NovelToon NovelToon
La Chica Que Compró Al Príncipe Esclavo

La Chica Que Compró Al Príncipe Esclavo

Status: En proceso
Genre:Batalla por el trono / Venganza / Romance / Aventura
Popularitas:3.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Jan Vilar

La Chica que Compró al Príncipe Esclavo

Elena Valmont solo quería entregar un paquete, cobrar unas monedas y volver a casa.

Pero una noche terminó en una subasta clandestina… y compró a un esclavo condenado a morir al amanecer.

Lo que no sabía era que aquel hombre herido, silencioso y cubierto de cadenas no era un esclavo cualquiera, sino Adrien Asteria, el heredero perdido del imperio más poderoso del continente.

Desde ese momento, Elena queda atrapada en una guerra por el trono, perseguida por asesinos, nobles traidores y secretos enterrados durante años.

Salvarlo fue un acto de compasión.

Amarlo podría costarle la vida.

NovelToon tiene autorización de Jan Vilar para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 18 Ya no eres mi esclavo

El salón principal permaneció en absoluto silencio.

Adrien seguía observando a Elena como si intentara comprender una pregunta imposible.

Durante quince años había aprendido una regla sencilla: todo tenía un precio.

La lealtad tenía un precio.

La información tenía un precio.

La vida tenía un precio.

Incluso la libertad tenía un precio.

Pero aquello era diferente.

Aquella muchacha había vendido prácticamente todo lo que poseía, incluido el último regalo de su padre, para salvar a un desconocido.

Y eso no tenía sentido.

—¿Por qué? —preguntó finalmente.

Elena parpadeó.

—¿Qué?

—¿Por qué harías algo así?

—¿Seguimos con eso?

—Estoy hablando en serio.

—Yo también.

Los hombres de negro observaban la conversación con evidente impaciencia.

—Creo que este no es el momento para...

—Silencio —interrumpió Lord Varek.

—¿Perdón?

—Después de tres días viendo cómo esta muchacha desafía la lógica, me he ganado el derecho a escuchar el final de la conversación.

Sorprendentemente, nadie discutió.

Elena dio un paso hacia Adrien.

—Te lo dije desde el principio.

—No.

—¿No?

—Me dijiste que querías ayudarme. Eso no explica esto.

Señaló la bolsa vacía sobre la mesa.

—Esto no es ayuda, Elena. Esto es sacrificar tu futuro por alguien que apenas conoces.

—Mi futuro sigue aquí.

—Vendiste todo.

—No todo.

—El collar.

Elena guardó silencio.

—¿Era importante?

—Sí.

—Entonces, ¿por qué?

La joven suspiró.

—Porque era de mi padre.

—Eso no responde mi pregunta.

—Claro que sí.

Adrien frunció ligeramente el ceño.

—Mi padre me enseñó muchas cosas antes de morir. Una de ellas era que las personas que sufren suelen necesitar a alguien que les recuerde que todavía importan.

Aquellas palabras parecieron golpearlo con más fuerza que cualquier espada.

—Eso fue hace mucho tiempo.

—¿Qué cosa?

—La última vez que alguien me dijo algo parecido.

Por un instante, Elena pudo ver algo diferente en sus ojos.

No al hombre frío y distante.

No al esclavo.

Sino al niño que alguna vez había perdido todo.

—Bueno, entonces supongo que ya era hora de que alguien te lo recordara otra vez.

El silencio que siguió fue tan profundo que incluso los soldados dejaron de moverse.

Finalmente, Elena señaló las cadenas en sus muñecas.

—Además, hay algo que debes entender.

—¿Qué cosa?

—Ya no eres mi esclavo.

Aquellas palabras hicieron que toda la habitación quedara inmóvil.

—¿Qué?

—Escuchaste perfectamente.

—Me compraste.

—Sí.

—Entonces, técnicamente...

—No.

—Pero...

—Adrien, escúchame atentamente.

Elena cruzó los brazos.

—No vendí el último recuerdo de mi padre para convertirme en dueña de otra persona.

Nadie dijo una palabra.

—Compré tu libertad. Eso significa que, a partir de este momento, puedes hacer lo que quieras.

—Eso es una estupidez.

—Muchas personas me han dicho eso esta semana.

—Podría marcharme.

—Lo sé.

—Podría desaparecer y jamás volver a verte.

—También lo sé.

—¿Y aun así me liberaste?

—Sí.

Adrien la observó durante varios segundos.

—No entiendo cómo funciona tu cabeza.

—No eres el único.

Lyra levantó la mano desde el fondo de la habitación.

—Como mejor amiga, puedo confirmar eso.

Elena decidió ignorarla.

—La libertad no significa nada si alguien más decide cómo debes vivirla.

—Hablas como si hubieras pensado mucho en esto.

—He tenido tres días para hacerlo.

Por primera vez en años, Adrien se quedó sin argumentos.

Había esperado muchas cosas.

Que le exigiera servirla.

Que quisiera respuestas.

Que intentara utilizarlo.

Pero aquello...

Aquello jamás lo había considerado.

—¿Entonces qué se supone que haga ahora? —preguntó finalmente.

—No lo sé.

—Eso no es una respuesta.

—Es la única que tengo.

Elena sonrió ligeramente.

—Nunca había comprado la libertad de un príncipe perdido.

La habitación quedó en completo silencio.

Adrien se congeló.

Lord Varek dejó caer su copa.

Los hombres de negro llevaron lentamente sus manos hacia las empuñaduras de sus espadas.

—¿Qué acabas de decir? —preguntó Adrien en voz baja.

—¿Qué?

—La última parte.

—¿La de príncipe perdido?

—Sí.

—Oh.

Elena palideció inmediatamente.

—Oh.

—¿OH?

—Creo que eso explica muchas cosas.

—¡ELENA!

—¡MIRA, EN MI DEFENSA, LAS PISTAS ERAN MUY OBVIAS!

Lord Varek observó alternativamente a ambos.

—¡¿ESPERA, ERA VERDAD?!

—¡ESO NO ES LO IMPORTANTE AHORA! —respondió Elena.

—¡ESO ES EXACTAMENTE LO MÁS IMPORTANTE!

Uno de los hombres de negro dio un paso al frente.

—Señorita Elena Valmont, por orden del Consejo Imperial, queda oficialmente involucrada en un asunto de máxima prioridad continental.

—¿Eso es malo?

—Depende de cuánto le guste que intenten asesinarla.

—Oh.

—Sí. "Oh".

Elena permaneció en silencio unos segundos antes de girarse hacia Adrien.

—Tengo una pregunta.

—¿Cuál?

—¿Cuántas personas exactamente quieren matarte?

Adrien lo pensó durante un momento.

—¿Quieres la lista completa o la resumida?

—¿LA LISTA COMPLETA ES UNA OPCIÓN?

—Tiene aproximadamente tres páginas.

—¡POR TODOS LOS DIOSES!

Incluso Lord Varek comenzó a reír.

—¡JAJAJA! ¡ESTO ES MUCHO MEJOR DE LO QUE IMAGINÉ!

Adrien cerró los ojos y suspiró.

Durante quince años había conseguido mantener oculta su identidad.

Y ahora, menos de una semana después de conocer a Elena Valmont, toda su vida se había convertido en un desastre.

Lo peor de todo era que una pequeña parte de él no estaba molesta por ello.

Porque, por primera vez en mucho tiempo...

Ya no estaba solo.

1
Lusi 💕
😭noooooooooo me dejaste a medias cuando realmente empezaba lo bueno 😭🤭
Jan Vilar: mañana habrá más capítulos /Determined//Determined/
total 1 replies
Lusi 💕
Dios es sencillamente fascinante , 🥰🥰🥰 me como los capítulos en menos de 10 minutos....
Lusi 💕
No, no ,no ,no ,no ,no necesito actualización 😕😞 Dios mío me comí los capítulos en 3 minutos nooooooo
Lusi 💕
Interesante
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play