Ignorada por años , viví en la sombra de mi hermana mayor desde que tengo memoria, solamente porque creían que ella sería la luna de la Manada.
NovelToon tiene autorización de Andreiina para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
19
La mañana en la metrópoli británica avanzaba bajo un cielo plomizo y una fina llovizna que parecía congelar el aire. Sin embargo, en el interior del imponente edificio corporativo de Vane & Vanguard —la firma de arquitectura e interiorismo más exclusiva y avanzada del país—, el ambiente era de una eficiencia milimétrica. Los empleados caminaban con carpetas bajo el brazo, y los ascensores de cristal subían y bajaban transportando a la élite del diseño urbano.
Las puertas automáticas de la entrada principal se abrieron con un susurro, y Kaelen hizo su ingreso.
El Rey Alfa caminaba con una presencia imponente y avasalladora. Cada uno de sus pasos sobre el suelo de mármol pulido resonaba con un ritmo pesado y deliberado, desprendiendo una aura de superioridad, tenacidad y fuerza bruta que hacía que los recepcionistas y ejecutivos que se cruzaban en su camino bajaran la vista de inmediato, intimidados por el peso de su jerarquía milenaria. Una magia oscura y sutil parecía ondular alrededor de su figura, un magnetismo letal que delataba al depredador absoluto que gobernaba las Tierras del Norte. Sin detenerse a saludar a nadie, con la mandíbula tensa y la mirada fija al frente, Kaelen cruzó el vestíbulo en un paso en presa y se adentró directamente en el ascensor privado que lo llevaría sin escalas hasta su piso ejecutivo.
Minutos antes, en las afueras del campus universitario, Valerie había experimentado un amanecer completamente inusual.
Tras despertar con una energía desbordante, decidió salir a trotar por los senderos boscosos antes de su entrevista de trabajo. Fue en ese momento, mientras corría entre los árboles húmedos de la madrugada, cuando descubrió una nueva y asombrosa faceta de su naturaleza. Al presionar sus piernas contra el suelo, una fuerza descomunal la impulsó con una ligereza inverosímil. No era una carrera normal; su cuerpo se desplazaba como una exhalación, surcando el aire a una velocidad vertiginosa que superaba con creces los límites de cualquier cambiaformas común. Su loba interior le confirmó, con un destello de orgullo en su mente, que poseían una velocidad sobrenatural capaz de igualar, y quizás superar, la de los alfas más experimentados del mundo, incluido el mismísimo rey de las Tierras del Norte. Con esa nueva revelación guardada celosamente bajo llave, se había cambiado de ropa y tomado el transporte hacia las oficinas de Vane & Vanguard.
Ahora, Valerie se encontraba sentada pacientemente en la elegante sala de espera del piso ejecutivo de la torre de cristal, vistiendo un traje sastre minimalista y sosteniendo su portafolio de proyectos entre las manos. Su loba interior reposaba tranquila en su mente, manteniendo activo el escudo hermético que bloqueaba por completo su rastro aromático. Para el mundo, ella seguía oliendo a absoluta nada.
El ascensor privado emitió un suave tono metálico y las puertas se abrieron de par en par.
Kaelen salió de la cabina con la misma zancada dominante con la que había entrado al edificio. Sin embargo, al cruzar el umbral del corredor que conducía a la sala de espera, su cuerpo se detuvo en seco.
Un latido sordo retumbó en su pecho. Sus fosas nasales se ensancharon involuntariamente de manera casi imperceptible. Una fracción de segundo, un destello fantasmal e imperceptible de energía pura —un eco tan sutil que rozaba la ilusión— rozó sus sentidos de Alfa supremo. Era una conexión extraña, un pinchazo en la nuca que hizo que su lobo interior se erizara y diera un respingo dentro de su conciencia, buscando desesperadamente el origen de aquella chispa.
Kaelen giró la cabeza con brusquedad hacia la sala de espera. Sus ojos dorados recorrieron el espacio con la velocidad de un rayo, buscando descifrar de dónde había provenido esa extraña sensación.
Sentada cerca del ventanal, Valerie sintió que un escalofrío helado le recorría la columna vertebral. Su loba se puso en alerta máxima, tensando cada músculo de su cuerpo humano con una precisión milimétrica, advirtiéndole del peligro colosal que acababa de entrar al piso. Con una concentración férrea, reforzó el sello de su aroma, asegurándose de que ni una sola partícula de su esencia delatara su presencia.
Kaelen entrecerró los ojos, intentando atrapar el rastro, pero el aire estaba completamente limpio. No había aroma. No había marcas. Solo el olor a café recién hecho y el perfume impersonal de la oficina corporativa. Frustrado por una intuición que no lograba materializarse en una prueba física, el Rey Alfa apretó los dientes y desvió la mirada, atribuyendo el estímulo a la fatiga acumulada de sus recientes búsquedas fallidas. Continuó caminando hacia su despacho privado con paso firme.
En cuanto la imponente figura del rey desapareció por el pasillo interior, Valerie exhaló un suspiro lento y silencioso, relajando los hombros. Había estado a centímetros de ser descubierta por el depredador más peligroso del continente, pero su camuflaje había resistido la prueba de fuego.
Instantes después, la asistente personal del CEO —una mujer pulcra de gafas finas y libreta en mano— se acercó al escritorio de la sala de espera y llamó a Valerie con una amable sonrisa profesional.
—¿Señorita Valerie Petrov? El director ejecutivo está listo para recibirla. Por favor, acompáñeme.
Valerie se puso de pie, alisó la falda de su traje con absoluta serenidad y ajustó la correa de su portafolio. Sabía perfectamente lo que se jugaba en esa habitación.
Al cruzar las puertas dobles de caoba del despacho principal, la asistente personal le indicó el asiento frente al enorme escritorio de diseño vanguardista y le dio una breve instrucción que hizo que el corazón de Valerie diera un vuelco momentáneo:
—El señor director evaluará personalmente su talento en esta entrevista final —le informó la asistente con una sonrisa cordial—. Como pasante recién ingresada a la carrera de arquitectura, si es seleccionada, él mismo se encargará de enseñarle todo desde cero en su empresa, supervisando de primera mano su desarrollo profesional.
Valerie asintió con la cabeza, manteniendo su fachada de absoluta compostura, mientras al otro lado del escritorio, de espaldas al ventanal que miraba hacia la lluvia de Londres, una alta y peligrosa figura comenzó a girar lentamente en su silla para recibirla.
como que su apellido es BETUCCI , si en el capítulo 8 en email que recibió de la universidad dice textualmente:
"Estimana Valerie Petrov"
🙄🙄🙄🤔🤔🤔
"LA VIDA TE DA SORPRESAS, SORPRESAS TE DA LA VIDA...AYYYY DIOS!"