NovelToon NovelToon
LA MUJER QUE ESCAPO DEL INFIERNO

LA MUJER QUE ESCAPO DEL INFIERNO

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Posesivo / Maltrato Emocional / Salvar al hijo enfermo / Completas
Popularitas:311.9k
Nilai: 5
nombre de autor: CINTHIA VANESSA BARROS

Todos creían que Cynthia tenía una vida perfecta.

Nadie veía los moretones escondidos bajo el maquillaje.

Nadie escuchaba los gritos detrás de las paredes de la mansión.

Durante cinco años soportó golpes, humillaciones y miedo por proteger a su hija. Pero cuando una tragedia destruye lo poco que quedaba de su mundo, comprende que solo tiene dos opciones: quedarse y morir... o escapar.

Lo que Cynthia no sabe es que el hombre al que dejó atrás nunca aceptará perderla.

Y hará cualquier cosa para recuperarla.

Una madre. Una hija. Una huida desesperada. Y una batalla por la libertad que apenas comienza.

NovelToon tiene autorización de CINTHIA VANESSA BARROS para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 18. Los exámenes

Ángel volvió cuando el sol ya entraba por las rendijas de la persiana.

Cynthia despertó con el ruido del portón y se encontró tirada en el piso, con tortícolis y la culpa pegada al pecho por haberse dormido. Se levantó de un salto a mirar a la niña. Valentina respiraba tranquila, todavía dormida, con la cara menos roja que en la madrugada.

—Me quedé dormida —dijo, abriéndole la puerta a Ángel, avergonzada—. Te juro que no quería.

—Llevas tres noches sin dormir. Era cuestión de tiempo. —Él entró con el kit portátil—. ¿Cómo amaneció?

—La fiebre bajó. Está descansando.

—Bien. Eso es bueno.

Cynthia lo notó distinto. Más callado, más metido en lo suyo. No la miraba a los ojos más de lo necesario, y eso, en un hombre que siempre la miraba de frente, le revolvió el estómago.

Ángel armó todo sobre la mesa de la cocina. Tubos, agujas, unas etiquetas, una caja con hielo.

Despertó a Valentina con cuidado.

—Campeona, ¿me ayudas con una cosa de doctor? Te voy a sacar un poquito de sangre para unos exámenes. Pincha un segundo y ya.

—¿Duele?

—Un pellizco. Apretás la mano de tu mamá y cuentas hasta tres.

Cynthia le dio la mano. La niña contó, hizo una mueca en el dos, y para el tres ya estaba hecho. Ángel llenó tres tubos, los etiquetó con un código en vez de un nombre, los guardó en la caja con hielo.

—Listo. Eres más valiente que la mayoría de mis pacientes grandes.

Valentina sonrió, pálida, y se dejó caer otra vez en la almohada.

Cynthia siguió a Ángel hasta la puerta mientras él recogía.

—¿Cuándo vas a saber algo?

—Hoy mismo. Lo proceso en mi clínica, con gente de confianza, sin que el nombre de Valentina aparezca en ningún sistema. —Cerró la caja—. En unas horas tengo los primeros resultados.

—¿Y qué estás buscando?

—Estoy descartando varias cosas. —Otra vez esa respuesta que no era respuesta—. En cuanto tenga algo en la mano, te llamo. No antes, Cynthia. No me hagas inventarte miedos.

Ella asintió, aunque por dentro quería sacudirlo hasta que le soltara lo que estaba pensando.

—Descansa tú también —dijo él, ya en el carro—. Yo te llamo.

Y se fue.

Cynthia se quedó en la puerta viéndolo irse, sin saber que esa madrugada había salido y entrado más de un secreto de esa casa. Ni Ángel, cargando la caja de hielo, sospechó que debajo de la almohada de Cynthia había un teléfono que esa noche había marcado un número prohibido.

En la clínica, Ángel no esperó a nadie.

Él mismo montó las muestras, él mismo corrió el hemograma, encerrado en el laboratorio con la puerta con seguro y la bata sin abotonar. No quería testigos. No quería que una sola enfermera viera ese código y empezara a hacer preguntas.

Mientras la máquina trabajaba, se quedó mirando la pantalla con los brazos cruzados y la mandíbula apretada. Ya lo sabía. Lo había sabido en la playa, cuando le vio los moratones que no sanaban. Lo había confirmado para sí mismo en la madrugada, al palparle los ganglios y verle las petequias en las piernas. Pero saberlo con la corazonada y saberlo con un número en la pantalla eran dos cosas distintas, y él llevaba toda la vida prefiriendo el número.

La máquina pitó.

Ángel se acercó. Leyó.

Glóbulos blancos por las nubes, plaquetas en el piso, hemoglobina hundida. Y en el frotis, cuando lo miró bajo el microscopio con sus propios ojos para no dejarle el veredicto a nadie más, ahí estaban. Células que no debían estar. Blastos invadiéndolo todo, comiéndose la médula de una niña de seis años.

No había duda. No había segunda lectura posible. No había virus, ni vitaminas, ni golpe en la playa.

Leucemia.

Ángel se quitó los guantes despacio y se sentó en el banco del laboratorio. Se pasó las dos manos por la cara. Había dado cientos de diagnósticos en su carrera, había aprendido a decirlos con la voz firme y los ojos secos. Pero esta vez le temblaron las manos, y no era por la niña solamente.

Era porque sabía lo que venía después.

Sabía que una leucemia así, agresiva, no se trataba en una casa escondida frente al mar. Necesitaba un hospital, quimioterapia, un equipo entero, y casi seguro, más adelante, un trasplante. Sabía que para salvar a esa niña, Cynthia iba a tener que salir de su escondite a la luz, donde el monstruo del que tanto le costó huir la estaba esperando.

Y sabía que él, con todo su apellido, su clínica y sus contactos, no tenía cómo evitarle eso.

Tomó el teléfono. Se quedó mirándolo un largo rato antes de marcar, buscando las palabras que no existían para decirle a una madre que el infierno del que escapó no era el peor que le tocaba.

Marcó.

—¿Cynthia? —Respiró—. Necesito que te sientes. Tengo los resultados.

1
Gloria...🇻🇪
Gracias, autora.. Extraordinaria historia, muy aleccionadora... Te auguro muchos éxitos y bendiciones 🌹🌹🌹🌹🌹
Gloria...🇻🇪
Claro que Alberto supo la verdad, se la dijo Ángel, con sadismo, además
Gloria...🇻🇪
No comparto esta actitud del Doctor Ángel; aunque Alberto se lo merezca, no debió decirle nada... Debió seguir siendo el Doctor noble, de buen corazón y que Alberto recibiera el castigo del karma
Gloria...🇻🇪
Daniela es la del bar
Gloria...🇻🇪
Daniela será víctima de Alberto?
Gloria...🇻🇪
Rehaz, de rehacer *
Gloria...🇻🇪
¿Cuál será el engaño de Cynthia?... ¿Acaso las muestras con las que la inseminaron, no son de Alberto sino de Ángel?
Gloria...🇻🇪
Cynthia es muy ridícula 😡
Ester Gonzáles Rodriges
Muy bonita y bien escrita la historia, gracias y bendiciones para usted
Gloria...🇻🇪
Cynthia como que es masoquista.... Alberto un sádico y ella masoquista 😡
Mercedez Peréz
como disebs mary y donde quedo la hija
Gloria...🇻🇪
Que sádico 😡😡
Gloria...🇻🇪
Ave María purísima; qué tipo tan psicópata 😡
Mercedez Peréz
primera equivocacion prender el cel con eso el la encuentra
Mercedez Peréz
no me acuerdo pero creo que ya la e leido pero ivual la seguire ya que su historia es muy buena 😭😭😭 muchas mujeres pasan por esto y aunque no lo crean tambien muchos hombres igual sucren lo mismo solo que eso no lo dan a conocer porque son hombres pero si no nos olvidemos que el.hombre es hombre asi qie ellos jamas ablarian excelente historia.seguimos
anbell
será que los bebés son del doctor???
Marshaan Sanchez
que hermosa,apasionante ,y dejas mucho aprendizaje más que recomendada y su escrictora con un talento arrollador mil gracias y está novela me tocó lo más profundo deo corazón y sentimiento
Lourdes Vázquez
excelente historia ESCRITORA CINTHIA VANESSA BARROS , gracias por compartirla, y como siempre siendo una gran ESCRITORA
Mirla Loyo
y nunca nos enteramos como procrearon a los niños 👀
Mirla Loyo
si Angel es millonario, porque no le compra una casa y no vivan ahí, dónde se supone vivió lo peor Cinthia?🤔
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play