NovelToon NovelToon
Enamorada De Mi Suegro

Enamorada De Mi Suegro

Status: Terminada
Genre:Casada Con Mi Ex's Familiar / Padre soltero / Romance / Completas
Popularitas:4k
Nilai: 5
nombre de autor: Jisieli

Ayzel descubre que su novio le es infiel después de tres años de relación. Ella quiere destruirlo y para eso utilizará a su suegro, un CEO muy famoso y millonario.

Lo que Ayzel no sabe es que su suegro, desde hace mucho la desea y no le importaría que ella lo use mientras se quede a su lado.

¿Podrán Ayzel llegar a enamorarse perdidamente de su suegro o solo seguirá con el plan original?



Espero que les guste. ¡Síganme para más!

NovelToon tiene autorización de Jisieli para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 17: El juego de la traición

La decisión estaba tomada. Ayzel contactó a Elena Voss a la mañana siguiente, utilizando el número que había quedado grabado en su teléfono después del encuentro en el castillo. La voz de Elena, fría y calculadora, respondió al segundo tono.

—Señorita Hudson. Esperaba su llamada.

—He pensado en su oferta —dijo Ayzel, esforzándose por mantener la voz firme—. Acepto. Pero quiero algo a cambio.

—¿Qué?

—Protección. Si voy a ayudar a destruir a Alexander, quiero asegurarme de que ni usted ni nadie me haga daño después.

Elena rió, una risa suave y peligrosa.

—Tiene mi palabra. Y la palabra de la reina es sagrada. —Hizo una pausa—. Necesito que demuestre su lealtad. Tengo una tarea para usted.

—¿Qué clase de tarea?

—Quiero que obtenga algo para mí. Algo que Alexander guarda en su caja fuerte personal. Unos documentos que probarían, de una vez por todas, que Woodgreen Industries se construyó sobre fraudes y manipulaciones.

Ayzel sintió un nudo en el estómago. La caja fuerte de Alexander estaba en su estudio, protegida por un sistema de seguridad avanzado. Solo él conocía la combinación.

—¿Cómo espera que consiga eso?

—Usted tiene acceso a él. A su casa, a su confianza. Encuentre la manera. —La voz de Elena se endureció—. Tiene tres días. Si falla, el trato se cancela. Y no quiero imaginar las consecuencias.

La llamada se cortó. Ayzel se quedó mirando el teléfono, sintiendo el peso de la misión que había aceptado.

---

Esa tarde, mientras Alexander trabajaba en su despacho, Ayzel entró con dos tazas de café. Él levantó la vista y sonrió, aunque la sombra de la preocupación seguía en sus ojos.

—¿Cómo estás? —preguntó, tomando la taza.

—Mejor. —Ella se sentó frente a él—. He estado pensando en lo que hablamos. Y quiero ayudarte a derrotar a Elena.

—¿Ayudarme? ¿Cómo?

—Elena me ha contactado. Quiere que robe unos documentos de tu caja fuerte. —Ayzel lo miró fijamente—. Voy a fingir que acepto. Pero en realidad, usaremos esto para tenderle una trampa.

Alexander frunció el ceño.

—Es demasiado arriesgado. Si descubre que la estás engañando...

—No lo descubrirá. —Ayzel tomó su mano—. Confía en mí. Sé lo que hago.

—¿Y qué documentos quiere?

—No lo sé. Dijo que probarían que Woodgreen Industries se construyó sobre fraudes.

Alexander calló, su expresión sombría.

—Esos documentos no existen. Elena está mintiendo. Quiere probar mi lealtad, o tal vez quiere que confiese algo que no hice.

—O tal vez quiere que tú creas que estoy de su lado. —Ayzel apretó su mano—. Es un juego psicológico. Pero podemos ganarlo si jugamos bien.

—¿Cuál es tu plan?

—Le daré algo. No los documentos reales, porque no existen. Pero algo que parezca real. Algo que la convenza de que estoy de su lado.

—¿Y luego?

—Luego, la llevaré a una trampa. Con la ayuda de Richter, podremos detenerla cuando intente usar esa información.

Alexander la miró largamente, evaluando los riesgos.

—De acuerdo. Pero quiero estar presente en cada paso. Y si algo sale mal, intervendré.

—Trato hecho.

---

Los dos días siguientes fueron una danza de engaños. Ayzel se reunió con Elena en un café del centro, donde le entregó un sobre con documentos falsificados que Alexander había preparado con la ayuda de Richter. Eran lo suficientemente convincentes como para engañar a cualquiera que no conociera los detalles reales del negocio.

Elena los examinó con atención, una sonrisa creciendo en sus labios.

—Bien hecho, señorita Hudson. Parece que ha cumplido su parte del trato.

—Ahora cumplirá usted la suya —dijo Ayzel, con voz fría—. Quiero protección. Y quiero saber cuándo planea dar el golpe final.

—Pronto. Muy pronto. —Elena guardó los documentos en su bolso—. Pero antes, necesito que haga algo más.

—¿Qué?

—Quiero que invite a Alexander a cenar esta noche. En un restaurante que yo elegiré. —Elena le tendió una tarjeta con una dirección—. Allí, alguien se encargará de él.

Ayzel sintió un escalofrío.

—¿Van a matarlo?

—No. Solo quiero hablar con él. Cara a cara. Sin testigos. —Elena sonrió—. Usted habrá cumplido su misión. Y luego, podrá irse libre.

Ayzel tomó la tarjeta con manos temblorosas. Sabía que era una trampa, pero no podía negarse sin levantar sospechas.

—De acuerdo. Lo haré.

—Bien. Espero su llamada para confirmar.

Elena se levantó y se perdió entre la multitud, dejando a Ayzel sumida en sus pensamientos.

---

Esa noche, Ayzel le contó a Alexander el plan de Elena.

—Quiere que te lleve a ese restaurante. Dice que solo quiere hablar.

—Es una trampa —dijo Alexander, sin dudar—. Pero podemos usarla a nuestro favor.

—¿Cómo?

—Richter y su equipo estarán cerca. En cuanto Elena aparezca, la detendremos. —La miró—. Pero tienes que estar preparada para cualquier cosa.

—Lo estoy.

—No lo estás. —Él tomó su rostro entre sus manos—. Esto es peligroso, Ayzel. Si Elena descubre que la estamos engañando...

—No lo descubrirá. —Ella sonrió, con más seguridad de la que sentía—. Confía en mí.

—Siempre confío en ti.

Se besaron, largamente, sabiendo que la noche siguiente podría cambiarlo todo.

---

La cena estaba programada para las nueve de la noche en "Le Jardin", un restaurante exclusivo en el distrito de Charlottenburg. Alexander y Ayzel llegaron puntuales, vestidos de gala, aparentando ser una pareja feliz disfrutando de una velada romántica.

Pero bajo la mesa, Alexander llevaba un dispositivo de rastreo, y Richter estaba apostado en un coche a media cuadra, con un equipo de agentes listos para intervenir.

La cena transcurrió con normalidad. Hablaron de cosas triviales, rieron, brindaron. Pero sus ojos no dejaban de escudriñar el restaurante en busca de cualquier señal de Elena.

A las diez y media, cuando ya empezaban a pensar que no aparecería, una figura familiar entró por la puerta.

Era Helena Voss.

Caminó hacia su mesa con paso firme, sin inmutarse por las miradas de los demás comensales.

—Señor Woodgreen. Señorita Hudson. —Se detuvo frente a ellos—. La reina los espera.

—¿Dónde? —preguntó Alexander, levantándose.

—En el castillo. Quiere hablar con ustedes. Solos. —Helena sonrió—. No se preocupen. No es una trampa. Solo quiere ofrecerles una última oportunidad.

Ayzel y Alexander intercambiaron una mirada. Sabían que no podían negarse.

—Vamos —dijo Alexander, tomando la mano de Ayzel.

Salieron del restaurante y subieron al coche de Helena. Mientras se alejaban, Ayzel sintió que el corazón le latía con fuerza.

La reina los había convocado. Y esta vez, no habría vuelta atrás.

...****************...

1
Jipsianay Garcia
gracias autora
Aura Prieto MPH
😈
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play