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EL HIJO DEL PRESIDENTE

EL HIJO DEL PRESIDENTE

Status: Terminada
Genre:CEO / Amor prohibido / Amor-odio / Completas
Popularitas:47.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Yazz García

Todo el mundo conoce a Henrry Montenegro.
Heredero del conglomerado empresarial más poderoso del planeta. Soltero más codiciado del mundo. Escándalo favorito de la prensa. Dolor de cabeza permanente de su padre, Augusto Montenegro, el hombre que construyó un imperio valorado en miles de millones de dólares.
En el Holding Montenegro, el dinero y el estatus lo controlan todo... excepto a él. Henrry es guapo, irreverente y magnético; el hijo mayor del implacable magnate parece tener como única misión en la vida arrastrar el prestigioso apellido familiar por las portadas de los tabloides y sabotear la perfecta e intachable imagen corporativa de su dinastía. Para el mundo, Henrry es solo un fiestero inmaduro y cínico que se niega a crecer. Para su padre, es una constante decepción que debe ser alineada a la fuerza.

NovelToon tiene autorización de Yazz García para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 10

...AITANA...

Un dolor sordo justo detrás de los ojos me recordó, a las siete de la mañana, que ya no tenía veinte años para irme de fiesta y pretender que el sábado era un día normal. Me miré en el espejo del baño mientras me amarraba el cabello en una coleta alta, impecable, tratando de disimular las escasas cuatro horas de sueño con una buena dosis de corrector de ojeras.

La noche había terminado de una forma idílica para María, quien ahora era oficialmente la novia de Carlos, pero para mí había sido un detonante.

Ver a Henrry en ese club privado, moviendo los hilos de su entorno con tanta facilidad, solo me había confirmado una cosa: no podía confiar en él.

El tipo estaba desquiciado, manejaba unos niveles de posesión y control alarmantes, y yo no iba a poner las manos en el fuego por una persona como él.

A las ocho en punto de la mañana, la camioneta blindada me dejó en la entrada principal de la mansión.

Mientras caminaba por los pasillos de mármol, mi mente ya estaba decidida. Ayer en el pasillo me había dejado llevar por el pánico de Henrry, pero con la mente fría, en mi casa, analicé las cosas.

¿Ocultarle información al hombre que me firmó el cheque?

Ni loca.

Si Augusto Montenegro se enteraba por otra vía de lo que hacía Mía —y con la seguridad que manejaba, lo haría tarde o temprano—, la primera cabeza en rodar sería la mía por incompetente y cómplice. Yo no iba a sacrificar mi trabajo, mi reputación ni el futuro de mi familia por guardarle un secreto al hijo consentido del holding.

En lugar de ir a la biblioteca, desvié mi camino directo hacia el ala oeste de la mansión, donde se encontraba el despacho privado del Presidente.

Tenía otra fotografía bien guardada en mi portafolios. Le diría la verdad a Augusto Montenegro, le entregaría las pruebas y que ellos resolvieran sus dinámicas familiares como quisieran.

Mi responsabilidad ética y laboral terminaba ahí.

Al llegar a las enormes puertas dobles de madera noble, el asistente del Presidente me miró con sorpresa.

—Buenos días. Necesito ver al señor Augusto Montenegro de inmediato —dije, manteniendo la voz firme y profesional—. Es un asunto urgente de alta prioridad sobre la seguridad de Mía.

El asistente revisó su pantalla, visiblemente incómodo.

—Señorita Vega, lo lamento, pero el Presidente no se encuentra en la propiedad en este momento. Salió muy temprano a una reunión de emergencia con la junta directiva en las oficinas centrales del holding.

Fruncí el ceño, sintiendo una punzada de frustración.

—¿Y el Director Henrry o Mía? —inquirí.

El hombre bajó la voz, mirando de reojo el pasillo vacío.

—Tampoco están, señorita. El Director Henrry ordenó preparar tres camionetas blindadas y al equipo de seguridad principal a las seis de la mañana. Salió con la niña Mía. Por lo que escuché del jefe de escoltas, iban rumbo a la zona norte, hacia los suburbios residenciales.

Un frío súbito me recorrió la espalda.

A las seis de la mañana.

Los suburbios.

La maquinaria de Henrry se había activado antes de que yo pudiera dar mi primer paso.

Henrry no se había arriesgado a que su padre de enterara; se había llevado a la niña directo a la casa del muchacho para arrancar el problema de raíz con la fuerza bruta de su estatus.

Regresé a la biblioteca sintiendo una furia hirviente mezclada con una impotencia terrible.

Dejé caer mi portafolios sobre la mesa de roble y caminé de un lado a otro frente a los estantes de caoba, apretando los puños.

Ese maldito egocéntrico se me había adelantado.

Me imagino, había ido a aplastar a un chico de catorce años y a su familia de clase media solo para demostrar que él tenía el control de la situación.

Horas después La puerta de la biblioteca se abrió, pero no fue Henrry quien cruzó el umbral.

Augusto Montenegro entró con su habitual elegancia implacable. Llevaba un traje oscuro impecable, el cabello perfectamente peinado hacia atrás y esa mirada gélida que hacía temblar a los ejecutivos del holding.

Se detuvo en seco al verme sentada allí sola, y sus cejas se juntaron en una línea dura. Miró el reloj de oro en su muñeca y luego me barrió con la mirada.

—Señorita Vega —dijo curioso—. ¿Qué hace usted aquí sentada? ¿Por qué no está en la sesión con mi hija? Se supone que su horario de los sábados empezaba hace más de una hora. No pago una exclusividad para que la biblioteca esté vacía.

Me puse de pie de inmediato. El corazón me dio un vuelco, pero la adrenalina apagó cualquier rastro de cansancio.

Era mi oportunidad.

El destino me estaba poniendo al Presidente enfrente antes de que el desquiciado de Henrry regresara de los suburbios haciendo una locura de la que no hubiera vuelta atrás.

—Señor Montenegro, precisamente estaba esperándolo a usted —respondí, manteniendo la voz firme, profesional y directa. Caminé hacia mi portafolios y saqué la copia de la fotografía—. Mía no está en la mansión porque su hermano, el Director Henrry, se la llevó a las seis de la mañana con todo el cuerpo de seguridad. Y creo que es imperativo que usted sepa exactamente el porqué antes de que la situación empeore.

Augusto dio un paso al frente, la curiosidad y la desconfianza grabadas en el rostro.

Le extendí la imagen.

El Presidente la tomó y sus ojos recorrieron la escena de Mía besándose con el chico contra la reja de los suburbios. Por un milisegundo, la mandíbula de Augusto se tensó tanto que creí que los dientes se le romperían, pero recuperó su máscara de piedra de inmediato.

—¿De dónde sacó esto? —preguntó, con un tono peligrosamente bajo.

—Mía se ha estado escapando sola de la academia, burlando la seguridad del holding para ir a un barrio de estrato medio a verse con este muchacho, un estudiante becado llamado Mateo —le solté toda la verdad, sin anestesia, mirándolo directamente a los ojos—. Ayer por la tarde descubrí la situación. Henrry interceptó la información en el pasillo y me pidió que guardara silencio, asegurando que él lo manejaría. Pero esta mañana me entero de que se llevó a la niña hacia los suburbios a primera hora, usando el cuerpo de seguridad principal.

Augusto apretó la fotografía en su puño, arrugando el papel fotográfico con una fuerza descomunal.

—Henrry pretendía manejar esto a mis espaldas... —murmuró Augusto, más para sí mismo que para mí, y sus ojos se encendieron con furia, la de un hombre que no toleraba que nadie, ni siquiera su propio hijo, tomara decisiones de esa magnitud sin su consentimiento.

—No confío en los métodos del Director Henrry, señor Montenegro, y no iba a poner en riesgo mi contrato ni la seguridad de Mía ocultándole esto —añadí, blindando mi postura—. Henrry está actuando por impulso y de manera imprudente. Fue a buscar a ese chico a su propia casa. Si la prensa o alguien más nota el despliegue de camionetas blindadas de los Montenegro en un barrio de clase media, el escándalo va a ser imparable.

Augusto dejó caer la foto arrugada sobre la mesa de roble. Se giró hacia la puerta, sacando su teléfono celular del bolsillo del saco con una lentitud que daba pánico.

—Hizo lo correcto, señorita Vega. Usted entiende perfectamente lo que significa la lealtad a este holding —dijo, sin mirarme, mientras marcaba un número—. Quédese aquí. Esto se termina hoy.

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Asle Chiquinquirá Urdaneta Morillo
Que hermoso chico es Camilo!!!!
😍😍😍
Rocio Raymundo
me dejaste con el corazón triste Pero una primera parte de tu novela que me fascino de principio a fin a seguir con la 2 temporada haber que pasa con Aitana por qué se sabrá de ella verdad de Maa y Henry y Camilo , muchos éxitos escritora
Rocio Raymundo
en esta parte Aitana tiene razón que puede hacer si ese hijo es tu yo Henry la estás arrastrando a tu mundo de problemas 😢😢😢😢😢😢😢😭😭😭😭que triste realmente que tristeza 😢😢😢😢 por ambos hay amor si Pero también hay muchos problemas en la vida de Henry 😢😢😢😢😢😢😢 será realmente su madre ya lo estoy dudando no creo que sea su madre
Rocio Raymundo
está 🐍🐍🐍 víboras llegan a destruir Henry Aitana 😢😢😢😢😢
Rocio Raymundo
que horror 😱😱😱 por eso Aitana suelta a Henry por el bebé que dise esperar la zorra de norma 😢😢😢😢😢😢😢 espero ADN
Rocio Raymundo
será su madre realmente el hecho que se parezca en algo no quiere decir que sea su madre puede ser la tía o la prima de su verdadera mamá de Henry quien sabe por qué una madre ama no lastima como lo está haciendo ella aquí no hay amor de madre 😢😢😢😢😢😢😢 no lo hay
Rocio Raymundo
aquí la zorra de norma que horror una 🐍 y una zorra
Rocio Raymundo
tienes que entender Henry que asimilar todo lo que siente Mia no es fácil saber que realmente eres su padre y no su hermanos 😢😢😢😢😢😢 aquí están sufriendo todos y como esa abuela no siente amor por su nieta por qué lo es 😢😢😢😢😢😢😢😢😢😢😢
Rocio Raymundo
es su abuela en verdad está mujer de Mia tanta maldad por qué decirle justo a hora que Henry es su papá , te dijimos que hablaras y mira tu mamá la víbora 🐍 ya se lo dijo por teléfono hay que horror 😱😱 que mala abuela muy mala 😢😢😢😢😢
Rocio Raymundo
Henry dile la verdad a Mia está pasando el tiempo y tu no hablas la puedes perder si sigues así la verdad saldrá a la luz y que aras
Rocio Raymundo
Henry dile la verdad a Mia está pasando el tiempo y tu no hablas la puedes perder si sigues así la verdad saldrá a la luz y que aras
Rocio Raymundo
asen una buena pareja Aitana con Henry
Rocio Raymundo
cómo dijo Mía Camilo es un principe muy respetuoso
Rocio Raymundo
que pasará entonces en la segunda temporada solo espero saber de ti también en la segunda temporada espero de corazón que su amor no solo quede hay 😢😢😢
Rocio Raymundo
así está tu vida Henry 😢😢😢😢😢 y Meda pena de verdad tienes que tomar control si eres tan bueno en el trabajo aparte de trabajar para ti familia deberías haber creado algo propio también para que tú papá siempre no te esté presionando de quitarte todo siempre si no haces lo que ellos quieren
Rocio Raymundo
Henry tienes mucha carga en ti es como si tú vida no te pertenece si no a tus papás te tienen a tado sobre tu hija Pero ya está grande dentro de todo mía para que entienda todo y puedas tu Henry tomar decisión de tu propia vida , no arrastres a Aitana en ese proceso 😢😢😢😢😢
Rocio Raymundo
Henry actúa como un adolescente
Rocio Raymundo
era un adolescente cuando fue padre de mia
Rocio Raymundo
vivan su verano de amor así lo puse yo no sé si se quedarán juntos por lo que se hay una segunda temporada y ella ya se va 😢😢😢😢😢😢 el por qué todavía no lo se Pero me lo imagino con esa familia que se carga Henry veremos que pasa 😢😢😢😢😢😢😢 al futuro con ellos
Rocio Raymundo
no sé por qué siento que si los separaran 😢😢😢y medio tristeza por ambos
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