Ella renace en un mundo mágico, pero no cambia su forma de ver la vida, sigue siendo ella buscando la felicidad en pequeños detalles.
*Está novela pertenece a un mundo mágico*
**Todas las novelas son independientes**
NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
El rey 2
Pero antes de que pudiera decir el rey algo más, el mago agregó..
—Hay algo más, Majestad.
Draco abrió los ojos.
—¿Qué?
El rostro del mago se volvió serio.
—La joven tiene una marca de alma.
El rey dejó de respirar durante un instante.
Su expresión cambió.
—¿Estás seguro?
—Sí, Majestad. Fui a verla mientras ella comia pastel.
—¿Completamente seguro?
—Completamente.
Draco apretó lentamente el puño.
Una pequeña sombra apareció alrededor de sus dedos.
El mago bajó la mirada.
—Personalmente comprobé que la señorita Alana Norton tiene una marca de alma.
El rey no respondió inmediatamente.
Porque sabía perfectamente lo que significaba.
Una marca de alma no era algo común.
Una persona con una marca de alma creía haber vivido anteriormente.
Creía haber muerto.
Y después...
Creía haber nacido nuevamente.
Con recuerdos de su vida anterior.
Reencarnación.
Draco había escuchado historias.
Había escuchado rumores.
Y no era la primera vez que una persona con una marca de alma aparecía en su reino.
Pero nunca había considerado aquello un asunto menor.
El rey miró al mago.
—¿Tiene recuerdos?
—No puedo saber exactamente qué recuerda.
—Pero tiene la marca.
—Sí.
Draco apretó los dientes.
—Entonces puede saber cosas que no debería saber.
El mago no respondió.
—Puede conocer información de otra vida.
[La esposa de uno de los idiotas de las montañas tenia recuerdos que ayudaron para descubrir el problema con los del imperio de Oriente]
—Puede haber vivido en otro lugar.
Otro silencio.
—Puede saber cosas sobre este reino que nadie debería conocer.
El mago inclinó ligeramente la cabeza.
—Es posible, Majestad.
Las sombras alrededor de la mano del rey se hicieron un poco más densas.
Sus consejeros lo observaron con preocupación.
No porque el rey estuviera perdiendo el control.
Sino porque todos conocían aquella señal.
Cuando la magia de Draco comenzaba a manifestarse sin que él la invocara...
Era mejor no molestarlo.
Uno de los consejeros se acercó con cautela.
—Majestad.
Draco no respondió.
—Debe saludar a algunos de los nobles importantes.
El rey permaneció en silencio unos segundos.
Después relajó la mano.
Las sombras desaparecieron.
—Está bien.
No podía permitir que una preocupación personal alterara el desarrollo del banquete.
Así que volvió a caminar por el salón.
Saludó a algunos duques.
A algunos condes.
A varios magos importantes.
Fueron saludos breves.
Formales.
Correctos.
Pero su mente estaba en otro lugar.
Alana Norton.
Una joven con magia de madera.
Una magia débil.
Una marca de alma.
Y que había decidido cambiar las flores negras y amarillas del jardín real a rosadas.
Draco frunció ligeramente el ceño.
[¿Por qué rosadas?]
No tenía respuesta.
Y eso le molestaba.
Cuando el banquete estaba llegando a su fin, Draco hizo llamar a uno de sus magos.
Era un hombre joven.
Uno de los pocos que conocía profundamente el fenómeno de las marcas de alma.
El mago llegó acompañado por su esposa.
Ambos hicieron una reverencia.
—Su Majestad.
Draco los observó.
—Tú.
El joven levantó la mirada.
—Sí, Majestad.
—No abandones la capital.
El mago pareció sorprendido.
—¿Majestad?
—Te mandaré llamar.
—Por supuesto.
—Necesito que investigues algo.
El joven asintió.
—Lo haré.
Draco hizo una pausa.
—Y no quiero que hables de esto con nadie.
El mago entendió inmediatamente la gravedad de la orden.
—Como ordene, Majestad.
Hizo una reverencia.
Su esposa hizo lo mismo.
Después ambos se retiraron.
Draco los observó alejarse.
No era la primera vez que escuchaba hablar de personas con marcas de alma.
Había oído rumores de mujeres que, después de casarse con grandes duques, comenzaban a comportarse de manera completamente diferente.
Esposas de algunos condes que parecían poseer conocimientos extraños.
Personas que aparecían en la sociedad con personalidades completamente distintas a las que habían tenido anteriormente.
Y ahora...
Alana Norton.
Draco caminó lentamente hacia una de las ventanas.
Desde allí podía ver parte de los jardines.
Negro.
Dorado.
Y ahora...
Rosa.
Una pequeña parte de su jardín real había sido transformada.
El rey permaneció mirando las flores durante varios segundos.
—Una marca de alma...
Su expresión se volvió seria.
—Tengo que saber qué significa.
Porque Draco Sunderland no era solamente el rey de Sunderland.
Era el hombre que gobernaba uno de los reinos más poderosos.
Y había aprendido algo desde muy joven.
El poder podía proteger un reino.
Los ejércitos podían defenderlo.
La magia podía destruir a sus enemigos.
Pero el conocimiento...
El conocimiento permitía saber dónde estaba el verdadero peligro antes de que apareciera.
Draco volvió a mirar las flores rosadas.
—¿Quién eres realmente, Alana Norton?
Y A MÍ PARECER ESA TERAPEUTA ES UNA COMPLETA INÚTIL, QUÉ NO ESTÁ ATACANDO SU PROBLEMA EMOCIONAL🙄
Indudablemente! ese Rey no dejoʻ a nadie sin formarle su lío
y Draco vigilando🤣🤣🤣medio en shock😎🤣🤣
Ahora que Alana estaba esperando por ti 🥰
Que buena imitación