Mayra debe sacar a sus hermanas menores de la cárcel, ya que fueron emboscadas y caturadas por la policía aluego de que alguien las traicionó.
Las sicarias son llamadas "Hadas sangrientas" por la facilidad de escape y la escena terrorifica que dejan detrás. Al tener semejante reputación, se volvieron el interés de los oficiales policiales que apuuestan por sus cabezas, pero no todos son así.
El capitán solo quiere justicia para su ciudad, y aunque no le guste admitirlo, debe reconocer que las hermanas Dimou han logrado desaparecer escorias de la sociedad; esas que siempre salen libre de prisión gracias a sus contactos. Sin embargo, al hacerlo también cometen delitos y deben pagar la pena correspondiente a la gravedad.
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Oficiales corruptos
Mientras Ares y sus hijas comparten el almuerzo, y Mayra junto a Dorian están limpiando las cosas que utilizaron recientemente; un enemigo secreto está moviendo sus piezas para ganarle al capo de Grecia.
—Necesito un trabajo limpio— le dice a uno de sus matones— Mata al prisionero y dejen el mensaje de parte de Ares Dimou.
—Sí, señor.
La orden se cumple en las siguientes veinticuatro horas, donde el hombre que cayó en prisión junto a Selene y Alicia, aquel día de la emboscada por parte del capitán; es despiadadamente aniquilado por tres policías corruptos, ya que él todavía no había sido llevado a juicio y por ende no estaba compartiendo patio con otros prisioneros.
Aquel comprador, con el que Ares ha hecho demasiados negocios anteriormente, ahora se ha enterado de la supuesta traición, por lo que planea un gran golpe contra el capo.
El hacker recibe un mensaje encriptado de parte de uno de sus trabajadores dentro de la comisaría de la cual es capitán Dorian, donde le avisan del reciente fallecimiento y el mensaje dado.
El joven enseguida se lo comunica al capo y organizan la nueva seguridad, en la que las chicas deben mudarse a su mansión por las dudas de que el edificio no sea tan seguro.
—No lo es— asegura el hacker con obviedad, ya que Dorian las encontró con facilidad y estuvo vigilando varios días, aunque con el debido permiso del capo, sin que él supiera.
Selene y Alicia son cambiadas de hogar en la madrugada de ese mismo día y les comentan lo que ha pasado.
—Podríamos ir a su casa, hablar con él y demostrarle tu inocencia.— Dice Selene.
—Nunca he sido un santo y jamás creerá esas palabras—asegura Ares.
—Pero, papá...— Alicia es interrumpida por el capo.
—Si las dañan a alguna de ustedes tres, lo menos que quiero es escuchar la voz de su asesino.— avisa— Entiendo el dolor que debe sentir. Era su único hijo.
—Bien, no te escuchará a ti, pero sí a nosotras— asegura Selene.
—No, hija. No lo hará y las utilizará para vengarse.
Él está completamente negado a algún posible plan que relacione a sus hadas con ese señor, el cual obviamente ahora está demasiado inestable para entablar una posible conversación tranquila.
Jamás podrán hacerlo entrar en razón, según Ares.
Porque él no sería una persona cuerda si les hacen siquiera un mínimo rasguño a sus hijas.
—¿Deberíamos avisarle al capitán que en su comisaría hay corruptos?
—No, déjenlo con Mayra—pide el capo— Por ahora, lo necesitamos lejos para manejarnos como nosotros queramos.
—¿Qué hacemos, papá?— cuestiona Alicia
—Iremos primero por los policías involucrados para saber quién ordenó esa ejecución.
—Nos divertiremos— aplaude la menor con seriedad.
—Señor, ya tengo sus direcciones.— dice el hacker al llegar a la oficina de Ares. Donde entró sin pedir permiso, como siempre.
— Bien, mis hijas se encargarán— responde Ares.
Selene y Alicia asienten viendo al hombre que consideran de confianza.
— Sé las enviaré en un mensaje con sus datos correspondientes— avisa el hacker viendo a las mujeres.
Esos datos no solo llevarán el nombre de los policías, sino también sus edades, aptitud física y familiares dentro del hogar, sumado a si alguien más puede ser peligroso en los obvios encuentros que tendrán. Ejemplo: mascotas u otra persona que sepa defensa personal.
—Los quiero vivos— les recuerda Ares—Necesitamos sacarles información.
—Vivos, no completos— ríe Alicia pensando en que puede quitar un ojo o cortar algunos dedos.
—Que respiren y hablen, niñas— les recuerda Ares antes de que quieran cortarle la lengua a alguna de sus víctimas.
—Entendido.— asiente Selene.
A las dos horas de llegar a la mansión Dimou, ellas salen para capturar al primer oficial corrupto, por lo que el hacker les da unos auriculares para poder comunicarse.
Selene y Alicia, esta vez sin Mayra obviamente, hacen su trabajo, teniendo que luchar con un robusto oficial que vivía solo con un gato, el cual no actúo agresivamente con ellas, por el contrario, se pegó demasiado a la menor, por lo que habla por el auricular y le pide permiso a su padre para tener al pobre gatito que si no queda solo.
—¿Adoptarás al gato?— cuestiona Selene viendo que unos guardias de Ares suben al policía al auto de las mujeres, ya que para ellas era demasiado peso corporal "muerto" puesto que lo desmayaron.
—Claro que sí, pero como estaremos en la mansión de papá, debo pedir permiso— La menor asiente y suspira.
—¿Te gustó vivir con tus hermanas?— pregunta Selene en broma hacia la menor.
—Claro, es divertido usar la ropa de otras personas, es un buen préstamo y renuevo look.
—No cambia tanto. Todas usamos ropa negra y tacones rojos— le recuerda.
— Tú eres un poco más alegre que nosotras, además todas nos diferenciamos en el estilo. Mayra ama los jeans y ropa ajustada, tú los vestidos o algo más sensual y yo deportiva.
—Detallitos no tan obvios— Selene voltea los ojos y ríe, aunque sabe que la menor tiene razón.
—¿Vamos por el siguiente?— la invita Alicia.
—No pueden hacerlo— les avisa la voz en el auricular, siendo el hacker.
—¿Escuchaste algo, hermana?— bromea Selene sacándose el intercomunicador.
—Lamentamos las molestias, hacemos lo que queremos, por eso nadie quiere trabajar con nosotras. Un saludo cordial les envían dos de las presentes hadas sangrientas— dice Alicia riendo.
Ambas aplastan los auriculares y continúan su camino. Primero van hasta el portón de la mansión Dimou, tiran el cuerpo del oficial y se dirigen al segundo punto que han decidido en el camino.
Ares no está muy feliz con la idea de sus hijas, pero ya es inevitable y sabe que jamás podrá convencerlas porque ellas son así y no cambiarán solo por unas simples palabras.
El segundo oficial tiene familia, por lo que simplemente lo amenazan con lastimarlos, siendo arrodillados frente a él y apuntados con las armas de fuego de las hadas. Él se entrega, ya que tiene un hijo recién nacido y quiere cuidarlo.
Recibe un golpe en la cabeza por parte de Alicia y lo suben al auto para llevarlo a la mansión, dónde serán torturados si no dan la información necesaria.
Y luego, las chicas, van por el tercer involucrado, siendo realmente una mujer, hermana de la policía que mató Mayra, aquella enamorada de Dorian.
La también oficial policial está a cargo de los cuidados de sus padres, los cuales ya son demasiado mayores.
Ella junto a la difunta vivían juntas y compartían los gastos, por lo que aceptó el trabajo de matar al prisionero porque anteriormente se metió en los archivos de la policía y supo que las fugitivas, Selene y Alicia, son hijas de Ares. El capo que se meterá en problemas por asesinar al hijo de su socio.
Información que también se le mencionó a ella directamente, ya que el enemigo secreto se enteró del juego de las hadas, por lo que sospechaba que tendría ganas de vengarse, creando un escenario falso para que entre los mafiosos se arme la guerra.
seguiré leyendo la próxima
Alexander creo será el protagonista para Selene porque ya se sabe que Boris es un hombre malo y no la ama
hasta ahora que empezó la historia 🙄