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Tu Nunca Fuiste Parte Del Plan

Tu Nunca Fuiste Parte Del Plan

Status: En proceso
Genre:Romance / CEO / Diferencia de edad
Popularitas:9.7k
Nilai: 5
nombre de autor: N. Garzón

no estaba buscando amor cuando descargó una app de citas.
Solo quería escapar de la vida asfixiante que tenía en Londres.

Sin trabajo y desesperada por irse de casa de sus padres, acepta la extraña propuesta de , un hombre frío, reservado y marcado por un divorcio escandaloso.

Él le ofrece ayudarla.
A cambio, solo debe acompañarlo a Emiratos Árabes Unidos.

Sin sentimientos.
Sin preguntas.
Sin involucrarse demasiado.

Pero entre el lujo, los silencios y la distancia que Nael impone entre ambos, Liora descubre que algunas personas esconden más dolor del que dejan ver.

Y que enamorarse de alguien como Nael Al-Hadid nunca fue parte del plan.

NovelToon tiene autorización de N. Garzón para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 3

Liora

Nael era raro.

Creo que esa era la única palabra que lograba describirlo.

No coqueteaba.

No me pedía fotografías.

No hacía comentarios incómodos ni intentaba impresionarme con dinero.

Simplemente hablaba conmigo.

Y era extraño porque respondía con tranquilidad, como si no tuviera prisa por nada. Nunca me preguntaba por qué desaparecía durante horas cuando salía a buscar empleo y volvía agotada al final del día.

Su rostro seguía pareciéndome familiar, pero no lograba recordar de dónde.

Hasta aquella mañana.

Fui a la cocina medio dormida y encontré a mi padre viendo BBC News mientras tomaba café.

Entonces apareció él.

Nael.

Vestido con un traje oscuro impecable, serio, elegante y completamente diferente al hombre silencioso que me escribía por las noches.

El presentador hablaba sobre inversión extranjera y desarrollo tecnológico sostenible mientras Nael respondía cada pregunta con calma y seguridad.

Sentí un escalofrío.

Tomé mi teléfono rápidamente y abrí la aplicación de citas.

Miré su fotografía varias veces.

Era él.

El mismo hombre.

Mi primera reacción fue pensar que el perfil era falso. No tenía sentido que alguien como Nael Al-Hadid hablara con una chica como yo.

Él hablaba de inversiones millonarias en televisión nacional.

Yo caminaba por Londres buscando cafeterías donde dejar currículums.

Pero nuestras conversaciones… se sentían reales.

Mi padre soltó una risa burlona frente al televisor.

—Mira eso. Otro extranjero multimillonario comprando medio Londres.

Fruncí el ceño.

—Papá, vivimos en una ciudad multicultural. Eso también ha ayudado al país.

Mi madre levantó la voz enseguida.

—No empieces con tus discursos progresistas tan temprano.

—Solo digo la verdad.

—La verdad es que esa gente viene aquí y termina teniendo más dinero que los propios ingleses —gruñó mi padre.

Apreté los labios.

Discutir con ellos era inútil.

No terminé de desayunar y salí de casa antes de escuchar otro comentario.

El frío me golpeó apenas crucé la puerta.

Caminé por varias calles mirando anuncios de habitaciones y pequeños estudios en alquiler. Cada vez que preguntaba precios sentía ganas de reír del absurdo.

—Ochocientas libras por una habitación compartida —me dijo una mujer sin siquiera mirarme.

Otro lugar costaba mil cien libras y apenas tenía espacio para una cama pequeña y una ventana diminuta.

Londres era ridículamente costosa.

Y honestamente… comenzaba a odiarla.

Sí, tenía encanto: las cafeterías, la lluvia, las luces reflejadas en el pavimento mojado, los edificios antiguos.

Pero también era una ciudad fría que parecía expulsarte si no tenías suficiente dinero.

Ya había empezado a buscar empleo en otras ciudades porque Londres claramente no me quería allí.

Terminé sentándome un rato en St James's Park.

Veía pasar oficinistas con cafés caros en las manos, parejas riendo y personas hablando por teléfono sobre reuniones y vacaciones.

Todos parecían tener una vida.

Yo solo tenía cansancio.

Me alejé cuando el olor de la comida comenzó a revolverme el estómago. No había desayunado bien y no tenía dinero para comprar nada.

Mientras caminaba cerca de una avenida reconocí la voz de mi padre.

Trabajaba como conductor de autobús en Londres y estaba haciendo una pausa cerca de la estación.

—¿Y ahora qué tienes esa cara de muerta? —preguntó apenas me vio.

—Nada, papá. Seguiré buscando empleo.

Me observó unos segundos antes de sacar unas galletas del bolsillo.

—Toma. No quiero pagar una factura médica larga porque eres demasiado débil.

Las recibí en silencio.

—Yo a tu edad tenía que quitarme el pan de la boca para mantenerte a ti y a tu madre —continuó.

Luego me dio unas palmadas bruscas en la mejilla.

—No seas floja. Ve al barrio chino. Allá siempre buscan gente.

Abrí los ojos ligeramente.

Si iba hasta Chinatown, tardaría casi dos horas caminando.

—Llegaré tarde a casa si voy hasta allá.

—No llegues después de las ocho.

—Haré el esfuerzo.

—No es esfuerzo. Es obedecer.

Asentí y seguí caminando.

Para cuando llegué al Chinatown, mis pies estaban ardiendo.

Entré a restaurantes, pequeñas tiendas y panaderías dejando hojas de vida.

La mayoría ni siquiera me miraba.

A mitad del camino uno de mis zapatos terminó rompiéndose.

Sentí ganas de llorar.

Seguí caminando así hasta que una mujer asiática mayor salió de una tienda y observó mis pies.

—Esos zapatos no van a sobrevivir —dijo con acento suave.

Minutos después regresó con un par de zapatos que pensaba tirar.

—Toma.

La miré sorprendida.

—No puedo aceptarlos.

—Sí puedes. Necesitas caminar todavía.

Le agradecí varias veces.

Pero mientras me ponía aquellos zapatos caros y claramente usados, algo dentro de mí se rompió.

Esa era mi realidad.

Dependía de la caridad de desconocidos para seguir caminando.

El regreso a casa fue peor.

Mis piernas temblaban del cansancio y llegué a las ocho cuarenta.

Apenas abrí la puerta, mi madre apareció furiosa.

—¡Tú padre te dijo que llegaras temprano!

Mi padre también entró a la sala y entonces vio los zapatos.

Su expresión cambió inmediatamente.

—¿De dónde sacaste eso?

—Una mujer me los regaló.

—¿Crees que somos estúpidos? —gritó mi madre—. ¡Esos zapatos son caros!

—Estoy diciendo la verdad.

—¿Qué hiciste para conseguirlos? —preguntó mi padre con frialdad.

Sentí el corazón acelerarse.

—Nada.

—¿Vendiste tu cuerpo por unos zapatos?

La bofetada llegó antes de que pudiera reaccionar.

Mi madre.

Luego mi padre también me golpeó.

—No vuelvas a avergonzarnos —gruñó.

Esa noche no me dejaron cenar.

Me encerraron en mi habitación como si fuera una criminal.

Lloré en silencio abrazando mis piernas hasta que el teléfono vibró.

Nael.

“¿Estás bien?”

Tragué saliva antes de responder.

“No ha sido el mejor día.”

La respuesta llegó rápido.

“¿Quieres hablar de ello?”

Miré la puerta cerrada de mi habitación.

“No realmente. Solo estoy cansada.”

Pasaron unos segundos.

“Entonces descansa un poco, Liora. El mundo parece más cruel cuando uno está agotado.”

Leí el mensaje varias veces.

Nadie me hablaba así.

“Nunca pensé que alguien como tú usara aplicaciones de citas.”

“Ni yo.”

Sonreí ligeramente.

“Entonces, ¿qué haces aquí?”

La respuesta tardó un poco más.

“Tengo que realizar un viaje importante la próxima semana a Emiratos Árabes Unidos.”

Miré el mensaje con curiosidad.

Y por alguna razón… sentí que esa conversación estaba a punto de cambiar mi vida.

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Isabel Balbuena
obvio que si nael la amas profundamente como no amaste a Evelyn y por eso te da pavor perderla
Karel Maza
Esta historia me tiene a la expectativa, muy hermosa, aunque su protagonista ha sufrido mucho pienso que todo mejorará pronto. Mil Gracias autora excelente obra.
HILDA BENÍTEZ ALFONSO: Si es recomendable una hermosa obra muy bien escrita
total 2 replies
Isabel Balbuena
me encanta como nael responde con su presencia y apoyo para Li es maravilloso que lo tenga en su vida 🥰 sobre todo en estás circunstancias 🥺🥺😭
Isabel Balbuena
así es nael gracias por estar con ella por qué apesar de que no fueron buenos padres ella los ama 🥺🥺 y si pierde a su mamá será un golpe duro 🥺
Liliana Torres
Hay Liora , /Wilt//Wilt/
HILDA BENÍTEZ ALFONSO
Pobre Liora lo que ya sufrio
Isabel Balbuena
hermoso 🥰🥰 me encanta el cariño que le demuestran
Isabel Balbuena
que bueno me alegra que Samira la considere una amiga 🥰🥰👏👏
Isabel Balbuena
obvio no por qué lo tienes a el y el ya no puede de vivir sin ti
Isabel Balbuena
lo bueno es que al fin hizo algo bueno te defendió Li por qué si no ahora estarías muerta 🥺
Isabel Balbuena
lo bueno es que llegaste nael la salvaste 👏 y si sabes que ahora sin ella todo se pierde me encanta que hayas actuado asi👏🥰🥰🥰
Isabel Balbuena
eso es lo bueno y yo que tú me alejo de ellos lo antes posible 🥺
Isabel Balbuena
ooowwww tu serás su mejor medicina nael lo verás ella será otra persona en poco tiempo 🥰
Isabel Balbuena
lo dije con Li puedes ser completamente tu y abrirte sin reservas aunque eso te vuelva vulnerable ella no va a juzgarte si no estará ahí para escucharte🥰
Isabel Balbuena
bien dicho Li 👏👏🥰 eso será un buen comienzo
Clarissa Sierra
me gusta más capítulos
Sandra Arias ramirez
Que emoción 🥰
Liliana Torres
Que bonito el capítulo, por fin un primer beso 💋 😘
Isabel Balbuena
obvio si tiene miedo Pero tú le ayudarás li bueno o ambos se ayudarán 🥰🥰🥰
Isabel Balbuena
siiiiii 👏👏👏🥰 por fin se dejaron llevar 🥰🥰🥰👏👏👏
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