cautivó fueron sus ojos: de un gris tormentoso, cargados de una inteligencia fría y observadora. Era un hombre que imponía respeto sin necesidad de levantar la voz.

—Comandante Benítez —dijo Facundo, su voz era un barítono profundo que resonó en mi pecho—. No sabía que traía compañía.

—Señor Navarro —respondió Martha con un asentimiento—. Le presento a Isabella Santoro, mi Directora de Estrategia Inteligente y socia de El Baluarte. Ella ha diseñado el plan para su problema en el puerto.

Facundo desvió su mirada gris hacia mí. Sentí su escrutinio como una corriente eléctrica que me recorrió la espina dorsal. No era una mirada lasciva; era la mirada de un depredador evaluando si su interlocutor era una amenaza o una pérdida de tiempo. Sus ojos se detuvieron un microsegundo en mi postura, notando cómo mi mano izquierda se posaba sutilmente sobre mi abdomen bajo. Un destello de curiosidad cruzó sus facciones, pero desapareció de inmediato.

—Señora Santoro —dijo, extendiendo una mano grande y firme—. Tiene cinco minutos para convencerme de no contratar a la firma multinacional que viene desde el norte.

Estreché su mano. Su agarre fue cálido y seguro, una solidez que no había sentido en mucho tiempo. No retiré la mirada.

—No necesito cinco minutos, señor Navarro. Solo necesito que mire esta pantalla —respondí, encendiendo el proyector con mi tableta—. Mientras las firmas del norte le venden cámaras de alta definición, sus pérdidas siguen aumentando. ¿Sabe por qué? Porque el ladrón no está esquivando las cámaras. El ladrón es el sistema operativo que usted mismo compró. Alguien está reprogramando las rutas de despacho desde dentro. Usted no necesita más guardias; necesita un muro de contención invisible. Y yo soy la única en esta ciudad que sabe cómo construirlo.

Facundo se cruzó de brazos, apoyando su peso en una pierna mientras observaba los gráficos de flujo de datos que yo había armado. Una pequeña sonrisa, casi imperceptible, se dibujó en la comisura de sus labios. Era la sonrisa de un hombre que finalmente encontraba un rival a su altura.

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GALATEA CORAZÓN ❤️🫰🇨🇴❤️🫰
He leído varias historias de esta escritora y todas me han parecido excelentes, esas historias donde todo va fluyendo sin enredos. Está hasta ahora me ha parecido algo enredada, se enfoca en temas económicos, que, siendo honesta, no entiendo para nada, la idea del romance está envolatada. 🤔🇨🇴🫰❤️
GALATEA CORAZÓN ❤️🫰🇨🇴❤️🫰
Facundo prefirió seguir en su zona segura, como el premio a la "ayuda" de Elena, prefirió seguir amarrado a una gratitud mal interpretada, que dejar salir sus verdaderos sentimientos, fue cobarde. 🤨🤔🇨🇴🫰❤️
GALATEA CORAZÓN ❤️🫰🇨🇴❤️🫰
Cierto, Facundo con su ayuda , también llevó muchos problemas. 🤨🇨🇴🫰❤️
GALATEA CORAZÓN ❤️🫰🇨🇴❤️🫰
Y quién la nombró "salvadora"? Vieja metiche, lo que quiere es el control. 🤨🇨🇴🫰❤️
GALATEA CORAZÓN ❤️🫰🇨🇴❤️🫰
Menos mal, Isabella le puso el tate quieto a la bruja de Elena. 👏👏🇨🇴🫰❤️
GALATEA CORAZÓN ❤️🫰🇨🇴❤️🫰
Facundo con su sentido equivocado de gratitud, solo le va a causar problemas a Isabella, mejor de lejitos. 🤔🇨🇴🫰❤️
GALATEA CORAZÓN ❤️🫰🇨🇴❤️🫰
No sé puede confundir gratitud, con amor. 🤔🇨🇴❤️🫰
GALATEA CORAZÓN ❤️🫰🇨🇴❤️🫰
Lastimosamente Facundo tiene su propio predicamento y si no se atreve a definir sus prioridades, no vale el esfuerzo.🤔🇨🇴❤️🫰
GALATEA CORAZÓN ❤️🫰🇨🇴❤️🫰
Que muchachito tan llorón, así era mi hija, dormía por raticos y chillona, como ella sola. 🤭🤭🤭🇨🇴❤️🫰
GALATEA CORAZÓN ❤️🫰🇨🇴❤️🫰
A Facundo se le nota el interés por Isabella, pero al parecer no está libre. 🤔🇨🇴❤️🫰
GALATEA CORAZÓN ❤️🫰🇨🇴❤️🫰
👏👏👏👏🇨🇴❤️🫰
GALATEA CORAZÓN ❤️🫰🇨🇴❤️🫰
Facundo, vas a ser "papá", porque como dicen, papá no es siempre el que engendra, es el que cría. 👏👏🇨🇴❤️🫰
GALATEA CORAZÓN ❤️🫰🇨🇴❤️🫰
Buena. 👏👏👏🇨🇴❤️🫰
GALATEA CORAZÓN ❤️🫰🇨🇴❤️🫰
Que alegría poder volver a leer una historia tuya, Betsy, gracias. 👏👏👏🤗🇨🇴❤️🫰🫰
Emperatriz Reales
No entiendo nada, son unos huevos sin sal, ella no cree en nadie, el no se separa de una novia de 15 años de compromiso, viejos los dos y todavia no les llega la edad para casarse, no entiendo nada
Lilia Guerra
Facundo das penita ajena Autora he leído todas tus historias y son mis favoritas pero a esta no le encuentro ni 👣 ni cabeza 🗣️ es totalmente diferente a las anteriores 🤔🤔 gracias autora activa 👍🎁
GALATEA CORAZÓN ❤️🫰🇨🇴❤️🫰: Totalmente de acuerdo, nada que ver con sus historias anteriores. Facundo, cómo supuesto protagonista, no sabe que es lo que quiere. 🤔🇨🇴🫰❤️
total 3 replies
mariela
Ahora Julian después de que abandonaste a Isabella embarazada vienes a irrumpir en la vida porque no sabes que hacer con el hecho que tienes ese hijo que abandonaste junto a su madre no lo merece siendo ella no dejo ni que lo vea no tiene derecho.
mariela
Elena y Facundo esta como la canción es verdad que la costumbre es mas fuerte que el amor y todavía esta inseguro de lo que siente por Isabella y ahora que anda Julian rondando esta celoso aparte que Angel al no tener hijos se convirtió en algo importante en su vida total que por costumbre o lástima no deja a Elena.
Sandra Maritza Mesa
yo tampoco entiendo esa relación trato de verla por todos ángulos y no encuentro respuesta llevan 15 años párese unos buenos conocidos
Sandra Maritza Mesa
es enserio es idiota o se hace 🤣🤣 necesita escuchar que le digan que si desgraciado
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