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Selena Y El Don De Las Tinieblas

Selena Y El Don De Las Tinieblas

Status: Terminada
Genre:Romance / CEO / Matrimonio contratado / Mujer poderosa / Completas
Popularitas:2.1M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Edna Garcia

Traicionada por su propia hermana y sacrificada como moneda de cambio por su familia, Selena Sanches vio cómo sus sueños de amor se derrumbaban cuando Ingrid falsificó sus exámenes prenupciales.
Considerada “estéril”, Selena fue descartada por Cássio Álvarez, el hombre que juró amarla y con quien iba a casarse… pero él decidió casarse con Ingrid sin dudarlo.

Humillada y sin apoyo, Selena creyó que nada podía empeorar, hasta que su padre la ofreció como esposa al misterioso y temido Henrico Garcês, un mafioso al que nadie jamás se atrevía a mirar a los ojos. Un hombre que vive en las sombras, rodeado de rumores, poder… y peligro.
Ahora, unida a un desconocido que inspira tanto miedo como fascinación, Selena deberá descubrir si este matrimonio forzado será su ruina…
o su salvación.

NovelToon tiene autorización de Edna Garcia para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 23

Marcello entró en la sala con una expresión extraña. Parecía incómodo, casi inquieto.

—Jefe… —llamó, ajustándose el cuello de la camisa—. Hay alguien que quiere hablar con usted.

Henrico levantó los ojos lentamente.

—¿Quién?

—Sabrina, jefe… —respondió Marcello, aprehensivo—. Está ahí fuera… llorando. Dijo que necesita hablar con usted con urgencia.

Henrico frunció el ceño. Aquello era totalmente inusual.

—¿Sabrina? —repitió, sorprendido.

—Sí, jefe… y está realmente desesperada.

Henrico respiró hondo. Sabrina jamás aparecería sin avisar.

Y jamás —jamás— buscaría su casa ahora que él estaba casado.

La relación de ellos siempre había estado basada en placer y respeto, sin exigencias, sin expectativas.

Y quizás justamente por eso Henrico siempre le tuvo estima:

Sabrina nunca exigió nada.

Él asintió.

—Pídele que entre.

Marcello salió rápidamente y, segundos después, Sabrina entró en la sala con pasos cortos, el rostro manchado de lágrimas, el maquillaje corrido. Siempre tan vanidosa, tan impecable… aquello por sí solo ya mostraba el tamaño de la tragedia.

Henrico se levantó inmediatamente.

Selena observaba todo con curiosidad discreta… y una leve incomodidad que intentó esconder.

—Madame… —murmuró Sabrina con la voz fallando—. Disculpe por venir así, sin avisar… pero yo necesitaba… yo no sabía más para dónde ir.

Selena, sorprendida con el respeto, quedó algunos segundos sin reacción.

Henrico se acercó a Sabrina con cautela.

—Sabrina… ¿qué pasó?

—Estás aterrada. ¿Algo grave sucedió?

Sabrina intentó bajar la cabeza, avergonzada, mirando rápidamente a Selena.

—Quizás yo debería hablar con el señor… a solas.

Selena se levantó.

—Claro, yo puedo dar espacio…

Pero Henrico sujetó su mano antes de que ella pudiera dar un paso.

—No.

—Selena, tú eres mi esposa.

—Aquí no existe asunto que yo necesite esconder de ti.

La frase hizo que Sabrina respirara hondo, como si aquello le diera coraje.

—Madame, por favor… —dijo Sabrina, trémula—. Puede quedarse.

—Lo que voy a decir no avergüenza ni al Don… ni a usted.

—Yo solo… necesito ayuda.

Selena se sentó nuevamente, silenciosa.

Henrico cruzó los brazos.

—Puedes hablar, Sabrina.

—¿Qué te hicieron?

Ella respiró hondo, luchando contra el llanto.

—Don Henrico… el señor siempre fue bueno conmigo… siempre me trató con respeto.

—Yo jamás vendría aquí si no estuviera completamente desesperada.

Henrico se inclinó un poco.

—Dime lo que está sucediendo.

Sabrina tragó saliva.

—Hace un tiempo… yo fui amenazada.

Selena abrió los ojos. Henrico quedó rígido instantáneamente.

—¿Quién hizo eso? —preguntó con un tono bajo y mortal.

Sabrina apretó las manos, llorando más fuerte.

—No sé el nombre… pero son hombres de otra mafia.

—Dijeron que querían usar a las chicas de la casa para transportar armas… drogas…

—Yo me negué.

—Y entonces vinieron a castigarme.

—Varios hombres entraron en el cuarto… me abusaron… fue horrible, Don…

El silencio cortó el aire como un cuchillo.

Ella respiró hondo, como si cada palabra la lastimara.

—Y… ahora, después de casi un mes… descubrí que estoy embarazada.

—No sé quién es el padre… aquellos bandidos me usaron sin prevenirse.

Henrico cerró los puños.

Sabrina continuó:

—Don… yo no quiero abortar.

—Aun siendo fruto de algo tan cruel… la criatura no tiene culpa.

—Ella es inocente.

Henrico se limitó a asentir. Selena tenía lágrimas en los ojos.

—¿Y qué necesitas de mí?

Sabrina cerró los ojos por un instante.

—Hace algunos días… comencé a sentir dolores de cabeza muy fuertes.

—Entonces hice exámenes… y el médico dijo que tengo un tumor maligno en el cerebro.

—Avanzado demasiado para cirugía.

—Él me dio seis meses de vida… quizás un poco más.

Selena llevó la mano a la boca, horrorizada.

Henrico respiró hondo, intentando mantener el control.

—Sabrina… vamos a buscar otros médicos. Dinero no es problema.

—Quizás aún haya…

—Yo busqué, Don. Busqué a todos.

—Todos dijeron lo mismo.

Henrico quedó en silencio por algunos instantes.

—Entonces… ¿qué ayuda esperas de mí?

Sabrina finalmente se derrumbó.

—Don… cuando yo me vaya, esta criatura va a quedar sola en el mundo.

—Yo quiero que el señor…

—me prometa que va a encontrar una familia para mi bebé.

—Estoy de tres meses.

—Si Dios permite que ella nazca antes de lo peor…

—Yo necesito saber que ella no será abandonada.

Henrico miró instintivamente a Selena.

Y, en aquel segundo, los dos pensaron lo mismo.

El silencio de ellos decía todo.

Henrico habló primero:

—¿Estás pensando lo mismo que yo?

Selena respiró hondo, con la voz suave:

—Nada es por casualidad, Sabrina.

—Yo soy estéril… nunca podré generar mis hijos.

—Entonces… si algo sucede contigo…

—Yo y Henrico prometemos criar a esta criatura con todo el amor del mundo.

Sabrina se derrumbó en llanto.

—Ustedes… no saben el peso que me quitan…

—Gracias, Madame… gracias, Don…

—Yo sabía que podía confiar en el señor.

Selena sintió el pecho apretar. Sabrina parecía una niña perdida.

Henrico respiró hondo… y la mirada de él cambió.

El Don de las sombras apareció.

—Nadie va a tocarte nuevamente.

—Esos hombres… van a conocer el poder de Don Henrico.

—Yo prometo.

Sabrina lloró más fuerte, aliviada.

Selena observaba a Henrico…

Y vio un lado de él que nunca imaginó existir.

Un hombre cruel cuando es necesario,

pero capaz de proteger a quien no tenía voz.

Y eso solo la hizo enamorarse más… aunque ella aún no lo admitiera a sí misma.

1
mariposa
El error fue hacerle caso a los padres.
mariposa
Selenio nunca tuvo el apoyo de alguien.
Marian Gutierrez
wuaoooo que bello, me encantó ese hombre ya está rendido y más que dominado jejeje. felicidades por tu novela autor@
Violette Hernandez
pues será el sereno, pero a mí lo único que no me cala es que la Sabrina siga de sanguijuela viviendo con él, total para ella súper porque no va a trabajar ya que él tiene para mantener a sus dos mujeres, eso es como cobrar el favor de haberlo escuchado y follado en su momento.
Violette Hernandez
Siiiiii, tiene todo, un hijo, una esposa, una entenada y la querida, y ya recuperada milagrosamente, así cuando Selena no pueda estar con él, Sabrina llega al quite , jajajaja, francamente no me gustó que dejara a la vieja con la que estuvo Henrico cogiendo durante largo tiempo.
Violette Hernandez
pues lo más seguro es que si lo ayude, pues si ayudó y tiene viviendo vida de princesa a la que se revolcó con el marido, quien sabe cuánto tiempo, pues seguro ayuda a la hermanastra 😂😂😂
Violette Hernandez
Pues ya que a fuerza estará en la vida de éstos dos,de perdido que sea como una hermana y se salve para que ella cuide de su hija y no le quite la atención al primogénito de Henrico, francamente no me gustaría que ellos adoptarán a la bebé
Violette Hernandez
va bien,lo único que a mí no me gusta, es que la mujer que estuvo de amante de él,viva con ellos y sobre todo que los comprometió a quedarse con su cría,le hubiera dado dinero para un tratamiento y mandarla lejos si quería ayudarla.
Violette Hernandez
de repente una que otra palabra no se acomoda bien en la oración, pero ya que, y como que muchas atenciones también para la mujer con la que él se acostaba, pues no,ya exagerada con taparla como a una invalida no??? espero no la sigan poniendo taaan "dulce", con la mujercita ésa, que se sospecha el porque no quiere que cheque Henrico con otros doctores
Violette Hernandez
según ella llevaba días sin comer y resulta que es dueña de un antro o un lugar en dónde tiene trabajando a sus chicas?? 😂 o sea si es una trampa
Violette Hernandez
Estoy de acuerdo, francamente al poner que no le pareció que Selena se quedará,da mala espina y ojalá y sea descartable ése dizque embarazo porque no le creo nada
Violette Hernandez
yaa jajajaja me había perdido, Silvia es la mamá del ex y Patricia la de Ingrid 🤦🏻, bueno voy bien. Ahora sí me hubiese gustado imágenes de los protagonistas, pero ya la estoy leyendo terminada
Violette Hernandez
Silvia y Patricia son la misma? digo porque de repente cambia nombre
Violette Hernandez
habrá imágenes de ellos?
Violette Hernandez
prácticamente no es su hermana 😅,es la hermanastra
yudith del carmen betancourrt abanes
jajaja este hombre parece un caballo desbocado no tiene freno no para nadie no tiene filtra para adelante para allá
yudith del carmen betancourrt abanes
me facina ésta historia
yudith del carmen betancourrt abanes
excelente historia muy buena narración en verdad felicito de corazón a la escritora sigue escribiendo buen argumento todo va muy fae excelente👏👏👏👏👏👏👏👏
yudith del carmen betancourrt abanes
tienes una nueva oportunidad aprovéchala al máximo
yudith del carmen betancourrt abanes
hay un dicho hoy por ti y mañana por mí nada dura para siempre
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