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Venganza Imperdonable

Venganza Imperdonable

Status: En proceso
Genre:Venganza / Amor-odio / Secuestro y encarcelamiento
Popularitas:1.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Kiary Valverde

Carlos está decidido a cobrar venganza, sin importar que el corazón se le esté partiendo en dos.

Lucia, envuelta en una venganza sin retorno...

Las cenizas serán lo único que quede de aquella guerra.

NovelToon tiene autorización de Kiary Valverde para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

18

### Esteban Páez

Con el corazón latiéndome a mil por hora e impotente, vi alejarse nuevamente a la mujer que amo.

Siempre termino igual: con el alma en un hilo, de pie como un idiota, viéndola partir de mi lado en lugar de tener las agallas para ir tras ella.

Una sonrisa amarga y llena de tristeza se me dibujó en el rostro cuando la vi frenar el paso y regresar hacia mí, llenándome por un segundo efímero con la absurda esperanza de que se quedaría. Pero no.

—Lamento muchísimo la escena, de verdad lo siento... Fue un absoluto gusto conocerte, Esteban —alcanzó a decir en un murmullo antes de plantarme un beso suave y tibio en la mejilla.

No me dio tiempo ni de abrir la boca, ni de pronunciar las palabras que llevo atoradas en la garganta desde hace años. Se alejó a paso rápido y se marchó con ese imbécil.

—Hey, déjala ir... —me frenó mi hermano Enrique al ver que daba un paso impulsivo para alcanzarla—. Ese tipo se ve sumamente peligroso.

Me quedé clavado en mi lugar, sintiéndome patético y débil. Siempre débil ante ella.

—Es que ella...

Ni siquiera pude articular la frase que me quemaba el pecho.

—Me dijiste que perdió la memoria, ¿no? Es perfectamente normal que no sepa quién eres —insistió Enrique, tomándome del hombro—. Creo que va siendo hora de que la borres por completo de tu vida, Esteban. Ya pasaron tres años...

Tres años. Tres eternos años enamorado de ella en silencio; tres años desde el día en que le confesé lo que sentía y ella, con una frialdad y una crueldad absolutas, destruyó mis ilusiones.

—Pero esta vez es distinto... —protesté, sintiendo a flor de piel la calidez de las emociones que me había transmitido apenas unas horas atrás—. Te juro que esta vez es completamente diferente —me autoconvencí, aferrándome a la fe.

Esta Lucía no era la misma mujer distante e indiferente que me rechazó en el pasado. Esta Lucía era mil veces más dulce, tierna y accesible. Todavía existía una oportunidad real de que se enamorara de mí.

*Hace tres años...*

Lucía Pereyra siempre fue una mujer deslumbrante, de una belleza tan imponente que cualquier hombre desearía tenerla a su lado. Sin embargo, su carácter era helado, serio y distante; alejaba a todo el mundo con su simple presencia. Pero en mí... en mí provocaba una admiración desmedida. Me fascinaba precisamente que fuera inalcanzable.

Sus ojos nunca mentían. Cuando algo le gustaba, lo tomaba sin dudar. Por eso, cuando la besé por primera vez en aquel entonces, correspondió a mi boca haciéndome tocar el cielo, hasta que se apartó bruscamente y me miró con pesar.

*—Lo siento de verdad, Esteban, pero solo eres el prometido que mi padre me impuso. Yo ya tengo a alguien en mi vida y jamás podré corresponderte —dijo mirándome fijamente a los ojos, mientras me devolvía la caja con el anillo de compromiso y el ramo de flores.*

Nuestras familias habían pactado ese matrimonio por conveniencia. Lucía jamás me pareció un mal partido; desde que la vi rondar por los pasillos de la universidad me impactó, pero para ella yo no era más que un nombre en una lista. Jamás imaginé que la vida nos volvería a cruzar de esta manera.

Y menos en un momento en que todo en mi vida se estaba yendo a la mierda.

Ayer por la noche, cuando me regaló esa sonrisa tierna en la calle, creí al principio que se estaba burlando de mí o que jugaba un papel. Pero minutos después de llegar al club, cuando me alejé un instante de la zona para cambiarme, dos tipos de aspecto sombrío me abordaron por la espalda y me acorralaron contra la pared.

*—Mi jefe te manda a decir que la cuides. Si le llega a pasar el más mínimo rasguño, te las verás directamente con él —soltó uno de ellos, acorralándome con pesadez.*

*—¿Quiénes son ustedes? —pregunté tratando de ocultar el nerviosismo.*

*—Dinos si la conoces de algo —exigió el otro, deslizando la mano hacia el chaleco para dejar a la vista un arma de fuego.*

*—No. No tengo idea de quién es —mentí para protegerme.*

*—Bien. Mira, la chica perdió la memoria en un accidente, así que no conoce esta ciudad. Te sugerimos que no intentes pasarte de listo con ella, o nuestro patrón te partirá en dos.*

Al principio no entendí absolutamente nada, pero conforme avanzó la noche comprobé que ella no era la Lucía fría, calculadora y ermitaña que recordaba. Esta versión sabía divertirse, reírse de tonterías y disfrutar del momento. Y eso me enamoró aún más.

Por eso volvimos a salir hoy, nos buscamos, y durante horas sentí una conexión pura y real entre los dos... hasta que la besé.

Volver a sentir la suavidad de sus labios sobre los míos no tuvo nada de la frialdad del pasado. Esta vez fue una entrega delicada, especial y apasionada. Sé que fue así; sé con certeza que ella se entregó de verdad en ese beso.

No me estoy haciendo falsas ilusiones. Lucía sintió algo por mí. No por nada sonreía a mi lado con tanta soltura y alegría. Se sentía en paz conmigo, y estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario para recuperarla.

Mi corazón pedía a gritos volver a entrelazar mis dedos con los suyos, recorrer las calles de su mano y contemplar esa sonrisa iluminándole el rostro. Necesitaba...

Una lágrima solitaria se me escapó al verla salir del vestíbulo del hotel a la mañana siguiente, tomada de la mano de su supuesto amigo. Lo miró a los ojos con devoción y le plantó un beso cálido en los labios antes de subir al auto.

El corazón se me partió en mil pedazos. Un dolor físico e insoportable me hizo dar un paso atrás.

Me oculté detrás de un vehículo estacionado únicamente para alcanzar a verla una última vez antes de que el automóvil se perdiera en el tráfico.

El sujeto que la acompañaba dirigió la mirada hacia mi escondite y me dedicó una sonrisa cargada de malicia y victoria. Sentí una ráfaga de rabia pura recorriéndome las venas, pero me vi de manos atadas; jamás me atrevería a tomar por la fuerza lo que no me pertenece, y ella acababa de dejar en claro a quién elegía.

Sin embargo, hay algo en todo esto que no me cuadra. Ese tipo no es solo su amigo. Un simple amigo no paga una suma millonaria ni envía hombres armados para amenazar a otros con tal de que no la toquen.

Por su propio bien, voy a investigar a fondo el pasado de ese sujeto y le haré saber a Lucía toda la verdad. Aunque egoístamente le vaya a doler, no puede seguir viviendo una farsa armada por ese manipulador... incluso si en el fondo sé que lo hago impulsado por el deseo desesperado de que se quede conmigo y no con él.

1
neumidia ruiz
preguntas la dejara libre?, lo perdonara Lucía ?
neumidia ruiz
ay noooo
Betty Saavedra Alvarado
Kiary termino la primera temporada pronto volverás con segunda saga Lucia Esteban te rescatara
neumidia ruiz
al leer esto capítulos pienso que a Carlos lo engaño el tío por algún interés y le vendió una mentira que a él le convenia, y Carlos va a pagar con llanto y dolor y lo más triste al volverle la memoria la perdió para siempre
Betty Saavedra Alvarado
Kiary gracias por tu historia
Betty Saavedra Alvarado
Carlos ya la perdiste
Betty Saavedra Alvarado
Lucia ya sabes toda la verdad Carlos está arrepentido es tarde
Betty Saavedra Alvarado
Lucia te va a tener miedo Carlos
Betty Saavedra Alvarado
Carlos está loco y celoso
Betty Saavedra Alvarado
Carlos y tu están envueltos en mentiras
Betty Saavedra Alvarado
Que pasará ahora
Betty Saavedra Alvarado
Me gustó el capitulo
Betty Saavedra Alvarado
Kiary me gusta la historia
Betty Saavedra Alvarado
Me gustó el capitulo
Betty Saavedra Alvarado
Lucia poco a poco los recuerdos volverán Esteban parece un buen hombre Carlos ojalá se ponga un poquito celoso
Betty Saavedra Alvarado
Lucia relajate vive tu vida Carlos es un amargado
Betty Saavedra Alvarado
Carlos tiene una roca de corazón ni un tantito se puso celoso Lucia como.lo conquistaras
Betty Saavedra Alvarado
Competencia a la vista Lucia se divierte Carlos es un amargado
Betty Saavedra Alvarado
Lucia mucho cuidado te puedes caer
Betty Saavedra Alvarado
Un capítulo triste el papá de Lucia de quitó la vida la venganza termino o sigue
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