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La Princesa Que Regresó Para Convertirse En Emperatriz

La Princesa Que Regresó Para Convertirse En Emperatriz

Status: En proceso
Genre:Reencarnación / Mundo mágico / Venganza
Popularitas:2.6k
Nilai: 5
nombre de autor: nuestros sueños

Aurelia Rose Everhart lo tenía todo: sangre imperial, belleza y un futuro prometedor. Sin embargo, detrás de las paredes del palacio se escondían conspiraciones, traiciones y personas que deseaban verla desaparecer.
A los diecinueve años, Aurelia es acusada de traición y condenada a muerte. Pero cuando abre los ojos después de morir, descubre que ha regresado al pasado, al momento en que tenía apenas ocho años.
Con todos los recuerdos de su primera vida intactos, Aurelia decide que esta vez no será una princesa manipulada por los demás.
Esta vez cambiará su destino.
Aprenderá magia, construirá alianzas, descubrirá los secretos de su familia y se enfrentará a aquellos que algún día la traicionarán.
Porque Aurelia ya no quiere simplemente sobrevivir.
Quiere convertirse en la mujer que gobierne el Imperio de Elarion.
Pero cambiar el destino tiene un precio...
Y quizá, entre conspiraciones, magia y una peligrosa historia de amor, Aurelia descubra que su primera vida escondía secretos mucho

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Capítulo 22 — La verdad de la primera vida

Aurelia, Kael y Adrian entraron en el corazón de Elara.

En cuanto atravesaron la superficie de cristal, todo desapareció.

No había suelo.

No había cielo.

Solo una inmensa oscuridad llena de pequeñas estrellas.

Aurelia miró alrededor.

—¿Dónde estamos?

—No lo sé —respondió Adrian.

Kael observó las estrellas.

—Parece que estamos dentro de un recuerdo.

Una luz apareció frente a ellos.

Aurelia reconoció inmediatamente aquel lugar.

El Palacio Imperial.

Pero era diferente.

Más antiguo.

Más luminoso.

Y mucho antes de que Seraphine hubiera llegado al poder.

—Es el pasado —susurró Aurelia.

Una figura apareció en el centro de la sala.

Era Elara.

Pero esta vez parecía mucho más joven.

Aurelia se acercó.

—¿Podemos hablar con ella?

La figura no respondió.

Era solamente un recuerdo.

Elara estaba conversando con dos hombres.

Uno tenía cabello dorado.

El otro tenía cabello negro y ojos rojos.

Aurelia reconoció al antepasado de Kael.

—Son los primeros herederos.

Elara sostenía una pequeña esfera de luz.

—El imperio no puede depender de una sola persona —decía.

El hombre de cabello dorado asintió.

—Entonces dividiremos la magia.

El hombre de cabello negro añadió:

—Y cada generación protegerá una parte.

Elara sonrió.

—Hasta que llegue la persona capaz de unirlas nuevamente.

Aurelia sintió un escalofrío.

—Esa persona soy yo.

El recuerdo cambió.

Ahora Elara estaba frente a un grupo de nobles.

—No permitiré que utilicen la magia para conquistar otros reinos.

Uno de los nobles dio un paso adelante.

—Entonces debemos reemplazarte.

Elara lo miró.

—¿Quién eres?

El hombre sonrió.

—Alguien que lleva mucho tiempo esperando.

Aurelia se quedó inmóvil.

El hombre se quitó la capucha.

Era idéntico a Lucan.

—No puede ser...

Kael lo miró.

—Es su antepasado.

Adrian negó.

—No.

Señaló al hombre.

—Miren su mano.

Una marca oscura apareció en su palma.

El símbolo del Eclipse.

Aurelia comprendió.

—La Orden existía desde entonces.

El recuerdo continuó.

El hombre atacó a Elara.

Pero los dos primeros herederos intervinieron.

La batalla fue breve.

El hombre escapó.

Sin embargo, antes de desaparecer, dejó una frase:

—Algún día, sus descendientes abrirán la puerta.

El recuerdo terminó.

Aurelia cerró los ojos.

—Entonces Lucan heredó la misión de su antepasado.

—Sí —respondió Kael.

Una nueva imagen apareció.

Esta vez Aurelia vio su primera vida.

Ella estaba en el palacio.

Tenía diecinueve años.

Era exactamente como lo recordaba.

Pero había algo diferente.

Alguien estaba entrando en su habitación.

Aurelia observó con atención.

Era Celestia.

Su hermana parecía desesperada.

—Aurelia, tienes que irte.

—¿Qué ocurre?

—Seraphine lo descubrió.

—¿Qué descubrió?

Celestia miró hacia la puerta.

—Que eres la verdadera heredera de Elara.

Aurelia de la visión se quedó sorprendida.

—¿Cómo lo sabes?

—Porque encontré los documentos de nuestro padre.

Aurelia sintió un escalofrío.

En su primera vida nunca había sabido aquello.

El recuerdo continuó.

Celestia tomó su mano.

—Tenemos que escapar.

Pero la puerta se abrió.

Seraphine entró acompañada de soldados.

—Llegas tarde.

Celestia se colocó delante de Aurelia.

—¡No la tocarás!

Seraphine respondió:

—No quiero hacerle daño.

Aurelia frunció el ceño.

—Entonces, ¿qué quieres?

Seraphine miró hacia la Corona Astral.

—Quiero despertar su poder.

Aurelia de la visión retrocedió.

—¿Para qué?

Seraphine respondió:

—Para abrir el Trono Celestial.

La imagen cambió.

Aurelia vio su propia ejecución.

Pero esta vez vio algo que nunca había recordado.

Justo cuando todo parecía perdido, Celestia había escapado.

Había tomado la Corona Astral.

Y había corrido hacia la antigua cámara.

—¡Celestia! —gritó Aurelia.

La visión mostró a su hermana colocando la Corona sobre el altar.

—Si no puedo salvarla ahora...

Celestia comenzó a llorar.

—Entonces salvaré su futuro.

La Corona brilló.

Una enorme cantidad de energía salió de ella.

Y el tiempo comenzó a retroceder.

Aurelia quedó completamente paralizada.

—Ella...

Kael comprendió.

—Celestia hizo que regresaras.

Adrian abrió los ojos.

—Tu hermana provocó tu segunda oportunidad.

Aurelia sintió lágrimas en sus ojos.

—Pero ella nunca me lo dijo.

Una última imagen apareció.

Celestia, en el presente, estaba frente al altar.

Pero no estaba sola.

Seraphine se encontraba detrás de ella.

Aurelia abrió los ojos.

—No...

La imagen desapareció.

Aurelia regresó al corazón de Elara.

—Tenemos que volver.

Kael asintió.

—¿Por Celestia?

—Sí.

Adrian miró alrededor.

—¿Cómo salimos?

Elara apareció frente a ellos.

Esta vez sí podía hablar.

—Antes de irte, debes saber algo.

Aurelia se acercó.

—¿Qué?

—Tu regreso no fue un accidente.

—Lo sé.

Elara negó.

—No entiendes.

Aurelia esperó.

—Yo no fui quien te devolvió al pasado.

Aurelia quedó inmóvil.

—¿Entonces quién?

Elara la miró con tristeza.

—Tú misma.

—¿Yo?

—En el momento de tu primera muerte, tu alma utilizó la última parte de la Magia Astral.

Aurelia sintió un escalofrío.

—Entonces...

—Tu deseo de cambiar el destino fue tan poderoso que creó un nuevo camino.

Aurelia recordó aquella noche.

Su miedo.

Su deseo de vivir.

Su promesa.

—No fue magia.

Elara sonrió.

—Fue tu voluntad.

Aurelia respiró profundamente.

—Entonces puedo cambiar el futuro.

—Sí.

—¿Incluso lo que está destinado a ocurrir?

—Especialmente eso.

Elara extendió la mano.

Una pequeña estrella apareció en la palma de Aurelia.

—Pero recuerda algo.

—¿Qué?

—El poder de una emperatriz no está en su corona.

La estrella entró en el pecho de Aurelia.

—Está en las decisiones que toma cuando nadie puede decidir por ella.

El corazón comenzó a desvanecerse.

Kael tomó la mano de Aurelia.

Adrian hizo lo mismo.

Los tres regresaron a Astria.

Aurelia abrió los ojos.

Elisara estaba frente a ella.

—¿Lo descubriste?

Aurelia asintió.

—Sí.

—¿Qué aprendiste?

Aurelia miró hacia el palacio.

—Que mi segunda vida no fue un regalo.

Su expresión se volvió decidida.

—Fue una oportunidad.

Kael sonrió.

—¿Y qué vas a hacer con ella?

Aurelia miró a sus amigos.

—Salvar a Celestia.

Después levantó la mirada hacia el cielo.

—Derrotar a Seraphine.

Y finalmente observó el trono imperial.

—Y convertirme en emperatriz.

Pero antes de que pudiera avanzar, una flecha negra cayó frente a ella.

Estaba atada a una pequeña carta.

Aurelia la recogió.

Solo había una frase escrita:

«Si quieres salvar a Celestia, ven sola al Palacio Imperial.»

Aurelia apretó la carta.

Kael la miró.

—No pensarás ir sola.

Aurelia negó.

—No.

Sonrió.

—Vamos juntos.

Y por primera vez, Aurelia dejó de luchar solamente por sobrevivir.

Ahora lucharía para recuperar a su familia y reclamar el trono que siempre había pertenecido a su sangre.

1
Jarol Nañez Quiñones
pero como puede ser descendiente directo de elara si ella murio hace 300 años?
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
La emperatriz es una serpiente, mala madre 😡
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Excelente inicio, la bruja de la hermana no sabe lo que le espera 🥰🥰
Lerida del carmen Ramos vielma
interesante, vamos bien, sigue así autos le felicito 🥰 ojalá y pueda actualizar pronto 🥰
Lerida del carmen Ramos vielma: autora
total 1 replies
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