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Reencarné Como La Esposa Del Emperador Que Quiere Matarme

Reencarné Como La Esposa Del Emperador Que Quiere Matarme

Status: En proceso
Genre:Viaje a un mundo de fantasía / Reencarnación / Romance
Popularitas:4.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Darcalie

Morir fue inesperado.

Despertar dentro de una novela fue absurdo.

Pero reencarnar como Serena Valmont, la villana destinada a morir a manos de su propio esposo, fue una completa pesadilla.

Conozco esta historia.

Sé que el emperador Kael Draven jamás amará a Serena. Sé que muy pronto conocerá a la verdadera protagonista. Y sé que, cegada por los celos, Serena cometerá una serie de crímenes que terminarán llevándola al cadalso.

Pero yo no soy Serena.

Y no pienso seguir su destino.

Mi plan es simple: alejarme de la protagonista, pedirle el divorcio al emperador y desaparecer antes de que la historia comience.

Solo hay un problema.

—Quiero el divorcio.

Kael alzó la mirada hacia mí.

—No.

...¿Cómo que no?

Se suponía que esta historia ya estaba escrita.

Entonces, ¿por qué está empezando a cambiar?

NovelToon tiene autorización de Darcalie para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 17

Capítulo 17: Definitivamente celos emperadorísticos.

La lluvia cayó más fuerte.

Corrimos hacia la cabaña.

Había una sola habitación.

Por supuesto.

Una chimenea.

Naturalmente.

Una cama.

Claro.

Miré hacia el techo.

—Eres muy predecible.

Lucien cerró la puerta.

—¿Con quién hablas?

Con la autora de ésta novela de terror, claro.

—Con nadie.

—Últimamente hablas mucho con nadie.

—Tenemos una relación complicada.

Lucien soltó una risa.

Se quitó el abrigo mojado.

—Tenemos que encender fuego.

—Bien.

Intenté quitarme la capa.

Estaba completamente empapada y parecía pesar treinta kilos.

Lucien se acercó.

Sus dedos soltaron el broche de mi cuello.

Muy cerca.

Demasiado.

—Gracias.

—De nada.

Me quité la capa.

Empecé a tiritar.

Lucien lo notó.

—Quítate el vestido.

Me quedé inmóvil.

Habían mil formas de iniciar una conversación casual... Pero Lucien me estaba pidiendo quitarme la ropa.

—¿Perdón?

Lucien también.

—No quise decir...

—Que lástima... Espero que no.

—Está mojado.

—Eso no mejora tu propuesta.

—Serena.

—Lucien.

—Vas a enfermarte.

—Puedo secarlo.

—¿Puesto?

—Tengo creatividad.

Lucien suspiró.

—Puedes usar mi camisa.

Mi cerebro se apagó otra vez.

—¿Tu qué?

—Tengo ropa seca en la alforja.

Señaló una bolsa.

—¿Por qué?

—Porque sé prepararme para una cabalgata. Soy comandante, debo estar preparado para un posible accidente.

—Presumido.

—Sobreviviente.

Me lanzó una camisa.

—Hay otra habitación pequeña detrás.

—¿Y tú?

—Me cambiaré aquí.

—No mires.

—Serena.

—Te estoy advirtiendo.

Sonrió.

—Intentaré contenerme.

Le lancé una almohada.

Diez minutos después estaba usando una camisa de Lucien.

Era enorme.

Me llegaba casi a las rodillas.

Cuando salí, Lucien estaba encendiendo la chimenea.

Se giró.

Y dejó de moverse.

—¿Qué?

Nada.

—Lucien.

—Nada.

—Todo el mundo dice eso cuando claramente es algo.

Apartó la mirada.

—Te queda grande.

—Excelente observación.

Me acerqué al fuego.

—Voy a morir congelada.

—No digas eso.

Su tono fue tan serio que me detuve.

—Era una expresión.

Lucien se sentó frente a mí.

—Deja de bromear con tu muerte.

Silencio.

No sabía qué responder.

—Está bien.

Pareció sorprenderlo.

—¿Eso fue un sí?

—No te acostumbres.

Una sonrisa regresó.

Me acerqué al fuego.

La lluvia golpeaba el techo.

Entonces pensé en Kael.

Y Elena.

Estaban juntos.

En algún lugar.

Probablemente en otra cabaña.

Con otra chimenea.

Historia principal.

Sentí algo extraño.

No celos.

Quizá preocupación.

—¿Estás pensando en Kael?

Miré a Lucien.

—¿Cómo sabes?

—Tu cara.

¿Por qué todo el mundo sabía leer mi cara?

Necesitaba practicar frente a un espejo.

—Espero que esté bien.

—Lo estará.

—¿Y Elena?

—También.

Asentí.

Bien.

Eso era bueno.

Kael tenía que sentir algo por Elena.

Ese era el plan.

Entonces ¿por qué no me gustaba pensar en ellos solos?

No.

No iba a analizar aquello.

Problema de Serena del futuro.

Lucien apoyó la espalda contra la pared.

—Puedo preguntarte algo.

—Depende.

—¿Por qué quieres tanto divorciarte?

Lo miré.

—Porque Kael no me ama.

—Eso nunca te importó antes.

Auch.

—Ahora sí.

—¿Y tú dejaste de amarlo?

Silencio.

Pregunta complicada.

Yo nunca lo había amado.

La Serena original sí.

—No lo sé.

Lucien me observó.

—Esa respuesta fue sorprendentemente honesta.

—No te emociones.

—Demasiado tarde.

Miré el fuego.

—Quizá simplemente entendí que amar a alguien no significa que tengas que destruirte por él.

Lucien quedó callado.

Había hablado de la Serena original.

Pero quizá también de mí.

—Eso suena razonable —dijo finalmente.

—Lo soy ocasionalmente.

—Muy ocasionalmente.

Lo empujé con el hombro.

Lucien rio.

Y durante un rato... olvidé la novela.

Olvidé la ejecución.

Olvidé la carta.

Solo estuvimos allí.

Hablando.

Riéndonos.

Hasta que me quedé dormida.

...****************...

Desperté con calor.

Mucho.

Abrí lentamente los ojos.

Había una manta sobre mí.

Y mi cabeza estaba apoyada en algo.

Algo firme.

Respiraba.

Oh.

No.

Levanté lentamente la mirada.

Lucien estaba dormido.

Mi cabeza estaba sobre su hombro.

Su brazo rodeaba mi cintura.

Me congelé.

No.

No, no.

¿Cómo había ocurrido esto?

Intenté moverme.

Su brazo se cerró un poco más.

—Lucien.

Nada.

—Lucien.

Abrió los ojos.

Nos miramos.

Silencio.

—Buenos días —murmuró.

—Buenos días para ti también.

Sonrió.

—Estabas temblando.

—Así que decidiste abrazarme.

—Funcionó.

—Eso no es una explicación.

—Es exactamente una explicación.

Me aparté.

—Nadie puede enterarse de esto.

—¿Por qué?

—Porque estoy casada con tu jefe.

—Ah.

—¿Qué significa «ah»?

—Nada.

—Otra vez.

Lucien sonrió.

—Vamos a volver antes de que tu esposo mande medio ejército a buscarnos.

CRACK.

Demasiado tarde.

Porque en ese mismo momento escuchamos caballos.

Muchos.

Lucien se levantó.

Yo también.

La puerta se abrió.

Kael estaba allí.

Empapado.

Cabello desordenado.

Expresión oscura.

Y detrás de él... Elena.

Mi corazón hizo algo incómodo.

Elena llevaba el abrigo de Kael.

Perfecto.

La historia había funcionado.

Bien.

Eso era bueno.

Muy bueno.

Entonces los ojos de Kael bajaron hacia mí.

A la camisa de Lucien.

Después hacia Lucien.

Después hacia la manta que todavía sostenía intentando cubrir la otra parte de mi cuerpo.

Silencio.

Algo cambió en su rostro.

—Serena.

No me gustó ese tono.

—Hola.

Su mirada regresó a la camisa.

—¿Por qué llevas su ropa?

Oh.

Elena miró a Lucien.

Lucien me miró.

Yo miré a Kael.

—Puedo explicarlo.

Kael entró.

—Hazlo.

Su voz estaba demasiado tranquila.

Eso era peor.

Lucien se colocó a mi lado.

Error.

Porque Kael lo vio.

Y la mirada que le dirigió...

No.

Aquello no estaba en la novela.

En absoluto.

Lucien sonrió ligeramente.

—Su vestido estaba mojado.

Kael apretó la mandíbula.

—No te pregunté a ti.

Silencio.

Lucien dejó de sonreír.

Yo abrí la boca.

—Kael...

Pero él seguía mirando a Lucien.

Elena estaba detrás, observando la escena con una expresión que prácticamente decía: Esto está mejor que cualquier novela que haya leído.

Traición.

—Estábamos atrapados por la tormenta —dije.

Kael finalmente me miró.

—Lo veo.

—No ocurrió nada.

¿Por qué había dicho eso?

Ahora sonaba como si hubiera ocurrido algo.

Fantástico.

—No pregunté si ocurrió algo.

—Pero lo estabas pensando.

—No.

—Sí.

—Serena.

—Kael.

—No hagas eso.

—Entonces deja de poner esa cara.

—¿Qué cara?

—La de esposo celoso.

Silencio.

Lucien cerró los ojos.

Elena se llevó una mano a la boca.

Probablemente para esconder una sonrisa.

Kael se quedó completamente inmóvil.

—No estoy celoso.

—Claro.

—No lo estoy.

—Perfecto.

—Perfecto.

Nos miramos.

Y ahí comprendí algo inquietante.

Kael había pasado la noche con Elena.

La mujer de quien se suponía que debía empezar a enamorarse.

La historia había seguido correctamente.

Pero cuando volvió... la primera persona que había buscado era yo.

Y por la expresión de su rostro, no parecía especialmente feliz de encontrarme con Lucien.

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Georgetth Rosemary
Más
Laura Pérez
👏👏👏👏
Is Cantil
Será que lucien,está implicado….…¿
Darcalie: No podremos saberlo aún 🤭
total 1 replies
Laura Pérez
que bonito 🙂!!
Laura Pérez
👏👏👏
Laura Pérez
👏👏👏👏👏👏👏
Laura Pérez
El autor de está historia tiene un don , para escribir maravillosas historias 😊
Laura Pérez
👏👏👏😊
Laura Pérez
que lindo
Laura Pérez
👏👏👏👏
Laura Pérez
que emocionante!!
Laura Pérez
que fantástico 👏
Laura Pérez
me encanta!!😊
Laura Pérez
que interesante ☺️👏
Georgetth Rosemary
Más
Georgetth Rosemary
Más capitulos
Georgetth Rosemary
Maaaasss capitulo
Darcalie: Hola! Muchas gracias por tu apoyo 🥰 Seguiré subiendo capítulos diariamente. De verdad agradezco enormemente que te esté gustando
total 1 replies
Erika1999
QUEEEEEEEE, QUÉ QUIERE DECIR ESTO? OMG
Darcalie: Sorpresas que se vienen 🤭
total 1 replies
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