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Me Case Para Ser Libre

Me Case Para Ser Libre

Status: En proceso
Genre:Amor-odio / Amor eterno
Popularitas:7.9k
Nilai: 5
nombre de autor: N. Garzón

Rosalind Lancaster lleva diez años atormentada por una pesadilla que se repite una y otra vez.

Una boda.

Un hombre de ojos color malva.

Una noche de terror.

Y una muerte tan cruel que aún puede sentir el dolor al despertar.

Convencida de que aquellos sueños son recuerdos de una vida pasada, Rosalind ha jurado no volver a casarse jamás. Sin embargo, la presión de su familia aumenta cada día, y un matrimonio arreglado con un hombre mucho mayor parece inevitable.

Cuando su mejor amiga le propone un trato inesperado, Rosalind cree haber encontrado la solución perfecta: contraer un matrimonio temporal con Damien Blackwood, el frío y poderoso heredero de una de las familias más influyentes del país. Él necesita una esposa para reclamar un importante fideicomiso; ella necesita escapar de un destino que detesta.

Es un acuerdo simple.

Un año de matrimonio.

Sin amor.

Sin sentimientos.

Sin interferir en la vida del otro.

Pero convivir con Damien resulta mucho m

NovelToon tiene autorización de N. Garzón para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 20

Damien

Le había mentido a Rosalind.

No era algo que me enorgulleciera.

Pero tampoco podía decirle toda la verdad de golpe.

No después de verla romperse al escuchar aquellas páginas escritas por un demente.

La realidad era mucho peor de lo que ella imaginaba.

Yo sabía quién había enviado al fotógrafo.

Stefan.

No tenía pruebas suficientes para acusarlo formalmente, pero no necesitaba demasiadas para reconocer su forma de actuar.

La habitación que Marcelo y yo habíamos encontrado en su antigua propiedad seguía apareciendo en mi mente cada vez que cerraba los ojos: decenas de fotografías robadas de Rosalind, dibujos enfermizos, una figura de cera hecha a su semejanza, recortes de periódico, cartas jamás enviadas y, lo que más me inquietaba, el diario de Ofelia.

Mi hermana.

No lograba comprender cómo ese cuaderno había terminado en manos de Stefan.

Solo había una certeza.

Él llevaba años observando a Rosalind.

Y eso convertía todo en algo mucho más peligroso.

Tomé el teléfono del despacho.

—Marcelo.

La voz de mi asistente respondió casi de inmediato.

—¿Sí, señor?

—Comunícate con Carlos Andrade. Dile que necesito verlo esta misma noche. Es urgente.

—Enseguida, señor.

Colgué lentamente.

Carlos era el fiscal general de la nación y, antes que eso, uno de mis mejores amigos desde la universidad. Habíamos estudiado Derecho juntos antes de que yo decidiera dedicarme por completo a los negocios familiares.

Si alguien podía investigar discretamente a Stefan sin levantar sospechas, era él.

Escuché unos suaves golpes en la puerta.

—Adelante.

Rosalind apareció con uno de sus habituales vestidos negros de casa y un libro entre las manos.

Cerró la puerta detrás de ella.

—¿Interrumpo?

—Nunca.

Se acercó lentamente hasta mi escritorio.

Había algo diferente en su expresión.

Estaba pensativa.

—Quiero que me respondas una cosa con total honestidad.

Dejé la pluma sobre los documentos.

—Pregúntame.

Me sostuvo la mirada.

—¿De dónde sacaste ese diario?

Hubiera preferido otra pregunta.

Suspiré.

—Lo encontré en una casa abandonada donde hicimos una parada antes de llegar aquí.

No era exactamente una mentira.

Solo omitía el detalle más importante.

Ella permaneció observándome unos segundos.

Después hizo otra pregunta.

—¿Y Héctor Starling?

—¿Qué ocurre con él?

—¿Está muy endeudado?

Tomé mi taza de té.

—Sí.

Más de lo que él mismo quiere admitir.

Si continúa tomando malas decisiones, probablemente termine declarándose en quiebra en pocos meses.

Rosalind bajó la mirada.

—Hace unos días Victoria me llamó.

Se escuchaba muy preocupada.

No respondí.

Sabía perfectamente por qué.

Victoria estaba vendiendo prácticamente todo lo que poseía para cumplir con los pagos mensuales de la deuda de su esposo.

Y aun así apenas lograban mantenerse a flote.

Rosalind se sentó sobre el borde de mi escritorio.

Nuestras piernas se rozaron ligeramente.

Sin pedir permiso tomó mi taza de té y bebió un pequeño sorbo.

La observé divertido.

—¿Ese era mi té?

Ella sonrió apenas.

—Ahora es nuestro.

Negué con una leve risa.

Era imposible discutir con aquella mujer.

Tomé suavemente una de sus manos.

—¿Estás preocupada por Victoria?

Asintió.

—Mucho.

Besé el dorso de su mano.

—Lo entiendo.

Permanecimos unos segundos en silencio.

Después volvió a hablar.

—¿De quién era esa casa?

No respondí inmediatamente.

Miré el reloj.

—Esta noche vendrá alguien.

Cuando llegue... te lo explicaré.

Frunció el ceño.

—Me estás asustando.

Estiré suavemente de su mano hasta que perdió el equilibrio y terminó sentada sobre mis piernas.

Abrió mucho los ojos.

—Damien...

—Shhh.

Le di un beso corto sobre los labios.

—No quiero asustarte.

Quiero protegerte.

Ella permaneció en silencio.

Apoyó la cabeza unos segundos sobre mi hombro.

Y, por primera vez desde que nos conocíamos, ninguno sintió la necesidad de discutir.

---

A las ocho de la noche, Marcelo anunció la llegada de nuestro invitado.

Bajamos juntos al salón principal.

Carlos Andrade entró con la misma elegancia despreocupada que había tenido desde los tiempos de la universidad.

Sonrió apenas me vio.

—¡Damien!

Nos dimos un fuerte apretón de manos.

—Lamento no haber podido asistir a tu boda.

El trabajo me tenía completamente atrapado.

—Lo imaginé.

No te preocupes.

Giré ligeramente hacia Rosalind.

—Quiero presentarte a mi esposa.

Rosalind Blackwood.

Carlos tomó su mano con educación.

—Es un verdadero placer conocerla.

Debo admitir que Damien se quedó corto.

Es una mujer muy hermosa.

Rosalind sonrió con elegancia.

—Muchas gracias.

Nos dirigimos al comedor.

Durante la cena hablamos de temas intrascendentes, recordando algunas anécdotas de la universidad.

Carlos no perdió la oportunidad de burlarse de mí.

—Rosalind... no le crea cuando dice que era un estudiante ejemplar.

Su esposo era un salvaje.

Rodé los ojos.

—No exageres.

—¿Que no?

Pregúntele quién terminó dentro de la fuente de la facultad el día de la graduación.

Rosalind soltó una carcajada.

—¿Fuiste tú?

Negué con absoluta seriedad.

—Jamás podrás probarlo.

Carlos comenzó a reír.

—Porque escapó antes de que llegara la policía.

Rosalind me miró con una mezcla de sorpresa y diversión.

—No pareces ese tipo de hombre.

—Porque aprendí a comportarme.

—Qué decepción.

Los tres reímos.

Pero cuando el café llegó a la mesa, el ambiente cambió por completo.

Saqué lentamente el cuaderno del cajón del aparador.

Lo dejé frente a Carlos.

Su expresión se volvió seria.

—Necesito que leas esto.

Abrió la primera página.

Su sonrisa desapareció.

Comenzó a pasar hojas lentamente.

Cada vez fruncía más el ceño.

Después levantó la vista.

—¿El nombre que aparece aquí... es correcto?

Asentí.

—Sí.

Es la letra de quien lo escribió.

Carlos volvió a leer algunas páginas.

Cerró el cuaderno con cuidado.

—¿Dónde encontraste esto?

Respiré hondo.

—En una propiedad abandonada.

No entré de manera legal.

Lo sé.

Pero necesitaba sacarlo de allí.

Carlos permaneció pensativo.

—¿La propiedad pertenece a alguien?

—Sí.

A Stefan Blackwood.

El fiscal levantó la cabeza inmediatamente.

—Pensé que esa casa había sido vendida hace años.

Negué.

—Stefan le hizo creer eso a todo el mundo.

Pero sigue siendo el propietario.

Carlos apoyó ambas manos sobre el diario.

—Voy a investigar discretamente.

No quiero alertarlo antes de tiempo.

—Eso necesito.

Antes de despedirse agregué otra información.

—Ayer alguien fotografió a mi esposa y a mí en la playa.

Ya existe una denuncia formal.

Pero quiero que también lo tengas presente.

Carlos asintió.

—Empezaré por la propiedad de Stefan y por ese fotógrafo.

Si encuentro algo, serás el primero en saberlo.

—Gracias.

Cuando el automóvil del fiscal desapareció por el camino principal, el silencio volvió a instalarse en la villa.

Rosalind cerró lentamente la puerta.

Se giró hacia mí.

Su expresión era completamente distinta.

Más seria.

Más preocupada.

—Damien...

La observé.

—La casa...

¿Es de Stefan?

Asentí lentamente.

—Sí.

Nunca la vendió.

Solo hizo creer a todos que ya no le pertenecía.

Ella tragó saliva.

—¿Por qué entraste allí?

Respiré profundamente.

Ya no tenía sentido seguir ocultándolo.

—Porque Viktor Wordwood dijo algo que no pude ignorar.

Sus ojos verdes buscaron los míos.

—¿Qué dijo?

Guardé silencio unos segundos.

Sabía que aquella respuesta cambiaría muchas cosas.

Finalmente hablé.

—Me dijo que Stefan tenía una obsesión contigo.

Rosalind permaneció inmóvil.

Su rostro perdió el color.

—¿Y...?

La miré fijamente.

—Y tenía razón.

Todo lo que encontramos allí hablaba de ti.

Fotografías, dibujos, escritos...

Una habitación entera dedicada a ti.

Rosalind retrocedió un paso.

Su respiración comenzó a acelerarse.

—No...

Eso no puede ser.

Jamás he hablado con Stefan.

Jamás le di motivos para...

Su voz se quebró.

Me acerqué de inmediato.

Tomé sus manos.

—Escúchame.

No hiciste absolutamente nada.

¿Entendiste?

Nada.

El enfermo es él.

No tú.

Ella bajó la cabeza.

Sentí cómo sus manos temblaban entre las mías.

Entonces comprendí que el verdadero conflicto apenas comenzaba.

Porque ya no solo debíamos descubrir qué relación tenía Stefan con las pesadillas de Rosalind.

Ahora también tendríamos que impedir que un hombre obsesionado con ella decidiera convertir aquellos sueños en una realidad.

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GiovannaXchelMayaCejudo
no mames no!
en su propia casa, con su familia...
aquí hay un gatote bien encerrado... 😰😱😭
Liliana Torres
Hay no puede ser perdieron al bebé
GiovannaXchelMayaCejudo
oh 💩 oh 💩
esto está de Lokos 😰😱
GiovannaXchelMayaCejudo
que impotencia tan grande
Yadira Alvarez
hay cristo esto se pone bueno 🤦
Liliana Torres
Que loco esta
Mary Ney
Que tipo más loco.
Mary Ney
Eso es magia o que 🤭🤭
Mariela Alejandra Gonzalez
por dios que rompecabezas!!!
GiovannaXchelMayaCejudo
aquí está todo muy raro...
GiovannaXchelMayaCejudo
sus pesadillas se están volviendo realidad...
hay no que 💩😰😱
Mary Ney
Damian debes tener pantalones para cuidar a tu esposa e hijo ☺️
Yadira Alvarez
esto se enreda más 🤦
GiovannaXchelMayaCejudo
no mames cada vez entiendo menos...
Yadira Alvarez
cristo como esta 🤦
Alexandra Ortiz Posada
Que cosa más hermosa😍
GiovannaXchelMayaCejudo
😱😰💩
Mary Ney
Puro psicópatas Damian no dejes que esos psicópatas se hacerque a tu esposa☺️
Liliana Torres
Que locos estan
GiovannaXchelMayaCejudo
ay no que miedo
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