NovelToon NovelToon
A Merced Del Magnate Cruel.

A Merced Del Magnate Cruel.

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Embarazo no planeado / Matrimonio arreglado / Completas
Popularitas:2.3M
Nilai: 4.9
nombre de autor: brida cruz

En la víspera de su boda, Anastasia solo esperaba una noche de risas con sus amigas en su despedida de soltera. Sin embargo, una decisión impulsiva la lleva a cruzar la línea de lo prohibido. Embriagada por la emoción y el deseo de sentirse libre por última vez, despierta al día siguiente en la habitación de un hombre que no debería siquiera rozar en sus sueños.

Él no es un desconocido cualquiera: Damián Volkov, un magnate temido por su crueldad, un hombre sin piedad que jamás perdona una traición. Un depredador que la ve como una presa que entró por voluntad propia a su propio juego.

Lo que comenzó como un plan se convierte en una obsesión peligrosa. Entre amenazas, secretos y una atracción que no debería existir, Anastasia descubrirá que una sola noche puede cambiarlo todo: su futuro, su matrimonio… y hasta su vida.

Porque Damián no solo es un magnate Cruel también es el medio hermano de su prometido y ella está enmedio de una guerra.

NovelToon tiene autorización de brida cruz para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La herida vuelve a sangrar.

—Eso no es verdad —le digo intentando que mi voz no tiemble.

René asiente con una calma que me desarma.

—Sí lo es,—susurra, como si decirlo con ternura lo hiciera menos cruel.

Mi respiración se acelera, el pecho me arde. Intento quitarme el cinturón de seguridad, necesito salir, huir de él, de sus mentiras, de todo. Pero no alcanzo a reaccionar cuando un estruendo rompe el aire. Todo ocurre en un segundo: un chirrido, un golpe seco, un dolor agudo en la cabeza… y luego nada.

El impacto me lanza hacia adelante; siento cómo el mundo gira y se apaga. Mi cabeza late como si fuera a estallar y el cuerpo me pesa como si no fuera mío. Lo último que alcanzo a ver es a René hablándome, con la sien abierta y la sangre corriéndole por el rostro. Sus labios se mueven, pero no escucho nada. Después, solo oscuridad.

Despierto con un pitido constante y el olor penetrante del alcohol médico. La luz blanca del techo me ciega. Todo me duele. Intento moverme y una punzada en la cabeza me obliga a gemir.

—Hola, ¿cómo estás? —dice una voz conocida. Giro lentamente y veo a Darío, sentado junto a la cama, dejando una revista sobre la mesa.

—¿Qué pasó? —pregunto, con la garganta seca.

—Tuviste un accidente —responde con tono serio, aunque intenta sonreír.

—¿Estacionados? —susurro, recordando el momento justo antes del golpe.

Darío suelta una risa suave.

—Es bueno que lo recuerdes. Exactamente estacionados… pero en un lugar donde no debían estar.

Intento incorporarme, pero el mareo me obliga a detenerme.

—No hacía nada malo.

—Lo es si con quien estabas era con tu cuñado —dice con una ceja alzada.

—Yo… no... —intento explicarme, pero él me interrumpe.

—Shhh, no es el momento ni el lugar, Ania. —Su tono es protector, casi fraternal.

Asiento, respirando hondo. En ese instante la puerta se abre y entra el doctor, con una sonrisa profesional.

—¿Cómo está la paciente famosa? —dice en tono de broma.

Lo miro confundida.

—¿Famosa?

Él ríe.

—Es que todos preguntan por usted. Creo que ni por una celebridad han preguntado tanto. En cada esquina me detienen para saber cómo sigue.

No sé si reír o llorar. Sonrío apenas, y él comienza a revisarme. Me hace seguir la luz de una linterna con los ojos, me pide mover brazos y piernas.

—Bien, los reflejos responden. Creo que podemos darle de alta.

—Pero si solo ha estado un día internada —interviene Darío, sorprendido.

Lo tomo del brazo, alarmada.

—¿Qué dices? ¿Ayer me trajeron?

—Sí, ayer —responde con calma.

—¿Qué hora es? —pregunto con la voz agitada.

—Ania, cálmate —intenta detenerme, pero no lo logra.

—¡Dime qué hora es! —grito.

El doctor mira su reloj.

—Media hora para el mediodía.

Mi corazón se acelera. ¡El mediodía! Damián me citó a esa hora. Sin pensarlo, me incorporo y busco la bolsa con ropa que Darío trajo. Entro al baño con el cuerpo doliéndome en cada movimiento.

El espejo me devuelve una imagen pálida, con el cabello despeinado y una venda en la frente. Me cepillo los dientes con dificultad, me pongo el vestido y busco las sandalias. Agradezco mentalmente a Darío por pensar en todo.

Cuando salgo, el doctor me mira con desaprobación.

—¿Qué ocurre? —pregunta.

—Tengo que ver algo importante —respondo abotonándome las sandalias.

—Debe guardar reposo —insiste.

—Luego.

— y sobre el reposo así se hará, doctor, gracias —dice Darío, aunque su mirada me delata: sabe que no pienso obedecer.

Camino hacia la salida, todo el cuerpo me duele. Dario me sujeta del brazo.

—Ania, ¿a dónde vas? —pregunta en tono de regaño.

—No tardaremos. Solo necesito hacer algo —digo sin detenerme—. por favor. Después prometo que tomaré reposo.

Él asiente, resignado. Caminamos juntos hacia el estacionamiento. Subo al auto, y el silencio se vuelve pesado. Afuera, el cielo parece gris aunque el sol brille. Todo me resulta irreal, como si siguiera soñando.

—¿A dónde vamos? —pregunta finalmente.

—A la empresa que era de mi padre. Necesito hablar con Damián Volkov.

Sus manos se tensan sobre el volante.

—¿Para qué quieres verlo?

—Accedió a mostrarme los papeles que firmó mi padre —digo con firmeza.

Darío me lanza una mirada de preocupación.

—¿Y confías en él?

—No. Pero necesito verlo para poder seguir.

Durante el trayecto, el dolor de cabeza regresa con fuerza. Cierro los ojos y respiro hondo. No puedo dejar que el miedo me gane. Cuando llegamos, bajo del auto y entro en el edificio que alguna vez llevo el nombre de mi padre en la fachada. Ahora, solo queda un logotipo frío y moderno con las iniciales DV.

En la recepción me atiende una mujer elegante, de cabello perfectamente recogido.

—Buenos días, ¿tiene cita?

—Sí, con el señor Damián Volkov.

Teclea algo en su computadora y luego me mira con una sonrisa educada.

—Un momento, por favor.

Espero. Pasan cinco, diez, quince minutos. Me dicen que aguarde en una sala, luego que el señor está ocupado, que saldrá en breve. Sé que me están dando vueltas. Camino de un lado a otro, impaciente. Finalmente, me dice que el ya se fue, decido no perder más tiempo.

Regreso al carro. Darío me observa desde el asiento del conductor.

—¿No te atendió?

—No. Me dijeron que ya se fue. ¿Sabes dónde está su otra empresa? —pregunto.

—¿Por qué? —me mira desconcertado.

—Porque accedió a hablar conmigo. Y pienso cumplir mi parte —digo, intentando convencerme a mí misma.

Él suspira, apoyando la cabeza en el respaldo.

—Se fue de viaje. Hoy, al mediodía, salía su avión privado.

—¿Qué? —mi voz se quiebra.

—Sí. Su avión acaba de despegar, unos socios de tu padre me dijeron, acabo de llamarles.

Miro el reloj en el tablero: son las doce y veinte.

Todo dentro de mí se desploma. Me quedo quieta, con la mirada fija en la ventanilla. Siento una mezcla de rabia y frustración recorrerme las venas.

—Ahora nunca sabré sobre esos documentos… —susurro.

Darío intenta consolarme, pero aparto su mano. No quiero palabras dulces ni promesas vacías. Quiero respuestas.

A lo lejos, el cielo se cubre de nubes. Pienso en mi padre, en la jugada de Yajaira y su madre, en René.Todo encaja demasiado bien, como si todos hubieran jugado conmigo.

1
Nacho Cardozo
es muy hermosa 👌
Zaiduvi perez guerra
me encantó la novela, trama que se desarrolla rapida
Lisimar Tovar
Por fin algo gracioso 🤣🤣🤣🤣🤣 corre perra, coooorreeee!!! 🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Lisimar Tovar
Yo siendo ella le celebro en la cara😏😏😏😏😏😏
Lisimar Tovar
Nunca estuvo embarazada 😒😒😒
Lisimar Tovar
Damián lo que tiene que hacer es ir a un psicólogo, porque lo que está es traumado por lo que pasó su papá y medio hermano 😏😏😏😏😏😏
Lisimar Tovar
Si no la quiere cerca de René y sabe que René no va a perdonar oportunidad, para que la lleva donde está él??? y la otra mongólica en vez de darle un parado a René de una buena vez... 😒😒😒😒
Lisimar Tovar
Niiiiña, mándalo a freír monos 😒😒😒😒
Lisimar Tovar
Aaaahhhh, lo que le dijo el papá, que no firmara nada y ella le firmó algo a Darío sin leer 🤦🏽‍♀️🤦🏽‍♀️🤦🏽‍♀️🤦🏽‍♀️
Katy Andreina Bravo
10 de 10
Lisimar Tovar
Noooo amiga, por ahí no es. Si el tipo fue capaz de levantarle la mano... por ahí no es
Lisimar Tovar
Ay chiiiamo!!! 😯😯😯😯
Andrea Meza
me desespera esta mujer. sigo leyendo solo con la esperanza que se despavile.
Andrea Meza
me carga esta protagonista. parece una marioneta
Cecy Castorena Castorena
lo estoy leyendo porque cuando empiezo con algo lo tengo que terminar eres la segunda escritora que con solo leer una novela tevabandono no me gusta que escribas tantas vueltas y no logres aterrizar tienes que pensar mas en el propósito de tu novela el como empiezo cuál va a ser la trama como desarrollarla y darle un final sin tant a vuelta
Maureen D. Caviedes
pero dies la herencia Volkov sería del padre de Damián, me confundí hay
Maureen D. Caviedes
por fin pensó esta mujer
Leticia V
felicidades
Maria Orleyda Bizcaino Leon
bonita historia!/Kiss/
Ffgh Sfgh
qué protagonista más estupida qué reaccione pronto ya está cansona
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play