Gian Bianchi no podía aceptar que en realidad era el protagonista de una novela. Asustado del Alfa que terminaría destrozando sus sueños y reduciendo a vivir su vida en una prisión de oro, no duda en aceptar una oportunidad de trabajo en el extranjero y junto con su pequeña hermana va en busca de un mejor futuro. Pero jamás imaginó que apenas llegar a ese nuevo país su mirada se cruzaría con un par de ojos heterocromáticos, y solo un instante bastó para que el descontrol se apoderara de su mente y su cuerpo.
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Capitulo 20
— Hijo toma asiento — Ana, al ver que Zian ignoraba por completo a Alessia y tenía los ojos pegados al Omega de cabello rosa, frunció el ceño con disgusto no disimulado. Era la primera vez que veía a Zian sin poder apartar la vista de un Omega.
Eso sería maravilloso si no se tratara de un simple modelo.
Ana tomó del brazo a Zian y lo dirigió hacia la silla que estaba justo al lado de Alessia. Estaba segura de que si Zian pasaba más tiempo con la Omega podía sentirse atraído por ella.
— Mamá me parece que ese lugar está muy apretado, y no podré moverme con libertad — dijo, y antes de que Ana dijese cualquier cosa tomó una silla de otra mesa y se sentó justo al lado del Gian.
La excusa era completamente absurda, puesto que el espacio que había entre cada silla era el adecuado, Pero no le interesó en lo más mínimo, mientras pudiese estar cerca de Gian podía inventarse excusas mucho más ridículas que esa.
Ana estuvo a punto de objetar luego de ver cómo Zian se sentaba al lado de Gian, Pero de pronto la voz del mesero la distrajo.
— Distinguidos comensales, ¿ya escogieron que desean comer? —
— por supuesto, yo quiero su famosa lasaña, ¿qué quieres ordenar tu Gian? — preguntó Ciel intentando que la situación se mantuviese controlada.
— También quiero lasaña — Contestó Gian distraídamente, mirando fijamente la copa de vino que había frente a él como si fuera lo más interesante de ese lugar, no se atrevía a mirar hacia donde estaba Zian, pues sentía que su corazón, ya desenfrenado por tenerlo tan cerca, enloqueciera aún más.
— yo quiero el Tournedo Rossini — Dijo Zian al mesero. A pesar de que quería seguir viendo a Gian, ya se había dado de cuenta de que su madre no paraba de observarlo, se dijo a sí mismo que lo mejor era que está todavía no supiera sus intenciones con Gian, sabía que ella seria capaz de todo con tal de separarlos, y aunque el tenía el poder de evitarlo, la verdad es que no quería que el tener a una suegra problemática como su madre asustara a Gian y este no le diera ni la mas mínima oportunidad de acercarse a él.
Ana y Alessia también hicieron sus pedidos, el mesero los anotó todos y dijo que en breve les llevaría sus platillos.
De pronto un silencio incómodo se apoderó de la mesa.
— Entonces dime Alessia querida, ¿qué estudias? — dijo de repente Ana tratando de comenzar una conversación.
— Estudio diseño, en la mejor universidad de mi país — dijo ella con voz suave y dulce, Pero se notaba a leguas la arrogancia y el orgullo en sus palabras.
— maravilloso, estoy segura de que el Alfa que se case contigo será completamente afortunado. Eso es lo que tienen que hacer los jóvenes Omegas de hoy en día, no trabajar en trabajos que pone en duda su integridad — Dijo Ana, parecía un comentario casual, Pero en el momento en que dijo lo último su mirada calló en Gian.
La verdad era que, el hecho de que Gian no parecía prestarle atención a su hijo a pesar de que estaba sentado justo al lado del Omega, ya la hacía sentir satisfecha. Pero no estaba demás recordarle sutilmente, que simplemente él no era lo suficientemente bueno. Si bien había muchos modelos famosos, ella consideraba que solo los modelos que venían de familias respetadas eran los únicos dignos, Pero esos pequeños modelos sin ningún respaldo poderoso, lo más probable es que terminarían vendiendo sus cuerpos a patrocinadores con tal de ascender a la fama. Para Ana, Gian entraba en esa categoría.
Gian se tensó al escuchar el comentario de la Omega. Sabía que estaba dirigido hacia él, y eso lo hacía sentir bastante molesto, aunque en su rostro no se mostrara la más mínima expresión.
— Creo que ahí difiero con usted señora Ana, muchos Omegas jóvenes buscan trabajo porque quieren salir adelante, e incluso así, estudiando y con familia a la que mantener logran alcanzar el éxito. En esta sociedad tan difícil en la que los Alfas son los que dominan la mayoría de los campos laborales y los Omegas por lo general son menospreciados, aquellos que son capaces de entrar en el mundo laboral a una edad temprana sin apoyo, son los Omegas más fuertes y valientes — dijo Ciel mientras la observaba con una pequeña sonrisa. Estaba empezando a arrepentirse de haber traído a Gian a este lugar, quería darle al chico un momento agradable y terminó en un almuerzo donde recibía comentarios pasivo-agrecivo. Ciel le Lanzó una mirada de flojera a Zian.
— es cierto mamá, Omegas como tú y la señorita Alessia, nacieron en familias adineradas, que les otorga el privilegio de vivir sin preocupaciones económicas, por lo que nunca tendrán la necesidad de trabajar a diferencia de otros, pero eso no significa que sean superiores, solo que tuvieron suerte — Zian de verdad se estaba empezando a irritar con la aptitud de su madre. Y más aún cuando notó que Gian veía con ojos brillantes a Ciel después de lo que éste le había contestado a su madre, ¡quería que lo mirara de esa forma a él! Pero al final quien se terminó ganado la admiración del Omega fue Ciel. Zian no pudo evitar ver a Ciel con resentimiento, definitivamente no le volvería a pedir ayuda.
— solo era un simple comentario, no tienen que esperarse tanto chicos — Ana tenía una sonrisa fingida en el rostro intentado con todas su fuerzas mantener la compostura. Escuchar a su hijo decir que ella solo habia tenido “suerte“ de haber nacido en una familia rica, la hizo sentir humillada.
Gian no hablo en ningún momento, la verdad no tenía energía para discutir con una persona que se creía superior solo por tener dinero. Pero se sintió bastante cálido y emocionado al escuchar las palabras de Ciel, hasta el punto de verlo como si fuera su ídolo.
todavía no habían traído la comida, por lo que decidió ir al baño. Luego de dirigirse allí y estar como cuatro minutos dentro del baño, al salir se encontró a Zian a unos metros de distancia de la puerta del baño.
pobre zian😂😂😂😂