Ella amaba dibujar, su sueño era poder dedicarse a eso.. pero, sufre un accidente.. aun así, la vida la oportunidad de reencarnar en una nueva vida.
*Esta novela pertenece a un mundo mágico*
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Subasta 2
Olivia no tenía ninguna intención de asistir a la subasta.
Cuando su abuelo le informó que debía ir, ella inmediatamente negó con la cabeza.
—¿Tengo que estar allí?
Lord Lothian la miró.
—Es tu pintura.
—Pero...
Olivia bajó la mirada.
—No me gusta mucho estar rodeada de tanta gente.
El anciano no respondió inmediatamente.
Había previsto aquella reacción.
Por eso ya tenía preparado un hermoso vestido para ella.
Era elegante, pero delicado, adecuado para una joven de su edad y para una ocasión importante. No era excesivamente llamativo, pero sí lo suficientemente hermoso como para que Olivia destacara entre los invitados.
Cuando lo vio, Olivia volvió a ponerse nerviosa.
[Es demasiado bonito...]
—Abuelo, realmente no es necesario que vaya.
—Sí lo es.
—Pero yo...
—Es una subasta benéfica.
Olivia guardó silencio.
No podía decir que no quería ayudar.
Solo no quería tener que hablar con demasiadas personas.
Por suerte, o quizá por desgracia para Olivia, Lady Vasca estaba allí.
Y Lady Vasca no tenía la misma paciencia que Lord Lothian.
—Va a ir.
Olivia la miró.
—¿Maestra?
—Va a ir.
—Pero...
—No hay "pero".
Olivia bajó la mirada.
Lady Vasca suspiró.
—Olivia, si realmente quieres convertirte en una pintora reconocida, tendrás que aprender a relacionarte con otras personas.
Olivia respondió tímidamente..
—Yo nunca he querido ser reconocida.
Lady Vasca la observó.
—¿No?
—No.
Olivia acarició distraídamente la tela de su vestido.
—Solo me gusta pintar.
Era verdad.
Ella no había comenzado a pintar para hacerse famosa.
No quería aparecer en periódicos.
No quería que la gente la reconociera por la calle.
No quería convertirse en una celebridad.
Simplemente quería pintar.
Era feliz haciéndolo.
Lady Vasca permaneció unos segundos en silencio.
Después dijo..
—Entonces considéralo una clase.
Olivia levantó la mirada.
—¿Una clase?
—Sí.
La anciana señaló el vestido.
—En esa subasta habrá muchas pinturas.
Olivia inmediatamente prestó más atención.
—¿Muchas?
—Por supuesto.
—¿De distintos artistas?
—Sí.
Lady Vasca continuó..
—Podrás conocer otras obras. Observar diferentes técnicas. Ver qué hacen otros artistas y aprender de ellos.
Olivia comenzó a interesarse.
Pero la maestra todavía no había terminado.
—Y también podrás observar cómo las personas reaccionan ante las pinturas.
Olivia frunció ligeramente el ceño.
—¿Cómo reaccionan?
—Exactamente.
Lady Vasca sonrió.
—Podrás descubrir qué sienten al mirar una obra sin que sepan quién la pintó.
Olivia se quedó pensando.
Eso sí le interesaba.
[Ver qué piensa la gente de una pintura sin saber que es mía...]
Era una oportunidad que normalmente no tendría.
Si alguien sabía que ella había pintado un cuadro, probablemente sería amable por tratarse de una joven noble.
Pero allí...
Nadie tendría por qué tratarla de manera diferente.
—Está bien.
Lady Vasca asintió.
—Sabía que aceptarías.
Olivia la miró con sospecha.
[¿Acaba de manipularme?]
Pero no pudo evitar sonreír.
Y así, finalmente, llegó el día de la subasta.
Lord Lothian había preparado todo.
El carruaje.
Los documentos.
La invitación.
Incluso había dado instrucciones para que Olivia no tuviera que preocuparse por nada.
Cuando Olivia apareció vestida para la ocasión, el anciano la observó durante unos segundos.
—Estás hermosa.
Olivia sonrió tímidamente.
—Gracias, abuelo.
Lord Lothian asintió.
—Vamos.
Olivia tomó aire.
[Está bien...]
[Es solo una subasta.]
[Una subasta llena de nobles.]
[Quizás no sea solo una subasta.]
Pero subió al carruaje.
Y poco después llegaron a la mansión del ducado Fletcher.
Era una residencia enorme y elegante.
Había carruajes llegando constantemente.
Personas importantes descendían de ellos.
Duques.
Condes.
Barones.
Grandes comerciantes.
Y también invitados provenientes de otros reinos.
Olivia miró todo desde el carruaje.
[¿Cuánta gente hay?]
Por un momento tuvo ganas de esconderse.
Pero antes de que pudiera hacerlo, alguien se acercó para recibirlos.
Era una joven de hermosa presencia y una sonrisa cálida.
La joven hizo una pequeña reverencia.
—Soy Kayla Fletcher.
Olivia correspondió al saludo.
—Mucho gusto.
Kayla sonrió.
—Estamos muy felices de contar con su presencia.
Olivia miró hacia la mansión.
—Gracias por invitarme.
—Gracias a usted por donar y participar.
La joven extendió una mano hacia la entrada.
—Por favor pase.
Olivia entró.
Y entonces comprendió que Lady Vasca no había exagerado.
El lugar estaba lleno.
Había conversaciones por todas partes.
Personas comentando las obras.
Comerciantes hablando entre ellos.
Nobles saludándose.
Representantes de familias importantes.
Incluso visitantes de otros reinos.
Todos habían acudido por la misma razón.
Ayudar.
La subasta había sido organizada para recaudar fondos destinados a las personas que habían sufrido las devastadoras inundaciones.
Y aquella noche, las diferencias sociales parecían quedar en segundo plano.
Todos estaban allí para aportar.
Olivia observó las pinturas expuestas.
Sus ojos comenzaron a iluminarse.
Había paisajes.
Retratos.
Naturalezas muertas.
Obras realizadas con técnicas que jamás había visto.
[Es hermoso...]
Recordó las palabras de Lady Vasca.
Aquello realmente podía ser una clase.
Una oportunidad para aprender.
Y también para observar.
Olivia comenzó a caminar lentamente por la sala.
Miraba cada cuadro con atención.
Analizaba los colores.
Las pinceladas.
La composición.
La manera en que cada artista había decidido representar aquello que veía.
Y, por primera vez desde que había llegado, olvidó que estaba rodeada de nobles.
Solo estaba viendo arte.
Sin embargo, en algún lugar de aquella enorme sala...
Su propio cuadro también esperaba.
El paisaje de la montaña nevada.
El árbol de hojas rojas.
Y el misterioso libro descansando bajo sus ramas.
Olivia todavía no sabía quién terminaría comprándolo.
Tampoco sabía cuánto dinero recaudaría.
Pero había algo que aún desconocía.
Aquel cuadro, nacido de un sueño que ella misma no comprendía, estaba a punto de despertar el interés de alguien que jamás había visto su rostro...
Espero de todo corazón que Olivia no le rompa el corazón, Victor solo necesita de cuidado y mucho amor.