Mi vida ya era un desastre antes de que él apareciera.
Estoy endeudada, vivo en un apartamento horrible y trabajo en una cafetería donde apenas sobrevivo y entonces llega mi nuevo vecino.
Alto, atractivo, arrogante… Y probablemente un asesino serial.
Todas las noches hace ruidos extraños, aparece cubierto de sangre y actúa como si quisiera matar a cualquiera que se acerque a mí.
Pero mientras más intento evitarlo, más comienzan a cambiar las cosas.
Sueños extraños.
Secretos ocultos.
Y una peligrosa verdad sobre mí que nunca debió despertar.
NovelToon tiene autorización de Gena Jim para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo:17
AMELIA:
Siento como mi cerebro hace cortocircuito... O sea... ¿Es virgen?
El gran temido y sexy Alfa de la manada Blackwood, el hombre que me besó como si quisiera devorarme viva hace unos minutos ¿Nunca ha estado con nadie?
Pestañeo repetidas veces mirando su perfil perfecto iluminado por las tenues luces del tablero e intento procesar la información, pero mi boca como siempre, decide actuar más rápido que mi prudencia.
—Es decir que.. ¿Eres virgen?
Pregunto sin un gramo de sutileza.
Al instante un sonido de ahogo se escucha desde el asiento trasero.
Logan se ha atragantado con su propia saliva y comienza a toser de manera exagerada, intentando contener una carcajada que amenaza con romper los vidrios del auto.
—¡Por la luna Amelia! Eres directa, me encanta.
Logra decir Logan entre tos y tos.
Asher frena el auto de golpe en medio de la carretera vacía, haciendo que mi cuerpo se vaya hacia adelante por la inercia antes de que el cinturón me regrese al asiento.
Se gira lentamente hacia mí y juro que el calor que emana de su cuerpo podría derretir un iceberg.
Sus ojos grises están fijos en los míos, cargados de una intensidad que me hace desear no haber abierto la boca.
—Logan, bájate del auto.
Ordena Asher con una voz tan baja y gélida que me da un escalofrío delicioso.
—Pero Alfa, estamos en medio de la autopista y...
—Abajo ahora.
Repite Asher sin apartar los ojos de mí.
Escucho la puerta trasera abrirse y a Logan salir murmurando algo sobre "lobos territoriales y su falta de humor", antes de cerrar y quedarse parado afuera bajo la suave llovizna.
Ahora estamos completamente solos en la cabina del auto, el silencio es sofocante y el aroma a bosque y hormonas masculinas se vuelve mil veces más denso.
Asher se inclina hacia mí acortando el espacio hasta que su rostro queda a escasos centímetros del mío y puedo ver el sutil movimiento de su manzana de Adán al tragar saliva.
—¿Te causa gracia, Amelia?
Pregunta con una voz ronca que me vibra directo en la pelvis.
—¿Te parece divertido que me haya guardado para mi hembra?
—Yo... Yo no me estoy burlando.
Consigo decir sintiendo que la valentía se me escapa por la ventana.
— Solo que... Me sorprende... Un hombre como tú... Ya sabes, fornido, guapo, con cara de que rompe corazones por deporte...
Una sonrisa lenta y sumamente peligrosa se dibuja en sus labios. Su mano derecha sube lentamente por mi muslo dejando un camino de fuego a través de mi pantalón, hasta detenerse justo en mi cintura, apretando con suavidad.
—He esperado mucho tiempo por la mujer que despierte a mi lobo, pequeña bruja.
Susurra inclinándose un poco más hasta que sus labios rozan mi mejilla.
—Y ahora que Arnor se ha encaprichado contigo no tengo ninguna intención de seguir esperando... Así que ten mucho cuidado con las preguntas que haces... Porque podrías terminar obteniendo las respuestas en mi cama esta misma noche.
Trago saliva con dificultad, sintiendo un torrente de calor recorrer mi cuerpo y el corazón me late a mil por hora y mis ojos caen inevitablemente en su boca húmeda.
—¿Eso... Eso es una promesa, lobito?
Me atrevo a provocarlo, mordiéndome el labio inferior.
Asher suelta un gruñido bajo, un sonido puramente animal que me hace temblar y sus ojos destellan en ese plata brillante de Arnor por un segundo.
—Es una advertencia, Amelia.
Se separa de golpe dejándome fría por la falta de su contacto, y presiona el claxon del auto dos veces para indicarle a Logan que puede subir.
Me doy la vuelta hacia la ventana rápidamente, intentando regular mi respiración... Definitivamente jugar con este lobo es como jugar con dinamita... Y yo ya tengo el fósforo encendido en la mano... Bueno el tiene el palo de fósforo y yo la caja... Hay no ¿Qué estoy pensando?