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El Amor No Lo Es Todo

El Amor No Lo Es Todo

Status: En proceso
Genre:CEO / Amante arrepentido / Mujer poderosa
Popularitas:9.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Crisbella

Durante cinco años viví convencida de que el amor entre mi esposo y yo era indestructible. En el camino dejé atrás mi carrera, mis amigos y a mi propia familia, volcando todas mis fuerzas en sostener un hogar que hoy lo entiendo, solo existía en mi imaginación. Mis dos hijos son mi mundo entero y mi mayor orgullo. Sin embargo, nunca imaginé que en cuestión de días todo lo que construí con tanto sacrificio se vendría abajo, ni que el hombre con quien compartí mi vida terminaría mostrando su verdadero y frío rostro. Ahora me toca descubrir que el amor no lo es todo... y que es momento de reconstruirme.

NovelToon tiene autorización de Crisbella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo VIII Ahora si somos felices

Punto de vista de Elena

Un año. Bastaron apenas doce meses para transformar por completo mi realidad.

A veces, en los momentos de silencio, miraba el título universitario que por fin lucía en un marco de madera oscura sobre mi pared y me preguntaba qué habría sido de mí si jamás le hubiera permitido a Alberto apagar mi voz. Quizás a estas alturas sería una abogada de renombre internacional. Sin embargo, los lamentos no sirven de nada; el pasado no se puede reescribir, y comprendí que cada lágrima y cada golpe psicológico superado terminaron por forjar a la mujer inquebrantable que soy hoy.

De lo único que jamás me arrepentiría era de mis dos grandes estrellas. Mateo e Ethan eran el centro absoluto de mi universo. Por ellos había sacado fuerzas de donde no las tenía, y por ellos estaba dispuesta a conquistar cada meta que dejé congelada en el tiempo.

Especializarme en derecho mercantil y delitos corporativos había sido la mejor decisión de mi vida profesional. Desde que resolví el fraude comercial que amenazaba la cafetería de Don Marcelo, entendí que los mayores abusos de poder no solo ocurren entre cuatro paredes, sino también dentro de las juntas directivas y las grandes empresas. Defender a comerciantes y compañías de desfalcos, quiebras fraudulentas e irregularidades mercantiles se había convertido en mi verdadera pasión.

Estaba inmersa en la lectura de un complejo expediente sobre un fraude entre socios comerciales cuando unos golpecitos suaves en la puerta me devolvieron al presente.

—Elena, disculpa que te interrumpa —dijo Sofía, mi secretaria, asomándose con una sonrisa cálida.

Sofía era una joven brillante a quien contraté seis meses atrás. Cuando llegó a mi despacho buscando asesoría, traía la misma mirada asustada y los hombros encorvados que yo solía tener tras huir de una relación abusiva. Darle la oportunidad de trabajar conmigo no solo fue un respiro para su vida, sino también para la mía. Verla ahora, erguida, independiente y segura de sí misma, me recordaba a diario el verdadero propósito de mi profesión.

—Recuerda que tienes el almuerzo con los gemelos —me dijo, señalando el reloj de pared—. Falta poco para que salgan del colegio y si no te apuras, el tráfico te va a agarrar.

—Tienes toda la razón, Sofía. Si llego tarde, Mateo me dará un discurso sobre la puntualidad —respondí con una risa suave, cerrando la carpeta de golpe.

—Dejo la auditoría y los contratos del señor Vargas organizados en tu escritorio para que los revises al regresar —añadió ella, guardando su libreta de notas.

El volumen de trabajo en el despacho se había duplicado en los últimos meses. Mi nombre ya no solo "sonaba" en el vecindario; la reputación de la firma comenzaba a ganar un peso enorme en el sector empresarial y en los tribunales mercantiles. Los clientes corporativos llegaban por recomendación, atraídos por la ética, la astucia financiera y la firmeza implacable con la que abordaba cada caso.

Acomodé los documentos del caso corporativo dentro de mi maletín, tomé las llaves del auto y salí del edificio.

Manejar por las calles de esta ciudad ya no me producía el temor de los primeros meses; ahora se sentía como mi hogar, el escenario donde finalmente había echado raíces.

Al llegar al colegio, divisé de inmediato a mis dos pequeños gigantes esperando cerca de la entrada principal. Vestían sus uniformes impecables y traían las mochilas colgadas a la espalda. En cuanto el auto se detuvo frente a la acera, Ethan fue el primero en salir corriendo hacia mí con los brazos abiertos.

—¡Mamá, mamá! —exclamó con una sonrisa gigante, dejándose abrazar y dándome un beso sonoro en la mejilla—. ¡Hoy la maestra dijo que soy el mejor dibujando dinosaurios de toda la clase!

—¡Es porque dibujaste un T-Rex con alas, Ethan, eso ni siquiera existe! —intervino Mateo con paso firme, acomodándose la mochila con una seriedad encantadora antes de darle un beso a mi otra mejilla—. Hola, mami. Llegas justo a tiempo, faltan dos minutos para las doce y media.

—Hola, mis amores —respondí riendo mientras los ayudaba a subir al asiento trasero y les abrochaba los cinturones de seguridad—. Mateo, la creatividad de tu hermano es un gran talento. Y tú, señor puntual, ¿cómo te fue en tu examen de matemáticas?

—Saqué la nota más alta —presumió Mateo, alzando la mentón con orgullo—. Mi maestra me preguntó si de grande quería ser contador, pero le dije que no, que yo voy a ser un abogado de empresas como tú para defender a la gente buena de los trampas.

Un nudo de profunda emoción se me formó en la garganta. Escuchar a mi hijo de seis años hablar de mi profesión con tanto orgullo borró de un plumazo cualquier rastro de dolor de mi pasado.

Fuimos a almorzar a un pequeño restaurante familiar cerca del parque.

Mientras los niños disfrutaban de su comida favorita y debatían animadamente sobre si los dinosaurios podían volar o no, los observé en silencio. Tenían las mejillas sonrosados, la mirada limpia y la tranquilidad de quienes se saben amados y protegidos.

—Mami... ¿verdad que ahora sí somos muy felices? —preguntó Ethan de pronto, bajando su vaso de jugo y mirándome con sus ojitos brillantes.

—Sí, mi amor. Somos inmensamente felices —respondí, tomando su pequeña mano sobre la mesa y mirando también a Mateo, quien me sonrió con dulzura.

—Es porque ahora nuestra casa está llena de risas y no de gritos —añadió Mateo con la sabiduría e inocencia que solo un niño puede tener.

Sus palabras resonaron en mi corazón como la mayor de las victorias. Alberto creyó que al dejarme sin un centavo me condenaba a la ruina, pero en realidad me entregó la libertad. Y hoy, con una firma comercial prosperando y mis hijos creciendo felices, sabía que no había tribunal en el mundo que pudiera quitarme este triunfo.

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Jesus Castro Montero
Ahora Ekena tiene sus dos gemelos y su niña que felicidad ⁸
Jesus Castro Montero
Elena te topaste con un gran hombre qye es Christopher y el te ayudo a sanar tus herodas
Jesus Castro Montero
Eres una rata Camila por que no llamas a tu papá para que te ayude y te sal e de tu miserable vida
Jesus Castro Montero
Camila la vida de cobro todo lo que le hiciste y todavía falta más
Jesus Castro Montero
Alberto tu te lo buscaste Elena no tiene culpa de nada ahora que harán su madre y hermana
Jesus Castro Montero
Elena ya fue Christopher a salvarte a ti y a tu bebé hojala ese Fernández se muera de una vez
Jesus Castro Montero
Elena igual cuidate de Fernández ese hombre es muy peligroso
Jesus Castro Montero
Alberto eres un estúpido ya perdiste todo deja en paz a Elena ahora ella es feliz con Duran
Jesus Castro Montero
Elena yo creo que estas embarazada déjate cuidar por Christopher un bebé de los dos es fantástico los gemelos van a estar súper felices por que van hacer los hermanos mayores de ese bebé hojala sea una niña
Jesus Castro Montero
Elena de verdad eres una mujer increíble vas ayudar a las personas que más daño te an echo pero tu no les guardas rencor escritora tu novela nos enseña mucho que no hay que guardar rencor en nuestros corazones
Jesus Castro Montero
Elena tienes un corazón de oro apesar que Alberto te hizo mucho daño no le deseas la muerte excelente novela ye felicito escritora
Ysabel Correa: Muchas gracias. Da gusto leer tus comentarios 🫂
total 1 replies
Jesus Castro Montero
Fernández eres un ingenuo crees que Elens es una mujer que no se va a dejar pisotear ya no ya bastante la humillaron en el pasado así que atente a las consecuencias
Jesus Castro Montero
Así se hace Elena que el podrido de Alberto se muera en el intento de destruirte el es el va terminar en el fango del barro podrido buena novela gracias escitora
Jesus Castro Montero
Elena tienes que tener cuidado por que el baboso de Alberto te quiere hacer daño gusto con Fernández así que prepárate para que los destruyas a esos dos
Jesus Castro Montero
Por fin Elena encontró la felicidad al lado de Christopher ella y sus gemelos tendrán paz
Jesus Castro Montero
Que lindo Elena pusiste a esos dos en su lugar se les acabó la farsa
Jesus Castro Montero
Elena eres una gran mujer por eso Dios te a premiado conocer a un gran hombre como Durán le has perdonado a Melissa todas sus fechorias eso es tener un alma buena
Jesus Castro Montero
Bien Elena que bueno que le contaste a Durán tu pasado así el puede defenderte a ti y tus hijos
Jesus Castro Montero
Así se hace Elena esis dis que queden como dos tristes payasos esos son Akberto y Camila jajaja
Jesus Castro Montero
Alberto eres un mal hijo eres un desgraciado ye has olvidado de tu madre aunque ella se merece lo que le está pasando pero igual es tu madre Alberto 👏😂☺️🤭😭🤣🥰
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